miércoles, 17 de abril de 2013

17 de abril: Cumpleaños de Pocha Lamadrid

Foto: Ana Cea

He dicho, y repito, que el rol de Pocha (María) Lamadrid en la creciente visibilización de los afroargentinos ha sido crucial. 
Su labor pionera en Africa Vive llamó la atención de los medios nacionales y de algunos funcionarios gubernamentales -porteños y nacionales- de manera inédita -en épocas en que las puertas no se abrían con la facilidad actual. 
A las pruebas me remito ...

  Tapa del diario Clarín, 24 de agosto de 2002

¡Muy feliz cumpleaños Pocha! 

(Click en la imagen para agrandarla y leer la nota)

Agradezco a Ana Cea por la foto

Ver también: http://alejandrofrigerio.blogspot.com.ar/2012_04_17_archive.html
La nota de Clarín en: http://edant.clarin.com/diario/2002/08/24/s-03001.htm
También: http://edant.clarin.com/diario/2002/08/04/s-03801.htm

martes, 16 de abril de 2013

Capoeira angola en famosa revista de artes marciales (1988)

 (click en las imágenes para agrandarlas y leerlas)

En 1988, el marido de una compañera mía de la universidad, que era editor de la entonces muy conocida revista Karate/Kung Fu Illustrated, al enterarse que practicaba capoeira me pidió una nota sobre el  tema. Como poco se sabía de la capoeira angola en Estados Unidos en esa época, me atreví  no sólo a escribir algo, sino también a ilustrarlo con fotos (algo absolutamente necesario para la revista).


Allá fuimos con dos de mis amigos capoeiristas, Yves Marton (mi partenaire en las secuencias) y Elba Serrano  (la fotógrafa) y el resultado fue un artículo pionero en el tema. 
La revista llegó a Brasil, y por suerte obtuvo la aprobación de los principales referentes de la Angola entonces -los mestres del GCAP. Como estaba en inglés, no creo que mi propio mestre, João Pequeno, la haya visto.


Me gustó que en la tapa estuviera Bruce Lee, lo que hizo que ese número de la revista fuera, particularmente, un éxito de ventas...


Sé que a algunos mestres de capoeira regional  que estaban hacía tiempo en Estados  Unidos (particularmente uno que siempre admiré)  no les gustó tanto que un neófito lo escribiera, pero bueno,  el pedido del editor también se debió a mis credenciales de antropólogo. 
En un momento en que la capoeira regional acaparaba la atención, fue bueno aportar a la visibilización de la capoeira angola en un contexto en que era todavía poco conocida.


Poco más tarde, escribí una versión más larga y "académica", que salió publicada en  una reconocida revista brasilera de ciencias sociales, y se puede leer aquí:

viernes, 12 de abril de 2013

La Virgen Patrona de Angola, a Luján

"Mamã Muxima" (Madre del Corazón), patrona de Angola


(de AICA - Agencia Informativa Católica Argentina):
"El próximo domingo 14 de abril se realizará en la basílica de Nuestra Señora de Luján la entronización de una imagen de la Virgen María bajo la advocación de ‘Mamã Muxima’ (Madre del Corazón), patrona de Angola. 
Para la ocasión, se aguarda que unos 100 peregrinos de aquel país africano, junto a otros tantos misioneros, concurran este domingo al santuario nacional. La comitiva llegó al país este viernes, y según informaron, buscan dejar una porción de la “rica sensibilidad y espiritualidad del pueblo angoleño condensada en este regalo para Luján”. 
La ceremonia de entronización será acompañada, entre otros, por el cardenal Alexandre Do Nascimento, arzobispo emérito de Luanda, y el prelado argentino Jesús Tirso Blanco SDB, obispo de Lwena, quien celebrará también este domingo el 27º aniversario de su llegada como sacerdote misionero a Angola. 
“El 14 de abril de 1986 pisé por primera vez Lwena, donde estoy ahora como obispo. Era mi primer lugar como cura. Unos 27 años más tarde, ofrezco el tiempo, las amistades, las faltas, los proyectos y las muchas intenciones a Aquella que me acompañó, me cuidó y me protegió en tantas guerras de adentro y de afuera, en momentos de paz y en otros no tan calmos", expresó monseñor Blanco en un mensaje difundido por redes sociales. 
La llegada de la comitiva angoleña responde a una iniciativa de la embajada de aquel país en diálogo con el Episcopado argentino, considerando que hay muchos argentinos misioneros en Angola y muchos angoleños en la Argentina. 
El sábado 15, a las 19, monseñor Blanco celebrará misa en la parroquia San Carlos y basílica de María Auxiliadora, en el barrio porteño de Almagro. 
El domingo, en tanto, la comitiva partirá a Luján a las 7, y luego de una celebración eucarística y el encuentro fraternal con los peregrinos, procederán a llevar la imagen de ‘Mamã Muxima’ a la cripta de la basílica, donde permanecerá junto a otras tantas advocaciones marianas de América y del mundo que los peregrinos han ofrendado durante años a fin de cultivar la veneración de María. 


Una catequesis especial sobre la Virgen de Luján y el negro Manuel 
El arzobispo electo de Buenos Aires, monseñor Mario Aurelio Poli, llegó esta mañana proveniente de Roma, donde permaneció tres días junto al santo padre Francisco, y antes de regresar en vuelo hacia La Pampa, brindó una catequesis sobre la Virgen de Luján a los peregrinos africanos. 
Anoticiado del motivo del viaje, y de la peregrinación que realizarán al santuario nacional de Luján, monseñor Poli les dijo: “Ustedes van a llevar a su Virgen, la cual yo no conozco. Descubrirán que es una basílica hermosa, que nosotros llamamos el ‘Santuario Nacional de la Fe’. Y todo eso comenzó con un señor que encargó una imagen de la Inmaculada Concepción, allá por el año 1625, desde el Brasil, pero en vez de una imagen, le enviaron dos. En el mismo viaje, traían a un negrito, en ese momento esclavo, que habían comprado en una subasta”. 
“La historia se empezó a tejer ahí –añadió-. Suponemos que ese negrito tenía entre 10 y 12 años. No sabemos nada más, aparte de su origen, del que ya les voy a contar. Este negrito fue destinado a una estancia por el camino, y por el camino, la caravana que llevaba las imágenes de la Virgen se paró. A la mañana siguiente, los bueyes que tenían las imágenes no tiraban. No se movían. Todas las crónicas que conocemos hablan de este particular acontecimiento”. 
“Fue entonces cuando una voz inspirada, casi a media lengua -porque recién llegaba-, la de este negrito Manuel, dijo que bajen alguno de los cajones. Bajaron uno de los cajones, pero igual no se movía. Con el mismo temple, dijo a viva voz: “Truequen los cajones”, es decir, “Cambien los cajones”. En ese momento, sin que nadie hiciera nada, los bueyes comenzaron a tirar. Y en el cajón que bajaron encontraron una bella imagen de la Inmaculada Concepción. Y como esto ocurrió a orillas del Río Luján, le llamamos Nuestra Señora de Luján”, enseñó el arzobispo. 
El prelado expreso que ‘el negrito Manuel’ es “clave” para entender la devoción del pueblo argentino a esta advocación mariana. “Él le hizo una ermita, y cuidó durante 40 años que estuviese siempre limpia y con florcitas. Pero sobre todo, le enseñaba a rezar a los peregrinos. Y su dueño lo dedicó a cuidar la imagen. Durante 40 años, estuvo destinado, en medio de la pampa india, a cuidar a la Virgencita”, reiteró. 
Promediando su catequesis, monseñor Poli explicó que las antiguas crónicas sostienen que el negro Manuel pudede haber venido desde Angola, aunque también se sospecha que haya sido original de Cabo Verde. No obstante, la segunda hipótesis perdería fuerza ya que aquella región era un punto de embarque de esclavos. “No sabemos si es de Angola o de Cabo Verde –admitió-. De hecho sí que es africano, pero para nosotros es un santito nuestro”. 
Finalmente, monseñor Poli relató una anécdota que perdura en el tiempo sobre el negro Manuel, la cual relata que, al querer ser destinado a otras tareas por un hacendado, éste respondió: “Soy de la Virgen nomás”. 
“¡Cómo nos gustaría a los obispos, sacerdotes y religiosas que somos de la Virgen! Ser de Ella. Así que, si se animan a decirlo, vamos a repetir esta jaculatoria del negro Manual sobre nuestra mamita del Cielo, que es la Virgen María”, dijo. 
“¡Soy de la Virgen nomás! ¡Soy de la Virgen nomás! ¡Soy de la Virgen nomás!”, repitieron los peregrinos angoleos junto al prelado. Momentos más tarde, monseñor Poli acompañó a los miembros del episcopado angoleño a una visita por las instalaciones de la curia, que fue guiada por monseñor Joaquín Sucunza y en la cual conocieron los lugares donde solía estar el cardenal Bergoglio."

Agradezco a Fabián Flores


sábado, 6 de abril de 2013

El caso José Delfín Acosta Martínez en los medios

 revista Noticias, 19 de abril de 1997
(click en las imágenes para agrandarlas y leerlas)

(Sin intentar hacer un análisis, que quedará para otra oportunidad): 
Algunos de los artículos aparecidos en los medios (digamos más importantes) sobre la muerte de José Delfín Acosta a manos de policías racistas. Como se puede apreciar (también salió en otros diarios como Crónica y Popular) la cobertura no fue pequeña, y aunque se le daba cierta importancia a la versión policial, también se dudaba de ella, en una época signada por abusos policiales de todo tipo. 
Lo que casi ningún medio resaltaba era el carácter de "negro" de José, ni las obvias motivaciones racistas del homicidio. Aún más que hoy, el racismo todavía no había entrado en la agenda de los medios.

 Página 12, 30 de abril de 1998

Página 12, 8 de mayo de 1996

 
Clarín, 9 de abril de 1996

 
 Página 12, 9 de abril de 1996 (1)

 Página 12, 9 de abril de 1996 (2)

viernes, 5 de abril de 2013

Homenaje a José Delfín Acosta Martínez


Del blog del Movimiento Afrocultural:
"JOSE DELFIN ACOSTA MARTINEZ, fue un Luchador por los derechos del pueblo negro. Fue Maestro, promotor de la capoeira, del candombe, del tango, y fue también investigador de la cultura afro del Río de La Plata. Tenía 32 años, cuando el 5 de Abril de 1996, salió en defensa de dos jóvenes afrobrasileros que estaban siendo detenidos por la policía sin razón. Fue llevado a la comisaría 5• (Lavalle 1948) y asesinado a golpes por la policía. El caso a pesar de haber llegado a la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, sigue impune"

Abajo: Una nota que escribió José para el periódico "Mundo Uruguayo", editado por la comunidad uruguaya en Buenos Aires, en una época en que la cultura afro estaba mayormente ausente de las discusiones por la "uruguayidad" -especialmente en el exterior. Si no me equivoco, en la tercera foto José personifica al gramillero.

(doble click en la imagen para agrandarla y leerla) (6-12-1992)

Ver también: http://alejandrofrigerio.blogspot.com.br/2012/04/jose-delfin-acosta-martinez-in-memoriam.html

viernes, 29 de marzo de 2013

"El negro (disecado en el museo) de Banyoles"



Hace unos días, el escritor Juan Forn rescataba, en el diario Página 12, la historia del "Negro de Banyoles" -el cadáver disecado de un hombre bosquimano (?) que fue exhibido durante años en un museo en un pueblo catalán, hasta su repatriación a Botswana en el 2000. Una rápida búsqueda en internet revela la persistencia de un uso algo más contemporáneo de su imagen...

Contratapa, Página 12,  22 de marzo de 2013
Ese negro es nuestro
Por Juan Forn

En 1892, un taxidermista catalán llamado Francesc Darder volvió a pie desde Génova hasta Barcelona acompañando a un elefante llamado Aví. Acababa de comprarlo a un circo y no había vagón de tren suficientemente sólido para transportarlo, así que optó por hacer todo el trayecto caminando junto a su flamante adquisición. Su plan era convertir a Aví en la atracción principal del zoológico de Barcelona, si lograba convencer al ayuntamiento de usar para ese propósito los pabellones que habían quedado vacíos en el Parque de la Ciudadela, luego de la gran Exposición Universal de 1888. Darder ya se había hecho traer cinco camellos en barco desde Argel y prometía donar además un león, un gorila y una jirafa; incluso había rediseñado de su propia mano cada uno de aquellos pabellones abandonados, porque creía que los animales no debían estar en jaulas, sino en “habitáculos más espaciosos que las casas de pescadores del barrio de la Barceloneta”.


El problema era que Darder no era muy respetado por la Academia de Ciencias de Barcelona. Hijo de un matarife que había hecho fortuna, el joven Francesc aprendió solo las técnicas de la taxidermia y dio rienda suelta a su pasión por la zoología carteándose y visitando a colegas de toda Europa, a quienes les compraba cuanto animal embalsamado estuvieran dispuesto a venderle. Todas esas piezas las tenía en exhibición en una suerte de bizarro museo de curiosidades en los altos del Café Novedades, sobre el Paseo de Gracia. A los académicos de la época les daba tanta tirria el afán exhibicionista de Darder, que lograron alejarlo del zoo e incluso borrarlo de sus actas de fundación, a pesar de Aví y los camellos. Desilusionado y aquejado de gota, Darder se fue al pueblo de montaña de Banyoles, en cuyo lago hizo un criadero de peces tan exitoso que el pueblo creó la Fiesta Anual del Pez y lo condecoró como hijo adoptivo. En retribución, Darder trasladó su colección de piezas embalsamadas a una casa que, un año antes de morir, donó al pueblo con el nombre de Museu Darder. A nadie le llamó especialmente la atención que la pieza Nº 1004 del catálogo no fuese un animal sino un ser humano, un bechuana muy bajito, con su lanza y escudo y tocado de plumas y un taparrabos estratégicamente colocado para su exhibición en público, como un animalito más en la colección de piezas embalsamadas del Museu Darder.

Foto: Diari de Tarragona

La chapa sólo decía: Bosquimano, o quizá bechuana, del Kalahari. Sin nombre, sin fecha de nacimiento o de muerte. Un hombre sin nombre no es un hombre. Así había sido ingresado al país: como “fauna animal”, no como “restos humanos”. Así había llegado a Europa, cincuenta años antes. Más precisamente a París, a la Maison Verreaux, el inmenso salón donde se exhibían y vendían los mejores animales embalsamados del mundo. Los hermanos Jules y Edouard Verreaux partían una vez al año al Africa, uno de ellos cazaba o compraba los bichos que podía y el otro los embalsamaba en un taller en Ciudad del Cabo, y de ahí los fletaban a París, donde su padre los vendía a los museos o coleccionistas interesados. En las salas de la Maison Verreaux se codeaban Julio Verne y naturalista Couvier. Cuando la Maison cerró sus puertas en 1878, el Museo de Historia Natural de Nueva York compró gran parte de su colección de animales; el resto se vendió al menudeo. Ningún museo se interesó por el pequeño bechuana: no era un faraón egipcio embalsamado por sus congéneres según técnicas y ritos milenarios; era sólo un anónimo aborigen africano eviscerado a las apuradas por uno de los hermanos Verreaux después de que el otro saqueara la noche anterior una tumba en el yermo donde había visto a unos nómadas enterrar a uno de los suyos. Darder no sabía nada de eso cuando compró la pieza y se la llevó a Barcelona; y nadie lo supo hasta más de un siglo después. El bosquimano, o quizá bechuana, estuvo acumulando polvo adentro de su vitrina de vidrio en Banyoles (una vez al año le daban una mano de betún, porque el uso de arsénico durante el embalsamamiento le había decolorado la piel) hasta que en 1991, un médico negro haitiano llamado Alphonse Arcelin, residente en la cercana localidad de Cambril, lo vio en un paseo casual de fin de semana e inició una campaña de un solo hombre contra el racismo del pueblo de Banyoles.

Blog El Mundo - 2008

Al año siguiente se celebraban los Juegos Olímpicos en Barcelona y algunas pruebas de canotaje se realizarían en el lago de Banyoles. Arcelin escribió a Kofi Annan, a la Unión Africana, a Nelson Mandela, al obispo Tutu, llamando a los países africanos participantes en aquellas pruebas a boicotearlas. El gobierno socialista presionó al alcalde de Banyoles para que la pieza fuera retirada “al menos temporariamente” de exhibición. Capearon la tormenta de las Olimpíadas pero no sus efectos: la Unión Africana exigía que el bechuana fuera repatriado. Así supieron los del pueblo que su museo tenía el único hombre embalsamado en el mundo que se exponía entre animales. En lugar de abochornarse, les salió el chauvinismo: “El Negro es patrimonio cultural para nosotros”, dijeron. Comenzaron a aparecer camisetas con su imagen; las pastelerías del pueblo hacían negros de chocolate; los más cavernarios vociferaban: “¡Si se va El Negro, que se vayan todos los negros!”. Para evitar más escándalo, el gobierno español decidió devolverlo al Africa. Se lo llevaron de noche en furgoneta de Banyoles y, para evitar el oprobio de enviarlo disecado, en el Museo de Antropología de Madrid separaron lo que era propio del negro de lo que era relleno: sólo quedaron una calavera y unos cuantos huesos; no se atrevieron a agregar la piel, para que no quedara en evidencia que la habían embetunado año a año en el Museu Darder.

Diario ABC - 2002

A esa segunda profanación se le sumó una tercera. En octubre del 2000, en un acto de gran despliegue mediático, los restos llegaron a Gaborone, capital de Botswana, para ser enterrados en el parque Tsholofelo. “Devolvemos lo que nos han pedido; hemos quitado lo que no era suyo”, dijo el enviado del gobierno español. Los curiosos tuvieron ocasión de rendir sus respetos al repatriado en una capilla ardiente: lo que había para ver era un ataúd infantil con mirilla y una calavera y un puñado de huesos adentro. La ceremonia del entierro no incluyó ningún rito tradicional, ni danzas ni vestimentas tribales. No hubo presencia visible del pueblo originario del difunto, porque en las autopsias y análisis realizados en Madrid no se pudo determinar si el negro era bosquimano o bechuana (Botswana acogió el cuerpo por pedido de la Unión Africana). Sólo un hombrecito envuelto en una capa de piel de leopardo y cetro de cola de antílope, un lunático llamado Emmanuel Mogomela, conocido en la ciudad porque decía pertenecer a toda etnia que recibiera reparación del gobierno, se presentó para despedir a “su tatarabuelo”. El corresponsal de un diario español se le acercó a pedirle declaraciones acerca de su antepasado. Mogomela se limitó a decir: “Era un hombre negro que no sé dónde estaba, pero ahora está donde tenía que estar”.

Agradezco a Fernando Ezequiel Lombardi

Otras notas:
http://www.diaridetarragona.com/033495