domingo, 10 de junio de 2012

Omolù en cementerio de Neuquèn...

No coincido con muchos de los conceptos vertidos en la nota, y me hubiera gustado una foto que mostrara la real importancia (y ubicaciòn) de la imagen de Omolù, pero parece ser una muestra de pluralismo religioso para celebrar...

Foto: Marìa Isabel Sànchez para La Mañana 

Diario La Mañana (Neuquèn) - Viernes 8 de junio de 2012

El Cementerio Central tiene una imagen umbanda 
La colocaron ayer en el contexto de la ordenanza que permite la libertad de culto.

Con una sentida ceremonia se colocó ayer en el Cementerio Central la imagen del Orixa Omulú, divinidad de la religión umbanda. Un hecho inédito en la provincia y en Argentina que se da en el marco de la ordenanza municipal 10.407 que permite la libertad de culto en el cementerio municipal.
La imagen se pudo inaugurar por intermedio de Julio César Ros Poblet (pai de Omulú), integrante del templo “Pae Cipriano de las almas”, y contó con el apoyo de la delegación del INADI en Neuquén.  Omulú representa a los fallecidos y por eso la trascendencia para los creyentes de tener su imagen en el cementerio.
“Representa a distintas naciones de matriz afro. Dentro de ese concepto el Orixa  guía a las almas de los desencarnados hacia la luz. Es de vital importancia que nuestro guía esté dentro de lo que es el cementerio”, contó el pai Julio de Omulú.
“Hacía falta que un grupo tome coraje para que se haga respetar la ordenanza municipal. De esta manera se garantiza el derecho de las minorías. Les pido que no se autocensuren y que vengan a ejercer su fe junto a esta iconografía de acuerdo a sus creencias”, dijo Carlos García, representante de la delegación de INADI en Neuquén. 
Con rezos, canciones, música, quema de inciensos y velas se llevó adelante la liturgia Umbanda donde se descubrió la imagen del Orixa Omulú. 
Orixa es una creencia africana que se trasladó a través de los esclavos a Brasil donde nació el Umbanda hace 103 años. En tanto que el culto Omulú tiene más de 5 mil años de antigüedad.

sábado, 9 de junio de 2012

Intelectuales negros en Brasil - Conferencia

GEALA (Grupo de Estudios Afrolatinoamericanos) 
invita a la conferencia
“Términos de inclusión: Intelectuales negros en Brasil, siglo XX”


Dictada por la Dra. 
Paulina Alberto 
(Associate Professor, Department of History, University of Michigan)

Lunes 11 de junio - 15.30 hs.
Instituto Ravignani (25 de Mayo 225, 2º piso, Aula C)
La asistencia es libre y gratuita

jueves, 7 de junio de 2012

Dr. House plays the blues..

Este fin de semana el Dr. House (Hugh Laurie) toca blues en el Luna Park. Lamentaré no verlo -el disco me pareció muy bueno.
Ya subí a este blog en otra oportunidad parte de estas declaraciones, pero acá va el texto (casi) completo.
Me parece sumamente interesante porque el mismo dilema enfrentan, diariamente, miles de argentinxs blancxs de clase media que eligieron practicar candombe, capoeira, danza afro -en muchos casos dedicando su vida a estas artes. Lo mismo vale para las religiones de origen afro, claro...
Cuestionamientos basados en pertenencias de "raza", clase, nacionalidad son comunes.
"¿Por qué lo haces? -si no sos x, y, o z?". 
Porque me gusta. Porque no puedo vivir sin ello...




Suplemento Radar, Página 12, domingo 3 de junio de 2012
Un inglés en Nueva Orleáns
Por Hugh Laurie

