lunes, 31 de enero de 2011

Se viene (la fiesta de) Iemanjá


Dije algunas veces que la gran fiesta popular que generan las ofrendas para Iemanjá es una buena carta de presentación para las religiones de origen africano o afrobrasileño en sociedades que aún las miran con recelo.
Quien más, mejor y antes que yo entendió esto es la mãe de santo y activista política/cultural Susana (Andrade) de Oxum de Montevideo, que siempre toma la fiesta de aquella ciudad (impresionante, por cierto) como emblema para reclamar derechos religiosos y ciudadanos.
Abajo, la invitación para una exposición de fotos sobre la celebración montevideana, que se hará también en la vecina orilla. Más abajo, las lúcidas reflexiones de la mãe Susana sobre lo inconveniente de realizar festejos de carnaval y religiosos en la misma fecha.
Sería interesante lograr que aquí se jerarquice de igual manera la cada vez mayor presencia de devotos ofrendando en la Ribera de Quilmes, o en las playas del norte del conurbano.
Y también que se visibilice un poco más -en Buenos Aires, al menos- la gran fiesta que el pai Hugo de Iemanjá realiza todos los años en Mar del Plata. Este año se hace el domingo 6 .Ya subiré la invitación, es una fiesta espectacular....

Exhibición de fotos sobre fiesta de Iemanjá (Montevideo)

(doble click en la imagen para agrandarla)

Iemanjá y el Teatro de Verano

(Fotos: Alejandro Frigerio - Comparsa Triniboa en la fiesta de Iemanjá, 2 de febrero del 2007, Montevideo)

Yemanjá y concurso de Carnaval el mismo día
Por Mae Susana (Andrade) de Oxum 
Federación IFA-Grupo Atabaque

Otra vez pusieron concurso de Carnaval el día de Yemanjá dos de febrero. Resulta casi hasta una provocación para quienes necesitamos vivir las dos fiestas porque el teatro de verano está frente a Ramírez la playa más representativa en estos acontecimientos.


La fiesta de Yemanjá ha trascendido la religiosidad afroumbandista para transformarse en fiesta popular según dicen estudiosos del fenómeno uruguayo. Esos mismos académicos reconocen que los sostenes de la festividad son los protagonistas de la ceremonia de veneración a las aguas a partir de lo cual se genera todo lo otro. Hay gran cantidad de umbandistas en las agrupaciones de Carnaval además de la gente que va a los espectáculos y el hecho de hacer el mismo día las dos cuestiones trae un problema serio, ya que nos obligan a elegir entre participar de una u otra actividad. Faltar a lo religioso o no hacerlo a plenitud, nos hace sentir interiormente muy mal. ¿Hay falta de sensibilidad o qué pasa? Si hay desconocimiento o negación. de todas formas es discriminación hacia la cultura negra en este caso lesionando el sentimiento sagrado tocante a la religiosidad aspecto por demás sensible al ser humano. ¿A alguien se le ocurriría poner una etapa del concurso de carnaval en Navidad? Yemanjá es como si fuera nuestra natividad porque es la madre de casi todos los Orixás o fuerzas de la naturaleza. ¿Vale menos eso que lo cristiano? Entonces aunque no nos den feriado los 2 de febrero como se da los 25 de diciembre por la fiesta de una religión equis, por lo menos no nos compliquen la existencia. Incluso mirado objetivamente no es inteligente superponer eventos multitudinarios reduciendo ambos en su brillantez. Quisiera saber qué pasaría si la negritud boicoteara el carnaval por la falta de respeto demostrada hacia nuestros cultos. Sepan de una vez que los rituales a las energías naturales son parte sustancial de la cultura africana recreada en sus comparsas.


¿Han pensado que los feriados que tenemos aparte de los patrios son católicos? Navidad, Reyes, Día de Muertos, Semana Santa, etc. Otros grupos étnicos no hegemónicos tenemos festejos tradicionales igualmente importantes y no es posible vivirlos con la paz debida como derecho pues el Estado no da feriados para eso. Entonces ya que no tenemos la ventaja que sí tienen los católicos, lo mínimo que pueden hacer es no complejizar más las cosas. !Hasta la celebración del Carnaval tiene que ver con fechas católicas! Ya que no hay equidad para nosotros los afroreligiosos, al menos no nos arrinconen.
Esta realidad escapa al conocimiento incluso de muchos afrodescendientes que fueron aculturados adrede para hacerles perder la raíz de su identidad y amansarlos con miedos hacia el Dios europeo castigador para que no se revelaran y el amo esclavista no perdiera fortuna. La fe originaria de la africanidad es autodeterminación, autenticidad y disfrute de la vida, no libertinaje ni degeneración, sino dignidad, equilibrio espiritual. No sufrir acá para estar mejor en el paraíso que no sé donde queda sino gozar cada día el ser humanos con libertad y respeto por el semejante siempre en igualdad de condiciones.
No se puede con criterio poner el mismo día celebraciones tan uruguayas. Por no ponderar la situación, pierden público dos espectáculos identificatorios de la ciudadanía montevideana expresiva y orgullosa de su diversidad cultural. Que no suceda más autoridades, ¡por favor! DAECPU y Eventos de la IM saben que la fiesta de Yemanjá es devoción para muchísimos carnavaleros.


El 2 de febrero no se puede correr. Lo que sí podrían hacer con sentido común para ayudar al pueblo a vivir sus fiestas veraniegas a pleno ese día es no hacer el concurso. Nos parece una actitud contraria a la integración social, y queríamos manifestarlo. Es inconveniente incluso por la propia trascendencia del Carnaval.
¿Acaso no son uruguayos los que organizan? Hay declaraciones de interés de los ministerios, se corta el tránsito y los buses tienen destino “Yemanjá”, los medios trasmiten de la mañana a la noche los distintos pormenores, filma gente llegada de todas partes del mundo. NO VE QUIEN NO QUIERE VER.
Nos queda como siempre disputar un lugar a los codazos: pequeño, acotado, limosneado. Un espacio para un sector de la sociedad que posee usos y costumbres propias, como otras.
¿Hay religiones de segunda categoría en Uruguay? ¿Hasta cuándo?

Agradezco a Fernando Longobardi

domingo, 30 de enero de 2011

Nuevo estilo de candombe (2)


Comentario de Ariel Prat:
Querido amigo; que sabia y oportuna reflexión!
Fui invitado a participar del mismo y ante mi pregunta a los compañeros, que con muy buenas intenciones trabajaron en el tema con la premisa del homenaje, sobre la rítmica de dicho candombe me enviaron el tema en archivo. La incógnita era saber que decían cuando decían "candombe".Como ejecutor, compositor y también defensor de nuestro estilo, al que sumo por supuesto la murga porteña en el género, no pude dejar de explicarles a los compañeros (hay que decir que eran militantes antes que nada) que yo no podía participar de la grabación, precisamente por tratarse de una contradicción penosa de mi parte si me prestaba a aportar más a la confusión general en este tipo de expresiones. La orientación del tema a partir de la clave utilizada era evidentemente de corte uruguayo. Es común incluso entre músicos experimentados, algunos admirados por mí, argentinos, incurrir con cierta ignorancia en estos errores. El bautizar "rioplatanse" a lo que se hace, esconde la falta precisamente de compromiso u conocimiento de nuestro género de este lado del río.
Como en el caso de los coros de murga que suelen usar la coralidad de los vecinos de enfrente.
Finalmente no participe del sentido homenaje y quedó en pie la discusión antes los compañeros de la política, quienes deben entender ellos muy bien estas cuestiones a la hora de trabajar, con lo que cuesta ocupar y defender lo propio a los que estamos trabajando en ello. A veces la tarea es ingrata o agria, pero hay otras recompensas.
Una anécdota jugosa es por ejemplo el tema "Negra Murguera" de Bersuit, en donde la protagonista es una "negra"argentina, de murga argentina, en calles argentinas. La música original es de "marcha camión" uruguaya. Un reconocido cantante uruguayo no quiso participar de la grabación original porque consideró, muy metido dentro de su género local, que las "negras"no eran murgueras. Claro,en su país, en las murgas, escasean mujeres y sobre todo de descendencia afro ya en general sin distinción de sexo.
Por eso en nuestros conciertos, lo ejecutamos al mismo tema con uno de sus autores entre el grupo que me acompaña, Juan Subirá, en el modo de murga porteña.
A seguir en la brecha...
"El candombe no murió/ en el barrio del tambor/ muy porteño se mezcló/ en los toques del murgón/ en la murga revivió/ meta rumba y guariló!"
Abrazos y gracias por el espacio!

