viernes, 25 de abril de 2008

Inspiraciones Africanas en el CC Borges

Inspiraciones Africanas: Entre la modernidad y la herencia ancestral
El Centro Cultural Borges y la Embajada de Sudáfrica inauguran el 25 de abril a las 19 horas la muestra Inspiraciones Africanas: Entre la modernidad y la herencia ancestral que se presenta como un testimonio de la afinidad espiritual y cultural que existe entre América Latina y África.Se expondrán más de 80 piezas originales de arte africano, entre máscaras y estatuillas, pertenecientes a la colección del Dr. Hipólito Barreiro quien fuera embajador argentino en varios países africanos durante la presidencia de Perón (1973-76). Acompaña esta colección las obras del artista argentino Eduardo Mac Entyre quién reinterpreta, a través de diferentes técnicas y estilos, piezas fundamentales del arte nativo africano.

La colección del Dr Hipólito Barreiro, nunca vista anteriormente, nos ofrece una inmensa variedad de máscaras de madera que representan a humanos, animales o criaturas míticas y son las más representativas del arte africano occidental. En su contexto original, las máscaras se utilizaban para celebraciones, iniciaciones, cosechas y en preparación para la guerra y eran utilizadas por un bailarín elegido o iniciado. Las máscaras africanas por lo general representan a un espíritu y existe la fuerte creencia de que el espíritu de los ancestros posee a quien las usa.
El arte africano tuvo un rol fundamental para la pintura occidental en el siglo XX. A comienzos de este siglo artistas como Picasso, Matisse, Vincent van Gogh, Paul Gauguin y Modigliani, entre otros, lo conocieron y se inspiraron en él. El arte africano demostró el poder de las formas organizadas de manera suprema, producidas no solamente como respuesta al sentido de la vista, sino también a la imaginación, la emoción y la experiencia mística y religiosa. Estos artistas vieron en el arte africano la perfección y sofisticación de las formas unificadas con una fenomenal potencia expresiva. El estudio del arte africano facilitó la explosión del interés en la abstracción, organización y reorganización de las formas, y la exploración de áreas emocionales y sicológicas hasta entonces desconocidas en el arte occidental.
Curadoras: Marta Campomar y Martha Nogueira. Organiza y Auspicia: Embajada de Sudáfrica

Inauguración: 25/04 Cierre: 25/05

miércoles, 23 de abril de 2008

San Jorge y el Feng Shui

Como todos los 23 de abril, concurrió mucha gente a la iglesia de San Jorge, en Scalabrini Ortiz y Cabrera. San Jorge es, a estas alturas, una de los mejores muestras del ahora desatado sincretismo de la cultura religiosa argentina. Venerado por policías y por pibes chorros ("hay dos San Jorges, el de la policía y el nuestro, el de ellos tiene bigotes" decía en una entrevista un menor detenido), por umbandistas, por batuqueros/africanistas, por católicos populares, el santo ya no pertenece al panteón oficial de la Iglesia Católica. El templo en que está su imagen es de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa de Antioquía, lo que no impide, como dije, que su feligresía los días 23, y especialmente en abril, supere en mucho a la habitual. El templo es usado, también, como uno de los puntos a ser visitados por los batuqueros en la salida después de las iniciaciones. El culto popular ya adoptó los colores verde, blanco y rojo de su contraparte Ogun en la Umbanda. Por ello, antes de bendecir a cada participante de la misa, el sacerdote aclaró que no bendeciría "imágenes" por no pertenecer a su tradicion religiosa (en la iglesia sólo hay íconos), ni tampoco "cintitas de colores" ni "guías" (sí, no dijo collares, dijo guías) por el mismo motivo. Estuvo medido y tolerante el hombre, no dijo que eran cosas demoníacas ni paganas, sólo que eran ajenas a sus creencias y prácticas.
Como novedad, no sé si de este año, a las numerosas velas tricolores (en forma de llaves, espadas, figas, tijeras, todo para proteger, destrabar y abrir caminos) se le agregan ahora los santitos populares en forma de colgante de feng-shui. En un novedoso sincretismo chino-católico popular los "santos del momento" (San Jorge, San Expedito, la Virgen Desatanudos, el ya clásico San Cayetano) vienen colgados de hilos rojos y abajo tienen todo el simbolismo chino que augura felicidad y prosperidad -y quien sabe qué mas, no soy un experto en feng-shui.
Por ahora, nada de colores rojo, blanco y verde en los colgantes feng-shui. Ya los incorporarán

