martes, 1 de febrero de 2011

Iemanjá y el INADI

Interesante como Iemanjá moviliza a las personas. De todos los orixás, es el que más repercusión tiene por fuera de la religión.  Repercusión y vistosidad de rituales que, repito, hay que usar para mejorar la imagen social de estas prácticas. Mañana a esa hora no estaré en la ciudad, pero descuento que valdrá la pena ir.
Insatisfecho, como siempre: ¿no podían poner una imagen de Iemanjá?   :-)


Agradezco a Maricel Martino

lunes, 31 de enero de 2011

Se viene (la fiesta de) Iemanjá


Dije algunas veces que la gran fiesta popular que generan las ofrendas para Iemanjá es una buena carta de presentación para las religiones de origen africano o afrobrasileño en sociedades que aún las miran con recelo.
Quien más, mejor y antes que yo entendió esto es la mãe de santo y activista política/cultural Susana (Andrade) de Oxum de Montevideo, que siempre toma la fiesta de aquella ciudad (impresionante, por cierto) como emblema para reclamar derechos religiosos y ciudadanos.
Abajo, la invitación para una exposición de fotos sobre la celebración montevideana, que se hará también en la vecina orilla. Más abajo, las lúcidas reflexiones de la mãe Susana sobre lo inconveniente de realizar festejos de carnaval y religiosos en la misma fecha.
Sería interesante lograr que aquí se jerarquice de igual manera la cada vez mayor presencia de devotos ofrendando en la Ribera de Quilmes, o en las playas del norte del conurbano.
Y también que se visibilice un poco más -en Buenos Aires, al menos- la gran fiesta que el pai Hugo de Iemanjá realiza todos los años en Mar del Plata. Este año se hace el domingo 6 .Ya subiré la invitación, es una fiesta espectacular....

Exhibición de fotos sobre fiesta de Iemanjá (Montevideo)

(doble click en la imagen para agrandarla)

Iemanjá y el Teatro de Verano

(Fotos: Alejandro Frigerio - Comparsa Triniboa en la fiesta de Iemanjá, 2 de febrero del 2007, Montevideo)

Yemanjá y concurso de Carnaval el mismo día
Por Mae Susana (Andrade) de Oxum 
Federación IFA-Grupo Atabaque

Otra vez pusieron concurso de Carnaval el día de Yemanjá dos de febrero. Resulta casi hasta una provocación para quienes necesitamos vivir las dos fiestas porque el teatro de verano está frente a Ramírez la playa más representativa en estos acontecimientos.


La fiesta de Yemanjá ha trascendido la religiosidad afroumbandista para transformarse en fiesta popular según dicen estudiosos del fenómeno uruguayo. Esos mismos académicos reconocen que los sostenes de la festividad son los protagonistas de la ceremonia de veneración a las aguas a partir de lo cual se genera todo lo otro. Hay gran cantidad de umbandistas en las agrupaciones de Carnaval además de la gente que va a los espectáculos y el hecho de hacer el mismo día las dos cuestiones trae un problema serio, ya que nos obligan a elegir entre participar de una u otra actividad. Faltar a lo religioso o no hacerlo a plenitud, nos hace sentir interiormente muy mal. ¿Hay falta de sensibilidad o qué pasa? Si hay desconocimiento o negación. de todas formas es discriminación hacia la cultura negra en este caso lesionando el sentimiento sagrado tocante a la religiosidad aspecto por demás sensible al ser humano. ¿A alguien se le ocurriría poner una etapa del concurso de carnaval en Navidad? Yemanjá es como si fuera nuestra natividad porque es la madre de casi todos los Orixás o fuerzas de la naturaleza. ¿Vale menos eso que lo cristiano? Entonces aunque no nos den feriado los 2 de febrero como se da los 25 de diciembre por la fiesta de una religión equis, por lo menos no nos compliquen la existencia. Incluso mirado objetivamente no es inteligente superponer eventos multitudinarios reduciendo ambos en su brillantez. Quisiera saber qué pasaría si la negritud boicoteara el carnaval por la falta de respeto demostrada hacia nuestros cultos. Sepan de una vez que los rituales a las energías naturales son parte sustancial de la cultura africana recreada en sus comparsas.