Comentario de Alejandro Frigerio:
Agradezco a Ariel por el envío. Quienes lean el blog saben que me gusta el candombe uruguayo como al que más -me estoy por ir a las Llamadas, en breve-... Ahora, en un homenaje a un presidente argentino, qué se yo,,, estaría bueno un género o estilo local...
No hay que ser demasiado fundamentalista con estas cosas, pero también hay que pensar un poco qué estamos haciendo y por qué....

Comentario de Ariel Prat:
Estimado Alejandro; por supuesto que también disfruto del toque uruguayo, como de otros toques en países hermanos. Creo que la coincidencia de nuestras reflexiones se orientan en el cuidado y el respaldo a cierta desvalorización aún en estos tiempos de evidente salida a la luz. Si escuchas mi música notarás que dejo correr todas las influencias posibles e incluso el bombo murguero lo utilizamos en toda su amplitud como asi una conga o un timbal se usan para dar consistencia a otras posibilidades rítmicas fuera de su ámbito.

Si vieras en mi facebook,en donde otra persona amiga y muy valiosa (Quique Molina) envió tu artículo precisamente, coincidiendo, no son pocas las voces de adhesión y eso me deja más tranquilo para seguir en la huella... Me gustaría encontrarnos alguna vez vinito por medio,sería un honor.
Abrazo y a seguir en...la ducha!

Nuevo estilo de candombe

Además del candombe porteño, del candombe uruguayo, del candombe uruguayo aporteñado, del candombe de Castillo, etc. ahora también tenemos el candombe kirchnerista!


(Doble click para ver la imagen completa, o sino la dirección abajo)

Dejando de lado si es un “sentido homenaje” o un “propaganda política” –cada uno hará la interpretación más acorde con sus propios valores y preferencias (políticas, sentimentales, estéticas)- hay un par de cosas que me llaman la atención en este candombe-homenaje.
En principio, que el género musical elegido haya sido un candombe.
Ignoro si hay otras versiones, en otros géneros, dirigidos a otros públicos (un homenaje-cumbia, un homenaje-folklore, un homenaje-tango) (si no los hay, no sería una mala idea).
En segundo lugar, llama la atención el tipo de candombe que es. No sorprende, al menos por ahora, que el género no sea un candombe afroporteño, que está recién revisibilizándose y que difícilmente podría ser utilizado para un emprendimiento de este tipo.
Tampoco eligieron, sin embargo, un (tango-)candombe a la Castillo, un género que aún goza de cierta popularidad (no sólo en versión Decadentes).
No, eligieron un candombe uruguayo, pero claramente un candombe-uruguayo-a-la-Jaime-Ross. Ok, no parece raro, dados los gustos musicales de determinados sectores medios, con probable educación universitaria.
Lo que si me llama la atención, dada esta decisión, es la ausencia de tambores –en el video, y si mi escaso oído musical no me falla (tampoco lo quiero ver tantas veces) en la música. Se ve una batería haciendo el ritmo de las maderas. ¿Tan difícil está conseguir una cuerda de tambores en Buenos Aires estos días? –o al menos un tambor de candombe, cuando parece que cada joven porteño tiene uno debajo de la cama?
Este aparente desconocimiento de, o desconexión con, el extendido movimiento candombero de la ciudad se acentúa cuando se ven las imágenes de las manifestaciones populares que le darían, digamos, sustento visual al candombe de fondo. A partir del minuto 6, aparecen escenas de una murga (estilo argentino). Cuál sería la conexión con el candombe que se escucha? Probablemente, el deseo de conectar con el arte popular, según la visión de los productores del video. ¿Y los cientos –miles- de jóvenes porteños que tocan la música que se utilizó?
Tan sólo manifiesto mis sorpresas ante las elecciones musicales y visuales del homenaje. No puedo decir mucho más porque desconozco los motivos que llevaron a tomarlas. En youtube figura también una presentación del video en el programa 6, 7, 8 –en el cual supongo que darán mayores precisiones- pero no pude pasar de la presentación –una murga uruguaya cantando el conocido tema “Adios Juventud” de Jaime Roos- porque la imagen se congela. No sé si esa cortina es habitual en el programa. Obviamente tiene una conexión con la música del homenaje, e implica la misma ausencia de -espero que no el desdén por- las formas locales –en este caso, murga porteña.
Sí creo que el video es una buena muestra de cómo están jerarquizados los géneros musicales en nuestra ciudad, aún por parte de quienes seguramente, reclamarían su condición personal de “nac & pop”.

Agradezco a Ceci Galera


Fuente: http://www.youtube.com/watch?v=G9l5XAFlSkI

viernes, 28 de enero de 2011

Iemanjá en Las 12

El suplemento Las 12, del diario Página 12 de hoy, sorprende con una nota a doble página sobre Iemanjá. La autora del pequeño milagro es Miss Bolivia, cantante de dance-hall y también periodista. Me gusta, especialmente, el tono personal y de descubrimiento del relato, que tampoco descuida las voces de los devotos  ...


Pagina 12, Suplemento Las 12, Viernes, 28 de enero de 2011
CRONICAS
Por favor y muchas gracias
Por Miss Bolivia

Cada vez es más habitual toparse un 2 de febrero con pequeñas islas decoradas y cargadas de ofrendas que andan a la deriva en ríos y mares. Maíz, caramelos, hojas verdes, cartas de agradecimiento y pedidos se acomodan en balsas improvisadas para rendirle culto a Iemanjá, madre del mar, una de los orixás de las religiones africanistas cada vez con más arraigo popular. Miss Bolivia, cantante de dancehall, cumbia y hip hop, cuenta cómo se fue acercando a esta figura que también aparece en los altares paganos y personales.

Por diversos motivos y desde hace ya varios años, un fuerte lazo afectivo me conecta con Iemanjá, la reina del mar. Sin saber casi sobre ella, salvo que era una orixá de religiones africanistas vinculada con el mar y que se vestía de celeste y blanco, me fui acercando a ella por afinidad intuitiva. Bellísima y dulce, comenzó a cruzarse en mi camino, ya fuera por invitaciones de amigos devotos a rendirle algún tipo de culto u homenaje, por algún almanaque o estampita que me regalaron a modo de objeto “kitsch” para mi nueva casa, o por experiencias viajeras con cantos y puntos tocados por tamborilleros amigos en ruedas o zapadas. De modo natural y sin analizarlo tanto, fui arrimándome a la Mae y comencé a saludarla cada vez que desembarcaba en un lugar marítimo.
El mar me cautiva desde siempre; me deja silente. Y no es que me neutralice. Más bien activa otro registro donde no necesito palabras: el de la vibración. Ondas, movimiento y quietud. Luna, agua, sal, arena. Un estado especial. Otro chip. Y así le pasa a mucha gente.
Algunos practican religiones de ascendencia africanista (como el candomblé, el batuke, el umbandismo o el kimbandismo) y estudian la mitología y la religión de los orixás; otros se acercan a alguna deidad de modo más tangencial y luego tienen la inquietud de explorar el campo de manera autodidacta (tal vez éste sea mi caso); y hay gente que simplemente siente algo de curiosidad y afinidad con un orixá para agradecer, ofrecer y pedir a las fuerzas de la naturaleza pero de forma mediatizada.
Cada 2 de febrero se celebra la fiesta de Iemanjá, la reina del mar. En varios lugares del mundo, y de forma cada vez más visible en Latinoamérica, se realizan ofrendas en la costa del mar y las márgenes de los ríos. Con esmero y alegría, los fieles visten de celeste y blanco y concurren en procesión o en clave intimista a entregar lo suyo a la Mae. Llevan dulces, maíz blanco, perejil, velas, bijouterie, flores, perfume, caracoles, jabón, peines, miel, frutas, promesas y cartas de petición y gratitud. Todo depositado en balsas decoradas de blanco y con velas que se adentrarán en el agua. En las playas se cavan hoyos en la arena y se encienden velas dentro mientras se canta y baila alguna danza emulando el movimiento de las olas del mar.

