sábado, 19 de marzo de 2011

Petrona Martínez - en Página 12


“Esta música es una reliquia de los ancestros”
La “cantadora” colombiana fue descubierta por alguien que la escuchó mientras ella, ya bisabuela, lavaba la ropa en el río cercano a su pueblo.
La nota en;
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-21087-2011-03-18.html

viernes, 18 de marzo de 2011

Una cruz en la selva - documental


Con motivo del
Día Internacional de lucha contra el racismo y la xenofobia
El Museo Etnográfico “Juan B. Ambrosetti” (UBA) invita a la proyección y posterior debate del documental:

Una Cruz en la Selva: Guinea
Jean Pierre Gambarotta, 2006, 31 min.


Lectura de algunos documentos audiovisuales sobre la antigua colonia española de Guinea Ecuatorial, realizados en su mayoría con carácter informativo y educativo. Imágenes que muestran las diferentes obsesiones coloniales del momento: la supuesta tarea civilizadora de España, la añoranza de los tiempos imperiales, el ensañamiento en la caza de animales salvajes, la labor evangelizadora.
Sábado 19 de marzo, 17:30 hs.
Moreno 350, San Telmo.
Entrada libre y gratuita

Contacto: asiayafrica@filo.uba.ar
Organiza: Museo Etnográfico “Juan B. Ambrosetti”, Sección de Estudios de Asia y África de la Facultad de Filosofía y Letras

martes, 15 de marzo de 2011

Jornada Trabajo y Cultura Afro

(doble click una o dos veces para ver la imagen más grande y leer el texto)

lunes, 14 de marzo de 2011

Iemanjá, la Virgen cool...

Escribí para la revista Quilombo de este mes una reflexión sobre las distintas apropiaciones contemporáneas de Iemanjá, que en mucho exceden a la práctica religiosa umbandista...

"Estampita" de Iemanjá


"Lo que sorprende en el multitudinario culto a Iemanjá ya no son las ofrendas de los afro-umbandistas, sino la creciente devoción de una cantidad de gente que no practica la religión regularmente. Esto es particularmente notable en Montevideo, donde se ve que cada vez más los concurrentes a la playa Ramírez son “poceros” independientes que no pertenecen a templos. Hombres y mujeres solos, en parejas o en pequeños grupos familiares hacen su huequito en la arena y colocan velas, alguna estampita de Iemanjá, flores -nada que indique un conocimiento religioso umbandista demasiado profundo... (...)"


Iemanja en revista de surf


"Durante esta gran fiesta popular que excede al afroumbandismo no es raro que la gente se refiera a Iemanjá como “la Virgen” o “la Virgen del mar”. Esta denominación debe sonar extraña para los propios umbandistas, y mas aún para oídos argentinos acostumbrados a escucharla sólo en referencia a peregrinaciones claramente católicas (ya sean más o menos populares).
Esta forma de llamar al orixá, sin embargo, resulta indicativa de varias tendencias sociales contemporáneas......"
Sigue en:

Fiesta de Iemanja en revista de la cultura cannabica


Agradezco a S.N.

domingo, 13 de marzo de 2011

Ramiro Musotto en el recuerdo bahiano...

Una amiga y colega me trajo un ejemplar del diario A Tarde de Salvador, Bahía, con noticias sobre el carnaval. Me enteré que el tema de la fiesta de este año había sido "La Percusión", y mucho me alegré al ver, en  una de las notas de opinión escrita por el historiador Jaime Sodré, el nombre de Ramiro Musotto entre varios otros próceres de la música afro-bahiana. (ver abajo, anteúltima línea -la nota completa, al final de la entrada)


(doble click en la imagen para agrandarla y leer la nota)

Fuente: A Tarde del 7 de marzo de 2011
Agradezco a Eva Lamborghini
Sobre Ramiro Musotto, ver:
http://testimoniosyhomenajes.blogspot.com/

sábado, 12 de marzo de 2011

Vivir en la piel del otro....

La revista Ñ  reseñó el libro de un periodista que se hizo pasar por un hombre negro para ver cómo lo trataba la sociedad alemana. El libro parece interesante, pero -el que avisa no es traidor- es bastante caro...
¿Sería muy diferente en Argentina? No puedo sino recordar a Enrique Nadal, pionero del activismo afro-argentino contemporáneo, que contaba que algunos días se decía a sí mismo: "a ver cómo andamos hoy de racismo" y se sentaba en bares, por ejemplo, para ver cuánto tardaban en atenderlo, o cómo atendían antes a otras personas (blancas) que llegaban después que él. La sensación térmica de la discriminación...