¿Han pensado que los feriados que tenemos aparte de los patrios son católicos? Navidad, Reyes, Día de Muertos, Semana Santa, etc. Otros grupos étnicos no hegemónicos tenemos festejos tradicionales igualmente importantes y no es posible vivirlos con la paz debida como derecho pues el Estado no da feriados para eso. Entonces ya que no tenemos la ventaja que sí tienen los católicos, lo mínimo que pueden hacer es no complejizar más las cosas. !Hasta la celebración del Carnaval tiene que ver con fechas católicas! Ya que no hay equidad para nosotros los afroreligiosos, al menos no nos arrinconen.
Esta realidad escapa al conocimiento incluso de muchos afrodescendientes que fueron aculturados adrede para hacerles perder la raíz de su identidad y amansarlos con miedos hacia el Dios europeo castigador para que no se revelaran y el amo esclavista no perdiera fortuna. La fe originaria de la africanidad es autodeterminación, autenticidad y disfrute de la vida, no libertinaje ni degeneración, sino dignidad, equilibrio espiritual. No sufrir acá para estar mejor en el paraíso que no sé donde queda sino gozar cada día el ser humanos con libertad y respeto por el semejante siempre en igualdad de condiciones.
No se puede con criterio poner el mismo día celebraciones tan uruguayas. Por no ponderar la situación, pierden público dos espectáculos identificatorios de la ciudadanía montevideana expresiva y orgullosa de su diversidad cultural. Que no suceda más autoridades, ¡por favor! DAECPU y Eventos de la IM saben que la fiesta de Yemanjá es devoción para muchísimos carnavaleros.


El 2 de febrero no se puede correr. Lo que sí podrían hacer con sentido común para ayudar al pueblo a vivir sus fiestas veraniegas a pleno ese día es no hacer el concurso. Nos parece una actitud contraria a la integración social, y queríamos manifestarlo. Es inconveniente incluso por la propia trascendencia del Carnaval.
¿Acaso no son uruguayos los que organizan? Hay declaraciones de interés de los ministerios, se corta el tránsito y los buses tienen destino “Yemanjá”, los medios trasmiten de la mañana a la noche los distintos pormenores, filma gente llegada de todas partes del mundo. NO VE QUIEN NO QUIERE VER.
Nos queda como siempre disputar un lugar a los codazos: pequeño, acotado, limosneado. Un espacio para un sector de la sociedad que posee usos y costumbres propias, como otras.
¿Hay religiones de segunda categoría en Uruguay? ¿Hasta cuándo?

Agradezco a Fernando Longobardi

domingo, 30 de enero de 2011

Nuevo estilo de candombe (2)


Comentario de Ariel Prat:
Querido amigo; que sabia y oportuna reflexión!
Fui invitado a participar del mismo y ante mi pregunta a los compañeros, que con muy buenas intenciones trabajaron en el tema con la premisa del homenaje, sobre la rítmica de dicho candombe me enviaron el tema en archivo. La incógnita era saber que decían cuando decían "candombe".Como ejecutor, compositor y también defensor de nuestro estilo, al que sumo por supuesto la murga porteña en el género, no pude dejar de explicarles a los compañeros (hay que decir que eran militantes antes que nada) que yo no podía participar de la grabación, precisamente por tratarse de una contradicción penosa de mi parte si me prestaba a aportar más a la confusión general en este tipo de expresiones. La orientación del tema a partir de la clave utilizada era evidentemente de corte uruguayo. Es común incluso entre músicos experimentados, algunos admirados por mí, argentinos, incurrir con cierta ignorancia en estos errores. El bautizar "rioplatanse" a lo que se hace, esconde la falta precisamente de compromiso u conocimiento de nuestro género de este lado del río.
Como en el caso de los coros de murga que suelen usar la coralidad de los vecinos de enfrente.
Finalmente no participe del sentido homenaje y quedó en pie la discusión antes los compañeros de la política, quienes deben entender ellos muy bien estas cuestiones a la hora de trabajar, con lo que cuesta ocupar y defender lo propio a los que estamos trabajando en ello. A veces la tarea es ingrata o agria, pero hay otras recompensas.
Una anécdota jugosa es por ejemplo el tema "Negra Murguera" de Bersuit, en donde la protagonista es una "negra"argentina, de murga argentina, en calles argentinas. La música original es de "marcha camión" uruguaya. Un reconocido cantante uruguayo no quiso participar de la grabación original porque consideró, muy metido dentro de su género local, que las "negras"no eran murgueras. Claro,en su país, en las murgas, escasean mujeres y sobre todo de descendencia afro ya en general sin distinción de sexo.
Por eso en nuestros conciertos, lo ejecutamos al mismo tema con uno de sus autores entre el grupo que me acompaña, Juan Subirá, en el modo de murga porteña.
A seguir en la brecha...
"El candombe no murió/ en el barrio del tambor/ muy porteño se mezcló/ en los toques del murgón/ en la murga revivió/ meta rumba y guariló!"
Abrazos y gracias por el espacio!

