domingo, 11 de marzo de 2012

Las conflictivas formas de la memoria y la producción turística (2)

Foto: Viviana Parody

Comentario de Viviana Parody:

Cartagena y San Andrés tienen uno de los niveles de exotización mas altos que he visto, respecto de "lo negro".Y no es el mismo tipo de exotización que en Brasil -mas relacionada a lo contemporáneo-.
Es como mínimo llamativo -para cualquier turista entendido o no- la permanencia de los criterios coloniales en todas las dimensiones de la sociedad afrocaribe colombiana. En tanto los afrocaribeños obtienen de ello su sustento (venta ambulante, turismo sexual), es difícil modificar el espacio social...
Foto: Viviana Parody

En lo que hace a representaciones/performatividad, en general hay contradicciones, como estos dos afiches en dos zonas MUY distintas de Cartagena (una turistica, como Bocagrande; y otra a dos cuadras de la Universidad).

Comentario de Alejandro Frigerio:
Lo que pone en evidencia, también -y ésto es muy válido para Argentina- la multiplicidad de estrategias, opiniones y políticas del "Estado" para con las minorías. ¿Cuando hablamos de "políticas de Estado" -o de la posición del Estado- de qué estamos hablando? Siempre hay muchos funcionarios e instituciones gubernamentales que emiten discursos y llevan adelante políticas no necesariamente coherentes.
Multiplicidad de discursos que también hay en los "nativos". El cartagenero citado en la entrada anterior que trabaja de "estatua humana" representando "esclavos" bien puede reclamar, como lo hace, que está manteniendo una memoria histórica de/en la ciudad. Puede ser acusado por otros, a su vez, de estereotipar esa memoria, o de hacerlo por intereses económicos, etc.

sábado, 10 de marzo de 2012

Las conflictivas formas de la memoria y la promoción turística...

 Foto que circuló en redes sociales - diario El Heraldo (Colombia)

Un pequeño (o no, es difícil evaluar a la distancia) escándalo sacude a Colombia: La agencia gubernamental de turismo de Cartagena no tuvo mejor idea que utilizar a un afrodescendiente que representaba a un esclavo encadenado para promocionar a la ciudad en una feria turística en Bogotá. Curiosa manera de recordar y visibilizar la herencia negra en Cartagena.
Según el diario local El Heraldo, organizaciones afrodescendientes y la exsenadora afrocolombiana Piedad Córdoba exigieron las explicaciones y disculpas pertinentes.
Algunos testimonios extraídos de la cobertura realizada por este diario:
-El director de la Corporación de Turismo Cartagena de Indias, Luis Ernesto Araújo, aseguró que nunca autorizó dicha promoción y “que nunca fue consultado, por ningún funcionario o empleado de la empresa contratada para la activación del stand sobre la vinculación de ese personaje y que únicamente le manifestaron que habría unos músicos y dos actrices disfrazadas de vendedora de frutas e India Catalina”.
- El alcalde de Cartagena, dijo “Yo no tomo decisiones en la Corporación de Turismo, que es una entidad mixta. Créame que si yo hubiera participado en la construcción de esa estrategia de mercadeo, no hubiera puesto nunca a un esclavo, soy el primer Alcalde afro de esta ciudad. En mi gobierno no hay campo por la discriminación”.

Foto Wilfred Arias - El Heraldo (Colombia)

- El cartagenero José Gregorio Joly, quien se disfraza desde hace tres años como esclavo, para trabajar como estatua humana en el Centro Histórico de Cartagena, dice que no entiende por qué tanto escándalo si a diario, cientos de turistas se toman fotografías con él para llevarse un recuerdo de la ciudad que fue en la colonia puerto de esclavos en América.
- La directora de Mercadeo y Publicidad de la Corporación de Turismo, Paola Mordecai, fue quien finalmente pagó los platos rotos, ya que fue despedida públicamente en los medios de comunicación por su jefe, Luis Ernesto Araújo. “El objetivo de la activación del estand contemplaba la incorporación de varios íconos históricos de la ciudad, entre ellos la estatua humana de un esclavo, la India Catalina y una palenquera, que vistos en conjunto representaban la memoria histórica de la ciudad. En ningún momento se planteó que un esclavo iba a aparecer por separado, encadenado y mucho menos que iba a ser usado como el único atractivo”, dijo Mordecai al asegurar que el día que se incorporó al actor disfrazado de esclavo, ella se encontraba viajando a Nueva York.
¿Realismo histórico? ¿Perpetuación de estereotipos? ¿Visibilización desafortunada?