23 de abril - Santo Guerrero

Ògún laka aye (Ogun poderoso del mundo)
Osinmole (El próximo a Dios)

Ogun de candomblé

Olomi nile fi eje we (Aquel que teniendo agua en casa prefiere bañarse con sangre)
Olaso ni le (Aquel que tiene ropa en casa)
Fi imo bora (Pero prefiere cubrirse de mariwó)

Ogun en Umbanda, Montevideo

La ka aye (Poderoso del mundo)
Moju re (Yo te saludo)
Ma je ki nri ija re (Que no me depare con tu ira)

Ogún cubano

Iba Ògún (Saludo a Ogun)
Iba re Olomi ni le fi eje we (Saludo a aquel que teniendo agua en casa prefiere bañarse con sangre)
Feje we. Eje ta sile. Ki ilero (Que la sangre caiga en el suelo para que haya paz y tranquilidad)
Ase Axé

Vevé (ponto riscado) de Ogou en Haití

Nota: (antes que me lo digan...) Ok, no es exactamente lo mismo un vevé que un ponto riscado. El vevé lo dibuja el houngan o la mambo (sacerdote/isa) antes que lleguen los loas (lwas) como forma de provocar su llegada. No están dibujados en tiza sino con harina de trigo, de maíz, pólvora -dependiendo del ritual. Los pontos generalmente los dibuja la entidad espiritual luego de llegar, como forma de concentrar su energía para trabajos o para que lo reconozcan..Pero están indudablemente emparentados (los vevés -o ambos - se merecen otra entrada más específica....)

lunes, 21 de abril de 2008

Buenos Aires Negra: Identidad y Cultura (2006)

Esta importante compilación de trabajos presentados en las I y II Jornadas Buenos Aires Negra, organizadas por la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural de la Ciudad de Buenos Aires se consigue online:
 http://estatico.buenosaires.gov.ar/areas/cultura/cpphc/archivos/libros/temas_16.pdf


• Temas de Patrimonio Cultural, Vol 16 "Buenos Aires negra. Identidad y Cultura".
Compiladora: Leticia Maronese (2006, 400p.)

El discurso de la construcción de la nacionalidad argentina
Frigerio, Alejandro: Negros y Blancos en Buenos Aires: repensando nuestras categorías raciales; Sánchez, D, Andruchow, M, Costa, M. E. y Cordero S.: El Carnaval de los “blancos negros”; Traore, Boubacar: Aportes o herencia de la cultura africana en la Argentina, una reflexión sobre el discurso histórico; López, Laura C.: Organización política y articulación con espacios locales-globales de los afrodescendientes en Argentina en la última década. Zayas de Lima, Perla: La negritud negada y silenciada: una mirada desde el teatro; Faué, María Eugenia: Blanquitud y negritud en los registros literarios rioplatenses; Cirio, Pablo: La presencia del negro en grabaciones de tango y géneros afines.
La construcción de la identidad
Maffia, Diana y Acosta Martínez, Angel: Fotos narradas. Las historias personales como reconstrucción de la identidad; López, Laura: Candombe y procesos de identidad de descendientes de africanos en Buenos Aires; Quintana, Quintín: Crónica de una propuesta de rescate y difusión del candombe e identidad rioplatense. Martín, Alicia: Presencias ausentes. El legado africano a la cultura nacional.
De los esclavos a los migrantes
Mallo, Silvia C: Entre la manumisión y la abolición en el Río de la Plata; Guzmán, Florencia: Buenos Aires y el Tucumán: los contrastes regionales del legado africano colonial. Rocha, Carlos A: Colectividad Caboverdeana. Primera comunidad africana organizada en la Argentina; Maffia, Marta M.: Dimensiones diaspóricas de la comunidad caboverdiana en la Argentina.
Música y danza: La reconstrucción de la identidad

Azcoaga, Pablo: Capoeira Angola en Buenos Aires y la Conciencia Negra; Balmaceda, María A. Performance, Identidad y Cultura; Benza, Silvia, Miranda, Nancy y Ronzoni, Giselle: El Ballet Afro-Peruano en Buenos Aires: Su importancia en la construcción de identidad de los migrantes peruanos; Danza Afro en Buenos Aires: introducción, desarrollo y transformación; Rabinovich, Laura: Usos creativos de la tradición en la danza afro en Buenos Aires.

sábado, 19 de abril de 2008

Obi àbàtà fún Èsù, obi àbàtà fún wa!

"El sociólogo Armando Vallado, bàbá Akìntundé, ofrece obi a Èsù para que permita la comunicación entre los distintos planos de la realidad.Un público expectante y paralizado ante el misterio pudo observar el instante donde acaecía la entrega de nuestras voluntades a la voluntad imprevisible de la magia del universo.
Bàbá Armando, sacerdote de candomblé de rito Kètù y a la vez sociólogo egresado de la USP, instala en la presentación de "Dueños de la Encrucijada" un altar minimalista donde efectúa un sacrificio simple e incruento que es respondido por la divinidad casi de inmediato. El grito de "¡Aláafìá!" -la mayor de las suertes- caló en nuestra mente con la energía del gran comunicador.(La foto me fue enviada por bàbá Juan Manuel Louro t'Òsun en una demostración de aprecio y gentileza que agradezco públicamente.)"
Del blog del Babá Milton de Xangô: http://egbetibaayin.blogspot.com/

El (no) lugar de las religiones afro

Armando Vallado de Ogún, Milton Acosta de Xangô, Reginaldo Prandi, Juan Batalla, AF
El jueves a la noche fue la segunda presentación de Dueños de la Encrucijada (cuántas vamos a tener? falta todavía el Gran Buenos Aires, el interior y Montevideo....). Como dije en mi presentación (abajo) fue un placer compartir la charla con amigos de distinta antiguedad pero igual calibre y afecto. Fue lindo también comenzar todo con la consulta con obí a Exú y las rezas invocatorias realizadas por el pai/sociólogo Armando Vallado de Ogún (donde se pudo observar, como si hiciera falta, la densidad performática de las religiones afro) La importancia de presentar este libro, con invocación religiosa incluída, en un centro cultural brasilero como la FUNCEB no puede dejar de ser resaltada. Sobre ello, principalmente, versó mi intervención.

(fotos de Dany Barreto)

