lunes, 13 de febrero de 2012

Otra carta enviada al diario La Capital

Foto: Rocío Frigerio

Señor director del diario LA CAPITAL:
Ref: cartas al director – La reunión umbanda-
S________________/____________d

Por medio de la presente le solicito me conceda el derecho a replica a una carta dirigida a usted, y publicada en la pagina 14 en el sector cartas al director el día lunes 13 de febrero de 2012 con el titulo la reunion umbanda.
En dicha carta el señor JULIO A. VALPUESTA se refiere a la religión umbanda con palabras del tipo de sectarios y métodos de captación aparte que libremente expresa con todo su derecho que no es recomendable.-
Es mi deber como simpatizarte de la religión afro- brasileña y un conocedor de dicha religión echar un manto de claridad sobre este tema no siendo el mas idóneo en ello, pero si muchísimo mas calificado que esta persona.-
Sus dichos aparte de parecer un extracto de algún libro de el famoso director de cine Federico Fellini más que nada por ser cómico rozando lo burdo pero tambien ofensivo y carente de información, su actitud es directamente discriminatoria ya que cataloga a una religión,( la cual si esta inscripta ante el ministerio de culto de la nación y reconocida por el estado nacional, provincial, y municipal) como sectaria y con metodos de captación ¿?. Yo me pregunto señor Valpuesta ¿ con que medios usted afirma que esta religión tiene métodos sectarios? ¿me podría describir cuales son los métodos de captación?.-
Usted aparte de hacer un muy lindo monologo, no se esta dando cuenta que su desinformación, es peligrosamente estupida ya que con sus afirmaciones lo unico que esta generando es una discriminación plena contradiciéndose a usted en sus dichos, ya que habla de la libertad de culto pero por otro lado la califica de gueto, por lo que se puede leer entre líneas. La religión umbanda cada año congrega en las orillas del mar a sus fieles y a todas las personas que quieran participar en ella y el mensaje es muy simple amor, respeto. No se discrimina a nadie y todos pueden participar de ella, es una festividad dedicada hacia la familia y no como usted expresa despectivamente “pintoresca y colorida “, “poco recomendable” yo me pregunto con que autoridad usted puede calificar a esta religión si no la practica ni conoce. Tambien le recuerdo que a la libertad de culto, exige ciertas responsabilidades, las cuales esta religión cumple y mantiene. usted no solo con esta carta esta discriminando a una minoría, y a muchas familias que depositan su fe en esta, da a pensar que si pertenece a un geto y si es cristiano le recomiendo que desempolve su biblia y la lea, ahí encontrara que “hombre: temete a ti mismo, a tu orgullo, a tu vanidad y a tu soberbia.

Matias Agustin Giamperetti
D.N.I: 30.755.975
Convencional Provincial de la Unión Cívica Radical
Primera sección electoral Provincia de Buenos Aires 

domingo, 12 de febrero de 2012

Fiesta de Iemanjá en Mar del Plata

Fotos: Rocío Frigerio y Alejandro Frigerio

El domingo pasado tuve la suerte de asistir nuevamente a la fiesta de Iemanjá que todos los años (desde hace 28) organiza el Babá Hugo de Iemanjá en Mar del Plata, junto con su familia religiosa extensa.
Qué puedo decir que no haya dicho antes, acá o en otros lugares?
Es una fiesta bellísima, y que funciona como un reloj.


Quizás un centenar -más, seguramente- de hijos de religión se forman prolijamente en la explanada del Hotel Provincial, con jarrones de flores (à la Senhor do Bonfim), barcas que serán ofrendadas, y una imagen de madera de Iemanjá traída de Nigeria que será llevada en procesión hasta la Playa Popular. Allí se realizará una corta celebración de batuque -pero con una roda compuesta por unos 300 o más filhos-  con manifestación de orixás incluídos, y luego se entregarán las barcas.


La creciente cantidad de gente -y la locura generalizada de sacar fotos con celulares, camaritas, lo que sea- en dos momentos casi desborda la organización milimétrica. Pero lo entiendo, ¿de qué se puede quejar un "registrador profesional"? ¿de no tener ya el monopolio de la cámara? 