Fuentes: 

viernes, 9 de marzo de 2012

Bailes no aptos para niñas blancas (2)...


Una asociación libre que realicé (entre las muchas) :-)  sobre la prohibición de los "bailes de negros" en la Buenos Aires del siglo XVIII  por su influencia perniciosa sobre las "niñas blancas" y la popularidad de danzas de origen afro de todo tipo entre las "niñas blancas" porteñas actuales, llevó a una serie de comentarios que vale la pena incluir en el cuerpo del blog. Un tema lleva a otro, pero no es necesariamente un demérito...


Comentario de Fernando:
Las manos arriba de todas las chicas... que le bailan al santo? Un tema al caso que me parece interesante incursionar: El candombe en su costado espiritual, es un toque/danza para los ancestros, lo que equivale a los muertos en otras palabras, verdad? Y como en este caso se mezcla con danzas (y a veces toques) para los orishas o santos.. Me pregunto si esto tambien sucede en ambitos religiosos o que dicen las personas que manejan esas energias al respecto de estos ¿hibridos?


Comentario de Alejandro Frigerio:
Ja, si, me gustaron las fotos cuasi-ecstáticas.. No sé si entiendo bien la pregunta. Es ¿qué dicen los religiosos sobre que bailen orixás en la calle? y con tambores de candombe? Como dije un par de veces en este blog, hay pais/mães que no están muy contentos con que se muestre baile de orixás en contextos de calle -como mucho tipo show folkórico en un escenario, pero ya en carnaval y en la calle, no. Sobre que sea con percusión de candombe, creo que la mayor parte de los líderes en Argentina ni se entera de estas conjunciones, ya que están fuera del circuito del candombe. En Montevideo, sé de algunos que no les gusta que los orixás salgan en las Llamadas, y otros como la mãe Susana que sí lo hacen porque les parece que es una forma de reivindicar la religión negra (hace poco en una entrada hablé de esto, justamente por ella). Yo creo que no hay que dramatizar tanto las danzas, en contextos religiosos se hacen con tambores consagrados, en cuartos ídem, con la música y las canciones correctas cantadas por la gente que a través de las iniciaciones tiene axé para invocar. Creer que gente sin ninguno de estos requisitos y con música no adecuada puede mover alguna energía es despreciar toda la complejidad de lo religioso. Como validación cultural de una religión estigmatizada, me parece bárbaro. Y estéticamente, es muy bello también. El ritual es el ritual, y el baile en la calle es el baile en la calle. Uno es religión, el otro es arte...


Comentario de Mara Padilla:
Me gustaría aportar la reflexion que me generó este articulo, puntualmente sobre el comentario de Alejandro respecto de que la gente y agregó bailarines no pueden mover ninguna energia y que el ritual es ritual y el baile en la calle es el baile en la calle.

Mi experiencia como bailarina me ha demostrado que si se mueve energía y mucha. Tanta como para sentir que el sonido de un tambor puede, por bellos instantes de eternidad, hacernos perder el control de nuestros movimientos y ser danzados.
Creo que esta es la hermosa y distinta diferencia que aportan las danzas de raiz afro con respecto a otras. El contacto con lo energético, la conciencia de esa energia. Que claro no será la misma que cuando se convoca a un santo con todo su ritual y dentro de un contexto religioso.Pero que también se hace carne y se siente y hace que cambie nuestra mirada, nuestro tono, nuestra fuerza o suavidad por comentar algunas cuestiones.
Conectar el cuerpo, el espíritu y el pensamiento concientemente con una energia de la naturaleza y danzar claro que no podrá mover lo que se hace en el ritual religioso, pero si creo nos conecta al universo y eso es espiritual y profundo también.
Respecto de la diferencia entre ritual, religión y arte. Tambien me aparecen muchas preguntas que mueven a seguir profundizando.
Pienso en las fronteras y en esos limites difusos. Pienso en que el arte devino de lo religioso de aquellos rituales...
Capaz soy muy mistica, lo admito... Gracias por generar con tus articulos estas reflexiones!!
saludos!


