jueves, 4 de diciembre de 2014

Rosario: ciudad blanca (si las hay)


Por Nicolás Fernández Bravo (texto y fotos)

Hasta donde mis registros tienen alcance, y posiblemente esté equivocado, no hay en la ciudad de Rosario organizaciones de afrodescendientes y mucho menos de afroargentinos. Apenas si guardo en mi pequeño archivo portátil, el recuerdo de mi amigo Black Doh, un refugiado guineano cuya llegada a Rosario como polizón en un buque transatlántico fuera brillantemente documentada por el cineasta Rubén Plataneo en el film “El Gran Rio”. Sí existen conocidas instituciones en la provincia, como es el caso de la Casa Indo Afro Americana de la ciudad de Santa Fé, liderada por Lucía Molina. Sin embargo, es en Rosario donde la Fundación Litoral decidió montar una espectacular muestra sobre la esclavitud, con la colaboración del Museo Internacional de la Esclavitud de Liverpool, para problematizar también las formas contemporáneas del llamado “trabajo esclavo”.


La representación museológica de un tema como la esclavitud es ciertamente difícil. Que una Fundación privada haya tomado la iniciativa es un aspecto que merece una discusión madura, toda vez que las iniciativas públicas de distinto orden han dado mas bien muestras de su perfectibilidad. Según mi propia valoración, la exhibición, presenta un enfoque respetuoso, sin golpes bajos o amarillismos innecesarios. Hay información clara sobre lo que fue la esclavitud y el proceso abolicionista en la Argentina – que en modo alguno supuso un quiebre radical con la libertad de vientres de 1813. Se exhiben cuidadosamente además, 7 documentos (resoluciones, actas de compra venta, disputas judiciales) que tienen por protagonistas a personas esclavizadas en las Provincias Unidas del Río de la Plata.


Uno de los desafíos que se propuso la exhibición, para lo cual fui invitado a hablar, fue el de establecer relaciones entre el pasado y el presente, con lo cual la muestra se completa con un conjunto de testimonios que dan cuenta de las formas en las que el mercado de trabajo continúa, en la actualidad, operando con criterios de selección étnico-racial. Si bien la discusión sobre la misma categoría “trabajo esclavo” sigue presentando resistencias, por lo menos permite nombrar cómo las jerarquías pigmentocráticas coloniales no han sido completamente desmontas en las relaciones laborales. Por el contrario: el trabajo rural a destajo, el trabajo hacinado en talleres textiles clandestinos, la industria de la construcción sin mínimos cánones de seguridad y el trabajo doméstico “de pago arbitrario pero trato cariñoso”, son apenas algunos de los ámbitos en donde la trata de personas con fines de explotación laboral (tipificada penalmente como delito), presenta mayores índices. Siete mil casos, la punta del iceberg, llegaron a instancias judiciales. Y no son precisamente “eurodescendientes” quienes ocupaban mayormente esos puestos de trabajo.



Una ligera mirada a la fisonomía del público asistente el día de la inauguración, da la pauta del perfil de los que pueden asistir a este tipo de ágapes en lugares como el coqueto Palacio Fuentes. No es un dato menor, siendo que la lógica de acumulación del capital probablemente los interpele directamente a ellos. Entonces, acaso el recorte de la audiencia no haya sido errado: en el mundo actual, se ha vuelto un poco adormecedor convencer a los convencidos, como me hacía saber recientemente una afroargentina cuyo testimonio es parte de la exhibición.
Creo que vale la pena hacer el esfuerzo de ir a Rosario a verla.


miércoles, 3 de diciembre de 2014

3 de diciembre: "Día del Candombe y la equidad étnica en la Ciudad de Buenos Aires"

Foto: Archivo General de la Nación - Buenos Aires, década de 1960

Buenos Aires, 21 de noviembre de 2013.-
La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
sanciona con fuerza de Ley

Artículo 1º.- Declárase el día 3 de diciembre “Día del Candombe y la Equidad Étnica en la Ciudad de Buenos Aires”.
Artículo 2º.- Su celebración tendrá como marco la valoración y difusión de la expresión cultural, denominada Candombe, la contribución de la población afro descendiente a la construcción en el ámbito rioplatense, y de su aporte a la conformación de la identidad cultural en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Artículo 3º.- Se considerará de interés para la Ciudad de Buenos Aires, la realización de actividades, acciones educativas, en ámbitos públicos y privados, como campañas de comunicación y difusión que contribuyan al combate del racismo y promuevan la equidad étnica, entendida como garantía de igualdad de oportunidades y goce efectivo de derechos para todos los habitantes con la consiguiente superación de las inequidades que afectan a los afro descendientes.
Artículo 4º.- El Estado propenderá al cumplimiento de los fines determinados en la presente Ley, mediante el desarrollo de políticas públicas, destinadas al efectivo ejercicio de los principios que se establecen.
Artículo 5º.- Declárese patrimonio cultural de la Ciudad de Buenos Aires el Candombe, caracterizado por el toque de tambores denominados Chico, Repique y Piano; su danza y su canto creado por los afro uruguayos a partir del legado ancestral africano, sus orígenes, rituales, y su contexto social como comunidad.
Artículo 6º.- Comuníquese, etc.

Cristian Ritondo - Carlos Pérez

LEY N° 4.773
Sanción: 21/11/2013
Promulgación: De Hecho del 19/12/2013

Publicación: BOCBA N° 4312 del 07/01/2014

3 de diciembre: Día Nacional del Candombe, la cultura afrouruguaya y la equidad racial (Uruguay)


Ley Nº 18.059
Día Nacional del Candombe, la cultura afrouruguaya y la equidad racial
se declara el día 3 de diciembre de cada año

El Senado y la Cámara de Representantes de la República Oriental del Uruguay, reunidos en Asamblea General,
DECRETAN:
Artículo 1º.- Declárase el 3 de diciembre "Día nacional del candombe, la cultura afrouruguaya y la equidad racial".
Artículo 2º.- Su celebración anual será el marco para la valoración y difusión de la expresión cultural denominada candombe, de la contribución de la población afrodescendiente a la construcción nacional, y de su aporte a la conformación de la identidad cultural de la República Oriental del Uruguay.
Artículo 3º.- Se considera de interés nacional la realización de actividades, acciones educativas y campañas de comunicación que contribuyan a dicho fin, promuevan el combate al racismo y la equidad racial, entendida como garantía de igualdad de oportunidades y goce efectivo de derechos para todos los ciudadanos, con la consiguiente superación de las inequidades que afectan a los afrodescendientes.
Artículo 4º.- El Estado propenderá a la realización de tales fines mediante el desarrollo de políticas públicas destinadas al cumplimiento de los principios establecidos por esta ley.
Artículo 5º.- Declárase patrimonio cultural de la República Oriental del Uruguay el candombe, caracterizado por el toque de los tambores denominados chico, repique y piano, su danza y canto, creado por los afrouruguayos a partir del legado ancestral africano, sus orígenes rituales y su contexto social como comunidad.