Más cerca
Quisiera realizar mi ofrenda personal; tengo mucho que agradecer, ofrecer, y algunas cosas que pedir.
Intento trazar intuitivamente y con lo que esté a mi alcance, una genealogía básica para comprender mejor la leyenda de Iemanjá: googleo, youtubeo y wikipedeo, voy a santerías y bibliotecas: leo y escucho. Se trata mayormente de un sistema de creencias y prácticas religiosas basado en la tradición oral sin casi referencias a algún libro sagrado fundamental.
A lo largo de los relatos, noto una serie de elementos, eventos y personajes que se mantienen estables, pero luego otros comienzan a variar en número, nombre, sexo y ubicación geográfica. Las historias se atraviesan, bifurcan y superponen.
Consulto a Alejandro Frigerio, antropólogo e investigador del Conicet, especialista en culturas negras en el Cono Sur, y admite que el sistema de formas religiosas africanas es complejo. Las variaciones en los relatos se asocian a la gran multiplicidad de afluencias narrativas, ya que los yorubanos esclavizados y traficados a América provenían de distintos poblados, y desde aquel entonces comenzaron a mixturarse los contenidos religiosos, porque cada región privilegiaba el culto a distintos orixás. Sí coinciden en que el dios creador es el del mar, y que luego de crear el universo cedió el control del mundo a los orixás, deidades de punto medio entre él y los hombres. Esa plataforma, como base de creencias reforzada por el entrecruzamiento con otras corrientes de pensamiento y sistemas y narrativas que derivan del mar a todas las especies y formas de vida de la naturaleza, anclan el origen común como punto de partida mítica. Los orixás eran muchos, pero al llegar a América se cristalizan en 16. Una de ellos es Iemanjá, que a su vez es madre de todos los otros orixás.
Iemanjá o Yemanyá (de Yeye Omo Eja), reina del mar, supermadre y prolífera señora del agua salada, da generosa y protege ecuánime a sus hijos. Ella, la madre de los peces y navegantes, es el orixá o deidad femenino más popular que presentan las formas religiosas africanistas en Latinoamérica. También tiene fama y reconocimiento por fuera de la religión de origen. Esta relación de exportación/asimilación hacia otras religiones, tiene que ver con el sincretismo generado en el período colonial entre la Mae y la Virgen de Stella Maris —patrona del mar—, o con la Virgen de la Concepción. A su vez, comenta Frigerio, las impresiones de su imagen sobre estampitas en papel, siguiendo el estilo de las vírgenes (con el vestido largo celeste, esbelta y de larga cabellera), apuntala y refuerza dicha asimilación. Algunos hasta le dicen “la Virgen de Iemanjá”.
Proclamada patrona de la maternidad y la procreación, Iemanjá, la de senos enormes, amamanta y cría. A ella se le encarga la salud de los hijos, la unión familiar, la abundancia, los asuntos relativos a la procreación y la crianza.
En esta línea, también es invocada para la inspiración y la bendición en el ámbito de la creatividad artística. Muchos músicos han rendido homenaje a Iemanjá en sus cantos, como Celia Cruz, Eduardo Mateo, Gal Costa, María Bethania, Isabel Pantoja, entre otros.

La leyenda
Se cuenta que Iemanjá es hija de Olokum, dios del mar (o diosa, según la versión). Se casó por primera vez con Orunmilá, dios de la adivinación, y más tarde con el rey de Ifé, con quien tuvieron 10 hijos que luego se convirtieron en orixás (otras versiones dicen 15). Amamantó tanto a todos, que sus senos se volvieron inmensos y quedó exhausta. Cansada, huyó tras el atardecer (hacia el Oeste) y en el camino, Okerê, el rey de Xaki, la vio y se enamoró inmediatamente. Le propuso matrimonio y ella aceptó con la condición de que jamás le dijese nada sobre sus senos enormes. Pero un día de borrachera y descuido, Okerê discutió con ella y le dijo: “Tú, con esos pechos inmensos y caídos...”. Iemanjá huyó triste y fue perseguida, pero pudo lograr su cometido utilizando la botella con una pócima recibida de Olokum, que debía romper en caso de emergencia. Así lo hizo, y al liberarse el líquido se convirtió en un río que la transportó hacia el Océano, donde vivía su padre.
Otra de las variaciones dice que cuando ella intentó huir, Okerê quiso impedirlo y se convirtió en colina. Y para poder pasar, Iemanjá llamó a Xango, uno de sus hijos, el más poderoso, quien acudió pidiendo a cambio una ofrenda de carnero, cuatro gallos y preparados de harina, cebolla y alubias. Al día siguiente, antes del amanecer, Xango provocó rayos y tanta lluvia, que abrió la colina Okerê en dos, partiéndola al medio para que Iemanjá pudiera tener paso al océano, donde vive desde entonces, rehusándose a regresar a tierra.

Las olas
Se registran diferentes momentos y grados de presencia de las distintas formas religiosas africanas en Argentina y Río de la Plata. Me pregunto si puede esto asociarse a las distintas corrientes migratorias y a los históricos episodios de exterminio masivo. Luego de desembarcar en América vía la esclavitud y el tráfico de personas africanas, las prácticas y creencias religiosas pudieron sobrevivir en muchos casos casi exclusivamente en formas sincretizadas con personajes de la mitología católica.
En Argentina, los practicantes comenzaron a visibilizarse nuevamente recién en la década del ‘60 como movimiento autónomo que se expandió desde Montevideo y Porto Alegre. No obstante, las prácticas y ofrendas fueron estigmatizadas y censuradas durante los gobiernos de facto.
Actualmente, las formas religiosas africanas están inscriptas y validadas en el Ministerio de Culto.
Las recientes oleadas migratorias de países africanos desde el ‘90, no ha modificado visiblemente la cantidad de practicantes, pero sí se registran casos donde los nigerianos facilitan ligüística y culturalmente los contenidos de los cánticos y oraciones yorubas a los devotos.

Las voces
Valeria de Iemanjá es hija de la Mae. Hace 6 años que asiste al Templo de culto africanista Madre de los Milagros (en homenaje a la orixá Oxum) en Lanús Oeste. Todos los años se toma las vacaciones en el trabajo, considerando que el día de su orixá es el 2 de febrero y ese mismo día o el domingo que le sigue, irá a realizar su ofrenda. Para las festividades de Iemanjá, concurre en familia y junto a su Pai de Santo Lito de Oxum a Punta Lara, camino a La Plata y pasando Quilmes, donde también mucha otra gente se autoconvoca. “Rindo homenaje a mi orixá, que me abraza y guía en la misión de la vida. Es un compromiso inquebrantable que aumenta conforme al paso del tiempo.”
Reconoce que en Argentina hay un fuerte arraigo de prejuicios negativos sobre la religión umbanda. “La gente le teme a lo que no conoce, aunque si te ponés a pensar, se trata de algo muchísimo más antiguo que el cristianismo o el catolicismo.”
Por otra parte, la Mae de Santo Peggie de Iemanjá, de la Asociación Religiosa Argentino Africana Omi O-Babá de Florida, advierte una marcada evolución y apertura de la conciencia popular hacia la festividad de Iemanjá en comparación con otros tiempos. Hace como 30 años que Peggie practica la religión de los orixás y recuerda épocas muy duras donde se operaba un alto grado de censura durante el período de la dictadura militar. “Una vez, un grupo de personas caminaba en procesión por la festividad de Iemanjá, y los militares tiraron una granada a la ofrenda, que explotó, y se llevaron detenidos a todos los devotos. Ahora, las ofrendas se hacen en distintos momentos del día y no tiene por qué ser de madrugada exclusivamente. Es una fiesta de alegría. Nuestro espacio está consagrado a Iemanjá, y como es el orixá que rige la casa, vamos a homenajearla aquí, pero luego llevaremos la ofrenda al río (usualmente lo hacían en la costanera de Vicente López, pero como ahora la cerraron para construir el canal vial, tendrán que buscar una nueva orilla).
Las fiestas de Iemanjá son cada vez más populares. Frigerio señala un movimiento de re-africanización y revalorización de los mitos africanistas y eso se ve reflejado en las prácticas cotidianas y la mayor tolerancia entre los distintos esquemas religiosos.
En Mar del Plata, todos los años, el 2 de febrero se realiza una fiesta multitudinaria, declarada de Interés Turístico por la provincia de Buenos Aires. Esta vez, la fiesta se traslada al domingo 6 para que puedan asistir también quienes sólo disponen del fin de semana.
En Salvador de Bahía y Montevideo, también se llevan a cabo festividades multitudinarias para honrar a la Mae.
En varios puntos del delta y orillas de ríos y arroyos en la provincia de Buenos Aires y el país, se celebran ofrendas a Iemanjá, porque se considera que de algún modo siempre, todos los ríos llevan al mar.