Y de todos modos, es comprensible. La fiesta bien lo vale. Y lo mejor que se puede hacer es intentar -además de participar y disfrutar- dejar testimonio de tanta belleza. Un correctivo, o quizás tan sólo un paliativo, a la cantidad de barbaridades que dicen los medios todo el tiempo acerca de esta religión y sus practicantes.


En la procesión, seguida por una multitud de fieles, simpatizantes y curiosos (algunas conversaciones que se escuchan revelan que aún hay gente que lo ignora todo respecto de estas religiones) es imposible no querer sacar mil fotos de Iemanjá y sus barcas pasando al lado de los lobos marinos, lo que localiza inequívocamente el evento -junto con las banderas argentinas que lo encabezan.


La fiesta ha sido declara de Interés Turístico Permanente por el Emtur de Mar del Plata, de Interés Cultural Permanente por la Secretaría de Cultura de Gral. Pueyrredón y de Interés Turístico por la Secretaría de Turismo de la Provincia de Buenos Aires. 


Cuenta con el apoyo de la policía -hubo varios intentando, con algo de poca experiencia, hacer un cordón alrededor de la procesión y luego, con más éxito y ayudados por religiosos, de la roda de Batuque. Gente de la Prefectura luego ayudó a llevar el presente mar adentro, y bañeros de la playa a llevarlo hasta su barco.






Hacia el final, decenas de fuegos artificiales iluminaron la noche mientras las barcas eran llevadas mar adentro. ¿Qué mas se puede pedir?
Quien aún no haya ido, ¡agendarla para el año próximo! Vale la pena el viaje.


Este año la fiesta no tuvo la repercusión nacional que se merece (el año pasado salió una nota de una página en Clarín) pero sí se vio reflejada en los medios locales:

sábado, 11 de febrero de 2012

Orixás en las Llamadas

Foto de Martín Pereira 
(recomiendo ver su album de fotos de las Llamadas en facebook) (dire abajo)

Imposible no hacer alguna referencia a las Llamadas de Candombe de Montevideo.
En esta ocasión voy a “pegar carona” –como dirían los brasileros- en una reflexión de la mãe Susana de Oxum respecto de lo adecuado o no de la presencia de personas representando a los orixás en este desfile. Algunos pais y mães de santo a quienes respeto profundamente no están muy convencidos (por no decir se oponen) a esta representación, argumentando que el carnaval, espacio profano por excelencia, no es el lugar de estas deidades. Como ya dije en este mismo blog, algo parecido sucedió en Bahia en la década de 1980 cuando el apogeo de los afoxés y los blocos afro colocaba las danzas, cantos y vestimentas de los orixás muy frecuentemente en medio del carnaval bahiano. Entiendo muy bien esta objeción.
Por otro lado, en lugares donde las religiones afro son menospreciadas o estigmatizadas (lo primero quizás sea –cada vez menos- cierto para Uruguay, lo segundo para Argentina) el despliegue de sus deidades en contextos culturales valorizados puede ayudar a enfatizar que también son “cultura” y no mera hechicería como se suele pensar. Además de ser religión, claro.
Me parece interesante, también, el llamar la atención hacia el sustrato original étnico-racial de estas religiones, y la conexión que se establece con la manifestación cultural afro-uruguaya por excelencia, el candombe. Desplegar las múltiples formas de la cultura afro (de manera no estereotípica) dentro de su festejo mayor en Uruguay ayuda a mostrar su belleza, vitalidad y presencia en la sociedad y cultura contemporáneas.
Va también video de la televisación del paso de la comparsa Sinfonía de Ansina, donde desfilaban los orixás, así como el conjunto coral de mujeres afrouruguayas Afrogama. Una entrada aparte merecería la transmisión (con reminiscencias casi futbolera) de las Llamadas. Sin embargo, hay una interesante puesta en contexto histórico de la comparsa, con recuerdos precisos de los desalojos de Mediomundo y Ansina. Los “relatores” conocen a los protagonistas –no es un crónica genérica y meramente folklórica, sino que se resaltan a los virtuosos de distintas formas del arte. Las bailarinas y vedettes quizás se “roban” la transmisión pero sería difícil esperar otra cosa actualmente. Un tema interesante para estudiar, ¿qué imagenes se transmiten por tevé de las Llamadas y sus protagonistas?