Sala de Sesiones de la Cámara de Senadores, en Montevideo, a 10 de noviembre de 2006.
Rodolfo Nin Novoa,  Presidente.
Hugo Rodríguez Filippini,  Secretario.

MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CULTURA
Montevideo, 20 de noviembre de 2006.
Cúmplase, acúsese recibo, comuníquese, publíquese e insértese en el Registro Nacional de Leyes y Decretos.

TABARÉ VÁZQUEZ.
JORGE BROVETTO.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Afroargentino haciendo toque de diana (1904)


Del facebook del Archivo General de la Nación:
"Toque de diana, 1904. Documento fotográfico. Inventario 149168."

viernes, 21 de noviembre de 2014

Día Nacional de l@s Afroargentin@s y de la Cultura Afro -según la TV

Televisión argentina = 1.16 minutos (Télam)
Televisión venezolana = 2.08 minutos (Telesur)
Televisión brasilera = 3.01 minutos (Tv Brasil)








Agradezco a Manu Hijo de María por llamar la atención hacia los exiguos tiempos televisivos dedicados a la celebración. 

domingo, 16 de noviembre de 2014

Sobre la etimología de la palabra "candombe"

Pedro Figari - "Candombe" - 1921 - colección MALBA

Tuvimos la suerte de escuchar este viernes a la reconocida linguista brasilera (bahiana de pura cepa) Yeda Pessoa  de Castro en el segundo día  de actividades del Noviembre Negro organizado por el Instituto de Investigación y Difusión de las Culturas Negras Ilé Ashé Oshun Doyo.   Yeda es una de las pioneras de los estudios afro en Bahia (lo que ya es mucho decir), pero además es la persona que sin duda más sabe acerca de la influencia de los idiomas africanos en Brasil, una de las responsables del rescate de los aportes de los pueblos de Kongo y Angola y quien mejor entiende -y explica- su incidencia en el portugués brasilero. Y no estamos hablando de unas cuantas (muchas o pocas) palabras sino de la propia estructura linguistica y de la forma de hablar que distingue a su país de Portugal.  Yeda tiene, entre otras,  la virtud de explicar procesos sociales complicados de manera sencilla y amena, sin duda por lo bien que los entiende y por los años que lleva descifrándolos.
Había leído en uno de sus trabajos, hace muchos años, que "candomblé" probablemente derivara de la palabra de origen Kongo "kandombelé" . En una de las preguntas, por lo tanto, le dije que como localmente era muy importante el término candombe" (que ella ya había mencionado como una de las contribuciones de origen bantu a Sudamérica) que por favor nos contara algo acerca de su significado.


Yeda Pessoa, Francylene Martins y Mónica Guariglio en la conferencia de Noviembre Negro.

Dijo que viene de la raíz "ndombe", que, de acuerdo a la tonalidad con que se exprese (los idiomas bantu, a diferencia del yorubá que tiene seis tonos,  tienen dos: uno alto y uno bajo) puede significar tanto "negro" como "rezar". "Ka" significa lugar, y por lo tanto, ka-"ndombe" probablemente significara "unión de rezadores", o "lugar donde se reza". Ya candomblé (de ka-n-domb-éd-é, que en portugués se lleva a la terminación "lé") probablemente significara algo asi como "lugar de quienes van a rezar y pedir por la intercesión de".
Para candombe Yeda prefiere el significado "lugar donde se va a rezar" más que "lugar de negros" (recordemos, no sabemos con qué tono original se usaba que era lo que permitía distinguir inequívocamente entre ambos posibles significados) ya que siendo una expresión originada entre grupos afro no tenia mucho sentido remarcar que era "de negros" y sí recalcar lo que allí se hacía. Creo  que lo que dice tiene mucho sentido, y como es una linguista especializada y renombrada -con experiencia de campo en Congo y Angola- tiene sin duda mucha más idea de lo que está hablando que los expertos locales que antes opinaron sobre el tema -que no eran especialistas en idiomas africanos, sino apenas escritores entusiastas o folkloristas que conseguían algún diccionario de idiomas bantu.


Yeda Pessoa de Castro -foto Francylene Martins

NOTA: como tampoco soy linguista, le voy a pedir a Yeda que revise esta versión de lo que escuché, asique puede haber algunos cambios mínimos a lo escrito en un futuro. La que les estoy dando es la "versión simple" que nos dio el viernes. En uno de sus trabajos publicados que recomiendo leer (aquí), da la versión más linguistica y compleja sobre candomblé:
"O termo candomblé (...) vem do étimo banto "ka-ndómb-íd-é > kà-n-dómb-éd-é > ka-n-dómb-él-é", derivado nominal deverbal de "kù-lómb-à > kù-dómb-á", louvar, rezar, invocar, analisável a partir do protobanto "kòdómb-éd-á", pedir pela intercessão de. Logo, candomblé é igual a "culto, louvor, reza, invocacão", sendo o grupo consonantal -bl- uma forma brasileira, de vez que não existe nenhum grupo consonantal em banto ...."

Agradezco a Pedro Mallorca y a Francilene Martins por todo el esfuerzo de la organización del evento y la calidez humana de siempre. Y a Marcos Gitaúna el convite para brincar de capoeira, después de tantos años...

Programación del evento (click en la foto para agrandarla y leer la información)

sábado, 15 de noviembre de 2014

15 de Noviembre: Día Nacional de la Umbanda (Brasil)


El 15 de noviembre se conmemora -oficialmente- en Brasil la primera llegada del Caboclo das Sete Encruzilhadas en el médium Zélio de Moraes (15/11/1908), quien habría anunciado la creación de una nueva religión. Los antropólogos creemos en un origen quizás algo más antiguo y seguro menos puntual, pero el mito de origen de esta llegada es poderoso y el reclamo del caboclo, de darle un lugar a entidades espirituales indias y africanas -hasta entonces despreciadas por pertenecer a culturas "inferiores"- preanuncia sin duda futuras reivindicaciones étnico-raciales.