Comentario de Alejandro Frigerio:
Mara: Gracias por aparecer y por tus comentarios. Algunas ideas al respecto:

1- estoy completamente seguro que en “situaciones de calle” (y otras) que involucren tambores y danzas pueden producirse estados alterados de conciencia. O situaciones de “flow” o “fluir”–como lo llama Csíkszentmihályi, la sensación de que uno “es bailado” más de que “baila”. Lo mismo para quienes tocan durante tiempos prolongados o en momentos de toques intensos y colectivos.
2- Ahora, si eso son “energías”, Dios(es) sabrán…. Por de pronto, es una sensación o, de nuevo, un estado alterado (o no cotidiano) de conciencia que se encuentra en muchas performances de distinto tipo. De hecho, si eso no sucede no hay una buena performance porque uno está “pensando” demasiado en vez de “haciéndolo”. Pese a no ser nuestra “conciencia cotidiana”, es mucho más común de lo que se piensa…
3- Si eso es conectarse con “tal energía de la naturaleza”… bueno… quien sabe…. 
Yo en varios lugares, por escrito o no, he sido crítico de las visiones demasiado facilistas que circulan en la danza afro sobre “danzar las energías de la naturaleza”. 
a) hay distintas danzas en todo el mundo que pretenden, de distinta manera, conectarse con, representar, estar influenciadas por, etc. las “energías de la naturaleza”.
b) No lo hacen de igual manera, porque la experiencia de la naturaleza (aún en la danza) está culturalmente condicionada. No es lo mismo “el agua” para un yoruba que para un chino. No la bailarían igual. De la misma manera que no se concibe igual a un “guerrero” (suponete, Ogun) en Africa, que en Afroamerica, en China o la India.
c) Las ideas de los orixás y su relación con la naturaleza que circulan por la danza afro local son algo sencillitas y estereotipadas. Reconocer esto es una de las maneras de hacerlo mejor. Fijate, por ejemplo, una entrada anterior de este blog (dire abajo).
Sin embargo, dicho todo esto, si el arte no está conectado de alguna manera con la espiritualidad y con una experiencia de lo sagrado, es un arte algo frío y muertito. Lo que dudo es que “una experiencia artística x” me conecte con “la energía espiritual x” –para esa conexión específica está la religión. Pero claro que un cuadro, una instalación, determinadas ropas, una danza de/sobre Iemanjá me puede brindar una idea/experiencia/sensación de cómo Iemanja es visualizada (dentro de un determinado contexto cultural).De hecho, por eso en la religión también usan todas esas vías. Establece una conexión, pero no es la misma del iniciado en trance con Iemanjá, que si establece una relación directa con esa energía (suponiendo, claro que exista, etc.). Si no es diferente del arte, para qué hacen todos los complicados (y mirá que son complicados) rituales religiosos?… Digo esto, sobre todo, para que la danza afro no quede como una versión express, Nueva Era y banal de lo religioso.. Bastantes cosas ya tiene para ofrecer como danza…
Ver también:
Anónimo 

Comentario de Viviana (Colo):
La ancestralidad claramente en candombe remite a la tierra (abajo, no necesariamente arriba), y va en otro eje: espiralado entre arriba y abajo, o "empujando" de atrás hacia adelante en el tamborilero cuando toca(ver ésto último en Ferreira, 2008). Pero, eso no es así necesariamente para todos los que hoy lo practican.Muchos grupos (jóvenes) incorporan otras danzas/imágenes/alegorías religiosas, como los orixás o como recientemente San Baltazar. Para los grupos tradicionales, la religiosidad suele manifestarse con la presencia de los "negros viejos" (fallecidos) -solo en los toques (de negros)- donde los mismos suelen "tocar a través de" los vivos...