Nunca tuve, nunca compré música pop. Nunca me gustaron las bandas que mis compañeros escuchaban en la escuela. (…) No recuerdo dónde estaba cuando escuché que John Lennon había sido asesinado, pero sí recuerdo dónde estaba cuando murió Muddy Waters. Estaba manejando por la autopista A1 hacia Lincolnshire y tuve una reacción horrible, egoísta. Pensé: nunca voy a verlo tocar.
Con el blues sentí que era algo muy lejano a mi experiencia. La primera vez que escuché blues no entendí mucho de qué se trataba, pero me hacían sentir de una manera especial, como ninguna otra cosa. Supongo que, al venir de una familia presbiteriana, entendía cierto valor de sufrimiento y escasez que tenía un grado de nobleza. Posiblemente me atrajo una música que tenía que ver con la falta y con la pérdida, aunque yo nunca experimenté eso en mi vida. Pero estoy tratando de racionalizar algo que no es racional. Sencillamente lo que sucedió fue que el blues me erizó la piel, me paró los pelos de la nuca. Para mí es música que expresa todas las emociones humanas posibles. Me hace reír, me hace llorar. Y puede ser muy ingeniosa. Y muy sensual. Puede ser gozosa, alegre y también melancólica y terriblemente triste. Me alucina la gente a la que no le gusta el blues. No puedo creer que la gente no esté escuchando a Leadbelly y James Booker todo el tiempo. El primer blues que escuché fue de Willie Dixon. Yo iba en el auto con mi hermano, debía tener 11 años. Cambió todo. Dejé mis clases de piano a pesar de que mi madre enloqueció. Hice una huelga de hambre de tres días porque sencillamente no quise seguir aprendiendo música clásica: la profesora se la pasaba diciendo “no vamos a tocar esto, es un negro spiritual”. Era lo único que yo quería tocar. Solamente me reconfortaba tocar “Swannee River”, lo más parecido a un blues que me enseñaban. Esa batalla la gané. Tres días sin comer y logré no tomar más clases. Otra decepción para mi madre, que entonces decidió mandarme pupilo.


El elemento central de todo este proyecto es mi genuino amor por esta música y mi deseo de comunicar este amor y esta música a otra gente. (…)  Esto no es turismo. Si es honesto no puede ser malo.
No nací en Alabama a fines del siglo XIX, nunca comí grits, ni trabajé en los campos de algodón ni manejé un boxcar. Ninguna mujer gitana le dijo a mi madre, antes de que yo naciera, que me perseguirían perros del infierno. Quiero, también, que este disco muestre que soy un inglés blanco de clase media alta que está entrando sin permiso en la música y el mito del sur americano. La pregunta sobre por qué un chico de manos flojas y de escuela pública británica se emociona con música nacida de la opresión y la esclavitud en otra ciudad, otro continente y otro siglo es algo que otros deben responder: desde Alexis Korner hasta Clapton, de los Rolling Stones a Jools Holland. Digamos que sucede.
(…) Si a alguien les importan la genealogía y el origen, debe ir a buscar a otro lado. Yo no tengo nada de calibre. Solamente amo el blues.
Y amo Nueva Orleáns. Es una ciudad que la pasó muy mal en toda su historia, no sólo en los últimos años después de Katrina. Sufrió todo tipo de tragedias. Y en la ciudad se respira una sensación muy mundana y una resignación a la dura realidad de la vida en la ciudad. Y la sensación de que sólo vivimos un período corto y que, por eso, debemos pasarla bien. Los Angeles es exactamente lo opuesto. Es un lugar donde la gente espera poder vivir 500 años y se perturba muchísimo cuando se dan cuenta de que no será así. Todos quieren ser eternamente jóvenes y hermosos. (…)

martes, 5 de junio de 2012

Rap contra el racismo en Argentina

Rap contra el Racismo en Argentina: 
Fidel Nadal al principio, y el (verdaderamente) Negro Garcia Lopez, al final, ponen la piel de gallina.. En el medio, varios invitados de lujo -incluyendo al Chojin y a Chuck D. de Public Enemy!!. 
Bien Federico Pita !!

lunes, 21 de mayo de 2012

Viaje

 Estimad@s:  Probablemente no haya entradas por unos 15 dias -salvo que algo me entusiasme mucho- por motivos de viaje.