El proyecto de ley, originalmente presentado en 2005, fue nuevamente considerado en 2010, discutido en comisiones durante el 2011  y convertido en ley en el 2012:




Foto: Fiesta de Pretos Velhos en el terreiro del Pai Miguel, del pai Alberto Tata en Caseros.

jueves, 13 de noviembre de 2014

¿Cuánt@s afrodescendientes? (c. 1890)


Del facebook del Archivo General de la Nación:
"Casa Witcomb. Contactos fotográficos de los clientes, circa 1890.  Documento Fotográfico. Inventario 14-01481."

jueves, 6 de noviembre de 2014

Noviembre es Afro

Desde hace algunos años ya se vienen realizando actividades cada noviembre, en consonancia con el Día de la Conciencia Negra brasilero (20 de noviembre). Con la creación, el año pasado, del Día Nacional de los Afroargentinos y de la Cultura Afro, ahora las actividades se incrementan y potencian. 
Las propuestas que me llegaron:









viernes, 31 de octubre de 2014

VI Llamada de Candombe "Lindo Quilombo"



Trabajadores rurales afrodescendientes (1895)


Con las fotos antiguas nunca se puede estar seguro, pero dos de estos trabajadores en una estancia parecen ser afrodescendientes. La foto es de Samuel Boote, tomada en 1895.

Fuente: De la Argentina a fines del siglo XIX: Fotografías de Samuel y Arturo Boote. Buenos Aires: Antorcha. 2012. (Tomado de Todo es Historia de septiembre de 2014). 

miércoles, 29 de octubre de 2014

"Día Nacional de los/as afroargentinos/as" incorporado al calendario escolar

El “Día Nacional de los/as afroargentinos/as y de la cultura afro” fue incorporado al calendario escolar:



Fuente: http://www.me.gov.ar/consejo/resoluciones/res14/240-14.pdf

Agradezco a "Mesa de Afrodescendientes de Diálogos en el Senado" y al periódico "Dignidad Afrodescendiente"

viernes, 17 de octubre de 2014

Caso Melina (2): Cómo crear sospechas permanentes sobre "la Umbanda"


Seguimos con pequeños ejemplos de cómo los periodistas y los periódicos construyen a "la umbanda" como "la religión más temida del país".

En la tarde de hoy, viernes 17 de octubre, Clarín.com publicó una nota, titulada "Los vecinos del pai César dicen que no saben qué pasaba en el templo" que sólo sirve para -injustificadamente- aumentar la sospecha sobre el pai de santo y la religión que practica. La nota es muy visible -ya que está anunciada en la home page del diario- aunque prácticamente no aporta datos nuevos que la justifiquen.
Comienza diciendo que " los vecinos de César Sanchez.... aseguran no tener idea qué se hacía habitualmente en su templo umbanda", ubicado en Italia al 600, en Don Torcuato. Algo que podría ser normal en cualquier templo religioso no católico -¿quién sabe qué sucede adentro de los mismos si no participa de sus ceremonias?- es aquí presentado como un motivo más de temor y casi demostración de que actividades criminales podrían ocurrir o haber ocurrido allí adentro.


Para peor, el contenido en nada  justifica el título que le dieron, que bien podría haber sido, por el contrario: "Los vecinos del pai César, asombrados de las sospechas que pesan sobre él".
En efecto, leyendo las opiniones que transcribe, uno se entera de que los vecinos "todavía no salían del asombro por la detención" y "señalan que lo veían como "un vecino más de este barrio". "

Nada malo tienen para decir de su ahora ilustre y sospechado vecino:
Testimonio 1:  " "La verdad que nos dejó helados. Nosotros no estamos enterados de lo que hacen en el templo. Tampoco sabemos qué días hacían las ceremonias. Sí se ve entrar a personas, pero no siempre hay movimiento", señaló Ana María, cuya casa está a 50 metros del lugar donde también vive Sánchez. Y aclaró: "Si es culpable por haber participado en el crimen de Melina, es un turro", lanzó."
Testimonio 2: "Siempre se lo ve por la calle junto a su esposa y la hija. Lo conozco de toda la vida, hace 30 años mínimo que vive acá. Nunca me pareció que ocultara nada", sostuvo Nelson Dante, que tiene una peluquería a tres casas de distancia del templo..."
Testimonio3:  "Inés, otra vecina del pai César, contó que además de cruzarlo en la calle, lo vio en programas de televisión. "La última vez lo vi en C5N. Una no imagina que haya podido participar en cosas tan horribles", expresó la vecina de Don Torcuato." (mis cursivas en los tres casos).

Para un lector algo desprevenido y que comparta las sospechas sociales (siempre incentivadas, como en este ejemplo, por los periodistas) el título ya encuadra la lectura de la nota de manera de transformar el desconocimiento de una vecina, y el asombro de todos, en algo sospechoso -cuando bien podría interpretarse para ilustrar una tesis contraria a la que sugiere el título.

El encuadre de la nota da pie para violentos comentarios de odio que abarcan a toda la práctica religiosa :


La acumulación continua de este tipo de encuadres y sutiles (o no tanto) manipulaciones de hechos y declaraciones de los involucrados -más el uso regular de imágenes del implicado que no lo favorecen- llevan a la condena y prejuzgamiento mediáticos no sólo de un individuo sino de toda la religión, y a fogonear el odio social contra la misma.

Ver también: http://alejandrofrigerio.blogspot.com.ar/2014/10/caso-melina-como-construir-amenazas.html

domingo, 12 de octubre de 2014

Caso Melina (1): Cómo construir “amenazas umbanda” en 5 prácticos pasos


Algo cansado del desconocimiento sobre -y del prejuicio hacia- la religión Umbanda que manifiestan los periodistas en su cobertura del caso Melina, examino brevemente cómo, a partir de una afirmación ambigua de un individuo desconocido, se dan por ciertas las "amenazas umbanda" en los principales medios del país. En una entrada en el blog DIVERSA:

viernes, 10 de octubre de 2014

George Reid Andrews en el GEALA

"Los afroargentinos de Buenos Aires" es un libro pionero que a la vez mantiene su vigencia. 
Convidado por el GEALA, George Reid Andrews rememorará y reflexionará sobre esta obra que se tornó un clásico de la historiografía argentina.