Fuente de la imagen: Es la que apareció en el diario, tomada de:
Juan Angel Redondo http://www.flickr.com/photos/redo


Fuente de la nota: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-6288-2011-01-28.html

jueves, 27 de enero de 2011

(Indo-Americanas) El orden racial-espacial

La líder piquetera Milagro Sala, de  vacaciones en Uruguay, fue a ver el recital de Charly García en el lujoso hotel Conrad.
La visita le valió la siguiente nota de Clarín, que hasta sacó un recuadro en tapa.
Según otras versiones, Milagro Sala habría dicho (o quizás, en otras declaraciones) "qué tiene de malo que los negros vayan al Conrad?"


¿Qué tiene de malo que una colla vaya al Conrad? O, en su versión II, que una "negra" vaya al Conrad?
Y pregunto, además,
¿Qué tiene de malo que le guste la música de Charly García?


En sus análisis de la situación de los afro-colombianos y los afro-ecuatorianos, los antropólogos Peter Wade y Jean Rahier han usado el concepto de "orden racial-espacial". Con él denotan la extendida idea, en estos países, de que ciertos grupos étnicos pertenecen (sólo) a algunas áreas geográficas (generalmente marginales) de la nación y su presencia, por lo tanto, hace ruido cuando se hace evidente en otros lugares, generalmente urbanos, más modernos.
"Recolha-se ao seu lugar!" dicen los brasileros para ubicar (socialmente, pero también se podría decir, espacialmente) a los subalternos "desubicados".
He argumentado, en algún trabajo, que en Buenos Aires también tenemos un "orden racial-espacial" -que se resquebrajó después de la crisis de 2001- por el cual personas con determinados fenotipos ("negros", oscuros, mestizos) no deberían estar en determinados áreas de la ciudad -salvo como sirvientes o realizando tareas muy específicas.  Esta segregación espacial es lo que hasta hace poco sostenía en pie la ilusión de la república "blanca, moderna y europea", la imagen ideal que tenemos de nosotros los argentinos, basada, como siempre digo, en la realidad de apenas unos pocos barrios de la capital.
La nota de Clarín pretende ser una crítica a la ética de la dirigente piquetera, pero nos dice mucho (más) sobre el lugar asignado en nuestra sociedad a determinados tipos étnico.raciales.

miércoles, 26 de enero de 2011

Carybé, por el antropólogo Hugo Ratier

Asombra que la vida y la obra de Carybé no hayan generado más documentales, libros, o cualquier otro género que ayude a difundirla.
Mucho antes del auge del multiculturalismo y la interculturalidad, su obra plástica ya los anticipaba.
Este viernes, familiares suyos lo recuerdan en una mesa redonda.


Encuentro con Carybé
Por Hugo Ratier

El disertante Hugo Ratier es antropólogo y sobrino de Carybé. Reflexiona ahora sobre la influencia que su tío tuvo en su elección profesional, que no fue fácil. Quiere destacar la forma en que el artista se acercó siempre a lo popular, con una actitud de respeto pero al mismo tiempo de conocimiento profundo. Ambos aspectos son complementarios y uno no se entiende sin el otro. Penetrar la cultura del candomblé, de la capoeira, de los pescadores, de los vaqueros del nordeste brasileño, de las mujeres del meretricio bahiano, no se logra con un acercamiento breve, superficial, centrado solo en el valor estético de las manifestaciones populares, sino que requirió en Carybé un esfuerzo de comprensión, de eso que los antropólogos llamamos observación participante. Compartir la vida de la gente que se quiere estudiar y de ser posible vivirla, hacer las cosas que esa gente hace. Y Carybé aprendió a jugar capoeira, supo de los ritos del candomblé y su significado, participó en mil ceremonias, se mezcló en las fiestas populares de Bahía, vivió años con los indios del chaco argentino. Sin ninguna pretensión de estudio sistemático, solo por el placer de entender a la gente que admiraba. Sin lo cual su arte no hubiera existido. Pintaba capoeira porque la había practicado, porque la entendía y la apreciaba. Solo con el lápiz o el pincel no hubiera logrado la penetración que consiguió. Mirabeau Sampaio lo recordó con gracia e ironía, al decir que antes de Carybé nadie había visto un negro en Bahía, que llegaron con él. Y es en buena medida cierto: la cuestión afrobrasileña no era algo muy popular entre las clases ilustradas de Salvador. El trato que Carybé le dio, el haber arrastrado al mundo ceremonial yoruba a muchos amigos que no habían pisado un terreiro, enalteció la cultura popular bahiana y la extendió a todo el pueblo y en especial a los intelectuales. Esa espesura de conocimiento no es frecuente en un artista plástico convencional.
Por eso el tío me llevó de la mano a conocer y entender el candomblé, me mostró la belleza de la música de la pesca de xareu, el ballet prodigioso de los que empujaban la red, la creatividad de las fiestas bahianas. Me hizo leer también los primeros textos antropológicos de mi vida, los de Arthur Ramos y Edison Carneiro. Me libró así de ser un pésimo abogado para volverme un antropólogo, al menos entusiasmado por el conocimiento de la gente y sus creaciones. Y fue el único de mi familia que me felicitó por haber dejado el derecho por la Ciencia del Hombre.
Era muy crítico también de ciertos antropólogos que estudiaban a los hombres de pueblo como objetos exóticos y distantes. Les reprochaba no tener un acercamiento respetuoso, única forma de arrimarse al misterio de la cultura popular. Ese tipo de antropólogo trato de no ser. Carybé fue y es mi principal maestro en antropología.

Encuentro con Carybé
viernes 28 de enero – 19hs
Auditorio de la Embajada del Brasil
Cerrito 1350 – C.A.B.A
Entrada libre y gratuita

Exposición Carybé
hasta el día 31 de enero de 2011
lu-vi 12-19hs
sab 11-16hs
Espacio Cultural Embajada del Brasil
Arroyo 1142 – C.A.B.A
Entrada libre y gratuita

Agradezco a Eva Lamborghini


lunes, 24 de enero de 2011

Falucho, el múltiple ...

Falucho a esta altura parece la versión local del trickster Yoruba: que si fue, que no fue, si estuvo o no estuvo, si dijo esto o aquello, si era éste o aquel -o aún, si existió o no....
Una nota en el Clarín de hoy intenta dar cuenta de esta variedad de versiones.
Lo que sí hay que cuestionar es la difundida idea según la cual los "negros criollos" se enrolaron en los ejércitos “agradecidos porque la revolución les había dado la libertad” -como dice la nota-.

Foto Clarín
 
Secreta Buenos Aires - Clarín, 24 de enero de 2011
El Falucho que no fue Falucho
PorEduardo Parise

De alguna manera, como en el cuento de Edgar Allan Poe, en el que todos buscan una carta que siempre tienen delante de los ojos, en la Secreta Buenos Aires hay imágenes tan a la vista que muchas veces ni se ven. Un ejemplo es el monumento que ocupa la pequeña plazoleta triangular de Fitz Roy, Santa Fe y Luis María Campos, en Palermo. Está allí desde el 23 de mayo de 1923 y es la primera obra íntegramente realizada por artistas argentinos.
Hecha en bronce fundido también en talleres argentinos, la obra fue iniciada por Francisco Cafferata (1861-1890), quien se suicidó a los 29 años. La continuó su discípulo Lucio Correa Morales y después de estar instalada un tiempo en el cruce de Florida y Marcelo T. de Alvear, junto a la plaza San Martín, fue trasladada a su actual ubicación.
Pero lo más curioso de la obra no es esa imagen heroica de un soldado abrazado a su bandera, sino el personaje al que evoca. Según la historia recopilada por Bartolomé Mitre en su libro sobre San Martín y la emancipación sudamericana, recuerda la heroica gesta de Antonio Ruiz, un soldado negro que había nacido en Buenos Aires y que en el momento del acto que le costó la vida integraba el Regimiento del Río de la Plata, que se encontraba en Perú como parte de la campaña libertadora.
Esa historia dice que Ruiz, al que todos llamaban Falucho, fue fusilado después que un motín en la guarnición de El Callao volviera a colocar la bandera española en el mástil del torreón. Como Falucho se negó a rendirle honores a esa bandera, fue ejecutado a balazos. Mitre cuenta que antes de morir el soldado gritó: “Viva Buenos Aires”. Y aunque no menciona cuál era la bandera que abrazó antes de morir, siempre se supuso que era una argentina. Y así lo representa el monumento en Palermo.
Esa es la historia que siempre se conoció. Sin embargo, otras investigaciones dudan de que ese soldado negro asesinado en El Callao haya sido Antonio Ruiz. Afirman que en ese regimiento sólo había un soldado con ese nombre quien, en 1819, ya era cabo segundo, lo que hace imposible que, en febrero de 1824 (cuando ocurrió el asesinato en la torre) ese hombre estuviera en el puesto de guardia. Y también mencionan que no hubo tal fusilamiento sino que el soldado fue muerto a bayonetazos. Y para agregar más polémica a la cuestión citan un testimonio del general Miller quien, en 1830, dijo que el Negro Falucho se paseaba aún por las calles de Lima.
Lo más probable es que el soldado negro que dio su vida en El Callao haya sido otro Falucho y no Ruiz. Es que en el ejército libertador de San Martín hubo unos 1.500 negros criollos quienes, agradecidos porque la revolución les había dado la libertad, se integraron a esa campaña, tanto en el Ejército del Norte que comandó Manuel Belgrano como en el de Los Andes, que lideró José de San Martín.
La leyenda del Negro Falucho ya atravesó la historia. Dicen que cuando lo mataron, en forma despectiva, le gritaron “revolucionario”. Y que él respondió: “Malo es ser revolucionario pero peor es ser traidor”. A unas pocas cuadras del monumento que recuerda ese acto heroico hay otra gran estatua ecuestre. Es la que evoca al prócer italiano Giuseppe Garibaldi y que fue inaugurada en junio de 1904, frente a los viejos portones que estuvieron en Palermo hasta 1917. Pero esa es otra historia.

Fuente: http://www.clarin.com/ciudades/capital_federal/Falucho_0_414558611.html

domingo, 23 de enero de 2011

(Radiolandia Afro-Americanas) ¿Discriminación en teatro de revistas?

Bueno, chicxs, es verano...

Clarín de hoy trae, en su sección Espectáculos, una nota de doble página a la vedette Carmen Barbieri. Algo inesperadamente, aparece un recuadro muy visible con el título “Las denuncias en el INADI”. Aparentemente, hubo una denuncia anónima en el INADI acusándola de discriminar, en su actual espectáculo “Bravísima”, a las “personas de raza negra” y a los “homosexuales”.
Dice Barbieri, en la nota:
“Con lo de los afroamericanos me quedé atónita, tuve que buscar a qué se referían, porque lo único que hay es un homenaje, con un candomblé. Y después, hay un monólogo de uno de los actores, donde compone a un gay, pero nada más”, explica. “Además, yo soy descendiente de afroamericanos, porque la abuela de mi papá era hija de un hombre blanco y una señora negra africana.”
Recordemos que el abuelo de Carmen era Guillermo Barbieri, uno de los más conocidos guitarristas de Carlos Gardel, quien evidencia, en algunas fotos más que en otras, su afrodescendencia.


Hay dos cosas, en este mini-escandalete veraniego, que me parecen interesantes para este blog.

La primera, es cómo describe su parentesco la vedette. Repito:
“la abuela de mi papá era hija de un hombre blanco y una señora negra africana”
En mi opinión es analizando el uso cotidiano de categorizaciones raciales que uno mejor puede entender la lógica que las subyace –más todavía que en entrevistas en las cuales la gente controla más las respuestas que da.
No dice “ tengo una tatarabuela negra africana”. No. Hay “una señora negra africana” que de manera muy indirecta, aparece en su familia .
Está bien, una tatarabuela puede ser, efectivamente, un pariente muy lejano y con el cual uno tiene poca conexión emocional. Muchos ni siquiera sabemos quiénes fueron.
Pero el lenguaje me parece revelador de la manera en que suelen exorcizarse parentescos negros aún más cercanos. Esta es una de las formas cotidianas y continuas de invisibilización de la población afro-argentina, del pasado y presente.
Segundo, me parece interesante que se diga, en varias de las notas que circulan por internet, que el INADI mandó a pedir el guión del espectáculo para ver si es racista. ¿Es así como trabaja el INADI? ¿No saben que es en el desempeño (en la actuación, la performance) que las palabras cobran su real sentido?
A diferencia de la palabra “nigger” que siempre, en boca de una persona blanca es un insulto –como se discute en la entrada más abajo sobre Mark Twain- aquí la palabra “negro” es absolutamente polisémica y su verdadero significado sólo puede intentar ser entendido atendiendo a los tonos de voz y al contexto en qué se dice. O sea, en estos dias la letra muerta de un guión dice poco, lo que hay que hacer es ver el espectáculo.

Como siempre, lo importante no es tanto el caso específico y los actores involucrados –menos aún aquí- pero sí lo que éste revela sobre nuestra sociedad.

Fuente: http://www.clarin.com/espectaculos/teatro/denuncias-inadi_0_413958660.html




sábado, 22 de enero de 2011

Los Duelistas (versión afro-porteña)

Nada, una pequeña anécdota....


Secreta Buenos Aires - Clarín del 17 de enero de 2011
Aquel hueco de las cabecitas
Por Eduardo Parise

(...) La plaza Vicente López supo ser uno de los sitios más marginales de la vieja ciudad (…) Hacia 1770, ese lugar era el terreno de donde la gente del vecino “horno de Britos” sacaba la tierra para fabricar ladrillos. Por eso, la zona solía ser un lodazal, algo que se agravaba cuando alguna lluvia castigaba el paisaje lleno de quintas. Había poco de bucólico: a unas cuadras (en lo que hoy es Las Heras y Pueyrredón) estaban los corrales y mataderos del Norte, donde se faenaban ovejas y carneros que las tropas traían hacia Buenos Aires.
Cuando las carretas con el ganado faenado, después tomaban “el camino de Chavango” (actual Las Heras) hacia el centro, solían usar lo que hoy es la plaza para descargar las cabezas de los animales. Así, aquel espacio comenzó a ser conocido como “el hueco de las cabecitas”, una hondonada poco agradable de transitar.
El entorno tampoco eran un lujo: reñideros de gallos, casas de juego y pulperías (la más famosa era “la del Pobre Diablo”) eran comunes en esa zona de cuchilleros, que tenían filo para faenar y, caña o vino mediante, no sólo ganado.