Orixás en las Llamadas
Por Mãe Susana (Andrade) de Oxum

Las Llamadas o fiesta máxima del candombe en Uruguay, son para nosotros, corolario de un periplo gustoso que comienza con organizar los festejos de Yemanjá muchos meses antes de su día 2 de febrero, disfrutar del Carnaval de niños y de mayores, y ver llegar las fechas donde la calle Isla de Flores es la vedette, con tambores que llaman a silencio todo lo que no sea la trilogía chico, repique y piano, energía liberadora de la cual participamos siempre que podemos.
Nuestro verano tiene pocas escapadas de descanso mientras aprovechamos estos espacios inmejorables que se abren en temporada alta para la cultura afrouruguaya.
Entre tanta belleza de raíces negras, quiero destacar dos; el espectáculo de la agrupación Serenata Africana en el Teatro de Verano donde resaltan valores de la negritud en su tema central, mostrando con sutileza y verdad el arquetipo de las deidades u Orixás, presentando en el primer cuadro junto a la cuerda tradicional, dos tambores consagrados o atabaques, y un axé o maraca típicos de cultos afro.
Me pareció una genialidad y no porque yo sea afroumbandista, sino porque estos elementos tienen una misma génesis y son los más representativos de las costumbres de los pueblos esclavizados de África durante las colonias: me refiero a la religiosidad y al candombe que también tiene orígenes rituales o invocativos. Solo que debió disfrazarse de danza profana para pasar desapercibido, escapando de la censura y  prohibición al esclavo de practicar  su propia religión.
La percusión de procedencia afro en todas sus manifestaciones, es factor de integración social incuestionable.
Sinfonía de Ansina es un nombre histórico para una comparsa que se las trae en garra, arte y profesionalismo. Raigambre del barrio Palermo, es una más de la gran cantidad de sociedades de negros y lubolos  que por llamado ancestral, crecen exponencialmente hoy por hoy en este pequeño grandioso país.
Nuestra gratitud hacia ellos porque allí desfilamos con el grupo Afrogama -de blanco por ser el Padre Oxalá regente del año- representando a las divinidades que bajaron de los barcos negreros simbolizando la fe de los oprimidos, aportando luz a una cultura milenaria, muy desconocida y desprestigiada adrede por su poder de resistencia.
En un mundo donde aún se discrimina por las diferencias étnicas. Donde muchas veces es tenido como basura todo lo que sea “cosa de negros” sin chance para el análisis y la comprensión: el Carnaval es una oportunidad fantástica de mostrar al público nuestra cultura afroalegre y sanadora, tan conformadora de la identidad uruguaya como la europea y la indígena.
Conocer es imprescindible para derribar estereotipos, mitos y aprender a respetar.
Fui una vez más a las Llamadas -¡qué regalo para los sentidos!- el mismo día de mi cumpleaños 9 de febrero, con la responsabilidad de representar a la Mãe Oxum, dueña de las aguas dulces de ríos y cascadas, la que riega la tierra para que florezca la vida y protege y propicia los vientres fecundos de las mujeres.
Los Orixás son las energías de la Naturaleza y pertenecen a la cultura africana. ¡Abundantes bendiciones de salud, paz y felicidad nos prodiguen siempre desde sus reinos sagrados! ¡Axé de tambor y Carnaval uruguayo!

Fotos de las Llamadas de Martín Pereira:
http://www.facebook.com/photobookuruguay?sk=photos

miércoles, 8 de febrero de 2012

Iemanjá en Quilmes: Crónica de un día agitado...


Imposible llegar a la ribera de Quilmes para una fiesta de Iemanjá (o de Oxum, en diciembre) y no notar la diferencia entre su lado sur y su lado norte –tomando el antiguo muelle que corta el río como línea divisoria. El lado norte comienza con un pequeño destacamento policial, está mas cuidado y allí es donde se hacen las celebraciones más organizadas. Los caminitos de cemento y el pasto con que se entremezclan están en mejor estado, así como las grandes escaleras de ese material que se introducen al río. 


