domingo, 16 de octubre de 2011

II Jornadas del Grupo de Estudios Afro-Latinoamericanos (GEALA) - Programa del lunes

Mañana comienzan las II Jornadas del Grupo de Estudios Afro-Latinoamericanos (GEALA) perteneciente al Instituto Ravignani de la FFyL de la Universidad de Buenos Aires. 
Esta vez las jornadas se han abierto a la participación internacional y contarán con conferencias de los renombrados especialistas Livio Sansone (Brasil) y Eduardo Restrepo (Colombia)
 Doble click en las imágenes del programa para agrandarlas, o bajarlo en pdf de la dirección al final




Para bajar el programa en pdf, ir a.
http://geala.files.wordpress.com/2011/10/programa-ii-jornadas-del-geala1.pdf

sábado, 15 de octubre de 2011

Y florecieron mil candombes....


Sobre el Encuentro de Candombes 
 Por Eva Lamborghini

El fin de semana del 12 de octubre (fecha no azarosa), en Los Hornillos (Traslasierra, Córdoba) florecieron mil candombes y en esto, la lluvia (que tuvo que ver con todas las dificultades del primer día), no fue la responsable. Porque lo que se experimentó (y que agradezco haber experimentado esta vez yo también) en este último encuentro es parte de un proceso iniciado hace ya varios años (2007). 
Los encuentros de candombes que vienen realizando (y aunando) –mayormente- las comparsas más jóvenes del interior y la capital del país son eventos candomberos únicos. Probablemente cada encuentro tiene y ha tenido sus singularidades con respecto a otros, pero con el correr del tiempo ciertos lineamientos y valores han ido madurando y afianzándose. Se presentan como una forma de sociabilidad novedosa y original a través de la cual candomberas y candomberos construyen comunidad (y comunión) con sus pares alrededor de la práctica común (y diversa) del toque y la danza del tambor. El candombe es una manifestación cultural que tiene otros orígenes (en este caso, hablamos de la vertiente afro-uruguaya) y que es tomada como un legado, a la vez que adaptada a las situaciones locales. Los encuentros de candombes son espacios privilegiados de cohesión social en los que se “aprehenden” cosas que retroalimentan a las comparsas en sus diferentes lugares de origen el resto del año.


Dejo para otro momento un relato o análisis más elaborado (de la charla principal se desprendieron algunos disparadores para pensar la relación entre la “libertad” de los quilombos (comunidades de esclavos fugados) y los encuentros de candombe actuales, por ejemplo). Por de pronto, comparto algunas de las imágenes más sugerentes en cuanto a condensación de significados y que tienen que ver, volvemos al principio, con el título con que iniciamos.

 La primera foto es un árbol cuyo tronco es un tambor y tiene muchos pies como raíces y muchas manos como hojas. La segunda responde a la consigna acordada de marcar con semillas los lugares de procedencia de las distintas comparsas en un mapa de la Argentina. Ambas fotos remiten a la idea de arraigo y crecimiento, expresadas a través de la imagen de semillas, en un caso, y de un árbol, en otro. Efectivamente, el candombe uruguayo ha excedido su calidad de patrimonio de una comunidad inmigrante y es parte hoy de la vida -su vida pasa en gran parte por el candombe- y de la identidad social/cultural de muchos jóvenes de todo el país. Los encuentros de candombes son probablemente una de las expresiones más contundentes de ello.

viernes, 14 de octubre de 2011

¿No será mucho? -Sobredosis de rock macumbero...


¿No habrá otra religión cuyo nombre o apodo se pueda usar para titular bandas de rock? ¿"Los Pelados del Dalai", "Exaltados Pentecostales", "Renovados", "Testigos del Rock"?


Fuente: Clarín, Suplemento Sí de hoy. Aviso de la programación de un conocido boliche de Palermo "Soho"

¿No será mucho? (2) - Reality Mandela


Se puede ser uno de los líderes políticos más prestigiosos e intachables del mundo que igual el mercado -o la industria televisiva- lo va a banalizar y a sacar una tajada...


Fuente: Diario Clarín de hoy, Suplemento Sí.

¿No será mucho? (3) - Guerra rioplatense


Piloteamos (más o menos) bien el debate por la nacionalidad de Gardel, presentamos el tango conjuntamente como Patrimonio, sobrellevamos denuncias por "apropiación" o por "invasión" del candombe, ¿vamos a ir a la guerra por la pastera? 
Mejor lo jugamos al fútbol, y ya... (¿mejor?)

Foto: Página 12 de hoy.

jueves, 13 de octubre de 2011

Uruguay contra el "Día de la Raza" (3)

Un corto video de la convocatoria que realizó la organización uruguaya Mundo Afro -en que se repasa la historia de la marcha que se lleva a cabo desde 1992. 
Impresionan las imágenes de la marea de tambores avanzando...


Agradezco a Fernando Longobardi...

miércoles, 12 de octubre de 2011

Dia del Respeto a la Diversidad Cultural

Afortunadamente, a diferencia de Uruguay, en nuestro país el nombre del "Día de la Raza" ya fue modificado el año pasado a "Día del Respeto a la Diversidad Cultural". Celebro el cambio. En varios trabajos, propios o en co-autoría, he valorado el creciente auge del multiculturalismo en nuestra sociedad como una "estructura de oportunidades" que permite una serie de reivindicaciones inéditas hasta el momento. 
Sin embargo, es cierto que se debe, a la vez, advertir contra posiciones que hacen de la valoración de la diversidad cultural un nuevo esencialismo que lleva a que la cultura funcione como la nueva "raza" -postulando diferencias exageradas entre los grupos humanos, aún los que han compartido por muchos años una misma sociedad.
Transcribo a continuación algunos trechos de un artículo del antropólogo argentino Alejandro Grimson que claramente enuncian las consecuencias desafortunadas que pueden derivar de tales posiciones.
(Recomiendo su lectura íntegra (ver dirección online abajo), aunque creo que los lectores no especializados pueden saltearse las páginas que le dedica al argumento de Huntington y quedarse con la primera y última parte en que realiza un planteo más general.)

Fotos: Detalles de murales de Diego Rivera en el Palacio Nacional de la ciudad de México. (Alejandro Frigerio, 2010)

El fundamentalismo cultural
(párrafos tomados de un artículo de Alejandro Grimson, ver fuente abajo)

" (…) Cuando el concepto de «cultura» constituye otra forma de determinismo se plantean problemas similares a los que implicaba la «raza». si se supone que una persona adopta necesariamente valores y prácticas compartidos homogéneamente por  la comunidad en  la que crece,  tiende a suponerse  la uniformidad psíquica, intelectual, moral y conductual de una persona y una comunidad. A veces, incluso, esta  visión  está  sustentada  en  posiciones  ético-políticas  a  favor  de  pueblos discriminados. de hecho, la mayoría de la antropólogos culturalistas eran tolerantes con «los otros» e, incluso, en algunos casos tendieron a idealizar patrones culturales no occidentales como un modo de desarrollar una crítica a la propia sociedad. sin embargo, incluso con esa actitud más generosa, el potencial ético-político de los
estereotipos que producían escapaban a su propio control. en las últimas décadas, acompañando el desarrollo de nuevos movimientos sociales y en contraposición a  las  políticas  de  discriminación,  asimilación  y  homogeneización,  las  políticas multiculturalistas comenzaron a  imponerse en el mundo académico y en áreas de la gestión pública. se trata de establecer, en contraposición a las políticas de exclusión, políticas de reconocimiento de grupos o colectividades subordinadas o despreciadas como los pueblos originarios, los afro, los inmigrantes excluidos, entre muchos otros. la pretensión del multiculturalismo es invertir o modificar la valoración que se realiza de estos grupos y reivindicar, entre sus derechos civiles,
su derecho a la diferencia. 


Pero puede plantearse una paradoja si esta pretensión de  invertir  la valoración se  inscribe, como a veces sucede, en una extensión de la lógica de la discriminación. es decir, si la diferencia cultural se concibe como un dato objetivo, claro, con fronteras fijas que separan a ciertos grupos de otros. en esos casos, tanto quienes discriminan como quienes pretenden reconocer a esos grupos, comparten el supuesto de que el mundo está dividido en culturas con  identidades  relativamente  inmutables. mientras  tanto,  las personas, grupos y símbolos atraviesan  fronteras.


(…) La diferencia cultural puede ser utilizada a la vez para intentar subordinar y dominar a grupos subalternos, como para reivindicar  los derechos colectivos de esos grupos. Por ello, el reconocimiento de diferencias culturales no tiene un valor ético-político esencial, sino que su sentido depende de la situación social. el  problema  surge  cuando  distintos  sectores  entablan  una  disputa  sobre  las valoraciones y consecuencias de unas diferencias que se consideran autoevidentes. sin embargo, la diversidad no debe comprenderse como un mapa esencializado y trascendente de diferencias, sino como un proceso abierto y dinámico, un proceso relacional vinculado a relaciones de poder. en estas luchas por establecer el valor ético-político de la diversidad, los distintos sectores pueden tender a enfatizar sus diferencias (supuestas o no) de manera creciente, perdiendo de vista la importancia de las luchas por la igualdad o la justicia. las diferencias construidas en situaciones de contraste específicas y en contextos políticos concretos pueden reificarse hasta el punto de que terminemos convencidos de lo radicalmente distintos que somos «nosotros» de «los otros».


(…) Si el respeto por la diversidad es un patrimonio ideológico que debe ser defendido ante  todas  las  variantes del  etnocentrismo,  comprender  el  carácter histórico  y político de esa diversidad puede permitirnos adquirir una visión más compleja.
(…) En nuestro continente, en contextos de incremento cualitativo de la desigualdad social ha habido propuestas de constituir el mapa de la sociedad como  un mapa  de  culturas,  de  grupos  diversos,  cada  uno  de  los  cuales  tenía derechos particulares, antes que cualquier idea de igualdad de derechos, incluyendo el derecho a la diferencia. La cultura como una nueva narrativa de legitimación. Por eso, como plantea Yúdice es necesario ser prudente respecto de la celebración de la «agencia cultural» (2003:14-15) porque, si se analiza desapasionadamente, es claro que «la expresión cultural per se no basta» (…)
(…) Se ha planteado que las luchas por el reconocimiento cultural llevan a un callejón sin salida si no se combinan con luchas por una mayor distribución económica y social. las políticas de reconocimiento deben combinarse con políticas de redistribución (…)"

Artículo: Grimson, Alejandro. 2008. "Diversidad y cultura: Reificación y situacionalidad". Revista Tabula Rasa 8: 45-67. Bogotá, Colombia.
En: http://www.revistatabularasa.org/numero_ocho/grimson.pdf