sábado, 11 de julio de 2009

Versátil/Versada

Revista Predicciones, agosto del 2009

viernes, 10 de julio de 2009

Movimiento AfroCultural -estado (crítico) de la situación

Racistas Incompetentes
Por Movimiento Afrocultural

“Bueno, no voy a decir que me abanique un negro porque quedaría mal”,fue la frase con la que el Ministro de Cultura de la CABA, Hernán Lombardi, despidió al Movimiento Afrocultural, luego de prometernosque el siguiente lunes -4 de mayo- nos mudaríamos o bien al edificio de Puente Alsina o al Centro Cultural Defensa, en Defensa 535.
El Movimiento Afrocultural es un quilombo urbano. Una comunidad interracial inclusivamente conformada por personas afrodescendientes y de pueblos originarios y blancas y mestizas, cuyos denominadores comunes son lazos familiares y culturales. Pero la mezcla racial,cultural y familiar cuesta cara en Argentina, en Buenos Aires.
A José Delfín lo asesinó la policía en 1996. A Ñamandú y a Irú,sobrino y tío, alumno y maestro en la luthería de instrumentos afro-originarios, la policía los para por la calle, cotidianamente,aún a metros de su propia casa, en el quilombo de Herrera 313. A Fer, profesor de capoeira angola y coordinador del área de legales, lo detuvieron varias veces en la calle, la última en Córdoba, cuando participaba de una Feria de los Pueblos; ningún integrante del pueblo alemán fue detenido o tuvo incidentes con la policía en esa misma feria. A Julia, feminista militante de La Boca, hija de religión Umbanda, que hace frente al paco, los incendios, la violencia femicida, solidariamente con sus compañeras que son todas, la procesaron por “extorsión” debido a una queja de su ex empleadora; estuvo un día detenida, dos meses procesada, en la misma comisaría hacia la que convocó a marchar frente a la impunidad por la muerte de seis niños en el incendio del ex Banco Italia, en Enero pasado. Y así se podría seguir con cada una de las familias que conforman la comunidad más estrecha que sostiene al Movimiento Afrocultural.
20 de esas familias viven en el quilombo de Herrera. Este quilombo o conventillo, y todas las familias afro-originarias y el MovimientoAfrocultural, hace más de cuatro años ya que vienen resistiendo ser desalojadas, viniendo de otro desalojo, y éste de un desalojo anterior. Como confirma el Plan Nacional Contra la Discriminación junto con los Tratados Internacionales de Derechos Humanos en que se funda, la conquista de América consistió en el despojo, explotación y genocidio de los pueblos afro-originarios, práctica que se sostiene hasta hoy –entre otras- a través de la sistemática denegación del derecho a la propiedad a la que el estado y las elites someten a nuestros pueblos y cada una/o de sus miembros, generación tras generación.
Sucede que ahora el Galpón de Herrera, abandonado allá por los noventa, queda frente al coqueto Emprendimiento MOCA, de las empresas Copelle y Caputo, S.A., que tiene su propio “centro cultural” –cuya programación está a cargo de dos simpáticas recepcionistas a falta de alguna persona con conocimientos de arte o cultura- y en la misma franja de los Hospitales Borda, Moyano y Argerich, que el GCBA planea devastar para dar lugar al proyecto de traslado de la sede del GCBA y de segregación urbana en favor de un negocio inmobiliario al estilo de Puerto Madero. Y las comunidades afro-originarias no somos parte de este negocio, no somos negocio. A los ojos de los partidos políticos, 20 familias afro no hacen número suficiente como para despertar más interés que el policial. Si bien la Legislatura Porteña por unanimidad declaró en marzo de 2008 al Movimiento Afrocultural de Interés Social y Cultural de la Ciudad, y si bien el bloque opositor apoyó un proyecto de Diana Maffía y Facundo Di Filippo para expropiar el inmueble de Herrera 313 en favor del Movimiento Afrocultural y las familias, el Pro no lo apoyó. Tampoco prosperaron las gestiones ante la ONABE, el Ministerio de Cultura de la Nación, o el INADI, que ni siquiera respondió el pedido de apoyo legal que el Movimiento solicitó para repeler el juicio de desalojo, ahora perdido en manos de Solsi, S.A., una empresa de la que nadie sabe demasiado ni da demasiada información.