domingo, 20 de mayo de 2012

Perdidos en las tribus


Ya me preocupa un poco (bastante) el estado de carencia civil que reflejan los comentarios positivos de varios amigos, o personas que aprecio y respeto sobre las deslucidas palabras pronunciadas por Cristina en Angola respecto de la “población de origen afro” de nuestro país.
Menem dijo algo así como “en Argentina no hay negros” –de nuevo,  estoy por salir de viaje mañana y escribo más atolondrado que lo usual. Pues bien, lo que Cristina básicamente dijo fue: “en Argentina hubo (muchos) negros” -pero de ninguna manera reconocíó la existencia actual de afrodescendientes.  Esto debe quedar claro. En ningún momento dijo “en Argentina hay negros” (afrodescendientes, afroargentinos, personas negras, etc.).
Que el entusiasmo por su carisma, sus capacidades dancísticas y el hecho de que la presidenta haya pronunciado la palabra “negros” en alguna oración junto con la palabra “Argentina” no nos haga creer otra cosa. Prácticamente dio por finalizada la esclavitud en 1813 –siguiendo el mito escolar- y citó un censo de 1778. Ni siquiera llegó al 30 % de la población de 1810, o  la presencia candombera en la epoca de Rosas –o sea, aún por los mitos usuales, se quedó corta. La referencia más contemporánea fue a las murgas, no al candombe.
Básicamente, nada en el discurso de Cristina hace pensar que actualmente hayan argentinos que puedan compartir una ascendencia con aquellos a quienes les hablaba.
Según lo que dijo, los negros estuvieron en el pasado argentino. Esto en un gobierno que en 2010 incluyó una pregunta sobre afrodescendencia en el censo nacional.  Mal redactada, pero la incluyó. ¿Se enteró de ello nuestra presidenta?
Dije y repito: hay organismos del Estado argentino que han hecho un acercamiento a los afrodescendientes. Si el tema interesara mínimamente al gobierno o a estos organismos, deberían haber redactado una carilla con un discursito mínimo que efectivamente, incluyera a la población afrodescendiente local actual y que revelara la voluntad de una relación realmente horizontal entre dos países “del sur”. Una presencia física, como dije, hubiera sido realmente relevante.
Escuché que la presidenta expresaba su deseo de “que estudiantes angoleños puedan venir a estudiar en Argentina”. Muy bien!. ¿Pero si se hubiera tratado de un país europeo, la frase no habría sido acompañada por un deseo de reciprocidad?
Condenamos el hecho de que por un programa televisivo tres familias argentinas vayan a adaptarse a las pautas culturales de tres “tribus” (dos africanas) pero sin embargo aplaudimos entusiastamente cuando nuestra presidenta prácticamente pretende “civilizar” a los angoleños, -quienes, según el discurso de nuestro gobierno, parecen carecer de cualquier conocimiento práctico-. Nos parecen ridículos los esfuerzos de estas familias de clase media por interactuar con sus anfitriones, pero aplaudimos los pasitos de baile y los exagerados abrazos presidenciales con las mujeres de Angola. ¿Por qué una relación que intenta ser horizontal o de aprendizaje con Otros es condenada en un caso, y otra de eminente superioridad es festejada en otro?  Enigmas del carisma, supongo…
Sugiero que dejemos de contentarnos con apenas pequeñas retórica alusivas, eventitos episódicos, presencias de compromiso de funcionarios demagógicos que buscan el aplauso en reuniones, plaquetitas que probablemente sean robadas antes de que se oxiden y puestitos –rentados o no… Todo esto puede haber llamado la atención en un comienzo, cuando eran una novedad. Pero lo que hace falta ahora son políticas públicas reales y continuadas, así como el reconocimiento en todos los niveles estatales, no de la manera espasmódica,  circunscripta y acotadamente simbólica en que se da actualmente. Real reconocimiento, real presencia, real retribución, real ciudadanía… ¿Es mucho pedir?
(Confieso que hago mis apreciaciones a la luz de la experiencia afro-brasilera, colombiana y uruguaya –y por mas que numéricamente no sea la misma situación, las aspiraciones no tienen por qué ser muy diferentes. Aspirar a menos por una cantidad poblacional seguramente menor a la de esos países es acostumbrarse a ser ciudadanos de segunda, lo que puede parecer mejor que no ser considerado ciudadano, pero es bastante menos que efectivamente serlo.
Y reitero, puedo ser injusto en mi evaluación del bailecito..)

Ver entrada anterior en este blog, y, sobre las declaraciones de Cristina:
http://www.telam.com.ar/nota/25603/
pero sobre todo, el video que subo en otra entrada (de hoy) del discurso presidencial en Angola.

Discurso de Cristina en Angola -video



Gracias a Darío La Vega, pude escuchar -y adjunto- el discurso completo de Cristina en Angola.
Queda claro que todas las referencias a la "población afro" son del pasado -varias, como dije, no del todo correctas- y no superan la mitología habitual.
Hay una referencia más extensa e interesante sobre las murgas -minuto 8 en adelante- que me permite entender mejor el entusiasmo del master Ariel Prat.
Entremezclada, hay una mención al candombe que también, proviniendo de un presidente argentino, no debe ser desdeñada -cualquiera sea el género musical que ella denomine con esa palabra. 
Mejora un poco mi impresión general del discurso, aunque de todas maneras, alguien debe señalar que una (muy) buena proporción del vaso sigue estando vacío...  :)