Inclusive, la historia recuerda que en “el hueco de las cabecitas” supo haber algunos duelos famosos, a pesar de que desde 1814 esos lances estaban prohibidos. Dicen que uno de los más mentados fue el que alguna vez enfrentó al Negro Segismundo Alvear (un criado y ladero del general Carlos María de Alvear) con Eulalio Masculino (criado de otra familia de raigambre en la sociedad porteña). El combate fue a sable y cada moreno tuvo sus padrinos y hasta hubo un director para verificar que se respetaran las reglas. El combate era a muerte pero terminó cuando Segismundo hirió gravemente a Eulalio, quien sobrevivió pero quedó tuerto. Cuentan que esa vez, a Masculino lo salvó la oscuridad.
También se recuerda que, en ese lugar y en otro duelo, el mismo Segismundo Alvear terminó matando a un cochero de la familia Gamboa. Esa vez el enfrentamiento fue con estacas con punta de hierro. ¿El origen de la pelea? La disputa de los amores de una morena que luego Segismundo no pudo disfrutar porque tuvo que esconderse para no terminar juzgado y fusilado.
(....)

viernes, 21 de enero de 2011

2011 Año de los Afrodescendientes

Declaración de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)


 (doble click en las imágenes para agrandarlas y leerlas)

Declaración de la Organización de los Estados Americanos (OEA)

Fuente:
http://www.enlaceacademico.org/uploads/media/Resolucion_ONU__2011_Ano_Internacional_Afrodescendientes.pdf
http://www.oas.org/dil/esp/AG-RES_2550_XL-O-10.pdf

lunes, 17 de enero de 2011

Discriminación racial en el mercado laboral en Uruguay

Mural en el Teatro de Verano, Montevideo - detalle. Foto: A. F.

Diario El País de Montevideo, 17 de enero de 2011. Suplemento Economía y Mercado
BRECHA
LOS JÓVENES AFRODESCENDIENTES EN PROMEDIO ALCANZAN DOS AÑOS MENOS DE EDUCACIÓN FORMAL QUE LOS NO-AFRODESCENDIENTES
El mercado laboral no está libre de discriminación hacia los negros
La diferencia en la distribución del salario es de 22% en los sueldos bajos y medios y llega a 82% en los sueldos altos

Por Jorge Rebella
La sociedad uruguaya que se precia por su tolerancia y capacidad de inclusión en materia racial y religiosa no escapa al fenómeno de discriminación laboral hacia la colectividad negra. Dos trabajos publicados en 2010: "Descomposición de las brechas salariales entre blancos y afrodescendientes a lo largo de la distribución de salarios" de Marisa Bucheli y Graciela Sanroman y "Movilidad intergeneracional y raza en Uruguay" de Cecilia González y Graciela Sanroman, señalan una situación claramente desfavorable para la colectividad afrouruguaya en cuanto a los niveles de educación y salarios. A continuación un resumen de la entrevista con dos de las autoras.
-¿Existen diferencias salariales entre la población afrouruguaya y la población blanca, de acuerdo con el estudio que realizó junto con la Ec. Marisa Bucheli?
Graciela Sanroman-Sí. El objetivo del estudio es justamente determinar si las diferencias encontradas pueden ser explicadas por el hecho de que ambas poblaciones difieren en características que influyen mucho en los salarios, como son la educación y la experiencia. Para poder responder a esta pregunta utilizamos las Encuestas Continuas de Hogares (ECH) del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes a los años 2006 a 2009. Utilizamos esos años debido a que antes del 2006 la ECH no recolectaba información respecto a la ascendencia racial de los encuestados.
-¿Qué particularidades presenta esa investigación?
GS-En ese trabajo estudiamos las diferencias en el salario por hora que perciben los hombres afrodescendientes respecto a los hombres blancos. Para ello seleccionamos una muestra de hombres de entre 25 y 59 años de edad que trabajan a tiempo completo, son afro-descendientes o tienen únicamente ascendencia blanca, excluyéndose a los trabajadores rurales.
El estudio permite afirmar que la población afrodescendiente obtiene salarios bastante menores que el resto de la población y que la diferencia es mayor si nos concentramos en la parte superior de la distribución salarial; es decir si comparamos los salarios altos de los hombres afrodescendientes respecto a los salarios altos de los hombres blancos.
-¿Qué magnitud tiene la brecha salarial entre ambos grupos raciales estudiados?
GS-En promedio la brecha salarial es del orden de 35%, es decir que el salario por hora de los afrodescendientes equivale al 65% del salario por hora que perciben los blancos. Pero, cuando comparamos las diferencias a lo largo de la distribución de salarios, vemos que la brecha es aproximadamente 22% entre los salarios bajos y medios y aumenta a un 82% entre los salarios altos.
-¿Cómo se pueden explicar esos salarios más bajos de los afrouruguayos?
GS-Es importante aclarar que la existencia de brechas entre los salarios de dos grupos (mujeres-hombres, afrodescendientes-blancos) no necesariamente implica que haya discriminación laboral. Esto es así porque las diferencias salariales podrían originarse en el hecho que las personas tienen características diferentes en aspectos que determinan el salario. Las características más resaltables son la educación, la experiencia y la habilidad de los individuos. La habilidad no se observa, pero sí se observan la educación y la experiencia de las personas. Entonces, utilizando técnicas econométricas lo que hacemos es calcular qué parte de la brecha salarial puede explicarse por diferencias en educación y experiencia y qué parte queda inexplicada. Tradicionalmente, la brecha inexplicada se ha considerado como una medida de la discriminación laboral. Nuestros resultados indican que, en el caso de la comparación de los salarios de los hombres afrodescendientes y los hombres blancos, aproximadamente la mitad de la brecha es explicada y la otra mitad no lo es. Es decir, encontramos evidencia de que el mercado laboral uruguayo no está libre de discriminación hacia los afrodescendientes.
Niveles educativos
-¿Cómo ha evolucionado la movilidad educativa de los afrodescendientes y el resto de la población uruguaya de acuerdo con el trabajo que realizó junto a la Dra. Sanroman?
Cecilia González-El estudio de la movilidad educativa intergeneracional implica analizar cómo se relacionan los logros educativos de los hijos en relación a los logros educativos de los padres. Hay dos tipos de medidas: una mide la movilidad absoluta, es decir si la educación de los hijos es mayor o menor que la de sus padres. También se mide la movilidad relativa. Aquí lo que importa es la posición de hijos y padres en relación a los logros educativos de las personas en su grupo de edad. Es decir, importa determinar si la educación de un hijo está por encima del promedio de la educación de las personas que tienen su misma edad y si ocurre lo mismo con sus padres. El estudio de la movilidad intergeneracional ayuda al estudio de la desigualdad debido a que implica un estudio dinámico más acorde al análisis de la igualdad de oportunidades.
-¿Y qué resultados han observado en ese sentido?
CG-Los resultados indican que la movilidad relativa educativa intergeneracional ha disminuido en Uruguay para todos, afro y no-afrodescendientes. A su vez, encontramos que los niveles de movilidad relativa son mayores en la población afrodescendiente en relación a la no-afrodescendiente. Es importante destacar que, en la medida que la población afrodescendiente alcanza un menor nivel de educación en las generaciones anteriores, hace esperar un mayor grado de movilidad dentro de esta población, sobre todo movilidad absoluta, tal como muestran los datos. No obstante, para complementar este análisis es interesante estudiar la brecha educativa.
-¿Se mantienen en niveles similares los logros educativos de las actuales generaciones de afrodescendientes y las de sus padres?
CG-Sí, efectivamente. Utilizando también los datos de la ECH-INE 2006-2009, encontramos que existe una brecha educativa entre los adolescentes afrodescendientes y los no-afrodescendientes de aproximadamente dos años. Es decir que los jóvenes afrodescendientes en promedio alcanzarán dos años menos de educación que los no-afrodescendientes. Y esa misma desventaja educativa se encuentra en las madres y padres afrodescendientes, que presentan dos años menos de educación que las madres y padres no-afro respectivamente. Por otro lado y en términos generales, todos los jóvenes alcanzan más años de educación que sus padres, pero las diferencias entre afrodescendientes y no-afrodescendientes persisten.
-¿Qué factores determinan esa brecha educativa entre los afrodescendientes y el resto de la población?
CG-Nuestras estimaciones indican que más de la mitad de la brecha en la población adolescente puede ser explicada por la brecha en la generación de los padres. Además, el sistema de educación estaría operando de forma neutra en cuanto a la brecha educativa entre la población afro y no-afrodescendiente. Es decir que el sistema no actúa en el sentido de ensancharla, pero tampoco de acortarla, lo cual es un resultado acorde con el hecho de que no hay políticas educativas específicas dirigidas a los afrodescendientes.

