domingo, 18 de abril de 2010

Sensibilidad afro


Fuente: revista Viva del 11 de abril de 2010

viernes, 16 de abril de 2010

Los ojos celestes de Jesús (2)

En Pascuas, hice una entrada en la que señalaba el predominio de la imagen de Jesús como un hombre de tez blanca, cabellos claros -si no rubios- y ojos también claros o celestes. Un par de estudios aparecidos en los últimos años cuestionan esta imagen, proponiendo en vez la de una persona cuyo fenotipo corresponde al de un habitante del Oriente Medio, que obviamente se diferencia del de un europeo, digamos, occidental.
La nota de Clarín que da cuenta del último estudio, apareció con el título: "Moreno, bajito y de ojos oscuros...". Comienza de la siguiente manera: "Y un día Jesús dejó de ser ese muchacho esbelto, de largos cabellos dorados, mirada angelical y ojos azules para parecerse mucho más a los hombres de su tierra: moreno, bajito y de ojos oscuros, como cualquier habitante de Medio Oriente de hace 2000 años.(...)"
La última revista Barcelona, en su reseña crítica de titulares, reproduce el de Clarín, bajo el título-comentario, a su vez, de "Cabeza".
O sea: moreno + bajito + ojos oscuros = (negro) cabeza.

Uno podría descartarlo como una humorada típica de esta revista, pero un chiste bastante parecido apareció días antes en el propio Clarín, en la última página de la sección Espectáculos.
La ecuación es casi la misma, pero con una referencia ya más específica:
Jesus = moreno + bajito + ojos oscuros = Carlitos Tévez (= (negro) cabeza).
Uno de los temas recurrentes del blog -espero no ser muy insistente al respecto- es la preocupación por la racialización (negada) de los sectores populares de nuestro país.
La cada vez más frecuente utilización, siempre denigratoria, de términos como "negro", "negro cabeza", "cabeza", "negro de mierda" indica una creciente racialización en la medida en que a determinados fenotipos se les asignan cualidades morales, intelectuales y emocionales negativas. Por más que se señale, habitualmente, que se habla de "negros de alma" y no "negros negros".
Pero cuando uno mira un poco las descripciones de los "negros" o "negros cabeza", siempre aparece alguna referencia a su fenotipo más oscuro, que denota -no explicitamente- algún tipo de mestizaje biológico (son no-blancos).
Aunque lo que hace a todo este asunto realmente chistoso, y que denota también la existencia de un orden racial-religioso, es la presunción subyacente: "Cómo podría Jesús ser (alguien parecido a) un negro cabeza?"
Fuente de las fotos:
1) http://www.clarin.com/diario/2010/04/01/um/m-02171342.htm
2) revista Barcelona del 9 de abril de 2010
3) diario Clarín del 3 de abril de 2010

jueves, 15 de abril de 2010

Mujeres del Candombe - La cruda realidad....

Murió Marisol
por Luciana, abogada de COPADI (Colectivo para la Diversidad)

Marisol, mujer del candombe, enferma de SIDA, murió yendo a cobrar la última cuota del subsidio de mierda que el Ministerio de Desarrollo Social de la Ciudad le pagaba después del desalojo del Movimiento AfroCultural de la calle Herrera.
Sus hijas, mujeres del candombe, quedan solas con su madre ciega, mujer del candombe.
El INADI ordenó en diciembre al Ministerio de Desarrollo Social de la CABA que considerara especialmetne la vulnerabilidad de Marisol y su familia, pero el Ministerio se pasó al INADI por el culo, y veremos ahora si el INADI se pasa o no por el culo la muerte de Marisol.
A Marisol no la mató el sida, la mató el racismo de Estado. Su responsabilidad es directa. se avisó a la Ministra que Marisol estaba en una pésima situación que el desalojo empeoraría, se le ordenó que tomara medidas especiales. No hizo nada, la trató como a una persona a quien el desalojo no le causaba ningún daño adicional, como alguien que tenía todo a su favor para resolver su situación de vida por sí misma. Y así Marisol, que tuvo que irse a vivir a Solano y tuvo que dejar su tratamiento en el hospital de capital, cada mes llevaba y traía sus papeles, los de sus hijas, los de su madre, para poder pagar un alquiler y comer.
A esta mujer del candombe el Estado le robo su dignidad, y luego la mató.
No hay nada bonito ni femenino ni romántico en ello.

