


La inminente situación de desalojo que enfrenta el Movimiento Afro Cultural Bonga – un grupo de afro-descendientes que desde la década del 80 viene difundiendo el candombe, la capoeira y promueve encuentros y debates sobre minorías y diversidad cultural en la Argentina–, por suerte, no se asemeja en nada a la de Rwanda. Es una extraordinaria ventaja para los funcionarios del Gobierno de la Ciudad que tienen la función de atender los temas de la cultura y el espacio, pues si sobre ellos recayera la responsabilidad de la muerte de millones, la posibilidad de ir al cine se encontraría bajo la amenaza de una perturbadora inquietud. Afortunadamente, el Movimiento Afro Cultural Bonga no se encuentra en Kigali, sino en Buenos Aires y – en el peor de los casos – deberá imaginar formas más creativas y tal vez más efectivas de lidiar con su continuidad existencial, que nadie siquiera duda. El desalojo, para colmo, se encuentra legalmente sostenido por una orden de un juez. De este modo, ni Baltasar Jaramillo, ni Máximo Merchesqui, ni ningún otro pequeño funcionario estará sometido a la incómoda situación de haber sido quienes – tal vez – podrían haber contribuido a un cambio en el curso de los acontecimientos pero no lo hicieron. Por otra parte, probablemente ganen mucho menos que la pequeña funcionaria que – en pleno genocidio – objetó el uso de la categoría, para reemplazarla por “actos genocidas”. Cuestionar el molde en el que viene la burocracia puede poner en riesgo un pequeño empleo, y todos sabemos que es importante garantizar las idas al cine que permiten los pequeños empleos, porque Buenos Aires sin cultura es como estar en África. 2) El Movimiento Afro Cultural es uno de los pocos (y probablemente el único en su tipo), liderado y compuesto, en buena parte, por afro-descendientes, quienes son reconocidos públicamente como los representantes de un espacio legítimamente constituido. Si bien existen un conjunto de asociaciones y ONGs que retoman explícitamente el carácter “afro-descendiente” de sus miembros, la extensión, consistencia y coherencia de los mismos ha variado con el curso del tiempo. Muestra de ello son algunas de las actividades que regularmente convoca el movimiento, en las cuales participan voluntariamente afro-descendientes que habitualmente se muestran escépticos ante el eventual “uso” de su participación. El pasado 20 de noviembre de 2007, día de la Conciencia Negra, una verdadera multitud de afro-descendientes y residentes africanos negros se congregaron espontáneamente en la sede del Movimiento. Durante el desarrollo de La diáspora africana en Movimiento, en el Centro Cultural del Sur del Gobierno aquí presente, en Junio de 2008, uno de los espectáculos que mayor atención concentró fueron – precisamente – las presentaciones del Movimiento Afro Cultural. Estos hechos cuestionan contundentemente cualquier posible argumentación sobre la “invisibilidad” o “disgregación” de los afro-descendientes en la Argentina.
3) Se trata de un grupo que fomenta un la conciencia panafricana, estimulando el orgullo, la identidad y la preservación de la memoria negra. Este fomento se da en el marco de una comunidad abierta, la cual reside en un mismo espacio físico, permitiendo así la integración de sus miembros en un colectivo que evoca contemporáneamente a las antiguas sociedades de esclavos libertos, comúnmente denominados Quilombos. Si bien otras entidades apelan a estas ideas, el Movimiento Afro Cultural lo hace en tanto legado universal para todo aquel que se acerque con respeto hacia la cosmovisión o “forma de ver y estar en el mundo”. Prueba de estos principios son la enorme cantidad de personas que, independientemente de su color de piel, origen, clase social, se han formado y participan de las actividades del Movimiento.
4) Sus líderes tienen una larga historia de activismo y compromiso cultural, siendo los únicos sobrevivientes del Grupo Cultural Afro que a fines de la década de 1980 fue pionero y clave en la difusión del candombe en Argentina. Uno de sus miembros fundadores, José Delfín Acosta, fue asesinado por la Policía por salir en defensa de migrantes afrobrasileros que estaban siendo detenidos sin motivo. No obstante, su participación pública ante situaciones de violencia racial, discriminación y violación de derechos humanos siempre se ha desarrollado en el marco del diálogo y la búsqueda del entendimiento basado en el respeto.
5) El grupo en su conjunto, y los estudiantes en proceso de formación, bregan por la excelencia docente y por prácticas performativas que permitan el entendimiento de los fundamentos teóricos de las expresiones artísticas. Si bien existen muchos practicantes de las expresiones culturales de origen africano (en lenguaje coloquial, están “de moda”), son muy pocos los que enseñan y practican coherentemente con los fundamentos que le dan origen. En muchos casos, buenos artistas no demuestran un compromiso real con el grupo social que da origen a las prácticas, mientras que personas comprometidas con los objetivos que dan causa a las reivindicaciones del conjunto afro, no son necesariamente buenos artistas.
La historia del legado y la presencia africana en la Argentina ha estado estrechamente asociada a la disgregación, fragmentación y mestizaje de sus miembros – en las circunstancias más benignas – y a la violencia física y psíquica que condujeron a la muerte y desaparición de muchos de sus miembros – en las circunstancias en las que sus derechos fueron violados. Las dificultades de asociación voluntaria existentes en la actualidad, las cuales son el fruto de la marginalidad persistente, hacen que revertir esta tendencia se haya topado con obstáculos de manera recurrente. Para el sentido común de muchas personas, los negros no están organizados, se pelean entre ellos, se manifiestan violentamente, y – en definitiva – no quieren trabajar. Los resultados generados por el Movimiento Afro Cultural son una prueba de que estas maneras de ver a los otros aún hoy se encuentran ancladas en el prejuicio y son manifiestamente falsas.
Por estas razones, que encuentran su fundamento en la comprensión del significado de las actividades del Movimiento Afro Cultural, consideramos que la única forma de reproducción social del grupo de afro-descendientes congregados en torno al Movimiento, es mediante la garantía de un espacio físico que posibilite la continuidad material de la vida simbólica asociada a su cultura.
Buenos Aires, a los 29 días del mes de Julio de 2008
Alejandro Frigerio y Nicolás Fernández Bravo