Muchas gracias a Darío La Vega por el diseño

miércoles, 8 de octubre de 2014

Lavanderas afro-argentinas a orillas del Paraná (c. 1880)


Reproduzco otra bella foto del facebook del Archivo General de la Nación:

" Lavanderas a orillas del Río Paraná, c. 1880. Documento Fotográfico. Inventario 1782."

martes, 30 de septiembre de 2014

Racismo contra vendedoras senegalesas -según Página 12

Bien por Las 12 (suplemento de Página 12) por hacerse eco del terrible caso de racismo contra dos vendedoras senegalesas. La larga entrevista detalla bien no sólo el incidente sino lo díficil que resulta, en nuestra ciudad, ser una mujer negra y vender en la calle.

Ahora, es necesario seguir poniendo títulos que juegan con las palabras (y los supuestos contrastes entre) "negro" y "blanco"? -una antigua tradición periodística local que nadie extrañaría si desapareciera.... 


Las 12, viernes 26 de septiembre de 2014.
Negras como blanco
Por Luciana Peker

Discriminación -  Sire y Mariama Sama, hermanas y senegalesas, son parte del nuevo fenómeno de feminización de la migración africana. El 31 de julio, en Once, fueron agredidas, insultadas y golpeadas por ser mujeres, negras, pobres y africanas por el encargado de un edificio con la complicidad policial. Su historia se convirtió en una muestra emblemática de las múltiples discriminaciones –el acoso sexual, los prejuicios, los estereotipos y la violencia– que sufren las mujeres afro en Buenos Aires.