martes, 13 de abril de 2010

Mujeres y/del Candombe

Mujeres del Candombe/ Mujeres y Candombe
Por Viviana Parody. Bs.As.-Montevideo

Hace ya muchos años que circulan entre nosotras (parafraseando a Luis Ferreira) "las mujeres tambor". Ese "nosotras" vale aclararlo amplio, diverso, profundo, no menos conflictivo; mujeres blancas, "mestizas" o negras, afrodescendientes, hijas de los barcos todos, portadoras unas mas otras menos, pero cultoras todas y parte todas del candombe. Una diversidad que nos permite preguntarnos HOY, siglo XXI, y sin hacer apología ni eco de los discursos extremos (feministas, por ejemplo) : ¿por que el candombe fabrica comparsas de mujeres en ambas orillas?. Mas que el 24 de Marzo, en Bs.As. fue de destacar la llamada casi a "escondidas" que se realizara el lunes 8 de Marzo, convocada por Iya Kereré, comparsa de mujeres de Bs.As.. Al evento fueron invitadas e invitados todos los candomberos y candomberas de las principales comparsas. Las comparsas más destacadas de San Telmo directamente obviaron saludar con un feliz día a sus propias mujeres integrantes. Hubieron distintos intentos de eventos en relación a mujeres y tambor, fundamentalmente tendientes al encuentro.
Aun hay mucha desescucha dentro de la comunidad candombera , y lo que nos resulta grave y aún hoy nos sorprende es la falta de permiso y la asunción del discurso misógino en las propias mujeres que dentro del candombe deciden encontrarse desde la competitividad, la rivalidad por el lugar-el macho-el vestuario, solucionando los intercambios que debieran ser verbales con intercambios a los golpes...literales..., materializando un felinesco espectáculo cada tanto en los domingos de San Telmo, y haciendo eco de aquél aspecto "tanatico" que en este blog se mencionara (ver entrada del 6 de enero de A. Frigerio), como si aún gran parte del "ethos" candombero a desarrollar (además de la performática percusiva o la danza) diera continuidad en "la supervivencia" (sos candombera si sobrevivís a las trompadas de las que te anteceden).
Me resulta no solo llamativo, sino tema de investigación concreto : mujeres, candombe y violencia, las mujeres como canal de la violencia (simbólica y concreta) que circula en esa "agonística" que uno ya no sabe si es propia a la performática candombera o código de clase social (extenso y complejo sería desarrollarlo en éste comentario).
"Mujeres" en el candombe es un plural inmenso. Comienza en las mamas viejas (a quienes en modo muy interesante como incipiente documentalista nuestra compañera afrodescendiente Sandra Chagas está comenzando a registrar, con sus historias increíbles, penurias, relatos , fotografías), sigue por todas las mamas negras (jóvenes, en su mayoría solas a cargo de sus hijos, con escasos recursos y nulo empoderamiento y participación en los discursos que la propia comunidad negra lleva adelante), incluye a las mamas blancas (argentinas, porteñas) que "alojaron" y construyeron familias inter-raciales e inter-culturales, con procesos de construcción y redefinición identitarios extensísimos (en su mayoría también solas a cargo de sus hijos afrodescendientes), y por último aparecen las visibles: las que "no callan", mujeres también argentinas/blancas/porteñas, que a su propia cultura urbana incorporan el tambor como modo de discurso estético y si se quiere político.

¿Hay un tambor para las oprimidas (en el sentido social del término en el que Freire podría usarlo) y un tambor para la clase media? ¿Cómo son los niveles de participación, de empoderamiento dentro de esa diversidad tan grande de "mujeres del candombe"? ¿Cómo impactan los mitos femeninos (Rosa Luna, la Gularte...Lágrima Ríos) en los permisos de modelo de mujer que circulan entre las candomberas? ¿A quiénes se considera "candomberas"? Definidas por los candomberos: "esas mamas luchadoras, que arremeten a la vida mientras los hombres van a la guerra" (como escuché en una comparsa); "las leonas...mujeres con fuerza, luchadoras, que saltan como fieras"...y que cocinan para todos, se dejan a si mismas para lo último, son sostén del hogar e incluso de la familia extendida, "cacicas" y reproducen "con la leche templada y en cada canción" la desigualdad de género...soportando con orgullo.