El lado sur está menos cuidado, pero para las fiestas religiosas afro es sin duda el lado más atractivo, con más ofrendas, más carpas donde los umbandistas pasan buena parte del día esperando para ofrendar a la tardecita y más puestos de venta de artículos necesarios para realizar ofrendas o para realizar sesiones.



En este lado más popular y más activo, sin embargo, hay que tener más cuidado de no ostentar cámaras fotográficas ya que, entre los pacíficos ofrendantes umbandistas pueden haber algunos amigos de lo ajeno intentando tomar ventaja de la propia distracción ante tanta bella ofrenda (hablo por experiencia propia). La cruda realidad del conurbano bonaerense se impone con mayor fuerza de este lado. Varias decenas de templos ofrendando individualmente, algunos con sesiones de umbanda incluídos –predomina la llegada de africanos y bahianas, aunque hay quien ha visto, todavía, pretos y crianças. Recuerdo la llegada de un Ogun que girando y agitando una botella de cerveza Quilmes, rociaba a todos los asistentes como si fuera champagne –pero esto fue otro año.



Esta vez me llamaron la atención especialmente la mejor calidad y belleza de los productos a la venta, copas y botellas decoradas para la satisfacción y vanidad de entidades de distinto tipo –todo un rubro en que la fe religiosa, la creatividad artística y la necesidad económica se dan la mano. Alejados de la producción en masa de las santerías, los artesanos/artistas/religiosos aprovechan la gran concentración de gente para exhibir y vender sus obras. La producción a la vista en años anteriores –menor y dirigida principalmente a Iemanjá- ahora se ve complementada con bastones de Exú, sombreros, pañuelos y tiaras de pomba giras y ciganas, botellas para africanos y bahianas. Un nuevo mundo que se abre a la imaginación religiosa.



Innumerables tiendas de camping florecen por todo este lado sur como hongos desbocados. A su lado, pequeños grupos de personas vestidos con remeras y largas faldas –umbandistas sin toda la ropa ritual que usarán al realizar la ofrenda- sentados o acostados evocan la imagen (sin duda prejuiciosa) de algún antiguo campamento gitano. Ya más vestidos, armando las barcas de diferentes tamaños, con decoraciones más o menos intrincadas dependiendo de las posibilidades económicas y estéticas de los ofrendantes, dan una idea más inequívoca de la naturaleza del acampamiento. Grupos algo mayores de personas y el sonar de los tambores señalan la realización de pequeñas sesiones invocando a las entidades espirituales. Como fruto de sus incantaciones, algunos africanos o bahianas, sombreros de paja tapandoles el rostro, caminan por el paseo, intercambiando bromas con los filhos que los siguen o con quienes se les cruzan.


A medida que avanza la tarde, más y más barcos o barquitos son llevados en andas, rezas, canciones y si es posible, tambores mediante, al río. Me conmueve –entre muchas otras cosas- una familia entera entrando al río –no parecen integrantes de un templo, sólo el padre, la madre, y sus tres hijos. Como ya dije antes en este mismo blog, siempre me emocionan la fe, el amor y la confianza con que centenas o miles de personas se internan, a todas horas del día y la noche en un río o mar desconocido –cuando no ferozmente contaminado- respondiendo al llamado de sus convicciones religiosos. Ojalá que sus plegarias sean atendidas con el esmero con que son desplegadas ….



Del lado norte, lo primero que llama mi atención son las velas prendidas frente al destacamento policial. Sin duda una seguranca para que todo transcurra en orden. Me sorprende gratamente que nadie la haya apagado –una muestra de la mayor libertad religiosa imperante, pese a todo, en estos dias. De este lado, como dije antes, más orden y cuidado; menos espontaneidad y variedad (por lo tanto?). Lo primero que aparece es el escenario que los miembros de la agrupación umbandista ASRAU utilizarán para pronunciar unas palabras antes de su ceremonia, con el altar movible y una gran Iemanjá que salen en procesión por el paseo. Al frente, las barcas que luego serán entregadas en el río.


Esta vez, sin embargo, su celebración se demora para participar de la ofrenda (podemos llamarla “oficial”?) que el INADI realizará en homenaje a la Reina de los Mares, como forma de "reivindicar el legado afrodescendiente”. Esta tarda en iniciarse, esperando a algún funcionario. Debajo de una carpa que abarca unas sesenta personas, hablarán, entre otros, el interventor/director del INADI y el intendente de Quilmes. Luego habrá un pequeño espectáculo de danza afro.