Y ahora tampoco responde Lombardi, dedicado los últimos meses a aparecer con el Jefe de Gobierno en la campaña electoral y actualmente a suspender espectáculos por televisión. El ex ministro de De La Rúa, que lo acompañó en los peores momentos, como se refiere él mismo a su papel el 19 y 20 de diciembre de 2001, no cumple las órdenes del Juez que en abril le ordenó y a su colega el Ingeniero Ibañez, “asegurar un espacio para que el Movimiento Afrocultural pueda continuar desarrollando sus actividades con normalidad”. Se esconden tras las chicanas de la Procuración General de la Ciudad. No atienden el teléfono. No responden los pedidos de información que ordenó el Juez. Nos dejan esperando en la puerta, no nos reciben.
“El otro día lo esperamos en su oficina y nos pasó por adelante y se fue, como si no existiéramos”, cuenta Mónica –integrante del movimiento afrocultrual-. “Primero el ministro en persona nos ofreció mudarnos a Puente Alsina, luego al Centro Cultural Defensa, luego que firmemos un convenio sólo para el Movimiento y que trabajemos gratis para el Gobierno, bajo la dirección de Baltasar Jaramillo, su hijastro funcionario del Ministerio. Como estamos casi en la calle, igual aceptamos. Ahora nos dicen que Lombardi no tiene competencia para concretar lo que prometió”. Y Diego Bonga agrega: “Ibañez, que maneja todos los inmuebles de la Ciudad, nos recibió después de la denuncia que hicimos en contra del estado. Cuando entramos al edificio, su secretaria se asustó tanto de vernos que llamó a seguridad. En la reunión Ibañez comparó nuestra situación con la de una persona que le gusta la casa de Susana Giménez en Punta del Este y pretende ocuparla y adueñarse. Y luego la remató diciendo que él entendía, porque una vez tuvo una novia brasilera que hacía capoeira”. Esa fue la ultima vez que lo vimos, ya que incluso nunca volvió a presentarse a las audiencias judiciales a las que fue citado.
La Procuración ahora ofrece un subsidio de 20.000 pesos para el Movimiento y las 20 familias, el cual no alcanza ni para alquilar. En el colmo del absurdo, la Procuración descarga su responsabilidad diciendo que el Movimiento ya cobró el subsidio, y que si no lo cobró es porque no tiene cuit, culpa de ellxs. Culpa nuestra, que en la AFIP no nos dan el cuit porque no tenemos domicilio, justamente, de la asociación civil. Igual, culpa nuestra también que para alquilar necesitamos pagar el total del alquiler por tres años, para lo que se requieren mucho más de 20.000 pesos, porque tampoco tenemos las dos garantías en capital y recibos de sueldo que piden los propietarios, cosa que Lombardi sabe porque parte de sus ingresos provienen del alquiler de una propiedad a la Coalición Cívica. Cosa que Ibáñez sabe porque, como nos dijo, él “tampoco es propietario”, aunque “le gustaría”. Culpa nuestra, que sólo nos juntamos entre pobres, que somos pobres, que somos excluidxs. Mientras tanto, el Movimiento Afrocultural tiene suspendidas casi todas sus actividades comunitarias, dejando sin escuela cultural a 50 niñxs y jóvenes, quedando en peligro la reproducción cultural y el patrimonio social y cultural de nuestra comunidad, de interés de la Ciudad.