No quiero ver una negra de mierda en mi puerta.
Sire Sama tiene apenas 22 años y no entiende, todavía, un idioma al que arribó hace tres meses. Pero no necesitó traducción para comprender el desprecio. Negra de mierda, escuchó y no se olvidó más de la conjunción maldita de palabras. Sire contestó en francés. Pero no supieron corresponderle. No solo por falta de lenguaje. No era un diálogo sino un escupitajo sobre su piel. Un desprecio sobre su cuerpo que se concretó en golpes. El jueves 31 de julio, a las 14.30, Manuel, el encargado del edificio de Rivadavia 2631, en Once, la agredió física y verbalmente. Manuel –se reserva su apellido hasta que no esté imputado por la Justicia– le tiró al piso el avión de juguete que ella vendía. Pateó los cajones que sostenían su puestito. La golpeó en la panza y en el cuello. No se detuvo ante nada ni nadie. Se sintió con poder sobre ese suelo y ese cuerpo que no le pertenecen.
Sire cruzó el océano, pisó dos continentes, viajó 7794 kilómetros para juntarse con su hermana Mariama, desde Senegal a la Argentina. Sin embargo, su viaje no puede detenerse en ninguna esquina en Buenos Aires porque le restregan la palabra puta si sus pies calman sus pasos. No puede estar quieta si no demuestra que no está en oferta ni que quiere irse con nadie que ella no quiera. Pero la hostilidad que le apura los pasos se volvió puño con complicidad, incluso, de la policía que vigilaba la zona, que adujo, para no intervenir frente a la agresión, que en la Argentina es natural que los hombres les peguen a las mujeres. Y ese golpe se convirtió en una causa emblemática sobre la múltiple discriminación por machismo y racismo que sufren en Buenos Aires las mujeres afro.
La denuncia fue presentada en la Fiscalía Correccional Nº 10 y la causa está siendo analizada por el Juzgado Nacional en lo Correccional Nº 10 Secretaría 74, a cargo de Omar Osvaldo Fente. El abogado que lleva adelante la demanda por lesiones, discriminación y racismo es Madoda Ntaka, el hijo de Simon Blues Kotsi Ntaka, que fue activista del Congreso Nacional Africano, junto a Nelson Mandela y se tuvo que exiliar por luchar para no ser menos que un blanco. “Hay un contexto de absoluto racismo y sexismo contra las mujeres afro”, denuncia Patricia Gomes, que también conoce los latidos de un cuerpo ensortijado por huir de miradas que increpan como una portación de pecado su belleza. Tiene 29 años y es vicepresidenta de la Sociedad Caboverdeana de Dock Sud. Ella acompañó a Sire y Mariama para organizar una marcha el 15 de agosto, en Once, en repudio a la agresión. No fue una excepción, ni un arrebato aislado. “La situación de las mujeres negras en la Argentina se ve agravada. El color de la piel implica serias consecuencias en la vida cotidiana, que se manifiestan en dificultades para acceder a un trabajo calificado, culminar los estudios, circular por la calle sin ser acosadas sexualmente o vernos burladas y ridiculizadas en los medios masivos de comunicación. Las mujeres negras vivimos diariamente la discriminación, la violencia, el acoso y la hipersexualización de nuestros cuerpos. Y lo que les sucedió a las mujeres senegalesas no es más que el reflejo de toda esta situación a la que desde hace siglos estamos expuestas.”
Sire y Mariama son dos senegalesas en la Argentina. Se estima que hay treinta mujeres provenientes de su país y cuatrocientas africanas que vinieron a buscar trabajo y una forma de solventar a sus familias y a sus hijos que quedaron del otro lado del mundo. Ellas son parte del fenómeno de la feminización de la nueva migración africana que, al principio, era exclusivamente masculina y hoy ya se considera mixta. “A todas nosotras, africanas y afrodescendientes, nos une una misma lucha contra la pobreza, el machismo y la discriminación racial como herencia de la sociedad dominante.”, apunta Gomes.
Y ese cambio debería nacer desde la escuela donde todavía la palabra negra es bendecida con el casi único rol de lavandera en los actos escolares. Por eso, la agrupación Xango y la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) acaban de lanzar Afroargentin@s, una guía para docentes sobre afrodescendientes y cultura afro. “La guía propone trabajar contra el racismo en las aulas, desde un revisionismo crítico que valore por igual el aporte de todos los colectivos: afrodescendientes, pueblos originarios, europeos”, enmarca Carlos Alvarez Nazareno, presidente de Xango. El pasado no está pisado. Es parte del futuro.
Incluso de un nuevo y múltiple futuro en el que hay que abrir la mirada para dejarse iluminar por todo lo nuevo que relata Mariama desde el fulgor de sus labios rosas. Ella tiene 28 años y hace cuatro que vive en Argentina. Habla fluida, amorosa y risueñamente español y por eso toma la palabra en nombre de las dos hermanas. No es lo único que habla. Su riqueza maneja siete idiomas: wolof, manding ydiola, peule, saracoulaís, francés, italiano y español.
La entrevista es de noche, cuando la carga del trabajo amaina. No solo para sobrevivir. Las migrantes vienen con la carga de tener que ayudar a que sus familias –amplias, muy amplias, ya que no solo se considera familia al círculo más íntimo– puedan salir adelante. Sire está todavía asustada, sus ojos miran con recelo y prefiere comunicarse en manding. Por eso, la palabra la toma Mariama, con una vivacidad atrapante. Igual que su sueño, algo parecido a muchos sueños; una casa, un auto, vivir tranquila con su hija, Fatu, a la que dejó a los ocho meses para que las dos pudieran crecer juntas. Fatu –que se llama igual que su abuela– ya tiene cinco años. Pero ella está todavía demasiado lejos de todo, de su tierra, de su hija, y de su sueño. “Gracias a Dios existe la videollamada”, festeja las imágenes que las acercan. Se siente senegalesa y argentina, con orgulloso DNI propio. Pero ansía juntar dinero para volver.
La cara se le transforma en nostalgia cuando piensa en una tierra en donde conversar en una esquina no la convierta en un blanco de insultos sexuales sin ningún arribo al deseo. Pero también le da miedo volver y que todo lo que ella mandó a todos los que les mandó no parezca suficiente. En Senegal se ponen demasiadas esperanzas en la suerte de quienes se van y piensan que es demasiado sencillo conseguir dólares para ayudar.
“El mes pasado no mandé ni un peso a Africa. Ojalá que Dios me ayude este mes para mandar”, ruega. Los ojos se le ponen vidriosos con el miedo de no cumplir. “El sueño que te llevó a dejar a tu familia, a tener que aprender el idioma, a sufrir es poder mandar sí o sí lo poco que tenés a tu familia. Y mi familia, la verdad, es que somos pobres, no tenemos nada, si no yo podría ya volver a Senegal. Pero ellos necesitan”, explica.
Sire y Mariama nacieron en Bignona, al sur de Senegal (aunque Mariama después viajó a Mbour, al norte, y se separaron) y son parte de las cinco hermanas por parte de su mamá Fatu y su papá Kamaro y de los quince hermanos por parte de su papá Kamaro con su otra esposa, Sadiba. Pero en otra versión de los tuyos, los míos y los nuestros. Su papá tenía dos mujeres hasta que falleció. A Sadiba ellas le decían tía y vivían todos juntos. “Después que fallece el marido te podés casar, no es que no podés tener otro marido como en la religión católica. Mi mamá se volvió a casar y mi tía también”, cuenta. No cree que una cultura sea mejor que otra. Son sencillamente costumbres. Una oportunidad para abrir los ojos.
¿Cómo es la convivencia?
–Las mujeres se ponen celosas. Pero después se tienen que acostumbrar porque viven en la misma casa con otra mujer. Si hay plata tienen dos casas, pero si el marido no tiene dos casas se comparte. Por eso, con mi mamá cuando éramos chiquititos vivíamos con mi tía. En la religión musulmana el hombre puede tener cuatro mujeres.
¿Las mujeres compiten o se ayudan?
–A veces hay peleas porque la mujer se pone celosa. Hay competencia. El día que le toca con ella la mujer se le pone linda. Dos días le toca cocinar a una y dormir con una y después otros dos días con la otra. Se maneja por turnos. Cada una quiere conquistar a su marido.
¿La crianza de los hijos también es compartida?
–Sí, la tía se mete en la crianza. Los chicos pueden dormir en la misma pieza. No tiene cada uno su plato. Tenemos que compartir. Si no está tu mamá tu tía te tiene que educar como si fuese su propia hija.
¿Y quién cocinaba más rico?
–¡Las dos! (se ríe).
Pero el fallecimiento de su papá abrió una grieta. Su mamá se casó y se fue al Norte. Mariama se fue con ella y Sire se quedó en el sur con una tía paterna. En el sur quedó el arroz con verduras y las frutas abundantes, bendecidas por la lluvia constante, que crecen y se transforman en mangos, bananas o mandarinas sin necesidad de que nadie las riegue o las cultive. En el Norte, en cambio, aparecieron los condimentos fuertes y la música de Nigeria. El Sur y el Norte no son puntos cardinales. Son mundos distintos. “Los idiomas no se entienden nada, ni hola. Si yo hablo con ella y otra persona que viene de Senegal escucha no va a entender nada”, ejemplifica ese abismo que supera la geografía.
¿Cómo decidiste venir a la Argentina?
–Hay un señor que conozco que vive en la Argentina hace más de diez años e iba de vacaciones. La gente viaja para volver a Senegal y cambiar la plata y tener una casa linda y un lindo coche. Pero ahora no, ahora es difícil, no se pueden conseguir dólares. Yo vine con la intención de trabajar, juntar, volver a Senegal y poder tener mi casa y un lindo coche. En Francia, España e Italia había crisis y ahí tome la decisión de venir acá. Pero todavía no cumplí mi sueño. Ni volví a Senegal. El pasaje es muy caro. Ojalá algún día se mejore así cumplimos el sueño y podemos volver. Tengo una hija de cinco años que está allá con mi familia. La dejé a los ocho meses, chiquita.
¿Querés traerla o ir vos para allá?
–No sé mi destino. Si me caso acá tengo que traer a mi hija. Si no tengo que ir allá. Por ahora no tengo compromiso. Nadie me comprometió con un “te quiero, me voy a casar con vos” –suelta y se ríe, con una risa franca, de travesura indiscreta, que contagia el entusiasmo por la aventura impredecible de la vida.
Mariama es peluquera y en Senegal tenía su salón. Pero no es lo mismo cortar y aclarar el pelo para lograr el rubio ficticio promedio en la Argentina que trenzar cabellos infinitamente en peluquerías que se multiplican como el hilvanado del cabello. “Vine para buscar un futuro mejor”, define Mariama. Su fecha de inicio fue el 1° de mayo del 2010. “Yo pensé que en este país no había gente”, recuerda graciosa sobre el desierto provocado por el laborioso feriado. A partir de ahí se empezó a levantar a las cuatro de la mañana para salir como vendedora ambulante, de lunes a sábado, a Liniers y los domingos a Escobar. Hasta que logró conseguir poner su propio negocio en una galería de Once. “Es mío, gracias a Dios”, agradece. Aunque con espanto: “Pero no hay venta, estamos sufriendo”. Y se ríe con una risa que pone un punto, con una risa que conversa más allá de las palabras y de los sufrimientos, con una risa que se contrapone a todo.
Sire, en cambio, no se ríe. Su historia es distinta. Ella no pudo estudiar. No fue a la escuela. No aprendió casi nada. Y se crió con una familia en donde tenía que cocinar, lavar platos, limpiar. Se reserva, además, un dolor que no quiere compartir y que la impulsó a huir. “Cuando ella llegó acá vino a vivir conmigo a Balvanera. Se enfermaba todos los días. Le dolía la panza, la cabeza, vomitaba, lloraba. Le agarró una infección. No puede ser. Tenemos que llevarla a comer, a salir, a ver los animales a Temaiken, a que vea que no es todo mal, hay cosas lindas también”, desea su hermana.
Mariama ayudó a Sire a instalarse en la Argentina con la compra de juguetes para vender en Rivadavia. El 31 de julio le dijo que estaba nublado y que no vaya a ofrecer los autitos y aviones a pila porque iba a llover. “Pero a la gente recién llegada le gusta trabajar”, contextualiza. Así que Sire fue igual. No se imaginaba la prepotencia del encargado del edificio que la insultó, le pegó en la panza y la dejó temblando. Mariama fue a denunciar a un policía y le contestó: “Acá se le pega a la mujer”. “¿Cómo le va a pegar? ¡No tiene derecho!”, lo increpó. Pero, en ese momento, Manuel volvió a pegarle a Sire. Además sacaba las pilas de los juguetes y se las tiraba mientras seguía repitiendo: “Negra de mierda no te quiero ver acá”. Mariama agarró una sillita plegable para defender a Sire y empezó a recibir piñas. Se fueron a hacer la denuncia. Pero la policía no se la quería recibir porque no hablaba castellano. Mientras que los médicos legistas buscaban moretones en una piel que no deja las mismas huellas. “Nosotras somos negras, no se nos mancha la piel de rojo”, increpó a un perito Mariama mientras Sire tenía tanto dolor que no podía tomar ni agua. De ahí fueron al hospital donde le recetaron calmantes y un cuello ortopédico. La travesía terminó en el Inadi. Pero la violencia no fue un solo día del año. La pesadilla es diaria y así la describe Mariama: “No puedo decir que en mi país la gente no sea racista, pero es diferente que acá, donde caminás en la calle y te dicen ‘negra puta’ o ‘las vamos a coger, ¿cuánto cobran?’. Sabés que te van a faltar el respeto dos o tres veces por día en el colectivo, en un restaurante o en una parrilla libre, peor porque tenés que levantarte. Yo acá ando toda tapada, no puedo mostrar las piernas como en Senegal. Es feo vivir acá como negra. Siempre tenés que estar como escondida, con vergüenza”.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Carmen Bernand en el GEALA