"La mama vieja nunca se queja...vive su vida feliz" dice la letra de uno de los candombes mas difundidos.
Tal vez llegó la hora de empezar a preguntarles (y esa es la iniciativa de éstos trabajos que menciono, generar narrativas en nombre propio y no "en nombre del padre", relatos e historias de vida, encuentros y producción de logos).....porque justamente en esa diversidad/pluralidad (de raza, clase social, identidad sexual, franja etárea, etc..) que no nos permite hablar desde un sector en nombre de todos los sectores dentro de ese colectivo "mujer-tambor" (desde el perfil "mujeres/tambores no callan", o desde el perfil "afrocandomberas solamente" o "mamas viejas solamente") está la promesa de una producción de sentidos que -sin dudas- tiende al eros como generador (pulsión de vida: no violencia, salud, deseo, libido), frente a esa "agonística" (tánatos) que permite en el candombe el anclaje (o que es clivaje) de la muerte-estigma, antecara de la exotización.


Las "Mujeres no Callan" (nombre que me parece pertinente para ese perfil de tamborera clase media, profesional) sin duda han hecho tanto en Bs.As. como en Montevideo el aporte que en la danza aún es difícil ver: un camino entre la vedette (exotización) y la mama vieja (estigmatización, caricaturización) como polos de mujer posibles dentro del imaginario del candombe.
Ahora entre esa diversidad de caminos de ser mujer con el tambor, el desafío es tender puentes, construir significados comunes o compartir la disimilitud de representaciones, y ... desde la cigota generar.
Brindo por los espontáneos encuentros y caminos "nadados" desde hace mas de una década con preguntas-sones y respuestas , en las idas y vueltas de casa en casa de Bs.As. y Montevideo (hoy con niños/as a cuestas) entre "Las Comadres" (Berta Pereyra-Uruguay), "Tamboro Mutanta"(Bs.As.), mujeres de ACSUN (Uruguay), militantes y activistas de ambas orillas, que con el correr de los años vemos pasar nuestra propia historia mientras nos re-conocemos.

lunes, 12 de abril de 2010

El vodou y el sismo

En Página 12 de hoy, una entrevista al sociólogo haitiano Laennec Hurbon, uno de los mayores estudiosos del Vodou.
Una buena excusa para mostrar también algunas imágenes de la fotógrafa norteamericana Phyllis Galembo, especializada en cultura y religión afroamericana y africana.
Foto de Phyllis Galembo: Retrato de Alenord J. Baptiste, de Gonaïves, Haiti, 1995
Página 12, 12 de abril de 2010
Sociedad: A tres meses del catastrofico terremoto, un sociólogo haitiano habla sobre el culto al vudú
Haití, el sismo y el culto a los muertos
Laennec Hurbon, sociólogo haitiano, estudia el impacto que tuvo el terremoto del 12 de enero en el culto al vudú, una costumbre central en su país. Entrevistado por Página/12, recuerda los momentos del sismo y cómo se intenta hablar de él en la comunidad.
Por Soledad Vallejos