Tengo sentimientos encontrados respecto de esta iniciativa. Por un lado, celebro la inédita presencia oficial en una festividad de estas características. Por otro, hubiera querido una mayor integración con y de otros umbandistas presentes en el área. Pero para muchos, sin duda, el INADI es un organismo tan remoto como la ONU o la UNESCO –otra sigla más o menos (des)conocida apartada de las contingencias de su día a día. Como en otras iniciativas dirigidas a minorías, los representantes del Estado parecen más preocupados con representar su parte y simbolizar su preocupación que en realmente ejercerla y llevarla a la práctica. Los discursos, necesarios y bien intencionados, reflejan sin embargo una mayor extrañeza respecto de su objeto de la deseable. El intendente agradece a los umbandistas que organicen la fiesta allí y les da la bienvenida –con un distanciamiento que por no intencionada no deja de ser exagerado. Parece no entender que muchos de sus votantes son umbandistas, y que muchos de quienes viven en Quilmes también lo son –por eso ofrendan allí, por más que muchos vengan, claro, también de municipios vecinos. En casi todos los discursos oficiales hay sino una enunciación, al menos una sensación de un ustedes que debería comenzar a ser erradicado en aras de un nosotros. Después de todo, las preferencias religiosas no obliteran la ciudadanía compartida. Pero como suelo decir, esto es porque uno siempre espera más -aún cuando lo que hay es sin duda un avance.



Cuando aprontan las barcas del INADI para su entrega veo que avanza la procesión de ASRAU, llevando las imágenes para comenzar su propia celebración. Los tambores y las rezas de los devotos religiosos suenan doblemente genuinas y los sigo hacia su fiesta. Las nubes de lo que luego será un nuevo temporal avanzan rápidamente, y las barcas son entregadas antes de realizar la ceremonia, previendo que pronto se derramarán bendiciones acuáticas desde el cielo intentando reciprocar tanto amor…


martes, 7 de febrero de 2012

Año internacional de los afrodescendientes: Un balance provisorio

El último número de la revista online Quilombo! trae una reflexión del antropólogo argentino Nicolás Fernández Bravo sobre las consecuencias del nombramiento del 2011 como Año Internacional de los Afrodescendientes.
Esperamos seguir el debate con contribuciones subsiguientes ....

Imagen: diario La Nación


Un balance provisorio
Por Nicolás Fernández Bravo

“Está por terminar nuestro año, y creo que no tuvo gran repercusión” – afirmó hace apenas unas semanas, una artista afrodescendiente que durante los últimos años ha participado activamente de las distintas instancias en las se ha puesto en jaque la invisibilidad de la población de origen africano en Argentina. Considerando la radical ausencia que ayer nomás tenía la temática, la afirmación remite a los actuales vientos de cambio: los afrodescendientes van por más.

¿De qué ha servido la declaración de las Naciones Unidas del “Año Internacional de las y los Afrodescendientes”? Si bien resulta apresurado trazar una evaluación concluyente, sería por lo menos ingenuo pensar que la simple declaración de un organismo internacional, con independencia de su envergadura, pueda transformar el lugar que han ocupado en el imaginario moderno tanto los descendientes de africanos como su extraordinariamente rico legado. Por el contrario, la declaración apenas si permitió dar un nuevo impulso a iniciativas que grupos de afrodescendientes de distintos países –con notable fortaleza en las Américas– han venido desarrollando en pos de subvertir una narrativa que dio continuidad a formas de exclusión y marginalidad asentadas en el color de la piel....

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lunes, 6 de febrero de 2012

Iemanjá, la ecología y el espacio público...

Seguiremos con Iemanjá unos días más.
No sólo porque he tenido la suerte de asistir a bellísimas fiestas en Quilmes y, especialmente, en Mar del Plata, sino porque la creciente popularidad y visibilidad de la fiesta, en ambas márgenes del Plata, la transforman en un punto crucial de intersección entre los intereses de los practicantes de la religiones afro y la sociedad mayor. 
Los juicios, debates y controversias que esta nueva presencia en el espacio público desatan revelan cuál es el (no?) lugar asignado a estas religiones -y, quizás, de manera más general, a la cultura afro- en la sociedad.
1- Crecientemente, algunos practicantes de estas religiones en Brasil, Uruguay y Argentina han abogado por el uso de ofrendas de materiales rápidamente biodegradables -en la confección de las barcas y en los elementos que se colocan dentro de ellas.
2- En Uruguay, un grupo de pais y mães de santo se ofreció a ayudar a la intendencia de Montevideo a limpiar la playa Ramírez después de la festividad.
3- Algunos practicantes criticaron esta posición, argumentando que ningún otro colectivo social (religioso, futbolístico, político) limpia el espacio público luego que sus miembros lo utilizan de manera masiva.
Abajo, la mãe Susana Andrade de Oxum argumenta a favor de esta última posición.....
Por ahora no tenemos esta controversia en Buenos Aires, pero probablemente pronto la tengamos...


Iemanjá no es mugre
Por Susana (Andrade) de Oxum

Deseamos trasmitir tranquilidad a los empleados de mantenimiento de playas, es su trabajo.
Sin embargo nos vemos en la necesidad de puntualizar: afroumbandistas conscientes nos han llamado molestos y alarmados pensando que se prohíbe ofrendar si no limpian después. Decimos que somos respetuosos del cuidado de la naturaleza que es nuestro objeto de veneración y de los lineamientos rituales trasmitidos por nuestros mayores en la cultura afro religiosa. Es un fundamento  doctrinal no tocar las ofrendas luego de realizadas, ni las propias y menos las ajenas. Se indica no volver al lugar por siete días. Andar allí manoseando esas energías que pueden aún estar actuando, supondría llevarse no solo basura material sino perturbación. Pueden comprobarlo no con una docena sino con miles de líderes y cientos de miles de fieles, habiendo incluso muchísima bibliografía brasileña al respecto.
Podemos cuidar el medio ambiente en Yemanjá y el resto del año sin perder autenticidad que es otra forma de sometimiento. Y no desvirtuar la dignidad, sacrificio y lucha de nuestros queridos ancianos africanos –“Pretos Velhos”- que ofrendaron sus vidas por mantener la fe ancestral intacta así como nos la legaron.
Junto a los rateros revolviendo restos de ofrendas se pierde toda seriedad, se subestima el valor del ritual y se hace el ridículo. Se hipotecan espacios ganados por otros, desmereciendo nuestra identidad religiosa yendo contra las bases del culto, sin contar el riesgo astral que existe.
Es un retroceso en lo social y un atraso espiritual.
En la relación costo-beneficio y en sociedades organizadas, ya está previsto que expresiones multitudinarias de alegría popular dejan residuos y por eso se disponen equipos especiales para limpiar.
La diversidad cultural en su apogeo como es la fiesta de Yemanjá -¡ojalá se repitiera más de una vez al año!- es ocasión de paz y armonía, de integración,  profilaxis contra la violencia social que lamentablemente cunde en otros conglomerados de público como por ejemplo cuando los violentos toman de pretexto al fútbol.
De todas formas el cuidado de los recursos naturales no es tema de los umbandistas los dos de febrero solamente sino de la ciudadanía creyente y no creyente los 365 días del año. Es una cuestión de educación cívica y responsabilidad de todas y todos. También deberíamos pedir a los organismos de limpieza que acondicionaran las playas antes de Yemanjá dada la afluencia masiva de público, pues la mugre existe lamentablemente; bolsas de náilon, colillas de cigarrillos, envases de bebidas, plásticos, bandejitas, restos de comidas, y un gran etcétera generado por parte de la población.

Hace muchísimos años ganamos para Atabaque un premio de educación ambiental de la IM, por la campaña recomendando no usar barcas de espuma plast ni objetos de plástico o vidrio, dejar los contenidos y no los envases y así,  tal cual lo hacemos en la actualidad.