A las familias afro les va aún peor. En su mayoría mujeres solas con niñxs pequeñxs a su cargo, pobres y sin previsión social, quedarán en la calle frente a la total inacción estatal, a pesar de haber denunciado su situación en el INADI, el Ministerio de Desarrollo Social de la Ciudad, la Asesoría Tutelar, la Administración General de Bienes, y las Defensorías del Pueblo de Nación y de Ciudad. Frente a la trata, el abuso sexual infantil, la gripe porcina, la violencia policial, por lo menos 40 niñas, niños y jóvenes afrodescendientes quedarán en la calle, sin hogar, sin los vínculos comunitarios que lesayudan a crecer fuertes para sobrevivir a tanta, tanta violencia racista.
Frente a ellas, la excusa estatal es que existen subsidios de emergencia habitacional. Estos subsidios consisten en 700 pesos por 6 meses, extensibles cada seis meses mediante una acción judicial de amparo que hay que ganar, para lo cual hay que tener eterna representación legal que no brinda el estado a estas familias. Los subsidios suelen ser además arbitrariamente suspendidos, y para reactivarlos hay que hacer una serie de interminables trámites o iniciar nuevamente acciones judiciales. En ningún caso son retroactivos. Exigen además que las personas sigan viviendo en capital. Con 700 pesos por mes en la CABA no puede actualmente ni alquilarse un cuarto de hotel familiar, aún en la zona sur de la ciudad.
En más o menos un mes y medio, el desalojo se concreta. También se decide el caso que el Movimiento inició en contra del GCBA. Aún si ganamos, sabemos que el Gobierno cuestionará la decisión y no la cumplirá, como no ha cumplido la medida cautelar. Aún si ganamos, nuestrxs niñxs quedarán en la calle y no podrán continuar yendo a laescuela, nuestras madres y padres no podrán ir a trabajar, nuestrxs ancianxs morirán como indigentes, perderemos lo poco que tenemos. ¿Qué nombre le pondrá la sociedad a este nuevo genocidio? ¿Inacción estatal? ¿Mala suerte? ¿Falla de las políticas públicas? Nuestros asesinos tienen rostro. Tienen nombre, tienen apellido, tienen poder,tienen todo lo que a nosotrxs se nos quita y se nos niega. No hay para nosotrxs recursos aún habiendo recursos. No hay justicia aún ganando. No hay derechos humanos. Somos invisibles, eternxs desaparecidxs.
Señor Ibáñez, usted pretende banalizar su actuar genocida por el que ya ha sido denunciado públicamente. Señor Lombardi, nuestra comunidad vive en San Telmo, La Boca, Constitución, Barracas y Montserrat desde antes que sus abuelos italianos pisaran estos barrios invitados por Alberdi. A nosotrxs no nos invitaron. Ya estábamos aquí o nos trajeron secuestrados. La cultura quilombola es vivir en libertad y luchar por territorio, por el hogar, por los vínculos sociales y culturales afrooriginarios. Compartir resistiendo la opresión, traspasando nuestro conocimiento y nuestra cultura contra la esclavitud, la explotación y el asesinato, a las personas que se quieran sumar. Esta cultura nos trajo hoy hasta aquí. Nos avisó de gente como ustedes. Tiene valor,por eso la reivindicamos, por eso la reconocen expresamente lxs vecinxs Brasil, Ecuador, Bolivia, Perú, Colombia, Venezuela, Honduras,Guatemala, El Salvador, Panamá, México y Uruguay, las Naciones Unidas, la UNESCO, la OIT. Por eso el Congreso Nacional y la Constitución de la Ciudad garantizan la democracia cultural. Por eso, señor Procurador, nos resistimos al soborno que pretende imponernos aprovechando nuestra situación desesperada. Ya les conocemos. No se olvide, gracias a ustedes, nosotros convivimos con la desesperación.