El GEALA 
Grupo de Estudios Afrolatinoamericanos del Instituto Ravignani (UBA/CONICET) 
invita a la charla

Ramificaciones morenas de lo popular:
Músicas de negros y subversión en América virreinal


que brindará
Carmen Bernand 
el miércoles 24 de septiembre a las 17.30 horas 
en el Instituto Ravignani (25 de Mayo 221, 2º piso), Sala de Investigadores.
La actividad es libre y gratuita.

Carmen Bernand es antropóloga e historiadora, profesora emérita de la Universidad Paris-Nanterre. Ha publicado numerosos trabajos sobre los campesinos de los Andes, las sociedades mestizas coloniales y la esclavitud urbana. En 1994 fue nombrada miembro del Institut Universitaire de France. Algunos de su libros son: Negros esclavos y libres en las ciudades hispanoamericanas (2001, Madrid, Fundación Histórica Tavera),Homogeneidad y nación: con un estudio de caso: Argentina, siglos XIX y XX(con Mónica Quijada y Arnd Schneider, Madrid, CSIC, 2000). Descubrimiento, conquista y colonización de Amèrica a quinientos años (compiladora, FCE, 1994), Histoire du Nouveau Monde, Tome II: les métissages y Tomo I: De la Découverte à la Conquête. Une expérience européenne (con Serge Gruzinski, Paris, Fayard, 1993 y 1991). Tiene además numerosos artículos y capítulos de libros en publicaciones especializadas.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Niños afroargentinos (1929)

Otra bella e interesante foto rescatada en el facebook del Archivo General de la Nación.
¿Cuántos de estos niños son afroargentinos y/o afrodescendientes?


Buenos Aires. Asilo de menores, "Escuela Industrial General Benjamín Victorica" en el delta del Paraná, 1929. Documento fotográfico. Inventario 11288.

viernes, 29 de agosto de 2014

Afrodescendientes y Derechos Humanos -según el Ministerio de Justicia de la Nación (Argentina)


Una publicación reciente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos realiza una interesante y útil compilación de numerosas resoluciones, nacionales e internacionales, referidas a los derechos de los afrodescendientes. 

Se puede descargar de:


Agradezco a Lea Geler por el dato

viernes, 15 de agosto de 2014

15 y 20 de agosto: Días de San La Muerte

Procesión en Santuario Honor a mi Señor (Wilde) (16/8/2014)

Entre los días 15 y 20 de agosto, se multiplican por todo el país las festividades en honor a San La Muerte. 

En el Gran Buenos Aires (aún en la CABA) varias celebraciones de distinto tipo muestran la pujanza de esta devoción -fuertemente asociada a la del Gauchito Gil, quien se dice era devoto del Santito.
Sus devotos no veneran a “la muerte” como algo opuesto a “la vida” sino que, antropomorfizándola, la convierten en “el más justo de los santos”, el que finalmente “se lleva a todos, ricos y pobres”. 
Su creencia no promueve ni apaña el delito, apenas acompaña las frecuentemente apabullantes condiciones sociales en que viven miles de nuestros connacionales y los dramas que protagonizan.

jueves, 14 de agosto de 2014

Marcha contra el racismo en la ciudad de Buenos Aires

A raíz del ataque racista a la vendedora senegalesa que comentara en la entrada anterior, se realizará una marcha hacia el domicilio del racista/abusador:

jueves, 7 de agosto de 2014

Ataque racista a mujer senegalesa


El racismo fue y continua siendo un problema en nuestro pais. Como en otras sociedades, el racismo cotidiano (las pequeñas interacciones a traves de las cuales se les hace saber a las personas "negras" que son "esencialmente" diferentes y de un menor valor social en virtud de como se percibe el color de su piel localmente) ya esta casi naturalizado -digo, se hace tan comun que pasa casi imperceptible, excepto a los ojos de los afectados, claro.... 
Cada tanto, algun caso es tan extremo (el valor menor de la persona "negra" no es apenas sugerido, sino fuertemente enunciado) que pone en inequivoca evidencia el andamiaje valorativo asimetrico que afecta a tod@s l@s "no blanc@s". 
En estos dias, un caso de estos muestra todo lo que resta por hacer, por fuera de los pequeños actos simbolicos con que el Estado argentino pretende "darle un lugar" a l@s afrodescendientes y african@s. 