En el momento casi nos cuesta no poder sacar el diario, ya que las santerías no vendían las barquitas pues se había mal entendido como una prohibición. Proponíamos intercambio de saberes entre la IM y el colectivo. No pactos individuales inconsultos que involucran, por confusión, a toda la comunidad religiosa y se presentan como acciones represivas y recortes a la libertad de culto.
Eso nos enseñó a ser cuidadosos de la sensibilidad de la colectividad umbandista, pues trasciende un mensaje de opresión, contradictorio con las políticas culturales plurales y garantizadoras de democracia que aplica nuestro actual gobierno.
Buscamos equidad social y no efectismo momentáneo, y, fundamentalmente, un trato igualitario entre los que tienen derecho a no creer y también para las diversas religiones valorando su esencia y no medrándola, sobre todo si se trata de grupos minoritarios y discriminados como es el caso de la religión Umbanda y los Cultos Africanos ya bastante estigmatizados y portadores de prejuicios.
Cuidar la naturaleza que veneramos lo hacemos porque es parte de la naturaleza afroumbandista, no ultrajando lo que nos es sagrado y propio.
La Intendencia de Montevideo firmó desde el 2006 con la Coalición de Ciudades Latinoamericanas y Caribeñas contra el Racismo y la Discriminación, un Plan de Acción que en su punto 8 habla del cuidado y preservación de los ritos de las religiones ancestrales afroindígenas, derechos humanos fundamentales que en apariencia no se están teniendo en cuenta.
Las autoridades deberían saberlo, asesorarse y reflexionar, antes de precipitarse.

Publicado en:
Ver también:
http://www.elpais.com.uy/120203/pciuda-622426/ciudades/diosa-del-mar-convoco-a-miles-en-las-playas-de-todo-uruguay/
Agradezco a Carolina Fachinetti por la imagen de Iemanjá.

domingo, 5 de febrero de 2012

Iemanjá en Quilmes -según Página 12...

Bueno, al fin un medio capitalino se anotició de la existencia de la fiesta de Iemanjá en Quilmes.
Página 12 de hoy trae una nota de casi una página sobre el evento.
Quienes puedan seguir este blog saben que no comparto el optimismo de los religiosos que sostienen que "ya no hay discriminación" contra la religión.
"El Estado" no es un ente homogéneo ni funciona coherentemente en bloque. Que un organismo del Estado, justamente el que se encarga de luchar contra la discriminación -y por lo tanto de "proteger" a los más débiles- asista a, u organice, una celebración religiosa, es un buen primer paso. No más que eso. Es un organismo que, justamente, interviene porque hay una situación de discriminación -y por hacerlo una sola vez, no la elimina. 
Otras instituciones dependientes del Estado (la policía, el poder judicial) continuamente levantan sospechas sobre las actividades de (al menos supuestos) practicantes de la religión. Sospechas que tienen mucha mayor visibilidad mediática que las  ceremonias organizadas por el INADI. 
Repito, es un buen primer paso, falta aún mucho camino por recorrer....

Foto: Leandro Teysseire para Página 12

Sociedad - Pagina/12 en la celebracion religiosa Africanista en la costa De Quilmes
Iemanjá, la reina del Plata
Centenares de personas se reunieron el jueves para celebrar el Día de Iemanjá, reina de los mares y madre de los santos (orishás) de ese culto. Esta vez contó con presencia del Estado, como muestra de que “terminó la discriminación”.

Iemanjá aguarda en la ribera de Quilmes. Va y viene atravesando la tarde de nubarrones, de cantos, de danzas religiosas. Hipnotizadas por su ritmo, la siguen una decena de morochas talladas en las proas de pequeñas barcazas. Sus ojitos de acrílico negro están clavados en el horizonte, como ansiando entregarle las ofrendas que llevan encima a Ella, la reina de los mares.....
Sigue en:

Foto: Leandro Teysseire para Página 12

(Recuadro)
Una celebración reconocida por el Estado
“El Estado debe estar presente para acompañar y visibilizar minorías que fueron históricamente estigmatizadas y vulneradas en sus derechos”, destaca el interventor del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo, Pedro Mouratian. Junto al intendente de Quilmes, el titular del organismo acompañó los festejos del Día de Iemanjá desde una carpa montada en la ribera.
“Los afrodescendientes han contribuido a la identidad de la Nación y estamos trabajando para subsanar esta matriz de falta de respeto a su cultura e identidad”, sostuvo Mouratian.
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