Para más información, 153 186 9031

jueves, 9 de julio de 2009

9 de Julio -según La Nelly

La Nelly, tira cómica de Langer y Mira publicada en el diario Clarín, es -como ya dije en otras oportunidades- una de las más sensibles a temas étnico-raciales. En algún momento habría que otrogarle algún tipo de reconocimiento a su desvendamiento de estereotipos locales -que sus colegas en la misma página suelen perpetuar con, espero, absoluto desconocimiento e inconciencia.
En este caso mantiene, contra el sentido común escolar y mediático que la elimina, la presencia afroargentina después de 1810, Son sólo seis años, ¿no? ¿Por qué iban a desaparecer los negros tan súbitamente? ¿Sólo porque nos independizamos y estamos más cerca de ser "nosotros"?

(doble click en las imagenes para agrandarlas)

Fuente: diario Clarín del 8 de julio del 2009

9 de Julio -según Rep

(doble click en la imagen para agrandarla)

Afortunadamente, Rep tampoco se suma a la narrativa dominante del 9 de julio ....

Fuente http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/index.html

miércoles, 8 de julio de 2009

Rep meets Figari meets Pocho


De: Peronismo: Filosofía política de una obstinación argentina. Fascículo 82, Página 12 del 14 de junio de 2009.

Violencia racista contra inmigrante africano (2)

Al final, el diario Página 12 sí hizo una crónica adecuada de la violencia racista sufrida por un vendedor senegalés en Constitución.

Página 12, Miércoles, 8 de Julio de 2009, Sociedad.
Un policía denunciado por disparar contra un vendedor ambulante senegalés
“¿Qué mirás, negro de mierda?”
Ocurrió en Constitución, en la vereda de Lima Oeste, a metros de la avenida Garay. Un policía de civil se molestó con un inmigrante que vende baratijas en la zona y terminó disparándole. El hombre quedó herido. El policía fue detenido, pero luego liberado.
Por Emilio Ruchansky


“Fue acá al lado, vi todo. El negro pasó sin decir nada y había tres tipos parados en la puerta del bar. Uno le dijo: ¿Qué mirás, negro de mierda? ¡Qué me mirás! Y se le fue al humo. El negro dejó el maletín en el piso, esquivó una trompada y le puso una mano. Se la rebancó el negro. Y el otro, como vio que no le podía hacer frente, y eso que era grandote, sacó un revólver y le apuntó a matar ¡a un metro! El negro se avivó enseguida y le agarró el brazo, pero el tipo disparó igual. Tuvo suerte el negro, porque el disparo sólo le agujereó el pantalón.”
El que relata es un comerciante que trabaja en un negocio cercano al bar Quita Penas, donde el sábado pasado “el negro”, un inmigrante senegalés que vende baratijas, fue abordado por un policía de civil en la vereda de Lima Oeste, a metros de la avenida Garay frente a la Plaza Constitución. Según le contó el comerciante a Página/12, la pelea terminó en el asfalto cuando el senegalés inmovilizó el brazo armado del policía y un empleado del bar se acercó para sacarle el cargador de la Bersa 9 milímetros, arma reglamentaria de la Policía Federal Argentina. Pese al reclamo del Colectivo para la Diversidad (Copadi), la ONG que asesora al inmigrante, ayer el agente de policía fue excarcelado sin ningún tipo de restricción. Se lo acusa de “abuso de arma”, un delito que prevé penas de entre 1 y 3 años de prisión.
El hecho ocurrió al mediodía cerca de la parada del colectivo 53, que estaba repleta de gente. Un rato antes del incidente, el policía se habría quedado dormido en el bar y se malhumoró cuando otro vendedor senegalés exhibió su maletín para ver si quería comprar algo. El policía tironeó el maletín y le gritó: “Negro, regalame un reloj”. Uno de los encargados lo invitó a retirarse (a él y a sus compañeros). Luego se cruzó con el otro vendedor y lo increpó. Después del disparo, el agresor y sus dos acompañantes caminaron una cuadra hasta ser detenidos por personal de la comisaría 16ª. Allí se supo que el detenido pertenecía al cuerpo de Alarma de la PFA. No bien circuló este último dato por el barrio, de los treinta testigos sólo quedaron dos o tres.
Los dos vendedores ambulantes también concurrieron a la comisaría. Un tercer vendedor senegalés se comunicó con el Colectivo para la Copadi y el Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi), que apoyaron la denuncia en la comisaría 16ª. A pesar del tono racista de este ataque (algo que considera como agravante a la hora de establecer una pena) y de la presencia del Inadi en la seccional, los hechos quedaron radicados como “disparo de arma de fuego con lesiones”. Las víctimas, según denunciaron abogados de la Copadi, fueron tratadas en todo momento “como sospechosos, como si fueran los imputados”.
Aunque declararon en la comisaría para poder radicar la denuncia, los inmigrantes senegaleses no ampliaron sus dichos porque sus asesores legales, al igual que ellos, desean tener un traductor wolof (su lengua materna). Podrían hacerlo el lunes, si es que el miedo no cunde entre ellos o los testigos. “Al ser liberado sin ningún tipo de restricción, ahora el acusado puede entorpecer la causa: ir al bar y presionar a los testigos. Además, desde el juzgado no dictaron medidas de protección para las víctimas. De hecho, fue muy difícil convencer a los dos vendedores para que hicieran la denuncia porque estaban muertos de miedo. A uno, al que fue insultado dentro del bar, hace seis meses un policía bonaerense le disparó en la feria de La Salada y casi le sacan un dedo”, refirió Luciana Sánchez, de la Copadi.
La causa quedó a cargo de la jueza Alicia Iermini, del Juzgado de Instrucción 48 de la Justicia Penal nacional. Allí también quedaron el arma reglamentaria y el casquete de la bala. La Defensoría del Pueblo de esta ciudad fue informada y se presentará como tercero interesado en la causa. “Estamos frente a un colectivo de personas extremadamente vulnerables. Son pobres, son negras y no hablan español”, recordó a este diario abogada de la Copadi, “uno de ellos se ocultó y nos comunicamos con él por medio de su hermano. El otro tuvo que cambiarse de hotel y estamos pidiendo que reciban algún tipo de subsidio”.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-127906-2009-07-08.html