(doble click en la imagen para agrandarla y leer la nota)

Fuente: revista Ñ, 15 de enero del 2011

viernes, 11 de marzo de 2011

Travesías de Carybé

Carybé con la célebre mãe Senhora, sacerdotisa del terreiro Ilé Axé Opó Afonjá

Perfil / Un argentino en Bahía - ADN La Nación 18 de febrero de 2011
El regreso de Carybé
Por Leonardo Tarifeño

La exposición que la embajada de Brasil presentó en su Espacio Cultural hizo justicia con un notable artista de vida aventurera

A veces, el arte de un creador se confunde con el arte de vivir. No se trata de una regla ni tiene por qué serlo. La gracia en estas cosas es que hay de todo y para todos los gustos. Por ánimo e intereses, los artistas de la vida suelen estar más próximos a la sensibilidad popular. O mejor dicho: forman parte de la sensibilidad popular, a la que expresan con su trabajo. Al menos, ése parece el caso de Héctor Julio Páride Bernabó, alias Carybé, argentino de nacimiento, bahiano por adopción y figura legendaria en la cultura afrobrasileña de los años 50 y 60.
En la Argentina, Carybé tiene mucho de ilustre desconocido; en Brasil, donde vivió desde 1950, integra la Santísima Trinidad de los grandes "narradores" de Bahía, junto con el escritor Jorge Amado y el cantautor Dorival Caymmi. Nació en Lanús, bajo el signo de Acuario, el 7 de febrero de 1911, hijo de un aventurero italiano (Enea) y de una brasileña residente en Posadas (Constantina). En agosto de ese año, la familia se mudó a Génova y, amenazados por la Primera Guerra Mundial, se instalarían primero en Roma y luego en Río de Janeiro. Fue allí, en el grupo de scouts del club Flamengo, donde Bernabó se convertiría en "Carybé", seudónimo que en portugués hace referencia a un tipo de piraña. En 1930, y tras estudiar en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Río de Janeiro, el jovencísimo artista probaría suerte en Buenos Aires e iniciaría un rumbo viajero que no abandonó jamás. En la Argentina colaboró para los diarios Noticias Gráficas y Crítica, ilustró libros (Macumba, de Bernardo Kordon, Juvenilia, de Miguel Cané -por el que obtendría un premio otorgado por la Cámara Argentina del Libro-, y Poesía completa, de Walt Whitman, entre muchos otros) y diseñó el almanaque Esso. Con el dinero de esos trabajos, emprendió un viaje por Uruguay, Bolivia, Brasil y la Argentina, y en el camino se enamoraría de Salta (primero) y de Nancy (después). "Nunca llevaba papel ni lápiz a las ceremonias de candomblé -ha dicho justamente Nancy, su compañera durante 50 años- porque le parecía una falta de respeto."
La "Santisima Trinidad": Pierre Verger, Jorge Amado, Carybé

En esos terreiros de los cultos afrobrasileños es donde Carybé encontró lo más parecido a un hogar (de hecho, moriría en uno, durante una sesión, el 1 de octubre de 1997). Sus dibujos, pinturas y esculturas de orixás, el panteón del candomblé brasileño, fueron de los primeros registros iconográficos de un mundo que hasta entonces crecía entre el secreto y la clandestinidad. Su comprensión del culto fue tal que tiempo más tarde se lo nombraría Obá de Xangô, puesto honorífico del candomblé que comparte, entre otros, con Caymmi y Gilberto Gil.
Su mayor inspiración se la debe al muralismo mexicano (dos de sus mayores obras son los murales que brillan en los aeropuertos de Nueva York y Miami) y al complejo mundo de las deidades afrobrasileñas. Este culto, basado en las acciones, funciona más a través de hechos (hacer collares, bailar hasta entrar en trance) que de la combinación de fe y palabra (el rezo judeocristiano). Todo indica que Carybé puso en práctica esa lección antes, durante y después de su interés por los orixás. Como gran artista de la vida, lo suyo eran el desapego y el paso fulgurante. Ambos rasgos se advierten en una anécdota: cuando, hace años, el dueño de la Galería Belgrano decidió blanquear el mural que Carybé había pintado a cuatro manos con Leopoldo Torres Agüero, él se limitó a decir que "es el dueño, tiene derecho a quitarlo". De donde nadie tiene derecho a borrarlo es de la memoria del arte afrobrasileño, pintado y reconstruido con acento argentino.

Fuentes: