sábado, 25 de julio de 2009

Mientras tanto, en La Nación....

Cuando subí la entrada anterior no me había dado cuenta de que La Nación de hoy había reflejado el incidente en su portada y en una nota bastante grande (dire abajo). Claro que para La Nación lo importante es la disculpa de Obama y su "error" de pensar que la raza puede haber tenido que ver en el asunto.
La cobertura (por una corresponsal del diario en EEUU) es abiertamente "pro-policía" y muestra, como suele suceder con el periodismo argentino, poca sensibilidad para las cuestiones raciales. Aún si en esta ocasión el policía estuviera "justificado" en su proceder (lo cual es dudoso y será siempre discutible), cualquiera que haya visto películas norteamericanas en los últimos años (ni siquiera necesitan ser de Spike Lee) sabe que los encuentros con la policía son un "área dura de racismo" y que la preocupación de Obama estaba plenamente justificada -como debería ser el caso para cualquier presidente norteamericano.
Los comentarios de los lectores, como siempre, se pasan de la categoría "poca sensibilidad hacia temas raciales" ....

viernes, 24 de julio de 2009

Archibald Motley, pintor afro-(norte)americano

Tongues (Holly Rollers) (1929)
Siguiendo con la exposición El Siglo del Jazz: una de las consecuencias interesantes de asistir a una buena muestra es que uno conoce nuevos artistas. Entre los que más me gustaron, está Archibald Motley, un artista afro(norte)americano que nació en 1891 en Nueva Orleáns, y falleció en 1981 en Chicago.
Blues (1929)
Es particularmente conocido por su contribución a, y retratos de, la movida cultural que se denominó Harlem Renaissance –que como vimos tuvo lugar durante las décadas de 1920 y 1930. Presento en esta entrada varios de sus cuadros, los primeros tres estaban en la muestra del Quai Branly, y los otros los obtuve en internet.
The Jazz Singers (1934)
Motley venía de una familia negra de clase (podríamos decir) media, que vivía en un barrio blanco. Nunca vivió en Harlem –de ahí, quizás el toque levemente exotizante de los cuadros, que no dejan de ser bellísimos. En Chicago, donde vivió gran parte de su vida, pudo tomar clases en el Instituto de Arte de la ciudad. Fue uno de los dos primeros artistas afro-(norte)americanos en realizar una exhibición individual de cuadros en Nueva York.
Bronzeville by Night
Ganó importantes becas y una le permitió proseguir sus estudios de arte en París. Su obra refleja la influencia de pintores Renacentistas, y logra incluir temáticas y cuerpos afro-(norte)americanos dentro de un estilo más clásico de pintura en el que no tenían cabida.
Hot Rhythm
Quizás por el barrio en que vivió, y por haberse casado con su novia (blanca) de la secundaria (lo que le trajo no pocos problemas con los parientes de ambas familias), sus obras reflejan también, en mayor medida que las de sus colegas, la variedad de tonos de piel derivadas de la mezcla racial.

miércoles, 22 de julio de 2009

Movimiento AfroCultural convoca (2)

Capoeira y candombe contra la amnesia (Diego Bonga dixit), la desidia y el olvido. Aunque la burocracia puede resultar un adversario no menos formidable –y letal.
Como suele suceder, ya fuera por el horario (de trabajo), el frío o la indiferencia, frente la Legislatura de la ciudad éramos menos de los muchos que podíamos y debíamos ser.
De todas maneras, hubo un breve encuentro en la calle con el ministro de Cultura de la Ciudad, Hernán Lombarda (foto) quien prometió novedades para dentro de poco. También, adentro del edificio, con uno de sus funcionarios.

Por un rato parecía que íbamos a contar con la presencia de una funcionaria que preside un organismo cuya temática está fuertemente relacionada con el reclamo del Movimiento Afrocultural pero parece que la cantidad de la concurrencia no la ameritó. Me pregunto: ¿lo importante es la causa que se defiende o la foto que uno se puede sacar?
Mañana se realiza una nueva manifestación frente a la Casa de la Cultura, Av. de Mayo 575, a la que están tod@s invitad@s.

martes, 21 de julio de 2009

Movimiento AfroCultural convoca


MOVIMIENTO AFROCULTURAL CONVOCA
MIERCOLES 22 Y JUEVES 23 A LAS 12HS.

NOS CONCENTRAMOS EN LA PUERTA DEL MINISTERIO DE CULTURA DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES
AV. DE MAYO 575

Convocamos a manifestarnos frente al Ministero de cultura de la Ciudad de Buenos Aires para que se de respuesta definitiva a nuestro problema. Hemos sido recibidos en varias oportunidades por el Ministro Hernán Lombardi, quién propuso la creación de un Programa Afrocultural mediante el cual se nos designa el uso del Centro Cultural Plaza Defensa. Pedimos que se dé curso a esa resolución, de la que solo falta la firma del Ministro Lombardi. La comunidad Afro ha realizado innumerable aportes a la sociedad actual y creemos justo el reconocimiento del Gobierno en una situación adversa como estamos atravesando con el Desalojo de nuestro Galpón de la calle Herrera 313 de capital donde funcionamos hace 10 años.

Para defender la cultura

Por un espacio para el movimento afrocultural.
Contra la falta de compromiso por parte de los funcionarios del Gobierno.

Nos juntamos a expresar nuestro reclamo con candombe, capoeira, danza y tambores
Esperamos que te sumes a nuestra lucha
MOVIMIENTO AFROCULTURAL BONGA

+Info

domingo, 19 de julio de 2009

El siglo del Jazz (2)

Como dije, es poco lo que sé sobre el jazz, pero vale la pena volver sobre la exposición en el Musée du Quai Branly. Abajo, algunos de los principales hitos en el desarrollo del género -resumidos del texto introductorio a la muestra en su site de internet- y algunas de las obras que formaron parte de la exhibición, ahora trasladada a Barcelona. A dos de los artistas plásticos que más me gustaron les dedicaré sendas entradas...
Ilustracion para Magie Noire, libro de Paul Morand. Maurice Delavier, 1930.
Comienzos (antes de 1917)
Aunque es muy difícil fijar una fecha precisa del "nacimiento" del jazz , desde hace varios el año 1917 es considerado como una bisagra decisiva. Por un lado, es el año en que se clausuró Storyville, el barrio donde se alojaban los burdeles en Nueva Orleáns y cuyos famosos bares constituyeron una de las cunas del género. Esto causó la migración de músicos hacia el norte de los Estados Unidos, (espcialmente Chicago y Nueva York). Por otro, es el año de la grabación del primer disco en donde aparece la palabra "jazz" en la carátula (o, más exactamente: "jass"). Fue un 78 rpm de la Original Dixieland ‘Jass’ Band e incluía dos títulos: Livery Stable Blues y Dixie Jass Band One Step. Antes existían también muchas manifestaciones que se consideran de alguna manera precursoras del jazz (minstrels, gospel, cake-walk, ragtime) y que ya estaban inspirando a numerosos artistas, ya fueran afro-(norte)americanos, blancos (norte)americanos (como Stuart Davis) o europeos -como Pablo Picasso.
"Harlem Dandy", Miguel Covarrubias, s.d.
La "Jazz Age" (1917-1930)
Después de la Primera Guerra Mundial el jazz se volvió extremadamente popular. Tanto que la expresión Jazz Age, tomada de uno de los libros de F. Scott Fitzgerald, es utilizada con frecuencia para calificar esta época –también conocida comom los roaring twenties o los años locos”. Uno de los hechos más notables de este período es la aparición en Harlem ( pero también en otras grandes ciudades americanas) de una cultura urbana afroamericana, con la música como uno de los aspectos primordiales. La movida cultural de Harlem, conocida como Harlem Renaissance, trajo importantes consecuencias artísticas, políticas y literarias, ya que fue uno de los primeros intentos por reconceptualizar al “Negro” de manera distinta a la propuesta por los estereotipos blancos de la época. Numerosos artistas produjeron en el transcurso de los años 20 una gran cantidad de obras tanto literarias como visuales que, a menudo, encuentran en la música mucho más que un tema de inspiración. Entre ellos es necesario nombrar a Carl Van Vechten o Winold Reiss, y a los afroamericanos Aaron Douglas y Archibald Motley, entre otros.

"Josephine Baker en el Folies Bergères" (Michel Gyarmathy, 1927) © New York, Collection Rennert
Los europeos no se quedan atrás y también participan de este nuevo furor. A París, especialmente, llegaron varios espectáculos traídos desde Harlem, y en especial, la famosísima Revista Negra que hizo de Joséphine Baker una de las principales atracciones en la ciudad. Músicos y artistas afroamericanos realizan extensas giras o se quedan a vivir por un tiempo en esta capital. Paul Colin será de nuevo el encargado de ilustrar este "Tumulto Negro" por medio de su famoso portfolio.
Jazz, Henri Matisse, 1943
Los años del Swing (1930-1939)
Tras la "Jazz Age" apareció la moda del Swing y las grandes orquestas, como la de Duke Ellington, Count Basie, Benny Goodman o Glenn Miller, que hicieron bailar a las multitudes durante la década de los años treinta. Con la llegada del cine sonoro, prestigiosos artistas se inspiran de la pulsación sincopada del jazz.

"Watery Paths"Jackson Pollock, 1947.

La Guerra (1939-1945)
La segunda Guerra Mundial marcó dramáticamente toda la cultura en el mundo y el jazz y sus repercusiones en otros ámbitos artísticos tampoco se salvaron de su influencia. Durante estos años Piet Mondrian, emigrante francés en Nueva York, descubre el Boogie Woogie que inspira de manera esencial sus últimas obras maestras. Matisse, por su parte, elabora su famosísimo Jazz en 1943. Por el lado de la danza americana, el Jitterbug es la referencia, acogido por una espléndida serie de pinturas de William H. Johnson.
"Retrato de un músico" (Thomas Hart Benton, 1949) © T.H and R.P. Benton Testamentary Trusts
Bebop (1945-1960)
El final de la guerra coincide con la llegada del Bebop, revolución musical lanzada por Charlie Parker, Dizzy Gillespie, Thelonious Monk, Milles Davis y algunos otros. El jazz se moderniza. En cuanto a la pintura, el expresionismo abstracto, está a punto de surgir. Algunas de las figuras y futuras estrellas encuentran su inspiración no sólo en los artistas europeos exiliados en los Estados Unidos durante la guerra, sino también en el jazz que escuchan sin parar, es el caso de Jackson Pollock. Asimismo, esta etapa de posguerra conoce el surgimiento, con el microsurco, de una nueva forma artística: la de la carátula de disco, a la que se dedican artistas anónimos o famosos, como Andy Warhol. El cine de los años cincuenta, en general, se dejó contaminar por este jazz moderno, capaz de adaptar con facilidad sus ritmos y colores expresivos a las imágenes en blanco y negro de entonces: entre otras decenas de largometrajes
,

"Boogie Woogie", Renato Gutusso. 1954. MART, Trento, Italia.

West Coast Jazz (1949-1960)
Mientras que el Bebop fue principalmente negro y neoyorquino, en la Costa Oeste se desarrollo una jazz más fresco y refinado, protegido por los estudios de cine de Hollywood. Aunque realizar una dicotomía tajante entre ambas formas sería una simplificación, la comparación de las tapas de los discos editados por compañías basadas en cada una de las costas ilustra esta oposición: playas soleadas y rubios alborotados al oeste de las fotografías de William Claxton, escritura geométrica y retratos de músicos negros al este. Muchos jazzmen famosos de la costa occidental, por lo general blancos, se ganan por ese entonces cómodamente la vida componiendo la música del cine hollywoodiano, Esto, sin embargo, no les impide participar cada domingo en las jam sessions de importantes clubs de jazz del área.

David Stone Martin, 1959.
La revolución Free (1960-1980)
En 1960, aparece el álbum Free Jazz de Ornette Coleman. Con su título de doble sentido ("liberen el jazz / jazz libre"), el disco -que incluía en su carátula una reproducción del cuadro White Light de Jackson Pollock- es el comienzo de la vanguardia libertaria… Esta "revolución Free" es contemporánea de los movimientos de liberación afro-(norte)americanos - Black Power, Black Panthers, Black Muslims- y también encuentra correlatos en las artes plásticas con artistas como Bob Thompson.

Jean-Michel Basquiat - King Zulu, 1986
Contemporáneos (1980-2002)
Las artes plásticas comenzaron a recurrir sistemáticamente al adjetivo "contemporáneo" al final de los años 60, probablemente porque el término "moderno" ya no concordaba muy bien con las nuevas formas por aquella época en gestación. La expresión "jazz contemporáneo", sin embargo, nos dice poco. En los "Mundos del jazz" (título de un libro de André Hodeir) actual, las distintas épocas cohabitan y llegan a combinarse y mezclarse.

Fuente: http://www.quaibranly.fr/es/programmation/exposiciones/esposiciones-pasadas/el-siglo-del-jazz/index.html

Y http://www.cccb.org/es/album-imagenes_el_siglo_del_jazz-32764

El Jazz y los Afroargentinos

(Oscar Alemán)

Comentario de Pablo Cirio:
Hola Ale, qué interesante esta cronología. Yo también, de jazz digamos que ignoro casi todo. Por depronto, lo que sí me interesa es la relación entre la recepción del jazz en la Argentina, en general, y entre los afroargentinos, en particular. Más allá de la figura paradgmática que significó en nuestro medio el afrochaqueño Juan Moreira (más conocido como Oscar Alemán), aún distamos de conocer los ribetes que adquirió este género entre los afroporteños que gustaron de él para interpretarlo profesionalmente: Rita Montero, Fred Nogueira y Los Diamantes Negros, Orquídea Negra... aún esperan su tratamiento. Por ahora, son apenas nombres, pero quién dice si no hubo una apropiación estilística del jazz por ellos, así como en su momento lo tuvo la rumba cubana transformada en Rumba abierta. Sólo reflexiones en voz alta en esta tarde gris.
Atte. Pablo Cirio.


Comentario de Alejandro Frigerio:
Absolutamente. Todavía nos debemos un buen estudio de la influencia de los afroargentinos en todos los géneros musicales que se tocaban en Buenos Aires (al menos) y las formas de bailarlos durante las décadas de 1950-1960-comienzos de los 70s. Cualquiera que haya hablado o entrevistado afroargentinos de mas de 60 años -digamos- sabe que varios de ellos fueron relevantes en la vida cultural-musical de esa época. Lo sugiere Alicia Martín para las murgas, Robert Farris Thompson para el tango, e indudablemente también estuvieron en el desarrollo del jazz y la música afro-cubana -con sus consiguientes adaptaciones locales. Y podemos encontrar ejemplos más cercanos, también...

Comentario de Berenice Corti:
Particularmente creo que el jazz en Argentina es un ejemplo muy interesante de las diferentes valoraciones que tuvo/tiene la cultura afroamericana en nuestro país, especialmente en Buenos Aires. A diferencia de lo que sucede hoy día, el jazz siempre fue la música negra por excelencia para la industria cultural y la cultura masiva. Pero también existió una apropiación de otro tipo, muy arraigada a las prácticas culturales de los argentinos, en donde el jazz sirvió de vehículo para la expresión de prácticas improvisatorias o de un tratamiento especial del ritmo, por ejemplo. Así el jazz (a través de los músicos) se ha entrelazado más de lo que se supone con el tango, el folklore y el rock, por más que discursivamente se tenga al jazz por foráneo o elitista.
En el estudio de ésto andamos.
Saludos! Berenice Corti.

viernes, 17 de julio de 2009

Los Exús y el policía

Tem polícia na porta do cabaret !” dijo el Exú Tranca Ruas dueño de casa… “Quem tem medo fica aquí, quem nao tem vá la fora na porteira...” Enseguida, todos los Exús y Pomba Giras salieron, en fila, hacia la puerta de calle del templo en el cual se celebraba la fiesta anual de quien había lanzado el desafío. A los pocos minutos los seguí, algo preocupado –la visita policial a un templo de umbanda no suele una buena noticia. Ví algunos Exús –con sombreros y largas capas negras- y Pomba Giras, de largos y escotados vestidos negros y rojos, volviendo de la calle en la cual estaba estacionada una camioneta policial. En el patio, entre la puerta de calle y la entrada al templo del pai Walter de Oxalá –que está detrás de una casa en un barrio del conurbano bonaerense a unas veinte cuadras de la General Paz- había un segundo policía, rodeado de otro grupo de Exús y Pombas Giras que habían ido a saludarlo e intentaban explicarle que lo que transcurría allí era una fiesta religiosa. Todo esto frente al altar de Exú, que tenía la puerta abierta y todas las imágenes, asentamientos y las ofrendas del ebó realizado el día anterior a la vista.

Pensé que quizás no era el mejor lugar para que el policía “entendiera” lo que estaba sucediendo y que los saludos a la usanza tradicional (con recíprocos besos de mano) y el portugués de las entidades tampoco iban a ayudar mucho. El policía, sin “la gorra” antipática y un uniforme más moderno, tipo swat, hizo, para mi grata sorpresa, lo imposible por mantener una interacción respetuosa y educada con sus sin duda poco comunes anfitriones. En la mano llevaba una botella de whisky y unas flores que éstos le habían regalado – presentes cargados de axé que salían de las ofrendas de la aruanda. Lejos del estereotipo del policía pizzero, los agarraba con algo de vergüenza (inquietud?) como si no quisiera llevarlos pero tampoco rechazarlos.

Los Exús le explicaban que eran espíritus, que él no hablaba con sus materias sino que ellos estaban virados. Un exú le dijo algo así como “estou tao virado que minha materia é uma mulher” –mostrando la radical separación entre su identidad espiritual masculina y la femenina de su cavalo. Una Pomba Gira le explicaba que ellos tenían mucho en común con él, ya que moraban en las rúas que el policía y su compañero transitaban y que ellos lo protegían. Otro exú, por el contrario, lo comparó con Ogum de Ronda, San Jorge, el guerrero guía espiritual de umbanda que anda por las calles: ambos guardianes y su hábitat, le dijo, resultaban importantes en la religión.

El policía, algo confundido por esta rápida lección de conceptos religiosos, rodeado por unas siete entidades que le hablaban todas al mismo tiempo, no atinaba sino a preguntar cosas como “por qué no se saludan con un beso en la cara, como todos?”. Aunque no podía escuchar todas las conversaciones –la simultaneidad hacía que se anularan una a otra- igual me quedé cerca, entre divertido y extrañado. Para alguien que creció con la dictadura militar, quizás lo mas asombroso de la escena era ver un policía humano y respetuoso de costumbres ajenas, que no pidiera documentos, no dijera “negativo” o “circulando” cada cinco minutos.

Me quedé también por si, en algún momento, pasada la confusión del agente bonaerense y su aparentemente buena predisposición inicial, tuviera que chapear (como si pudiera hacerlo) en mi condición de “profesor universitario” e “investigador del CONICET” (alguien sabrá lo que es?) para “certificar” que no estábamos en alguna fiesta de locos o por si fuera preciso dar mi “charla introductoria a la kimbanda en 5 minutos” . Nada de eso fue necesario. Los Exús llevaron al policía al salón de la fiesta, donde lo recibió y saludó el dueño de casa, le dieron un plato lleno de la comida de la fiesta que todos habíamos compartido hacia poco y luego un Exú –el más malandro de los presentes, seguro el que en vida más tiempo había compartido con(tra) la policía lo acompañó a la salida. En todo el tiempo que estuvo, el tipo no realizó ninguna admonición ni dijo una palabra acerca de “ruidos molestos” - motivo que seguramente lo había llevado alli una noche de miércoles a la una de la mañana- ni hizo otra cosa que mostrar (desconcertado y asombrado) respeto por la ceremonia y las entidades con las que hablaba.

En el improbable encuentro entre el guardián de las calles terrenales y sus hasta hace poco desconocidos pares espirituales, entre el celador del orden terrenal y los equilibradores del (des)orden espiritual, esta vez fue el policía quien más me sorprendió.

Fotos: Alejandro Frigerio. Prohibida su reproducción.