 Reproduzco un comunicado de las asociaciones de afrodescendientes y de african@s que firman al pie:

"A pocos días del "Día de la Mujer Afrodescendiente", las mujeres negras siguen poniéndole el cuerpo al racismo, la xenofobia y la violencia.

Ataque a una joven senegalesa.

Muy lejos de lo que la ciudadanía podría suponer, en Argentina el racismo y la violencia de género están a la orden del día. Ni una convención internacional que sanciona el racismo, ni una ley de avanzada contra la violencia de género, ni una insuficiente ley antidiscriminatoria, ni todas las celebraciones por el día de la mujer afrodescendiente, logran detener la violencia y el racismo que día a día sufren las mujeres negras.

El jueves 31 de julio de 2014 a las 14.30 hs., en pleno barrio porteño de Once, una joven ciudadana senegalesa, de apenas 21 años de edad, - y cuya identidad vamos a preservar por su seguridad- fue víctima de la violencia, el abuso de poder y de un racismo tan frecuente que aterra.

El portero de un edificio ubicado en la calle Rivadavia al 2600 atacó a la joven que se encontraba vendiendo juguetes en la vía pública, ganándose la vida como todos los días desde que llegó a la Argentina hace un mes y medio.

El ataque comenzó con insultos racistas como "no quiero ver una negra cuando salgo a la puerta del edificio". No conforme con ello, comenzó a romper los juguetes que son su fuente de subsistencia. Sin embargo, dejarla sin su mercadería tampoco fue suficiente. El hombre decidió patearla en el estómago. Ante los gritos de las personas que estaban presentes, el portero se metió dentro del edificio.

Un policía que se encontraba cercano al hecho y que suele estar en esa zona, conociendo
que la víctima es hermana de otra mujer que tiene un local en una galería cercana, fue a
buscarla. Cuando la hermana de la joven atacada llegó al lugar, la encontró totalmente
conmocionada por la golpiza. Indignada, le preguntó al policía por qué no hizo algo para detener el brutal ataque. Increíblemente, el policía contestó que “en este país es común pegarle a las mujeres”. Si, leyó bien.

Para afirmar lo que el policía estaba diciendo, el portero salió nuevamente del edificio y le propinó dos piñas en el cuello a la joven. Cuando intervino su hermana mayor, también fue golpeada. La autoridad policial, nuevamente no hizo nada. Sólo se limitó a decir que haga la denuncia, si quería. Pero que él no iba a hacer nada.

Al grito de "Váyanse a su país NEGRAS DE MIERDA", el racista y violento portero volvió a esconderse en su edificio. Y nadie hizo nada.


Las hermanas radicaron la denuncia en la comisaría 8°, de la calle Urquiza 540, desde donde fueron derivadas al médico legal para constatar las lesiones. Luego terminaron en el Hospital Argerich, donde se le colocó un cuello ortopédico, ya que la joven salvajemente atacada no podía caminar por los dolores.

Hasta cuándo las mujeres negras tendrán que soportar el machismo de esta sociedad? Hasta cuándo las mujeres negras tendrán que sufrir el racismo? Hasta cuándo las mujeres negras deberán tolerar la indiferencia de la opinión pública?

La mujer negra durante cinco siglos ha sido triplemente discriminada, por negra, por mujer y por pobre. Hoy, en pleno siglo XXI, podemos decir que nada ha cambiado. O si: lo que ha cambiado son las formas en que se manifiestan hoy ese racismo y ese machismo mortal, porque mata y degrada poco a poco a quien lo/a padece.

Afortunadamente, estas dos mujeres africanas, que buscaron en la Argentina la posibilidad de una vida mejor, no están solas. Hay organizaciones africanas y afrodescendientes, organizaciones de derechos humanos, organismos del Estado, compatriotas, y muchas personas que nos solidarizamos con estas mujeres, repudiamos estos hechos y luchamos junto a ellas para que se haga justicia, para que nunca más ninguna mujer sea víctima de violencia.

Al respecto, la Profesora Miriam V. Gomes, presidenta de la Sociedad Caboverdeana de Dock Sud, declaró: "La semana pasada, supimos la lamentable noticia de que una joven ciudadana senegalesa había sido agredida en la vía pública por un individuo que no sólo la insultó con epítetos racistas, sino que también la golpeó salvajemente en el estómago y el cuello. Cuando creíamos que hechos como éste irían quedando atrás, como partes de un pasado intolerante y violento, nuevamente la realidad nos despierta y nos pone en alerta para redoblar nuestros esfuerzos: esfuerzos para luchar contra el racismo, la xenofobia y la violencia de género. Porque de eso se trata este hecho: una situación en que un individuo abusa de su 'autoridad' como 'macho' dominante y más fuerte, ante el silencio/complicidad general y, lo que es más grave, de un agente policial. Estamos acompañando a la joven en esta situación y lucharemos para que no se repita."

La Asociación de Residentes Senegaleses en la Argentina, la Organización "Todos con Mandela", la Sociedad Caboverdeana de Dock Sud y la Organización IARPIDI, manifestamos nuestro repudio a los hechos relatados, y damos todo nuestro apoyo y solidaridad a las hermanas senegalesas víctimas del racismo y la violencia. Seguiremos luchando para que esto acabe un día. "

Agradezco a Patricia Victoria Gomes y a Nengumbi Celestin Sukama

lunes, 14 de julio de 2014

El caso José Delfín Acosta Martínez -según Tiempo Argentino


Una nota del periodista Federico Trofelli en el diario Tiempo Argentino de hoy recuerda el asesinato de José Delfín Acosta Martínez a manos de policías racistas en 1996. 