Quiero reiterar que estoy muy orgulloso de haber colaborado en este proyecto que realmente fue el que más me entusiasmó en los últimos meses. Me parece sumamente importante la conjunción de religión, arte y antropología que se da en esta obra –una combinación infrecuente, al menos por estos lares.
Está muy bien que un libro que cruza fronteras (entre el arte, la antropología y la religión) sobre seres que tienen, entre sus principales atributos, permitir o no la comunicación entre el mundo espiritual con el terrenal, sea presentado por individuos que también cruzan y trascienden disciplinas y profesiones.
Reginaldo Prandi, pese a ser el sociólogo que más y más importantes trabajos ha publicado sobre las religiones afrobrasileras en las últimas dos décadas, es también un magnífico escritor. Sus últimos libros incluyen relatos de la mitología afrobrasilera para niños y hasta una novela, una ficción policial ambientada en el mundo de los terreiros, llamada Morte nos Búzios. Además su recopilación de mitos afroamericanos Mitología dos Orixás es una verdadera biblia para muchos terreiros.
El Babá Milton de Xangô es un religioso pero también es un formidable escritor, un erudito, un verdadero hombre del renacimiento. También es un verdadero antropólogo aunque (todavía) no tenga el título – pero como dirían en candomblé “nasceu feito” no necesita el título porque ya trae la capacidad desde la panza de su madre. Sus libros Contribución al estudio de Eshú y Batuque: Una religión natural son imprescindibles para comprender esta variante religiosa.
Armando Vallado es, además de pai de santo de candomblé, sociólogo, y ha publicado un libro sobre Iemanjá que ya es un clásico en el tema (Iemanjá, a grande mãe africana do Brasil)
Juan Batalla es un artista que posee una fuerte experiencia etnográfica. Este bagaje vivencial y de conocimientos, junto con sus dotes de fino observador, se puede apreciar en su obra artística (lo mismo cabe para Dany Barreto). Sus capacidades de etnógrafo también resultan evidentes en el texto sobre Exú que escribió para este libro. Es tan completo que lo leí y pensé: y ahora yo qué escribo? Entonces me decidí a hacer algo quizás más literario y más cerca de la experiencia de las personas que practican religión en este lado del Plata.

Quiero resaltar la importancia de presentar este trabajo en un centro que siempre se caracterizó por la difusión de la cultura brasilera en Buenos Aires. Y un espacio al que habitualmente (después de los esfuerzos pioneros de Silvia Díaz en la década del 80) las religiones afrobrasileras o la cultura afrobrasilera de manera más general no llegaban.
Como suelen afirmar los estudiosos, la metáfora fundante de la nacionalidad brasileña es la de las tres razas (la blanca, la negra y la indígena), cuya mezcla, biológica y cultural, da nacimiento a las características originales y únicas del pueblo brasilero. Sin embargo, la imagen de la nación brasilera que se quiere proyecta hacia afuera, especialmente en el Mercosur es diferente. Se enfatiza no tanto lo mestizo y lo popular, sino lo blanco y la alta cultura –una construcción de la nación brasilera como moderna y erudita.
Habría entonces una construcción interna de la nación , donde ciertos ítems culturales (usualmente de la cultura popular) son elaborados y presentados como símbolos de la nacionalidad, y habría también una construcción externa de la nación , donde son movilizados y presentados los ítems de la "alta cultura" (y cuando mucho algunos productos de la cultura de masas) que son considerados los apropiados para una identificación hacia el exterior, moderna
Nota académica: La cultura popular parece ser particularmente apropiada para construir la idea interna de nación ya que puede ser visualizada como una "esencia incontaminada" de lo nacional, supuesta portadora de los atributos de antiguedad, tradición, simplicidad y autenticidad, en oposición a otros rasgos más modernos y urbanos. Esta idea de lo esencial que proviene del pueblo y que posibilita la comunidad parece responder a " la concepción "naturalista" y cuasi-étnica, oriunda de la tradición romántica alemana" . A la vez, parece no del todo adecuada para construir una imagen , hacia el exterior y en un contexto de integración económica, de nación moderna , pujante, ejecutiva. Las actividades religiosas, por su supuesto carácter anti-moderno (consideradas desde el paradigma de la secularización, uno de los presupuestos de la modernización) serían particularmente inadecuadas para transmitir una imagen moderna. Quizás las culturas populares sean particularmente apropiadas para construir naciones e inadecuadas para representar estados.
Por ello es que usualmente las muestras en centros culturales más o menos oficiales son siempre de “alta” cultura (pinturas, fotos, literatura) y menos o casi nunca, de cultura popular (samba, capoeira, candomblé). Estas manifestaciones se difunden a través de otros canales, informales, debido a la acción de inmigrantes o de locales que conocieron estas artes en Brasil.Esta construcción diferente de la nacionalidad en el exterior, especialmente hacia la Argentina es quizás necesaria para contrarrestar, a su vez, los estereotipos que solían tener los argentinos (o quizás algunos aún tengan) sobre los brasileros, como macaquitos –como negros y por ende con poca cultura (a raíz de un caricatura que apareció en un diario local en 1920 cuando vino a jugar el seleccionado brasilero de fútbol).