(...)
Hurbon pinta un panorama tan desolador que las palabras no podrían describirlo cabalmente, porque “lo que está pasando en Haití después del 12 de enero no se puede contar”. Sin embargo lo intenta, en medio de su propio proceso de reflexión, en pleno intento de construir a partir de la experiencia. Invitado por la Unidad Coordinadora de Proyectos Especiales del Sector Cultural (Unpec) del Ministerio de Relaciones Exteriores, dice que hablar de un futuro es imposible sin tener presente “el millón y medio de personas que vive en las plazas públicas, en los espacios vacíos. Y eso es terrible porque viven en la promiscuidad total, y que no fue peor gracias a la acción de muchas organizaciones no gubernamentales que con su ayuda internacional llegó a Haití”. Lo complejo, sin embargo, reside en articular esas ayudas, porque “esa ayuda internacional no tiene verdaderamente un interlocutor en el gobierno haitiano, que también ha sido muy afectado” por el terremoto. Si antes del 12 de enero “era muy débil, poco volcado a trabajar por el bienestar colectivo y por eso merecía muchas críticas de la sociedad civil y los partidos políticos, también es cierto que le costaba gestionar porque ya era bastante débil”. Por eso, concluye Hurbon, “la gente tenía la sensación de que estaba totalmente abandonada. Y no sabe mucho del futuro”.
(...)
–Usted había empezado también a hacer notar que es preciso pensar en qué puede pasar en un país que tiene por costumbre el culto a los muertos, cuando los muertos recientes no pueden ser enterrados ni honrados con los modos usuales.
–Sí, estoy estudiando eso. En Haití hay una cuestión cultural muy fuerte al respecto. La población tiene la costumbre de homenajear a sus muertos, y que no haya podido hacerlo esta vez significa que hay un drama cultural muy profundo que la población está viviendo. Durante muchos días, todo el mundo vivió con los muertos, con los cadáveres cerca, en las calles. Eso es muy trágico.
–Por un lado, la omnipresencia de la muerte, pero por el otro la certidumbre de que esas muertes son anónimas al resultar tantas.
–Sí, por eso y porque no había manera de saber. Es realmente un problema. Estoy haciendo una reflexión sobre este tipo de trauma, porque en verdad la investigación en este momento no resulta posible. Después del terremoto, se hicieron tres días de plegarias, de oraciones, en las plazas públicas, participaron de las religiones más importantes. Fue una reacción masiva, frente a la ausencia del Estado, o mejor dicho falta de presencia. Y también como reparando, o buscando llenar la falta de la explicación al evento. Porque la explicación científica no es muy fácil de aplicar en estos casos, cuando un terremoto pasa y súbitamente todo se derrumba... Va a haber que trabajar mucho en las escuelas, no tanto para hablar sino para hacer hablar. Hay que simbolizar la situación.
(...)

Foto de Phyllis Galembo - El lwa Azaka con un vévé para Ezili, Haiti, 1993

–¿Recuerda el día del terremoto?
–Sí. Estaba en la calle. Iba a una escuela que se llama Saint Trinité, donde hay una orquesta, yo soy alumno de saxofón, y participo de esa orquesta de música clásica. Es interesante. Tenía un curso a las cuatro y también un ensayo con la orquesta, ensayo que debía empezar a las cinco. Y me llamaron para decirme que no era necesario que fuera a las cuatro, que fuera directamente a las cinco porque el profesor tenía una reunión. Entonces salí de casa a las cuatro para llegar a las cinco. A las cinco menos cinco, el terremoto. Fue antes de entrar.
–¿Estaba de camino?
–Sí. Hágase esta idea: aquí está el palacio nacional, los edificios de los ministerios, también la dirección general de los impuestos y la escuela de Saint Trinité, adonde iba, estaba ahí. Toda la gente murió. Si yo hubiera estado ahí en esa reunión, habría muerto. En un momento los edificios estaban; súbitamente se cayeron. Desde fuera he visto que el edificio empezó a caer.
–En ese instante, ¿usted dónde estaba exactamente?
–En el auto. Iba al lado del chofer, y he visto que súbitamente maniobraba. “¿Qué pasa, qué está pasando?”, le decía, “¿el auto tiene algún problema?” Dice: “No, se trata de un terremoto”. Arriba del auto, sin conducir, uno no lo sentía al principio. Después hubo un cambio súbito de la vida, del mundo, de todo.
–Un instante.
–Sí. Y súbitamente de todas las casas salió gente a las calles. Palacios, catedrales, edificios, todo eso, las iglesias también, todo se cae. Eso, para una persona que no sabe mucho de terremotos, debe llevar a pensar que es el fin del mundo. Es una sensación intransmisible. Y la gente tiene miedo hasta ahora, no quiere dormir dentro de una casa. Mi casa, por ejemplo, no quedó tan mal, pero ahora tengo la cama más cerca de la puerta, que queda abierta toda la noche, para poder escapar llegado el caso. Se habló mucho de la percepción previa que tuvieron los animales. Yo conozco una persona que salvó la vida gracias a su perro, que salió de la casa dos días antes y no quería entrar. Y por fin el dueño salió de la casa para ir a otra casa, pero el perro se resistía a entrar también ahí. Por eso la persona estaba en la calle, buscándolo. Después pasó el terremoto. Cuando regresó a la casa, estaba toda derrumbada. El me dijo “yo estoy vivo gracias a mi perro, es un milagro”.
–En reuniones sociales, familiares, ¿se habla de cómo vivió cada uno ese momento?
–Sí, se habla mucho. Cada persona tiene una historia particular. Cada persona dice “es un destino”. A eso se suma el recuerdo que tienen quienes practican vudú. EL 6 de enero, usualmente en Haití hay muchas ceremonias, porque es el Día de los Reyes. Y hubo una ceremonia muy importante en la que las divinidades no aparecieron, no se manifestaron. Eso no es habitual. Nadie sabía el porqué de esa ausencia. Después del terremoto, los sacerdotes del vudú dijeron que las divinidades del vudú sabían algo, que conocían que había algo en preparación en el país y no aparecieron a causa de eso.
(...)

La nota entera en: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-143725-2010-04-12.html

Fuente de las fotos: http://galembo.com/vodou/index.htm

Agradezco a Mauro Mazzarella

El vodou y el sismo (2)


Comentario de Pablo Cirio
Me impresionó el último párrafo, ¡vaya forma de ayudar a los fieles que tienen las divinidades!, toda la vida honrrándolos durante generaciones y cuando están por morir cientos de miles de ellos ni siquiera avisan, ¡se borran!
Bueno, ahora en serio, y como devoto de san Baltazar, aquí como este santo pasa algo parecido, pero el problema está cuando se aparece, sea en sueños o en la vigilia: señal de que va a pasar algo malo. Y si habla -ya que es un ser de muy pocas y generalmente ininteligibles palabras- peor. Algo africanamente opuesto a la concepción católica de que una epifanía divina es considerado como un inequívoco privilegio revelador.

Comentario de Alejandro Frigerio
Sí, el párrafo es bastante impresionante, y es uno de los motivos por los cuales subí la entrevista. También su imagen de los edificios cayéndose justo cuando estaba por entrar.
Interesante lo que contás de San Baltazar. No estoy del todo seguro, sin embargo, del "africanamente" de tu última oración. Primero, habría que ver si "epifanía" es un término que puede ser usado para cosmovisiones de origen afro -donde la comunicación humano-espiritual o divina es muy común, principalmente a través de la posesión, del oráculo o de las ofrendas. Segundo, en las religiones afroamericanas buena parte de la la comunicación con las entidades espirituales incorporadas en los mediums es "un privilegio revelador" -más frecuentemente que en el catolicismo, claro. Tanto de cosas buenas como malas.
Mi pregunta sería: la aparición de San Baltazar estaría causando lo malo, o lo anticipa? -en cuyo caso, igual sería "revelador". Recordemos que la Virgen, por otro lado, muchas veces hace anuncios apocalípticos, también.

El vodou y el sismo (3) - Las apariciones de San Baltazar, más bien...

Comentario de Pablo Cirio:
Bueno, utilicé "epifanía" en su sentido de "manifestación", aunque la palabra tiene tanta carga bíblica que es bastante dificil descomprometerla.
En realidad, siempre las cosas son más complejas que lo que uno pueda escribir, al paso, para un blog, pero la manifestación de san Baltazar a sus devotos es sólo cuando estos no cumplen su palabra en una promesa hacia él. Ya el hecho mismo de que se les aparezca -usualmente en sueños "me hizo soñar"- es un castigo. También se lo considera un santo celoso, por lo que si los dueños de su imagen presta alguno de los enseres de la misma para otro fin que no sea para su veneración, este se les aparece para recriminarle. La reprimenda preferida del santo es "quitarle el aire" al devoto, asustándolo, pero puede llegar a causarle la muerte. Ergo, siempre es mejor que no se aparezca. No digo que la Virgen no pueda aparecer para señalar desgracias, como la de Fátima, pero en sí la manifestación divina es, siempre, un bienvenido privilegio católico.
No así, curiosamente, cuando esa manifestación ocurre dentro del cuerpo vivo del creyente... ahí la cosa, digamos, se pone espesa.