La CIDH intimó al Estado argentino por un crimen en una comisaría
por Federico Trofelli

José Delfín Acosta Martínez tenía 32 años y era uruguayo. Según la justicia, se autolesionó y murió de sobredosis. La querella denunció irregularidades y, tras agotar las instancias legales, apeló a la Comisión Interamericana.

La Argentina deberá someterse nuevamente a los designios del Derecho Internacional por un crimen impune. Se trata del caso de José Delfín Acosta Martínez, un afroamericano de nacionalidad uruguaya de 32 años que el 5 de abril de 1996 fue levantado en la calle por policías de la Federal y una hora y media después una ambulancia lo sacó de una comisaría desnudo y agonizando con varios huesos rotos. Su deceso ocurrió de camino al hospital. Luego de una pésima investigación y agotar todas las instancias locales, la familia de la víctima logró que la Comisión Internacional por los Derechos Humanos (CIDH) escuchara el reclamo y ahora, el Estado argentino está obligado a llegar a un acuerdo. Los tiempos están vencidos, la espera continúa.
A mediados de la década del '90, la Policía Federal tenía prácticas autoritarias amparadas en la ley ya que hasta 1998 estuvieron vigentes los viejos edictos policiales por los cuáles cualquier ciudadano podía ser detenido por el mero hecho de estar sospechados de alterar el orden. Esa madrugada, Delfín fue víctima de ese vestigio dictatorial: la razzia.
Según se detalla en la demanda realizada por la abogada Miriam Carsen ante la CIDH, la detención se produjo mientras el muchacho desayunaba en una confitería porteña junto a dos hermanos de nacionalidad brasileña y también afrodescendientes. En ese momento, tres patrulleros llegaron sigilosamente y cercaron la calle Sarmiento, entre Callao y Rodríguez Peña. Uno de los agentes sacó su arma reglamentaria y se la apoyó en la cabeza a Wagner Goncalvez Da Luz, quien fue obligado a subirse a uno de los móviles policiales. Su hermano se quejó y automáticamente fue a parar al asiento de al lado.
Delfín tampoco se quedó callado: "Los están arrestando sólo por ser negros", gritó. Uno de los policías lo identificó y arrojó su DNI al suelo, provocando una fuerte discusión. De manera violenta, a las 7:30, lo metieron en el móvil 305.
Delfín fue alojado en la Comisaría 5ª en un lugar diferente al de sus amigos. A las 9, salió en camilla murió en una ambulancia del SAME camino al Hospital Ramos Mejía.
Como en otros casos, la explicación oficial fue que Delfín estaba muy drogado y se autolesionó tirándose de cabeza al suelo, llegando a fracturarse algunos huesos.
Para justificar que el procedimiento era prolijo, los agentes cuestionados supuestamente salieron de la comisaría y demoraron al taxista Oscar Almada para que oficiara de testigo. Este hombre le aseguró al juez Raúl Irigoyen que el uruguayo comenzó a rasgarse sus ropas hasta quedar desnudo y que luego maltrató su propio cuerpo.
"El entonces cuestionado cuerpo médico forense convalidó que Acosta haya muerto de una especie de accidente cerebro vascular producto del abuso de bebidas alcohólicas y de cocaína. Para nosotros, eso nunca se comprobó. Además, denunciamos que incluso antes de que estuvieran los resultados, el comisario Luís Fernández dijo a la prensa que murió de sobredosis", explicó el abogado Martín Scotto, quien se hizo cargo de la querella a pedido de la familia de José, actualmente fuera del país. 
Sobre la actuación del fiscal Juan Sansone, Scotto dijo que "tuvo una participación meramente formal y no impulsó el proceso. No apeló ninguna medida".
El 25 de abril, 20 días después, la causa fue archivada.
La familia de Delfín se topó con un muro de hormigón armado que le plantó la justicia y la policía local. La casa de la víctima fue registrada por desconocidos que se llevaron documentación médica, entre otros elementos. Los hermanos brasileños y otros posibles testigos fueron amenazados, otros directamente fueron desestimados por el juez, desalentando cualquier avance.
La causa fue archivada y desarchivada varias veces. También se abrió otro expediente en un juzgado de Uruguay en el que, entre otras conclusiones, se determinó que según la autopsia original Delfín debería haber consumido unos 30 gramos de cocaína esa noche, algo imposible de soportar para cualquier cuerpo humano. La investigación oriental también quedó en la nada.
El derrotero de la causa argentina fue convalidado por la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, el Tribunal de Casación, la Cámara Nacional de Casación Penal y, finalmente, la Corte Suprema de Justicia.
El 11 de julio del año pasado, la CIDH admitió estudiar el caso por presuntas violaciones al derecho a la vida, a la integridad y la libertad personal, a las garantías judiciales, a la igualdad ante la ley y a la protección judicial. Carsen propuso entonces una solución amistosa que fue aceptada por la Comisión.
El gobierno argentino fue notificado a través de la Cancillería el 14 de enero y en un plazo de cuatro meses debía dar una respuesta. "Los tiempos están cumplidos, pero esto suele pasar. Esperemos que lo haga pronto. Ya van a cumplirse 20 años de lo que consideramos un crimen, aún impune", concluyó la abogada. «

Un reclamo justo y varias propuestas

Luego de admitir el estudio del caso, la CIDH aceptó la propuesta de la querella de llegar a una solución amistosa con el Estado argentino. De concretarse las sugerencias de la familia de José Delfín Acosta Martínez, se cambiarían para siempre las reglas de juego en la policía y la justicia. Entre otras medidas, proponen que se coloquen cámaras en todos los lugares donde una persona puede ser alojada en una comisaría, cuyas imágenes serían controladas por un organismo ajeno a la fuerza. 
Además de una compensación económica, se solicitó la apertura de una Comisión de la Verdad para que se investigue el caso y se condene a todos los policías implicados; la querella también pretende que se analicen las actuaciones de los funcionarios judiciales y peritos que tuvieron en sus manos el expediente. Otro de los reclamos es que todos los sumarios internos de la fuerza, de aquí en adelante, sean públicos; y que las comunicaciones de radio entre los agentes sean grabadas. La abogada Miriam Carsen reconoció que la negociación con el Estado "será dura pero vale la pena pelear por algo que consideramos totalmente justo".


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