Este estereotipo se contrapone, a su vez, a la construcción de una imagen nacional de una Argentina blanca, europea, moderna y racional (como mucho, católica). Esta, es claro, es sólo una imagen ideal y dista mucho de ser la realidad. La idea de una Argentina blanca sólo se sostiene tomando como representativa de toda la nación sólo a la ciudad de Buenos Aires, y solo unos cuantos barrios, para eso. Lo mismo se puede decir para el arribo de los inmigrantes europeos como el momento fundante de nuestra nacionalidad. Si tuviéramos una mirada más federal de la nación podríamos ver los miles de argentinos que tienen ascendencia indígena y afro, como en cualquier país de América Latina.
Respecto de la “racionalidad” imperante en la ciudad, me gusta señalar que Buenos Aires tiene muchos más santuarios de santos y vírgenes milagrosos que, por ejemplo, Río de Janeiro o Sao Paulo. Dentro de la ciudad, tenemos el santuario de San Cayetano, de San Pantaleón, de San Jorge, de San Benedito, de la Virgen Desatanudos, de la Medalla Milagrosa –a todos ellos acuden miles de fieles por año en busca de milagros de distinto tipo. Sin olvidarnos de Gardel, Gilda o la Madre María en el cementerio de la Chacarita. Dentro de la ciudad tenemos altares al Gauchito Gil en Chacarita, Parque Saavedra, Palermo y Constitución (sin contar todos los que ya hay en plazas del Gran Buenos Aires). Fuera de la ciudad tenemos también una gruta milagrosa de la Virgen de Lourdes en Santos Lugares, un santuario milagroso de María de la Rosa Mística en La Plata, y claro, algo más lejos, las iglesias de Lujan y de Mária del Rosario de San Nicolás epicientros de peregrinaciones con miles de devotos. Quizás Rio de Janeiro tenga más terreiros de umbanda y candomblé, pero ya son miles también los que tenemos por el Gran Buenos Aires. Hay que entender entonces que los templos de religiones afrobrasileras, lejos de ser una novedad absoluta e inexplicable (para los medios, por ejemplo), sólo se suman a esta centenaria tradición mágico-religiosa que tenemos de pedir ayuda para problemas de nuestra vida cotidiana a seres espirituales poderosos. Ya sean santos católicos, Vírgenes, santos populares, cantantes de tango y de cumbia, gauchos alzados, y ahora exús, pombagiras, caboclos y pretos velhos.
La tradición religiosa que nos ocupa hoy, que para Montevideo y Buenos Aires, llega no desde Bahía ni Rio sino mayormente de Porto Alegre (o de Montevideo también para nosotros), es una tradición negada aún dentro del estado que le dio origen. Rio Grande do Sul, a diferencia de Bahía, por ejemplo, construye su identidad estadual o provincial sobre el legado gaúcho o de los inmigrantes, y no de la cultura negra. La rica tradición cultural religiosa negra del estado es invisibilizada o ignorada. No es casual que el batuque gaúcho, que es la variante religiosa afrobrasilera que más se ha expandido fuera del Brasil, con miles de templos en Buenos Aires y muchos cientos o quizás un millar en Montevideo sea prácticamente desconocido dentro del país donde se originó. Donde apenas tiene una monografía del antropólogo Norton Corrëa que lo describe, y algunos trabajos de Ari Oro en revistas académicas o su libro sobre transnacionalización religiosa.
Tenemos entonces la paradoja que la forma cultural brasilera que más se ha popularizado en Argentina (en el sentido de expansión numérica y también de popular) es ignorada en los centros académicos y culturales, quizás porque los argentinos ya se han apropiado de ella y el crecimiento es endógeno, pese a que el portugués o el portuñol sigue siendo la lengua ritual (junto con el africano batuquero riograndense) y también de las entidades espirituales.
Pero la presentación de este libro en este centro comienza a compensar esta brecha entre la expansión real de un fenómeno cultural/religioso y su valoración o visibilidad oficial. Y como no podía ser de otra manera, este comienzo, este nuevo emprendimiento, viene de la mano de Exú. Lo que prácticamente nos garantiza que el camino que nos abre será largo y fructífero.

NOTA POSTERIOR: En relación a lo aquí comentado, fue reconfortante visitar el puesto de Brasil en la Feria del Libro y ver, en un estante central, destacados bien a la vista, varios libros que trataban sobre cultura negra y sobre religiones. Sin duda, algo está cambiando. Meus parabéns.

viernes, 18 de abril de 2008

Aimé Césaire (1913-2008)

http://www.clarin.com/diario/2008/04/18/sociedad/s-04701.htm
Murio Aimé Césaire, poeta y militante de la "negritud"
Fue un vehemente defensor de la herencia africana. Tenía 94 años.
Por:
Juan Manuel Bordón
Ayer murió Aimé Césaire, voz del movimiento de la "negritud", poeta nacional de Martinica, dirigente político y ferviente militante anticolonial. Césaire tenía 94 años y estaba internado por problemas cardíacos en un hospital de Fort de France, ciudad de la que fue alcalde entre 1945 y 2001.
Césaire nació el 26 de junio de 1913 en Basse-Pointe, Martinica. Su vida y obra estuvieron marcadas por las tensiones del colonialismo. El padre, funcionario de la colonia, lo inició en la lectura de clásicos franceses como Voltaire o Víctor Hugo. Su abuela, Mamá Nini, le reveló los relatos orales de los esclavos africanos. Tras terminar la secundaria, Césaire recibió una beca para estudiar en Francia. Allí desarrollaría el concepto de "negritud", una vehemente defensa de la herencia cultural africana que se extendió desde Francia a los países colonizados de Africa, el Caribe e incluso Estados Unidos.
Durante su estancia en París, Césaire entró en contacto con Leopold Sédar Senghor, un joven poeta senegalés que sería presidente de su país. Junto al poeta guyanés León Damas, el otro referente del movimiento de la negritud, fundaron L'Etudiant Noir, una revista literaria que difundía la cultura africana. En 1935, Césaire comenzó un ambicioso proyecto que combinaba el retrato de la exuberancia de los paisajes y personajes de su país natal con la denuncia de los abusos del sistema colonial y el doble discurso del humanismo europeo. Cuaderno de un retorno al país natal, un libro compuesto por un único poema, se publicó en Francia en 1939. "Maneja el idioma francés como ningún blanco podría manejarlo hoy en día", dijo de él André Breton.
Césaire volvió a su país cuando empezaba la Guerra Mundial. A partir de entonces, se intensificó su doble vida como escritor y político. Durante las décadas siguientes, publicó Discurso sobre el colonialismo (1953); poemarios como Las armas milagrosas (1946) o Yo, Laminaria (1982); y obras teatrales como Una temporada en el Congo (1966), sobre la vida del líder anticolonialista Patrice Lumumba. La vida política tampoco le dio respiro desde que fue elegido alcalde de Fort de France y representante en la Asamblea Nacional francesa por la lista del Partido Comunista en 1945. Cuando en 1946 aceptó el estatuto que definía a Martinica como un departamento de Francia, recibió duras críticas de los políticos independentistas. En 1956, Césaire se apartó del PC y aseguró que en su país jamás habría comunismo "porque el comunismo francés se encuentra más cómodo imponiéndonos el suyo". Este domingo, tras un cortejo por varios barrios de Fort de France, el poeta de la negritud será despedido en un funeral de Estado del que participará el presidente francés Nicolas Sarkozy.