lunes, 6 de julio de 2009

Afroargentinos en diario Rio Negro

El tema de los afroargentinos gana visibilidad, como muestra esta nota del diario Rio Negro. Me llamó especialmente la atención la infografía, que incluye información que por lo general no circula masivamente -los periódicos negros, por ejemplo. Una buena idea, para mejorar con más datos.
(doble click en la imagen para agrandarla y leer la infografía, o sino ver la dire abajo)

Diario Río Negro, domingo 24 de Mayo de 2009
Los negros invisibles
Por Horacio Licera
La historia oficial redujo a los negros al relato escolar de la servidumbre o la venta de mazamorra. Nuevas tendencias antropológicas supieron ver que poetas, coroneles, diputados, maestros de música y periodistas también fueron negros, a pesar de que las guerras y un relato histórico excesivamente europeo conspiraron para invisibilizar su cultura y su descendencia.


Para ser justos quizás haya que oscurecer un poco la historia blanca y europea y agregarle un tinte negro y africano a nuestra descendencia cultural.
A pesar que la cultura africana quedó oculta en una capa histórica profunda y es la cultura europea, y en especial la española y la italiana, quienes terminaron modelando nuestra identidad nacional más reciente, llama la atención la desproporcionada parcialidad con que la historia y los historiadores trataron la indubitable influencia africana en nuestra cultura.
Este proceso de invisibilización comienza en las aulas cuando nos enseñan que los negros eran mayormente esclavos o vendían velas o empanadas como si no hubieran tenido capacidad o habilidad para realizar otras tareas.
En la escuela de los años sesenta jamás nos dijeron que el Sargento Cabral era negro ni que Cayetano Silva -el compositor de la marcha de San Lorenzo- era negro. Tampoco nos dijeron que hubo coroneles del ejército negros, maestros de música y escribanos.
La generación del ochenta que encauzó a la Argentina en los carriles de la modernidad positivista y liberal bajo el lema "orden y progreso", lo hizo con el convencimiento que para lograr sus objetivos, la población tendría que mostrar un perfil blanco y europeo. De hecho la suspensión del comercio esclavista, las guerras y las pestes diezmaron a la comunidad africana. El relato de su cultura, a pesar de haber quedado resguardado en la historia, también parecía estar oculto bajo un velo opaco.
Como si fuera la inercia blanqueadora y europeizante de aquella generación sarmientina, esta ignorancia se mantuvo hasta hace pocos años. Recién en la década del ochenta, democracia por medio, nuevos investigadores comenzaron a leer de otra manera la historia de nuestro pasado colonial y lentamente la cultura africana comienza a debelarse.
Profesiones y oficios
La comunidad negra en la época de la colonia desempeñaba todas las profesiones que ofertaba aquella sociedad, menos las negadas por la ley: sacerdote o funcionario público Incluso estas, en años posteriores hicieron una excepción.
Más allá de la servidumbre y trabajos de zanjadores, carreteros y leñadores, desempeñaron los oficios de zapateros, panaderos, peluqueros, marineros, matarifes y todas las tareas del campo.
Tomás B. Platero, de padre africano, logró superar los prejuicios sociales y se recibió de escribano en 1882 instalando su estudio en La Plata.
El coronel José María Morales, a su tiempo se desempeñó como senador y Convencional Constituyente. Agustín Sosa, teniente coronel, fue diputado provincial y también Convencional. A partir de 1850 los afros argentinos fundaron varias mutuales como la Sociedad del Carmen y Socorros Mutuos. Estas entidades brindaban la asistencia médica y la compra de medicamentos, servicios fúnebres, e incluso algunas tenían salas de bibliotecas.