Comentario de Alejandro Frigerio:
Agradezco a Ariel por el envío. Quienes lean el blog saben que me gusta el candombe uruguayo como al que más -me estoy por ir a las Llamadas, en breve-... Ahora, en un homenaje a un presidente argentino, qué se yo,,, estaría bueno un género o estilo local...
No hay que ser demasiado fundamentalista con estas cosas, pero también hay que pensar un poco qué estamos haciendo y por qué....

Comentario de Ariel Prat:
Estimado Alejandro; por supuesto que también disfruto del toque uruguayo, como de otros toques en países hermanos. Creo que la coincidencia de nuestras reflexiones se orientan en el cuidado y el respaldo a cierta desvalorización aún en estos tiempos de evidente salida a la luz. Si escuchas mi música notarás que dejo correr todas las influencias posibles e incluso el bombo murguero lo utilizamos en toda su amplitud como asi una conga o un timbal se usan para dar consistencia a otras posibilidades rítmicas fuera de su ámbito.

Si vieras en mi facebook,en donde otra persona amiga y muy valiosa (Quique Molina) envió tu artículo precisamente, coincidiendo, no son pocas las voces de adhesión y eso me deja más tranquilo para seguir en la huella... Me gustaría encontrarnos alguna vez vinito por medio,sería un honor.
Abrazo y a seguir en...la ducha!

Nuevo estilo de candombe

Además del candombe porteño, del candombe uruguayo, del candombe uruguayo aporteñado, del candombe de Castillo, etc. ahora también tenemos el candombe kirchnerista!


(Doble click para ver la imagen completa, o sino la dirección abajo)

Dejando de lado si es un “sentido homenaje” o un “propaganda política” –cada uno hará la interpretación más acorde con sus propios valores y preferencias (políticas, sentimentales, estéticas)- hay un par de cosas que me llaman la atención en este candombe-homenaje.
En principio, que el género musical elegido haya sido un candombe.
Ignoro si hay otras versiones, en otros géneros, dirigidos a otros públicos (un homenaje-cumbia, un homenaje-folklore, un homenaje-tango) (si no los hay, no sería una mala idea).
En segundo lugar, llama la atención el tipo de candombe que es. No sorprende, al menos por ahora, que el género no sea un candombe afroporteño, que está recién revisibilizándose y que difícilmente podría ser utilizado para un emprendimiento de este tipo.
Tampoco eligieron, sin embargo, un (tango-)candombe a la Castillo, un género que aún goza de cierta popularidad (no sólo en versión Decadentes).
No, eligieron un candombe uruguayo, pero claramente un candombe-uruguayo-a-la-Jaime-Ross. Ok, no parece raro, dados los gustos musicales de determinados sectores medios, con probable educación universitaria.
Lo que si me llama la atención, dada esta decisión, es la ausencia de tambores –en el video, y si mi escaso oído musical no me falla (tampoco lo quiero ver tantas veces) en la música. Se ve una batería haciendo el ritmo de las maderas. ¿Tan difícil está conseguir una cuerda de tambores en Buenos Aires estos días? –o al menos un tambor de candombe, cuando parece que cada joven porteño tiene uno debajo de la cama?
Este aparente desconocimiento de, o desconexión con, el extendido movimiento candombero de la ciudad se acentúa cuando se ven las imágenes de las manifestaciones populares que le darían, digamos, sustento visual al candombe de fondo. A partir del minuto 6, aparecen escenas de una murga (estilo argentino). Cuál sería la conexión con el candombe que se escucha? Probablemente, el deseo de conectar con el arte popular, según la visión de los productores del video. ¿Y los cientos –miles- de jóvenes porteños que tocan la música que se utilizó?
Tan sólo manifiesto mis sorpresas ante las elecciones musicales y visuales del homenaje. No puedo decir mucho más porque desconozco los motivos que llevaron a tomarlas. En youtube figura también una presentación del video en el programa 6, 7, 8 –en el cual supongo que darán mayores precisiones- pero no pude pasar de la presentación –una murga uruguaya cantando el conocido tema “Adios Juventud” de Jaime Roos- porque la imagen se congela. No sé si esa cortina es habitual en el programa. Obviamente tiene una conexión con la música del homenaje, e implica la misma ausencia de -espero que no el desdén por- las formas locales –en este caso, murga porteña.
Sí creo que el video es una buena muestra de cómo están jerarquizados los géneros musicales en nuestra ciudad, aún por parte de quienes seguramente, reclamarían su condición personal de “nac & pop”.

Agradezco a Ceci Galera


Fuente: http://www.youtube.com/watch?v=G9l5XAFlSkI

viernes, 28 de enero de 2011

Iemanjá en Las 12

El suplemento Las 12, del diario Página 12 de hoy, sorprende con una nota a doble página sobre Iemanjá. La autora del pequeño milagro es Miss Bolivia, cantante de dance-hall y también periodista. Me gusta, especialmente, el tono personal y de descubrimiento del relato, que tampoco descuida las voces de los devotos  ...


Pagina 12, Suplemento Las 12, Viernes, 28 de enero de 2011
CRONICAS
Por favor y muchas gracias
Por Miss Bolivia

Cada vez es más habitual toparse un 2 de febrero con pequeñas islas decoradas y cargadas de ofrendas que andan a la deriva en ríos y mares. Maíz, caramelos, hojas verdes, cartas de agradecimiento y pedidos se acomodan en balsas improvisadas para rendirle culto a Iemanjá, madre del mar, una de los orixás de las religiones africanistas cada vez con más arraigo popular. Miss Bolivia, cantante de dancehall, cumbia y hip hop, cuenta cómo se fue acercando a esta figura que también aparece en los altares paganos y personales.

Por diversos motivos y desde hace ya varios años, un fuerte lazo afectivo me conecta con Iemanjá, la reina del mar. Sin saber casi sobre ella, salvo que era una orixá de religiones africanistas vinculada con el mar y que se vestía de celeste y blanco, me fui acercando a ella por afinidad intuitiva. Bellísima y dulce, comenzó a cruzarse en mi camino, ya fuera por invitaciones de amigos devotos a rendirle algún tipo de culto u homenaje, por algún almanaque o estampita que me regalaron a modo de objeto “kitsch” para mi nueva casa, o por experiencias viajeras con cantos y puntos tocados por tamborilleros amigos en ruedas o zapadas. De modo natural y sin analizarlo tanto, fui arrimándome a la Mae y comencé a saludarla cada vez que desembarcaba en un lugar marítimo.
El mar me cautiva desde siempre; me deja silente. Y no es que me neutralice. Más bien activa otro registro donde no necesito palabras: el de la vibración. Ondas, movimiento y quietud. Luna, agua, sal, arena. Un estado especial. Otro chip. Y así le pasa a mucha gente.
Algunos practican religiones de ascendencia africanista (como el candomblé, el batuke, el umbandismo o el kimbandismo) y estudian la mitología y la religión de los orixás; otros se acercan a alguna deidad de modo más tangencial y luego tienen la inquietud de explorar el campo de manera autodidacta (tal vez éste sea mi caso); y hay gente que simplemente siente algo de curiosidad y afinidad con un orixá para agradecer, ofrecer y pedir a las fuerzas de la naturaleza pero de forma mediatizada.
Cada 2 de febrero se celebra la fiesta de Iemanjá, la reina del mar. En varios lugares del mundo, y de forma cada vez más visible en Latinoamérica, se realizan ofrendas en la costa del mar y las márgenes de los ríos. Con esmero y alegría, los fieles visten de celeste y blanco y concurren en procesión o en clave intimista a entregar lo suyo a la Mae. Llevan dulces, maíz blanco, perejil, velas, bijouterie, flores, perfume, caracoles, jabón, peines, miel, frutas, promesas y cartas de petición y gratitud. Todo depositado en balsas decoradas de blanco y con velas que se adentrarán en el agua. En las playas se cavan hoyos en la arena y se encienden velas dentro mientras se canta y baila alguna danza emulando el movimiento de las olas del mar.

Más cerca
Quisiera realizar mi ofrenda personal; tengo mucho que agradecer, ofrecer, y algunas cosas que pedir.
Intento trazar intuitivamente y con lo que esté a mi alcance, una genealogía básica para comprender mejor la leyenda de Iemanjá: googleo, youtubeo y wikipedeo, voy a santerías y bibliotecas: leo y escucho. Se trata mayormente de un sistema de creencias y prácticas religiosas basado en la tradición oral sin casi referencias a algún libro sagrado fundamental.
A lo largo de los relatos, noto una serie de elementos, eventos y personajes que se mantienen estables, pero luego otros comienzan a variar en número, nombre, sexo y ubicación geográfica. Las historias se atraviesan, bifurcan y superponen.
Consulto a Alejandro Frigerio, antropólogo e investigador del Conicet, especialista en culturas negras en el Cono Sur, y admite que el sistema de formas religiosas africanas es complejo. Las variaciones en los relatos se asocian a la gran multiplicidad de afluencias narrativas, ya que los yorubanos esclavizados y traficados a América provenían de distintos poblados, y desde aquel entonces comenzaron a mixturarse los contenidos religiosos, porque cada región privilegiaba el culto a distintos orixás. Sí coinciden en que el dios creador es el del mar, y que luego de crear el universo cedió el control del mundo a los orixás, deidades de punto medio entre él y los hombres. Esa plataforma, como base de creencias reforzada por el entrecruzamiento con otras corrientes de pensamiento y sistemas y narrativas que derivan del mar a todas las especies y formas de vida de la naturaleza, anclan el origen común como punto de partida mítica. Los orixás eran muchos, pero al llegar a América se cristalizan en 16. Una de ellos es Iemanjá, que a su vez es madre de todos los otros orixás.
Iemanjá o Yemanyá (de Yeye Omo Eja), reina del mar, supermadre y prolífera señora del agua salada, da generosa y protege ecuánime a sus hijos. Ella, la madre de los peces y navegantes, es el orixá o deidad femenino más popular que presentan las formas religiosas africanistas en Latinoamérica. También tiene fama y reconocimiento por fuera de la religión de origen. Esta relación de exportación/asimilación hacia otras religiones, tiene que ver con el sincretismo generado en el período colonial entre la Mae y la Virgen de Stella Maris —patrona del mar—, o con la Virgen de la Concepción. A su vez, comenta Frigerio, las impresiones de su imagen sobre estampitas en papel, siguiendo el estilo de las vírgenes (con el vestido largo celeste, esbelta y de larga cabellera), apuntala y refuerza dicha asimilación. Algunos hasta le dicen “la Virgen de Iemanjá”.
Proclamada patrona de la maternidad y la procreación, Iemanjá, la de senos enormes, amamanta y cría. A ella se le encarga la salud de los hijos, la unión familiar, la abundancia, los asuntos relativos a la procreación y la crianza.
En esta línea, también es invocada para la inspiración y la bendición en el ámbito de la creatividad artística. Muchos músicos han rendido homenaje a Iemanjá en sus cantos, como Celia Cruz, Eduardo Mateo, Gal Costa, María Bethania, Isabel Pantoja, entre otros.

La leyenda
Se cuenta que Iemanjá es hija de Olokum, dios del mar (o diosa, según la versión). Se casó por primera vez con Orunmilá, dios de la adivinación, y más tarde con el rey de Ifé, con quien tuvieron 10 hijos que luego se convirtieron en orixás (otras versiones dicen 15). Amamantó tanto a todos, que sus senos se volvieron inmensos y quedó exhausta. Cansada, huyó tras el atardecer (hacia el Oeste) y en el camino, Okerê, el rey de Xaki, la vio y se enamoró inmediatamente. Le propuso matrimonio y ella aceptó con la condición de que jamás le dijese nada sobre sus senos enormes. Pero un día de borrachera y descuido, Okerê discutió con ella y le dijo: “Tú, con esos pechos inmensos y caídos...”. Iemanjá huyó triste y fue perseguida, pero pudo lograr su cometido utilizando la botella con una pócima recibida de Olokum, que debía romper en caso de emergencia. Así lo hizo, y al liberarse el líquido se convirtió en un río que la transportó hacia el Océano, donde vivía su padre.
Otra de las variaciones dice que cuando ella intentó huir, Okerê quiso impedirlo y se convirtió en colina. Y para poder pasar, Iemanjá llamó a Xango, uno de sus hijos, el más poderoso, quien acudió pidiendo a cambio una ofrenda de carnero, cuatro gallos y preparados de harina, cebolla y alubias. Al día siguiente, antes del amanecer, Xango provocó rayos y tanta lluvia, que abrió la colina Okerê en dos, partiéndola al medio para que Iemanjá pudiera tener paso al océano, donde vive desde entonces, rehusándose a regresar a tierra.

Las olas
Se registran diferentes momentos y grados de presencia de las distintas formas religiosas africanas en Argentina y Río de la Plata. Me pregunto si puede esto asociarse a las distintas corrientes migratorias y a los históricos episodios de exterminio masivo. Luego de desembarcar en América vía la esclavitud y el tráfico de personas africanas, las prácticas y creencias religiosas pudieron sobrevivir en muchos casos casi exclusivamente en formas sincretizadas con personajes de la mitología católica.
En Argentina, los practicantes comenzaron a visibilizarse nuevamente recién en la década del ‘60 como movimiento autónomo que se expandió desde Montevideo y Porto Alegre. No obstante, las prácticas y ofrendas fueron estigmatizadas y censuradas durante los gobiernos de facto.
Actualmente, las formas religiosas africanas están inscriptas y validadas en el Ministerio de Culto.
Las recientes oleadas migratorias de países africanos desde el ‘90, no ha modificado visiblemente la cantidad de practicantes, pero sí se registran casos donde los nigerianos facilitan ligüística y culturalmente los contenidos de los cánticos y oraciones yorubas a los devotos.

Las voces
Valeria de Iemanjá es hija de la Mae. Hace 6 años que asiste al Templo de culto africanista Madre de los Milagros (en homenaje a la orixá Oxum) en Lanús Oeste. Todos los años se toma las vacaciones en el trabajo, considerando que el día de su orixá es el 2 de febrero y ese mismo día o el domingo que le sigue, irá a realizar su ofrenda. Para las festividades de Iemanjá, concurre en familia y junto a su Pai de Santo Lito de Oxum a Punta Lara, camino a La Plata y pasando Quilmes, donde también mucha otra gente se autoconvoca. “Rindo homenaje a mi orixá, que me abraza y guía en la misión de la vida. Es un compromiso inquebrantable que aumenta conforme al paso del tiempo.”
Reconoce que en Argentina hay un fuerte arraigo de prejuicios negativos sobre la religión umbanda. “La gente le teme a lo que no conoce, aunque si te ponés a pensar, se trata de algo muchísimo más antiguo que el cristianismo o el catolicismo.”
Por otra parte, la Mae de Santo Peggie de Iemanjá, de la Asociación Religiosa Argentino Africana Omi O-Babá de Florida, advierte una marcada evolución y apertura de la conciencia popular hacia la festividad de Iemanjá en comparación con otros tiempos. Hace como 30 años que Peggie practica la religión de los orixás y recuerda épocas muy duras donde se operaba un alto grado de censura durante el período de la dictadura militar. “Una vez, un grupo de personas caminaba en procesión por la festividad de Iemanjá, y los militares tiraron una granada a la ofrenda, que explotó, y se llevaron detenidos a todos los devotos. Ahora, las ofrendas se hacen en distintos momentos del día y no tiene por qué ser de madrugada exclusivamente. Es una fiesta de alegría. Nuestro espacio está consagrado a Iemanjá, y como es el orixá que rige la casa, vamos a homenajearla aquí, pero luego llevaremos la ofrenda al río (usualmente lo hacían en la costanera de Vicente López, pero como ahora la cerraron para construir el canal vial, tendrán que buscar una nueva orilla).
Las fiestas de Iemanjá son cada vez más populares. Frigerio señala un movimiento de re-africanización y revalorización de los mitos africanistas y eso se ve reflejado en las prácticas cotidianas y la mayor tolerancia entre los distintos esquemas religiosos.
En Mar del Plata, todos los años, el 2 de febrero se realiza una fiesta multitudinaria, declarada de Interés Turístico por la provincia de Buenos Aires. Esta vez, la fiesta se traslada al domingo 6 para que puedan asistir también quienes sólo disponen del fin de semana.
En Salvador de Bahía y Montevideo, también se llevan a cabo festividades multitudinarias para honrar a la Mae.
En varios puntos del delta y orillas de ríos y arroyos en la provincia de Buenos Aires y el país, se celebran ofrendas a Iemanjá, porque se considera que de algún modo siempre, todos los ríos llevan al mar.

Fuente de la imagen: Es la que apareció en el diario, tomada de:
Juan Angel Redondo http://www.flickr.com/photos/redo


Fuente de la nota: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-6288-2011-01-28.html