Ficha técnica
Graciela Sanroman, uruguaya, es licenciada en economía por la Universidad de la República y se doctoró en la misma disciplina en el CEMFI, Madrid. Es investigadora y profesora en el Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Sociales y en la Facultad de Ciencias Económicas de la UdelaR.
Cecilia González, uruguaya, es licenciada en economía por la UdelaR. Es asistente de investigación en el Área de Economía Laboral del Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Sociales de la UdelaR.

Fuente.

Dina Picotti en El País de Montevideo

(Foto Miguel Acevedo Riú para La Nación)

Diario El País, Montevideo, 17 de enero de 2011.
Suplemento Economía y Mercado
ARGENTINA
LOS AFRODESCENDIENTES SE HALLAN EN UNA SITUACIÓN DE INFERIORIDAD DE CONDICIONES DE VIDA, EDUCACIÓN Y TRABAJO
Aporte cultural poco reconocido
Un gran mestizaje entre europeos, indígenas y africanos generó una extensa población de zambos en el Río de la Plata

Por Jorge Rebella

Hoy se les llama despectivamente "cabecitas negras" a las personas que el común de la gente cree que son descendientes de indio y blanco, pero también hay un componente negro en esa mezcla, afirmó la experta argentina en cultura afroamericana Dina Picotti de Camara, doctora en filosofía por la Universidad de Munich. A continuación un resumen de la entrevista.
-¿A cuánto asciende la población afrodescendiente en América Latina?
-Hay unos 150 millones de afrodescendientes en América Latina, según datos aproximados de la Cepal. Las cifras del ingreso de africanos quedaron asentadas en los registros de los puertos de la época colonial, pero hubo también un número importante de esclavos introducidos de forma ilegal por barcos negreros que, obviamente, no quedó registrado.
-¿Cuántos descendientes de africanos hay en Argentina?
-Aún no se conocen aún los resultados del último censo realizado en octubre pasado, en el que se introdujo por primera vez la pregunta acerca de la posible descendencia africana. Empero, si nos atenemos a la prueba piloto de autopercepción realizada en 2005, se cuenta con un 4%- 5% de la población total de unos 40 millones de habitantes. Esta cifra ya es bastante mayor a la que se manejó tradicionalmente, quizás por un desconocimiento de la presencia negra en este país, pese a que no se hizo una campaña de sensibilización como sí se efectuó para el censo. Esto permite suponer que el número de afrodescendientes censados en 2010 sea mayor porque hay un alto porcentaje de argentinos que no sabe o no reconoce su ascendencia africana.
-¿Es esa población de afrodescendientes proporcional a la cantidad de esclavos africanos que se introdujeron en el Virreinato del Río de la Plata?
-Algunos expertos sostienen que las cifras que se manejan son más o menos proporcionales y lo explican porque no hubo demasiado crecimiento vegetativo. Sin embargo, hubo porcentajes muy altos de población africana durante la Colonia. Se estima que un tercio del total de la población de Buenos Aires colonial era negra y en algunas provincias argentinas del centro, oeste y norte había porcentajes que, en algunos casos, superaba al 60% y llegaba a más del 80% en Santiago del Estero, de acuerdo con los censos de 1768.
-¿Por qué es poco visible la población negra en Argentina?
-Esta población es menos visible en el color, dado que hubo un importante mestizaje entre europeos, indígenas y africanos, que generó una extensa población de zambos. Por ejemplo, hoy se les llama despectivamente "cabecitas negras" a las personas que el común de la gente cree que son descendientes de indio y blanco, pero también hay un componente negro en esa mezcla. Además, la propia inmigración latina ya tenía una fuerte presencia africana. No podemos olvidar que hubo siete siglos de dominio moro en gran parte de España y un continuo flujo de árabes en el sur de la península itálica.
En síntesis, es fácil reconocer típicos rasgos físicos africanos en buena parte de la población, además de la significativa y todavía poco reconocida presencia cultural que tuvieron y tienen los afrodescendientes en todos los ámbitos de la vida: socio-político, económico, fuerzas armadas, artístico, lingüístico, religioso, lenguaje.
-¿En qué medida la menor representación de los afrodescendientes en el total de la población argentina se debe a mayores tasas de mortandad tanto por razones sanitarias, como por haber sido diezmada al participar en los batallones de los ejércitos del siglo XIX?
-La esclavitud siempre es muy dura. La inferioridad de condiciones de vida, educación y trabajo en que todavía se encuentra la población afrodescendiente y la costosa participación en las guerras de independencia y civiles son razones considerables de su menor representación. Pero, sobre todo, cuenta el desconocimiento que todavía persiste en Argentina a partir de un modelo de civilización blanco-europeo, que ignora -en el sentido de falta de conocimiento, dado que no suele registrarse de modo adecuado a nivel educativo y en la prensa- y no quiere reconocer, o cuesta hacerlo, a este factor importante de nuestra identidad.
-¿Qué tareas se les asignaron a los esclavos africanos en el Virreinato del Río de la Plata?
-Por diversos motivos fueron sociedades muy dependientes de los trabajadores esclavos, que se hicieron cargo de las unidades de producción y de los más diversos servicios, además del doméstico en el que fueron muy visibles. La mano de obra de los esclavos africanos y sus descendientes constituía la base de la pirámide laboral. Sin su fuerza de trabajo la economía del continente americano se habría rápidamente detenido. Los artesanos esclavos llegaron a ser muy numerosos en el Buenos Aires colonial y en otros centros urbanos. Otra área importante de trabajo fue la manufactura. Es el caso de las panaderías que, además de trabajadores libres, emplearon a muchos esclavos. La agricultura y, en general, las faenas del campo, constituyeron otra área ocupacional importante de los afrodescendientes. Fueron también empleados en el sistema de alquiler de mano de obra, recibiendo los amos el salario de oficios que cumplían fuera de las horas de trabajo.
-¿Se puede pensar que el trabajo esclavo fue menos duro en Argentina por las propias características de la explotación ganadera ?
-El tratamiento pudo haber sido más benigno en las faenas del campo. En el campo gozaron de mayor libertad que en las ciudades y sobre todo con respecto al régimen de mayor sometimiento de las plantaciones o las minas. Ser jinete en las pampas fue una de las formas de vida más libre y casi irrestricta. Por eso, las autoridades coloniales que percibían claramente la ambigüedad de esta situación, establecieron una legislación especial contra los negros alzados que huían a caballo. También el servicio doméstico en las ciudades tuvo características menos rigurosas. No obstante ello, los abusos fueron moneda corriente para la población negra.
Situación actual
-¿Cuál es la situación socioeconómica de los afrodescendientes después de un siglo y medio de haberse abolido la esclavitud en Argentina?
-Las condiciones de vida de los afrodescendientes no mejoraron demasiado luego de la independencia y la abolición de la esclavitud. Hoy, un siglo y medio más tarde, todavía la inmensa mayoría de esta colectividad no supera el nivel inferior de la pirámide socioeconómica porque sus integrantes tienen las peores oportunidades educacionales.
A pesar de la gratuidad en las tres ramas de la enseñanza, el acceso a la educación es mucho más difícil para los afrodescendientes, sobre todo en los niveles secundario y universitario, debido a las dificultades económicas en sus hogares. En consecuencia, la gran mayoría sólo puede aspirar a desempeñar tareas con escasa retribución que, generalmente, están asociadas a su condición racial, lo cual también genera mayores tasas de desempleo. Lo mismo digo de la población indoamericana.
-¿Existe evidencia de una discriminación abierta hacia la comunidad afrodescendiente en Argentina?
-La discriminación a veces es abierta y, en otros casos, es sutil. Tenemos el ejemplo de la población negra procedente de las islas de Cabo Verde que llegó a Argentina entre la Primera y Segunda Guerra Mundial, cuyos integrantes han visto postergadas sus expectativas de lograr mejores condiciones de vida por diversas formas de discriminación.

Ficha técnica
Dina Picotti de Camara, argentina, es licenciada en filosofía por la Universidad del Salvador (Buenos Aires) y doctora en filosofía en la Universidad de Munich. Fue decana de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Morón. Actualmente es directora del Instituto de Pensamiento Latinoamericano y Coordinadora de la Orientación en Estudios Afroamericanos de la Maestría en Diversidad Cultural de la Universidad Nacional Tres de Febrero (Buenos Aires).

Fuente: http://www.elpais.com.uy/suplemento/economiaymercado/aporte-cultural-poco%20reconocido/ecoymer_541417_110117.html





miércoles, 12 de enero de 2011

La literatura y lo Políticamente Correcto

 Esta nota de Juan Gelman salió el domingo en la contratapa de Página 12, y da cuenta de la polémica desatada alrededor de una nueva edición de Huckleberry Finn a la cual le han cambiado las doscientas y pocas veces que aparece el término “nigger” ( the n-word como le dicen los políticamente correctos) por “esclavo”.
El editor, un experto en Mark Twain, aduce que lo hace porque muchos alumnos (suponemos que afronorteamericanos) se sienten mortificados por el término y porque las escuelas ya han sacado el libro de la lista de lecturas obligatorias, para no herir susceptibilidades. De esta manera, espera que este libro clásico vuelva a ser leído en los colegios.
Como muestra la cita de Hemingway, muchos piensan que el libro inaugura la literatura moderna norteamericana precisamente porque reproduce cómo hablaba la población rural (blanca y negra) del país, y no intentaba imitar el habla inglesa (de Inglaterra). Quitarle algunas expresiones porque ofenden la sensibilidad actual es ir, justamente, contra uno de sus mayores méritos. Por otro lado, más que ocultar el racismo y el desprecio existentes en el pasado hay que reconocerlos y entender cómo han modelado el estado de cosas en el presente. Diría que hay que utilizar el malestar que puede causar el libro como disparador para discutir los temas que trata y su persistencia actual.
La discusión puede parecernos lejana, pero como van las cosas podemos llegar a tener una parecida en un par de años.
Por ejemplo, ¿qué hacemos con el Martín Fierro? ¿Le quitamos la escena en el capítulo 7 en la que Fierro se burla de una pareja negra que entra al baile, y termina matando al hombre? ¿Le cambiamos los versos injuriantes? ¿O la usamos para mostrar el racismo existente en el pasado, y reflexionar acerca de cómo puede estar presente en nuestros días?
Nigga, please!!

Contratapa, Página 12, domingo 9 de enero de 2011.
Moralinas
Por Juan Gelman

A 100 años de su muerte, Mark Twain ha vuelto a provocar una polémica. Mejor dicho, la desató la editorial NewSouth de Montgomery, Alabama: publicará en febrero próximo una versión de Las aventuras de Huckleberry Finn expurgada de dos palabras, “injun” y “nigger”. Las reemplazarán “indio” y “esclavo”, respectivamente. El Dr. Alan Gribben, de la Universidad de Auburn, es el autor de la tachadura que justificó así: son términos que el pueblo estadounidense empleaba con una fuerte carga de desprecio racista “y el lector de hoy no los acepta”. Esto último, a saber.
Es verdad que sobre todo “nigger”, que aparece 219 veces en Huckleberry Finn, es tal vez el peor insulto de la lengua inglesa y se asestaba –y todavía se asesta– a los afroamericanos y, por extensión, a un ser abyecto. No es menos cierto que Mark Twain reproduce el lenguaje y el ambiente de un pueblo de Mississippi de mediados del siglo XIX. Como él mismo dijo: “La diferencia entre una palabra casi justa y la palabra justa no es una pequeña cuestión; es como la diferencia entre una luciérnaga y la luz eléctrica”.
Hay otros ejemplos de grandes autores corregidos post mortem. La sobrina de Flaubert eliminó las malas palabras de las cartas de su tío antes de editarlas. Huelga decir que una correspondencia privada no es lo mismo que un texto literario, pero la señora pudo obviar fácilmente su sobresalto o rechazo no publicándola, en vez de tergiversar el carácter del autor de Madame Bovary. Ni hablar de lo que le hicieron a Nietzsche: su hermana Elisabeth convirtió en un libro “inédito” las notas que el filósofo había dejado inconclusas antes de su pasmo mental.


 
Ernest Hemingway afirmó que “toda la literatura estadounidense moderna procede de un libro de Mark Twain llamado Huckleberry Finn... Nada hubo antes. Nada tan bueno ha habido después”. Se comprende la irritación causada por los maquillajes del Dr. Gribben.
“El libro trata directamente del racismo y corregir los insultos racistas no lo mejora”, adujo el crítico Elon James White (www.salon.com, 4-1-11). Su colega Alexandra Peti se indignó: “La palabra (nigger) es horrible, pero indispensable en este libro. Quitarla sería como titular ‘2084’ la novela (de Orwell) 1984 porque ya no vivimos los tiempos del gobierno Reagan” (www.washingtonpost.com, 4-1-11).
En los ’80 del siglo XIX la Biblioteca Pública de Brooklyn había negado sus estanterías a Huckleberry Finn por “su ordinariez, falsedad y prácticas dañinas”. No corrió suerte mejor mucho después: en el decenio 1990-1999 la novela figuraba en el quinto lugar de la lista de los cien libros prohibidos o censurados establecida por la Asociación de Bibliotecas de EE.UU. Sex, de Madonna, ocupaba el decimooctavo (www.ala.org). En consecuencia, tampoco era acogido en la currícula de numerosos establecimientos de enseñanza. Se supone que el Dr. Gribben y la editorial NewSouth se basaron en razones de sensibilidad social, no de venta del libro, para corregir a Mark Twain.
La Dra. Sarah Churchwell, catedrática de Literatura y cultura estadounidenses de la Universidad británica East Anglia, presentó el problema desde el ángulo opuesto: la culpa del destierro de Huckleberry Finn de los programas escolares es de los educadores, no del lenguaje del libro. “No se puede decir ‘modificaré a Dickens para que sea compatible con mi método de enseñanza’. Los libros de Twain no sólo son documentos literarios, son documentos históricos, y esta expresión es totémica, pues codifica toda la violencia de la esclavitud.”


Es notorio que Mark Twain no fuera racista. Al revés. Apoyó a la naciente Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color, la primera organización defensora de los derechos civiles de EE.UU. nacida en 1881, y al Instituto Tuskegee de Alabama, fundado para “perfeccionar la vida intelectual, moral y religiosa de los afroamericanos”. Juntó personalmente buena parte de los fondos que permitieron el establecimiento en Yale de la primera Facultad de Derecho para estudiantes de ese sector social explicando a los posibles donantes: “Hemos pisoteado la humanidad de estas personas y la vergüenza es nuestra, no de ellas, y debemos pagar por eso”. Así pensaba de los “nigger” Mark Twain.
El Instituto Tuskegee celebró sus bodas de plata en el Carnegie Hall y The New York Times publicó la crónica del acto al día siguiente, 23 de enero de 1906. Además del “populacho” –dice el diario– había mujeres, como la esposa de John D. Rockefeller, “resplandecientes de joyas”. Mark Twain copresidió la mesa y su discurso fue gracioso, pero también explicaba: “Todos decimos malas palabras, damas incluidas, pero el pecado no es la palabra, sino el espíritu de que está imbuida. Cuando una dama irritada dice ‘¡Oh!’, el espíritu del vocablo dice ‘maldición` y de esa manera será registrado”. Ni que hubiera previsto la existencia del Dr. Gribben y su voluntad de enmendarle la plana.

Agradezco a Berenice Corti por habérmela enviado

La justificativa del editor (en inglés):