Se conocen quince periódicos que imprimían editores negros para la gente de su comunidad.
Horacio Mendizábal el más reconocido de los escritores negros publicó" Primeros Versos" y "Horas de Meditación", con versos en francés e italiano. Manuel Posadas fue periodista y músico al igual que el multifacético Gabino Ezeiza periodista, músico y payador.
Las milicias negras se destacaron por su bravura como en la batalla de Maipú donde un regimiento de mulatos y africanos de Tucumán cargaron contra las tropas realistas provistas de armas de fuego, tan solo con sus machetes zafreros. Murieron el 80% pero se ganó la primera y decisiva batalla en la campaña de Chile. Sus huestes fueron la mitad de la soldadesca en el ejército que cruzó los Andes. Más de 2.000 y después de la campaña regresaron sólo 143.A estas guerras le siguieron la del Paraguay y las contiendas entre Unitarios y Federales.
Los negros y el tango
Una manera de rastrear los orígenes del tango es seguir la etimología de la palabra. Según Oscar Escalada (Universidad Nacional de La Plata) todo comenzó con la voz quechua Tambo que significaba lugar de reunión. Evolucionó con el reemplazo de la conjunción "b" por "g" (Ej.: agüelo por abuelo) y la nasal "m" se adaptó a su consonante posterior, quedando en "n".
Ortiz Oderigo, antropólogo y autor del único diccionario de africanismos, es terminante en su definición y remite el origen a una corrupción de la "palabra africana Shangó o Changó, dios del trueno, numen de la música y dueño de los tambores.
En todo caso, cualquiera de las dos acepciones atraviesa la cultura africana por sus mitos o por sus lugares de reunión. En 1816 el cabildo de Buenos Aires dictaba esta resolución: "Se prohíben los bayles conocidos con el nombre de tangos, y solo se permiten a extramuros en ..."
Según estos investigadores y otros autores, el tango tiene como matriz el candombe con la mixtura de La Habanera y el Fandango, estas dos últimas, danzas de "ida y vuelta". Se denominaban así a los ritmos que habían salido de las Indias hacia España y habían vuelto a las Indias. La Habanera, de raíz negra, fue de Cuba a España, y de España al Río de la Plata. Al fandango lo define claramente el Diccionario de la Real Academia Española en la edición de 1732: "baile introducido por los que han estado en los Reinos de las Indias, que se hace al son de un tañido mui alegre y festivo".
El músico argentino Pompeyo Camps, en su ensayo "Tango y Ragtime", nos dice que "?existen sobrados argumentos filológicos para demostrar que el tango es de procedencia negra". En todo caso restaría descubrir cuánto de Habanera y qué de Candombe, ambas también de origen negro.
La sensación térmica es que el tango nació alrededor de 1920 en los conventillos atestados de italianos y españoles. Pero la temperatura real es que la fiebre tanguera ya había nacido muchas décadas antes en los barrios de San Telmo y los quilombos del bajo Retiro. Incluso era más viejo que La Marcha de San Lorenzo que se estrenó en 1902, compuesta por Cayetano Silva, también músico negro.
Fue en 1896 que el Tango recibió su diploma oficial aceptado por todas las academias tangueras contemporáneas. Se estrenó el primer tango "de autor" editado, El Entrerriano, del músico negro Rosendo Mendizábal.
Decadencia e invisibilidad
La decadencia de la raza negra tiene muchas explicaciones conocidas y otras no tanto como lo fue el bajo índice de natalidad, del orden del 1%. Para Daniel Schávelzon autor de "Buenos Aires negra", "es la más conmovedora de las resistencias pacíficas a la opresión...". A esto se sumó la altísima mortalidad infantil (44%), la fiebre amarilla y las guerras .