En carnaval ("otro tema"), el candombe es en la calle fundamentalmente presencia/poder/territorio (lo es cada domingo, entre comparsas tradicionales que "se enfrentan"(se cruzan en el recorrido,en conflicto o armonía), en barrios "tradicionales" como San Telmo aquí o Sur y Palermo en Uruguay).Es territorio reconocido y ganado para el caso de Montevideo desde fines del siglo XIX y principios del XX, donde el candombe pasa a integrar el carnaval, y por lo tanto también pasa a integrar al menos una ínfima parte de "lo uruguayo"/la Nación; y es territorio negado y prohibido en Buenos Aires, según fue la suerte para el candombe Argentino en esta ciudad (prohibido en el espacio público). En este sentido, hoy el candombe (afro)uruguayo en las calles porteñas (y en toda Argentina) es una muy buena revancha, aunque continúe sin reconocimiento: aún la fuerza pública lo puede "mandar a guardar" cuando quiere (policía, falta de permisos municipales para su práctica etc). El recupero de San Telmo como barrio/territorio del tambor, también es una "reconquista" [mío]de esa parte (negra) de la ciudad y de la Nación en tanto la primera es metáfora de la última (Lacarrieu, 2005).
Mas allá de esto, llamé la atención en la nota de Pigna en Clarin -sobre lo cual agradezco a Cristian Lategana , en realidad, que la vió y me trajo el periódico- por lo que refiere al cuerpo como territorio de lo moral(de la blanquedad o de la negritud, como modelos opuestos de moral), particularmente al cuerpo femenino blanco. Nótese que al menos hoy, "blancas pueden bailar bailes de negros" sin necesariamente pasar por "pecaminosas", aunque sépase que los comentarios de los espectadores masculinos sorprenden siempre durante las llamadas con sabrosísimas reminiscencias del siglo XIX, cosa que bien puede resultar un increíble espectáculo en paralelo/aparte, a un buen (crítico)espectador. Generalmente se les proyecta, a esas mujeres blancas, el mismo imaginario que a las mujeres negras hacia fines del siglo XIX (y hacia la actualidad, obviamente).Es decir, básicamente se puede ser mujer blanca y hacer candombe, no sin costos impuestos, derechos que pagar, prejuicios sexistas con los que cargar (en pleno siglo XXI).


AnónimoComentario 2 de Viviana (Colo):
Y los híbridos, especialmente en Bs.As., son inevitables, en tanto los bienes/significantes culturales circulan, son apropiados a partir de la experiencia con mayor /menor información, y se resignifican (se les otorga nuevos significados). En este sentido, el candombe deja de ser "tradición" (tener sus sentidos tradicionales) y se convierte en un lenguaje artístico que puede ser manipulado, qu puede ser recreado/re-escrito permanentemente, incluso hasta salirse de su encuadre, muy a pesar de la sensación de "enchastre" o "hibridez" que esto les/nos pueda causar a otros).
Salvo dentro de la "comunidad"(o el colectivo) afrouruguayo en Bs.As. (los toques de Plaza Dorrego), no se le otorga al candombe en Bs.As. la ancestralidad a la que Fernando y yo hemos estado refiriendo (sepa que con mi total y debido respeto). Tampoco ha sido sencillo introducir el tema en los textos académicos, por eso traigo la referencia que mas aprecio me merece (Ferreira, 2008).

jueves, 8 de marzo de 2012

Candombe por el Día de las Mujeres

(Click en la imagen para agrandarla)

La comparsa Iyá Kereré convida a celebrar el Día Internacional de las Mujeres (y los cinco años de existencia de la agrupación) con una Llamada en el barrio de la Boca.

martes, 6 de marzo de 2012

Raza Negra: "La Mona" Jimenez y Eleguá...


En 1994, Carlos "La Mona" Jiménez editó el cd "Raza Negra", que siempre me pareció una especie de guiño del más famoso artista de cuarteto argentino hacia sus obvios orígenes afroargentinos.
Una interesantísima nota del periodista cordobés Germán Arrascaeta da cuenta de cómo se gestó el disco, y el importante rol que en él cumplió el percusionista peruano de "La Mona", Bam Bam Miranda, recientemente fallecido.

"La Mona" invoca a Eleguá

En el relato no falta nada, desde la "acuartetada" invocación a Elegua con que comienza el tema que da nombre al cd (ver video arriba), a los cruces entre el merengue y el cuarteto, y hasta el Potro Rodrigo diciendo "si no hay kilombo (quilombo?) no hay cuarteto"!
Más allá de la cita que se me adjudica, una historia que muestra el entrelazado de influencias musicales e ideológicas que une a nuestra provincia mediterránea con el Caribe y, quizás, con Africa...

La nota en:

domingo, 4 de marzo de 2012

El mural afroamericano del millón de dólares..

Una prestigiosa universidad norteamericana vende un mural/grabado por 164 dólares.
Resulta que había sido realizado por uno de los primeros escultores afroamericanos de California.
Valor real del grabado: un millón de dólares.
Una buena excusa para conocer la obra de un artista afro(norte)americano poco conocido por estos lares: Sargent Claude Johnson.

1. El grabado/mural de  Sargent Claude Johnson. 1937. 
Huntington Library, Art Collections, and Botanical Gardens

Clarín, 1 de marzo de 2012 - Arte
Un millón de dólares por un mural que costó 164
En 2009 no fue reconocido y se vendió por 164 dólares a un comprador que no sabía de qué se trataba. Ahora fue revendido a un museo californiano.

 2. Sargent Johnson. Mask. 1934. 
De una exposición sobre su obra en el San Francisco Museum of Modern Art (1998).

¿Cuánto vale un mural de uno de los primeros artistas negros de California? En 2009, la Universidad de Berkeley encontró uno, no lo reconoció y lo vendió en 164 dólares. Ahora, la pieza fue revendida en un millón.
El artista es Sargent Claude Johnson. Nació en 1888 y murió en 1967. Fue pintor, ilustrador, escultor y ceramista. Y miembro del Partido Comunista.

3. Mother and child

Johnson pintó el mural, de siete metros de largo, en 1937. Había sido diseñado –con motivos africanos esculpidos en madera– para cubrir los tubos del órgano de la Escuela de California para Sordos y Ciegos. Allí estuvo hasta 1980, cuando la escuela se mudó y la universidad se llevó el mural para protegerlo de las ratas. La siguiente estación fue un depósito, donde lo cubrió el olvido.

4.

Cuando apareció, nadie se dio cuenta de qué era. Lo compró un vendedor de arte y muebles llamado Greg Favors. Según el diario The New York Times, lo hizo porque le pareció atractivo, pero no sabía que tenía entre manos.

5. Forever free. 1933

Tiempo después, mandó la obra a restaurar y buscó en Internet el nombre del artista. Johnson estaba considerado un gran escultor y, en los últimos años, su cotización venía en alza.

6. Sargent Claude Johnson (1888-1967)

La universidad quiso comprarle el mural de vuelta, pero otra institución se había adelantado: el Huntintong Library, Art Collections and Botanical Gardens, un museo y centro de investigaciones californiano. Ellos pagaron un millón de dólares por la obra. En Berkeley hablan de “un error por ignorancia”.

7. Sargent Claude Johnson con una de sus obras

Bellísima cabeza esculpida (llena de copyrights), para ver en:

Fuente de la nota: http://www.revistaenie.clarin.com/arte/millon-dolares-mural-costo_0_655734629.html
Imágenes:
1. http://www.gg-art.com/news/photoshow/73640l1.html
2. http://www.artnet.com/magazine_pre2000/news/robinson/robinson3-10-98.asp
3. https://dbhsharlemrenaissance6.wikispaces.com/Sargent+Claude+Johnson
4. http://todayinafricanamericanhistory.com/african-american-history/october-7th-in-african-american-history-sargent-claude-johnson/
5. https://dbhsharlemrenaissance6.wikispaces.com/Sargent+Claude+Johnson
6. http://todayinafricanamericanhistory.com/african-american-history/october-7th-in-african-american-history-sargent-claude-johnson/
7. https://dbhsharlemrenaissance6.wikispaces.com/Sargent+Claude+Johnson
Biografía de Johnson: http://www.cartage.org.lb/en/themes/Biographies/MainBiographies/J/JohnsonS/Johnson.htm

Ariel Prat: Murgas, negros, carnaval - en Clarín...

Entrevista al músico Ariel Prat, en Clarín..
"El hombre que hizo de la murga una causa", como bien dice el cronista...


Clarín, Jueves 1 de marzo de 2012 - Ciudades
“En Buenos Aires, la murga existe más allá del carnaval”
Por Einat Rozenwasser 
Dice que es una parte central de esa fiesta, y destaca su rol de inclusión social. Además, sostiene que murga y milonga tienen puntos en común en la música y el baile.

Como serán de antiguos y populares los carnavales porteños, que hasta Domingo Faustino Sarmiento bajaba de su carruaje para participar de las pantagruélicas batallas de agua que tenían lugar en las calles de la Ciudad. “Rosas también, pero hubo que prohibirlo por la violencia con la que se tiraban cualquier cosa, hasta vejigas de burro llenas de agua”, cuenta Ariel Prat y pinta a su juglar negro cuando mecha la anécdota de sus tiempos en Villa Soldati: “Desde los monoblocks bombardeaban bolsas llenas de agua y tenían que venir los bomberos porque la gente no podía salir”.

En el aire todavía vibra el eco de los bombos: el hombre que hizo de la murga una causa despidió anoche su clásico ciclo CarnaPraTasso y se prepara para el cierre de los festejos del carnaval, que pasarían para el 10 de marzo por la tragedia de Once (después vendrá la presentación de su primer libro, Curiosidad y azar).
“En Buenos Aires el carnaval no podría existir sin la murga, en cambio la murga existe más allá del carnaval”, define. Y habla sobre las actividades y el impacto social de estas agrupaciones que trabajan durante todo el año: “Son inclusivas, grandes, chicos, todos salen. Si hasta tenemos la primera murga latinoamericana integrada por discapacitados, Los Rengos del Bajo. El regreso del feriado legitima un derecho lógico porque es parte de nuestra fiesta, mucho más que Halloween”, sostiene.
La murga porteña se distingue por la presencia de bombo y platillo para marcar el pulso, el baile y el derrotero que desarrolla sobre el escenario. “El desfile, la entrada, una glosa, la crítica, el homenaje y la retirada, que tiende a ser triste porque viene del mismo lugar que el tango. Somos melancólicos, no somos Brasil, es un error querer comparar con eso. Nosotros tenemos esa cosa de bronca, esfuerzo y rabia que viene de lejos”, explica.
“De lejos” excede nuestras fronteras. “Lo incorporamos a partir de las tradiciones de las culturas que fueron poblando nuestro país. Cuando decimos que venimos de los barcos no hay que olvidarse de los afros que llegaron a ser el 40% de la población de Buenos Aires”, destaca. Los pasos que conocemos hoy parten de movimientos africanos, las cadenas que se salen, la libertad.
Y cada barrio forjó su estilo...
Hay una cosa más candombera en Saavedra, Palermo también tienen lo suyo y, bueno, el corso de Villa Urquiza tiene 114 años. Acá hay algo importante: los barrios milongueros son los barrios murgueros por excelencia, y los grandes milongueros bailaron murga de pibes. Según las crónicas, cuando el compadrito ordena los pasos que luego serán de tango copia el candombe negro. El calambre, el tembleque, está en la murga. Yo digo que ese paso es el eslabón perdido entre el compadrito y el negro.
El linaje de Prat conjuga la sangre calabresa paterna con la mezcla de indio y negro del lado materno. Nació en Villa Urquiza, pasó un tiempo entre José C. Paz y San Miguel, después Parque Chas (el año pasado inauguraron un mural en su honor en la esquina de Ginebra y Gándara, donde compuso su primera canción) y de ahí a Soldati. “El carnaval y el tango fueron mi cuna, mi vieja me cantaba Duerme Negrito –sigue–. De pibe hacía un repertorio folclórico con poncho rojo y bombo legüero, y al mismo tiempo salía disfrazado con las comparsas y las murgas”, recuerda. 
Pero en la Ciudad sigue habiendo mucha gente para la que febrero sólo es sinónimo de ruido y calles cortadas…
Será la falta de memoria de la diversión, y la de sus viejos y sus abuelos. Les molesta pero después resulta que un nieto o un sobrino sale con la murga y terminan yendo al corso. Lo canto en Viene alumbrando de la esquina, que dice: Los caretas ya no pueden mandar fruta con la cana, que hasta sus pibes murguean sin quedarse con las ganas.


Fuente:http://www.clarin.com/ciudades/capital_federal/Buenos-Aires-murga-existe-carnaval_0_655734587.html