Miguel Cané en representación de aquellas ideas sarmientinas pontificó:"?aquí somos todos blancos, lo que no corresponde a esas características tiene tan poca importancia como la de los gitanos en España o en Inglaterra". Sus palabras fueron admonitorias, la población negra en 1878 fue solo del 2%.
Es aquí quizás donde comienza la invisibilización historiográfica en el relato de su descendencia y de su cultura: La omisión en las estadísticas. La exclusión de su producción cultural en libros de historia y de texto. La ceguera de no ver ni valorar las trazas de cultura africana en nuestras palabras, en nuestra música. El olvido de su heroísmo en las batallas por la independencia. Que mejor ejemplo que la película "El Santo de la Espada" que vimos miles de niños en la escuela primaria. Cuando en el Ejercito de los Andes la mitad eran soldados negros, muestran sólo uno. Una mujer, que era interpretada por una actriz blanca.
El historiador americano Reid Andrews en su trabajo publicado en 1980 descubre quizás el primer indicio de datos confusos en aquel censo de 1878. El más importante fue que de las tres categorías de razas se habían reducido a dos: blancos y negros. Los mulatos o trigueños, su descendencia, se habían contabilizado como blancos. Se los había blanqueado.Andrews contrasta estos datos recurriendo a los numerosos diarios negros de la época donde no se evidencia el problema de la disminución demográfica y por el contrario muestran una intensa actividad social.
Alejandro Frigerio, antropólogo, analiza la invisibilidad como un fenómeno que aunque parezca contradictorio, involucra a los investigadores que estudiaron el tema posteriormente. En 2003 "Todo es Historia" publica "Los esclavos negros: Por qué se extinguieron?". "A pesar de que en la editorial aclara "reintegrar a los afro argentinos a la historia, al elegir titular esclavos y extinción indica la imposibilidad de visualizarlos como otra cosa que "esclavos" y sin otra posibilidad que la de su "extinción".
Muchos trabajos de Rodríguez Molas y Oderigo, continua Frigerio , adolecen de cierto purismo cultural que los llevó a menospreciar aquello que no tuviera profundas características "afro". Al no aceptar los procesos de hibridación cultural, dejaban anclada en el pasado a la cultura africana y sus descendientes.
Los africanos de hoy
En 1996 dos activistas negros y canadienses visitaron Argentina para detectar e invitar a grupos negros locales a un programa de ayuda Grupos Minoritarios del BID. Una de ellas fue María Magdalena Lamadrid, descendiente de los negros esclavos argentinos y Miriam Gómez, perteneciente a la primera generación de afro argentinos caboverdeanos que llegaron en la primera mitad del siglo XX.
Cuenta María que cuando llegó al aeropuerto, la detuvieron por seis horas como sospechosa de falsificar el documento ya que la funcionaria de migraciones opinaba que "no podía ser argentina si era negra".
Fue este hecho que la decidió a fundar la ONG "África Vive" para reivindicar el rol del negro en la historia y la sociedad argentina. En el 2005 la Asociación Caboverdeana el INDEC y la Universidad Tres de Febrero realizaron un censo sobre descendientes africanos y el 5% de los argentinos reconoció ser de descendiente de raza negra, es decir que hay casi dos millones de afro argentinos.
Estos dos pequeños grupos de descendientes intentarán contagiar el orgullo de la cultura africana a sus congéneres.
Pareciera que todo depende de ellos, de su constancia en ganarle al desánimo, que nosotros, el resto de la sociedad, comprendamos el legado, tantos años invisibilizado, de los hijos de África a este país. Una tarea enorme, quizás demasiada.

Fuente de la nota:

Infografía: