martes, 14 de febrero de 2012

Little Dominicana en Constitución


La Nación de ayer trae una interesante nota sobre lo que denomina el (creciente) "barrio dominicano" en Constitución.
Me llamaron la atención las fotos en la(s) peluquería(s), lugares que cada vez más -quizás por las películas?-  aparecen como el locus de la etnicidad.
También que en Buenos Aires, la "afro-latinidad" aparece como un componente relevante de la "identidad dominicana" (al menos en el discurso de la presidenta de la Asociación de Residentes) mientras que no suele serlo en su lugar de origen: allí los "negros" son los (inmigrantes y vecinos) haitianos.
La nota generó varios comentarios, que como siempre con estos temas comenzaron bien racistas, aunque ahora aparecieron algunas voces bienpensantes.


Se puede leer online en:

lunes, 13 de febrero de 2012

Fiesta de Iemanjá en Mar del Plata: Acciones y reacciones

Todo emprendimiento exitoso llevado a cabo por minorías genera una reacción social. En la foto, carta de lector al diario La Capital de Mar del Plata preocupado por el éxito de la fiesta de Iemanjá.

(click en la imagen para agrandarla)

Es "sólo" una carta de lectores -pero está en un lugar muy visible, plagada de falsedades (por no decir mentiras) y con la mala imagen que tiene la religión puede resonar con los prejuicios de muchos. Por otro lado, el argumento subyacente ("estoy a favor de la libertad de cultos pero ésta es en realidad una secta") ya llevó, hace quince años, a un pánico social que afectó severamente la libertad religiosa de millones de argentinos. Es una razonamiento falaz, inquisitorial, que merece ser denunciado cada vez que aparezca.
Abajo, la respuesta que envié al diario, señalando estas inexactitudes. Es de esperar que la publiquen, con el mismo grado de visibilidad. De lo contrario, se puede sospechar mala intención... 

 Foto: Rocío Frigerio

Cartas al Director – Diario La Capital de Mar del Plata (enviada el 14/2/2012)

Señor Director:
Como antropólogo especializado en el estudio de las religiones afroamericanas –con veinticinco años de experiencia en su desarrollo en nuestro país- y como testigo de la bellísima fiesta de Iemanjá realizada hace pocos días en Mar del Plata, no puedo dejar de señalar los gruesos errores de interpretación que se manifiestan en una reciente carta de lectores a vuestro diario.
Primero y principal, el Estado argentino sí reconoce a las religiones de origen africano –ya sea que se autoidentifiquen como “umbandistas” o practicantes de “religiones africanas”. Basta ir a la página web de la Dirección General del Registro Nacional de Cultos –donde están inscriptas todas las asociaciones religiosas no católicas- y verificar que figuran al menos 206 templos registrados con la palabra umbanda en el nombre –muchos otros están inscriptos como “centros de religión africana” o “africanista”. Una federación de templos está también reconocida bajo el acápite “diversidad religiosa” de la Dirección Provincial de Culto del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y la propia fiesta de Iemanjá figura en el “calendario religioso” (mes de febrero) de ese organismo.  Este pasado 2 de febrero el INADI organizó una ceremonia para Iemanjá en la ribera de Quilmes (como muestra su página web), lugar donde ofrendan centenares de templos umbandistas –otros lo hacen en las costas de Olivos y Vicente López.
Puedo dar fe –habiendo asistido dos veces- que la fiesta de Iemanjá que se realiza en Mar del Plata es una de las mejor organizadas y más bellas que ví (comparándola con las varias que presencié en diferentes ciudades de nuestro continente). Merece sin duda las declaraciones de Interés Turístico Permanente otorgada por el Emtur de Mar del Plata, de Interés Cultural Permanente por la Secretaría de Cultura de Gral. Pueyrredón y de Interés Turístico por la Secretaría de Turismo de la Provincia de Buenos Aires. 
Las valoraciones que el lector realiza sobre la teología umbandista son tan sólo juicios personales. Las religiones de origen africano en América han sido y son objeto de estudios académicos desde hace cien años, y hace por lo menos sesenta que nadie las considera animistas, ni idolátricas, etc. Los umbandistas creen en un dios único, Olodumare, y que debajo suyo están los orixás africanos que son quienes rigen los distintos aspectos del planeta, la persona y nuestra cultura. Ningún estudio de los muchos realizados sobre el tema en diferentes países considera que sean “sectas”  o que “capten” fieles con prácticas desleales y mucho menos que sean “socialmente no recomendables” –a excepción de los primeros trabajos escritos en la década de 1910 que manifiestan evidentes prejuicios raciales y evolucionistas.
Ocupar el espacio público para manifestar la propia fe religiosa es un derecho constitucional de los miles de ciudadanos argentinos que practican las religiones de origen africano en el país.

Alejandro Frigerio (Doctor en Antropología por la Universidad de California, Los Angeles e investigador del CONICET) 
(Esta carta refleja mis opiniones profesionales y no las del CONICET)
http://www.alejandrofrigerio.com.ar 


PD: Mis afirmaciones se pueden corroborar en los siguientes sitios:
http://inadi.gob.ar/2012/02/celebracion-del-dia-de-yemanja/

Foto: Rocío Frigerio

El organizador de la ceremonia, el Babá Hugo de Iemanjá, también envío una carta al diario:

Buenos Aires, 14 de febrero de 2012
Sr. Director del Diario LA CAPITAL

Don Florencio Aldrey Iglesias:

Me dirijo a Ud. con el fin de responder el insensato escrito publicado por el señor Julio Valpuesta, conocido visitante de esta misma sección en su ¿“nota”? “La reunión umbanda”.
En primer lugar, y como aporte a la pregunta de Valpuesta acerca de “¿qué puede decir un cristiano comprometido que escribe contando con la generosidad editorial de Multimedios La Capital (…) respecto de la manifestación de los umbanda…? Me permito explicar que:
a) un cristiano comprometido debería callar antes que pecar de absoluta ignorancia y de malversar ostensiblemente la realidad ante la opinión pública.
b) La religión africana es, mal que le pese a Valpuesta, simplemente eso, una religión por mucho que le pese al susodicho indignado. Y el Reino de Iemanjá Bomí, asociación desde la que organizo la ceremonia desde hace 28 años, cuenta con la debida inscripción en el Registro Nacional de Cultos numero 1581, como consta en la Municipalidad de Mar del Plata, en Provincia, Nación y por supuesto, en el INADI, Instituto con el que trabajo y en el que radicaremos la pertinente denuncia luego de esa carta lesiva y de obvia animadversión publicada en vuestro medio.
En cuanto a los conceptos por demás erróneos y denigrantes con los que Valpuesta se refiere a la religión africana en su Carta al Director, prefiero ahorrar explicaciones y correcciones que cualquier lector culto puede encontrar en numerosos libros de teología o antropología o pidiendo auxilio intelectual en la Universidad, en cambio, me permito recordarle que idénticos calificativos (tales como “poderes mágicos”) podrían aplicarse a muchos pasajes de la Biblia, pero por supuesto no lo haré, consciente del valor cultural de ese Libro y por absoluto respeto a las Escrituras y sobre todo, al Dogma.
Por otra parte, jamás nos desplazamos por el Boulevard Marítimo, o sea que Valpuesta habla sobre lo que ni siquiera testimonió, y si ocupamos durante dos horas la Playa Popular es porque, además de contar con los debidos permisos (sin mencionar las numerosas declaraciones de Interés de la Ceremonia), es porque no tenemos nada que ocultar y dadas las miles de personas que concurren como fieles o simpatizantes, otras playas más pequeñas, mal que le pese al autor de la nota que “generosamente” como él bien indica publicó La Capital, nos quedan chicas, muy chicas.
Afortunadamente, como planteábamos recientemente en un debate organizado por el INADI, muchas son las personas, de otros cultos o ateas, que respetan, se interiorizan, conocen y no discriminan. Las otras, sobrellevan el peso de su ignorancia y su ofuscamiento como pueden o, en otros casos, rinden cuentas ante la Justicia. En la Argentina rige la libertad de cultos y la calumnia y las injurias están penadas ante la Ley.
 Finalmente tengo una pregunta: ¿un diario tan importante como La Capital… no chequea los datos aportados en sus cartas por sus colaboradores frecuentes? Sería bueno que así lo hicieran para evitar y evitarse reclamos.

Atentamente.

Hugo Watenberg
Director
Centro de Estudios Africanistas
Reino de Iemanjá Bomí

Otra carta enviada al diario La Capital

Foto: Rocío Frigerio

Señor director del diario LA CAPITAL:
Ref: cartas al director – La reunión umbanda-
S________________/____________d

Por medio de la presente le solicito me conceda el derecho a replica a una carta dirigida a usted, y publicada en la pagina 14 en el sector cartas al director el día lunes 13 de febrero de 2012 con el titulo la reunion umbanda.
En dicha carta el señor JULIO A. VALPUESTA se refiere a la religión umbanda con palabras del tipo de sectarios y métodos de captación aparte que libremente expresa con todo su derecho que no es recomendable.-
Es mi deber como simpatizarte de la religión afro- brasileña y un conocedor de dicha religión echar un manto de claridad sobre este tema no siendo el mas idóneo en ello, pero si muchísimo mas calificado que esta persona.-
Sus dichos aparte de parecer un extracto de algún libro de el famoso director de cine Federico Fellini más que nada por ser cómico rozando lo burdo pero tambien ofensivo y carente de información, su actitud es directamente discriminatoria ya que cataloga a una religión,( la cual si esta inscripta ante el ministerio de culto de la nación y reconocida por el estado nacional, provincial, y municipal) como sectaria y con metodos de captación ¿?. Yo me pregunto señor Valpuesta ¿ con que medios usted afirma que esta religión tiene métodos sectarios? ¿me podría describir cuales son los métodos de captación?.-
Usted aparte de hacer un muy lindo monologo, no se esta dando cuenta que su desinformación, es peligrosamente estupida ya que con sus afirmaciones lo unico que esta generando es una discriminación plena contradiciéndose a usted en sus dichos, ya que habla de la libertad de culto pero por otro lado la califica de gueto, por lo que se puede leer entre líneas. La religión umbanda cada año congrega en las orillas del mar a sus fieles y a todas las personas que quieran participar en ella y el mensaje es muy simple amor, respeto. No se discrimina a nadie y todos pueden participar de ella, es una festividad dedicada hacia la familia y no como usted expresa despectivamente “pintoresca y colorida “, “poco recomendable” yo me pregunto con que autoridad usted puede calificar a esta religión si no la practica ni conoce. Tambien le recuerdo que a la libertad de culto, exige ciertas responsabilidades, las cuales esta religión cumple y mantiene. usted no solo con esta carta esta discriminando a una minoría, y a muchas familias que depositan su fe en esta, da a pensar que si pertenece a un geto y si es cristiano le recomiendo que desempolve su biblia y la lea, ahí encontrara que “hombre: temete a ti mismo, a tu orgullo, a tu vanidad y a tu soberbia.

Matias Agustin Giamperetti
D.N.I: 30.755.975
Convencional Provincial de la Unión Cívica Radical
Primera sección electoral Provincia de Buenos Aires 

domingo, 12 de febrero de 2012

Fiesta de Iemanjá en Mar del Plata

Fotos: Rocío Frigerio y Alejandro Frigerio

El domingo pasado tuve la suerte de asistir nuevamente a la fiesta de Iemanjá que todos los años (desde hace 28) organiza el Babá Hugo de Iemanjá en Mar del Plata, junto con su familia religiosa extensa.
Qué puedo decir que no haya dicho antes, acá o en otros lugares?
Es una fiesta bellísima, y que funciona como un reloj.


Quizás un centenar -más, seguramente- de hijos de religión se forman prolijamente en la explanada del Hotel Provincial, con jarrones de flores (à la Senhor do Bonfim), barcas que serán ofrendadas, y una imagen de madera de Iemanjá traída de Nigeria que será llevada en procesión hasta la Playa Popular. Allí se realizará una corta celebración de batuque -pero con una roda compuesta por unos 300 o más filhos-  con manifestación de orixás incluídos, y luego se entregarán las barcas.


La creciente cantidad de gente -y la locura generalizada de sacar fotos con celulares, camaritas, lo que sea- en dos momentos casi desborda la organización milimétrica. Pero lo entiendo, ¿de qué se puede quejar un "registrador profesional"? ¿de no tener ya el monopolio de la cámara? 


Y de todos modos, es comprensible. La fiesta bien lo vale. Y lo mejor que se puede hacer es intentar -además de participar y disfrutar- dejar testimonio de tanta belleza. Un correctivo, o quizás tan sólo un paliativo, a la cantidad de barbaridades que dicen los medios todo el tiempo acerca de esta religión y sus practicantes.


En la procesión, seguida por una multitud de fieles, simpatizantes y curiosos (algunas conversaciones que se escuchan revelan que aún hay gente que lo ignora todo respecto de estas religiones) es imposible no querer sacar mil fotos de Iemanjá y sus barcas pasando al lado de los lobos marinos, lo que localiza inequívocamente el evento -junto con las banderas argentinas que lo encabezan.


La fiesta ha sido declara de Interés Turístico Permanente por el Emtur de Mar del Plata, de Interés Cultural Permanente por la Secretaría de Cultura de Gral. Pueyrredón y de Interés Turístico por la Secretaría de Turismo de la Provincia de Buenos Aires. 


Cuenta con el apoyo de la policía -hubo varios intentando, con algo de poca experiencia, hacer un cordón alrededor de la procesión y luego, con más éxito y ayudados por religiosos, de la roda de Batuque. Gente de la Prefectura luego ayudó a llevar el presente mar adentro, y bañeros de la playa a llevarlo hasta su barco.






Hacia el final, decenas de fuegos artificiales iluminaron la noche mientras las barcas eran llevadas mar adentro. ¿Qué mas se puede pedir?
Quien aún no haya ido, ¡agendarla para el año próximo! Vale la pena el viaje.


Este año la fiesta no tuvo la repercusión nacional que se merece (el año pasado salió una nota de una página en Clarín) pero sí se vio reflejada en los medios locales:

sábado, 11 de febrero de 2012

Orixás en las Llamadas

Foto de Martín Pereira 
(recomiendo ver su album de fotos de las Llamadas en facebook) (dire abajo)

Imposible no hacer alguna referencia a las Llamadas de Candombe de Montevideo.
En esta ocasión voy a “pegar carona” –como dirían los brasileros- en una reflexión de la mãe Susana de Oxum respecto de lo adecuado o no de la presencia de personas representando a los orixás en este desfile. Algunos pais y mães de santo a quienes respeto profundamente no están muy convencidos (por no decir se oponen) a esta representación, argumentando que el carnaval, espacio profano por excelencia, no es el lugar de estas deidades. Como ya dije en este mismo blog, algo parecido sucedió en Bahia en la década de 1980 cuando el apogeo de los afoxés y los blocos afro colocaba las danzas, cantos y vestimentas de los orixás muy frecuentemente en medio del carnaval bahiano. Entiendo muy bien esta objeción.
Por otro lado, en lugares donde las religiones afro son menospreciadas o estigmatizadas (lo primero quizás sea –cada vez menos- cierto para Uruguay, lo segundo para Argentina) el despliegue de sus deidades en contextos culturales valorizados puede ayudar a enfatizar que también son “cultura” y no mera hechicería como se suele pensar. Además de ser religión, claro.
Me parece interesante, también, el llamar la atención hacia el sustrato original étnico-racial de estas religiones, y la conexión que se establece con la manifestación cultural afro-uruguaya por excelencia, el candombe. Desplegar las múltiples formas de la cultura afro (de manera no estereotípica) dentro de su festejo mayor en Uruguay ayuda a mostrar su belleza, vitalidad y presencia en la sociedad y cultura contemporáneas.
Va también video de la televisación del paso de la comparsa Sinfonía de Ansina, donde desfilaban los orixás, así como el conjunto coral de mujeres afrouruguayas Afrogama. Una entrada aparte merecería la transmisión (con reminiscencias casi futbolera) de las Llamadas. Sin embargo, hay una interesante puesta en contexto histórico de la comparsa, con recuerdos precisos de los desalojos de Mediomundo y Ansina. Los “relatores” conocen a los protagonistas –no es un crónica genérica y meramente folklórica, sino que se resaltan a los virtuosos de distintas formas del arte. Las bailarinas y vedettes quizás se “roban” la transmisión pero sería difícil esperar otra cosa actualmente. Un tema interesante para estudiar, ¿qué imagenes se transmiten por tevé de las Llamadas y sus protagonistas?


Orixás en las Llamadas
Por Mãe Susana (Andrade) de Oxum

Las Llamadas o fiesta máxima del candombe en Uruguay, son para nosotros, corolario de un periplo gustoso que comienza con organizar los festejos de Yemanjá muchos meses antes de su día 2 de febrero, disfrutar del Carnaval de niños y de mayores, y ver llegar las fechas donde la calle Isla de Flores es la vedette, con tambores que llaman a silencio todo lo que no sea la trilogía chico, repique y piano, energía liberadora de la cual participamos siempre que podemos.
Nuestro verano tiene pocas escapadas de descanso mientras aprovechamos estos espacios inmejorables que se abren en temporada alta para la cultura afrouruguaya.
Entre tanta belleza de raíces negras, quiero destacar dos; el espectáculo de la agrupación Serenata Africana en el Teatro de Verano donde resaltan valores de la negritud en su tema central, mostrando con sutileza y verdad el arquetipo de las deidades u Orixás, presentando en el primer cuadro junto a la cuerda tradicional, dos tambores consagrados o atabaques, y un axé o maraca típicos de cultos afro.
Me pareció una genialidad y no porque yo sea afroumbandista, sino porque estos elementos tienen una misma génesis y son los más representativos de las costumbres de los pueblos esclavizados de África durante las colonias: me refiero a la religiosidad y al candombe que también tiene orígenes rituales o invocativos. Solo que debió disfrazarse de danza profana para pasar desapercibido, escapando de la censura y  prohibición al esclavo de practicar  su propia religión.
La percusión de procedencia afro en todas sus manifestaciones, es factor de integración social incuestionable.
Sinfonía de Ansina es un nombre histórico para una comparsa que se las trae en garra, arte y profesionalismo. Raigambre del barrio Palermo, es una más de la gran cantidad de sociedades de negros y lubolos  que por llamado ancestral, crecen exponencialmente hoy por hoy en este pequeño grandioso país.
Nuestra gratitud hacia ellos porque allí desfilamos con el grupo Afrogama -de blanco por ser el Padre Oxalá regente del año- representando a las divinidades que bajaron de los barcos negreros simbolizando la fe de los oprimidos, aportando luz a una cultura milenaria, muy desconocida y desprestigiada adrede por su poder de resistencia.
En un mundo donde aún se discrimina por las diferencias étnicas. Donde muchas veces es tenido como basura todo lo que sea “cosa de negros” sin chance para el análisis y la comprensión: el Carnaval es una oportunidad fantástica de mostrar al público nuestra cultura afroalegre y sanadora, tan conformadora de la identidad uruguaya como la europea y la indígena.
Conocer es imprescindible para derribar estereotipos, mitos y aprender a respetar.
Fui una vez más a las Llamadas -¡qué regalo para los sentidos!- el mismo día de mi cumpleaños 9 de febrero, con la responsabilidad de representar a la Mãe Oxum, dueña de las aguas dulces de ríos y cascadas, la que riega la tierra para que florezca la vida y protege y propicia los vientres fecundos de las mujeres.
Los Orixás son las energías de la Naturaleza y pertenecen a la cultura africana. ¡Abundantes bendiciones de salud, paz y felicidad nos prodiguen siempre desde sus reinos sagrados! ¡Axé de tambor y Carnaval uruguayo!

Fotos de las Llamadas de Martín Pereira:
http://www.facebook.com/photobookuruguay?sk=photos

miércoles, 8 de febrero de 2012

Iemanjá en Quilmes: Crónica de un día agitado...


Imposible llegar a la ribera de Quilmes para una fiesta de Iemanjá (o de Oxum, en diciembre) y no notar la diferencia entre su lado sur y su lado norte –tomando el antiguo muelle que corta el río como línea divisoria. El lado norte comienza con un pequeño destacamento policial, está mas cuidado y allí es donde se hacen las celebraciones más organizadas. Los caminitos de cemento y el pasto con que se entremezclan están en mejor estado, así como las grandes escaleras de ese material que se introducen al río. 


El lado sur está menos cuidado, pero para las fiestas religiosas afro es sin duda el lado más atractivo, con más ofrendas, más carpas donde los umbandistas pasan buena parte del día esperando para ofrendar a la tardecita y más puestos de venta de artículos necesarios para realizar ofrendas o para realizar sesiones.



En este lado más popular y más activo, sin embargo, hay que tener más cuidado de no ostentar cámaras fotográficas ya que, entre los pacíficos ofrendantes umbandistas pueden haber algunos amigos de lo ajeno intentando tomar ventaja de la propia distracción ante tanta bella ofrenda (hablo por experiencia propia). La cruda realidad del conurbano bonaerense se impone con mayor fuerza de este lado. Varias decenas de templos ofrendando individualmente, algunos con sesiones de umbanda incluídos –predomina la llegada de africanos y bahianas, aunque hay quien ha visto, todavía, pretos y crianças. Recuerdo la llegada de un Ogun que girando y agitando una botella de cerveza Quilmes, rociaba a todos los asistentes como si fuera champagne –pero esto fue otro año.



Esta vez me llamaron la atención especialmente la mejor calidad y belleza de los productos a la venta, copas y botellas decoradas para la satisfacción y vanidad de entidades de distinto tipo –todo un rubro en que la fe religiosa, la creatividad artística y la necesidad económica se dan la mano. Alejados de la producción en masa de las santerías, los artesanos/artistas/religiosos aprovechan la gran concentración de gente para exhibir y vender sus obras. La producción a la vista en años anteriores –menor y dirigida principalmente a Iemanjá- ahora se ve complementada con bastones de Exú, sombreros, pañuelos y tiaras de pomba giras y ciganas, botellas para africanos y bahianas. Un nuevo mundo que se abre a la imaginación religiosa.



Innumerables tiendas de camping florecen por todo este lado sur como hongos desbocados. A su lado, pequeños grupos de personas vestidos con remeras y largas faldas –umbandistas sin toda la ropa ritual que usarán al realizar la ofrenda- sentados o acostados evocan la imagen (sin duda prejuiciosa) de algún antiguo campamento gitano. Ya más vestidos, armando las barcas de diferentes tamaños, con decoraciones más o menos intrincadas dependiendo de las posibilidades económicas y estéticas de los ofrendantes, dan una idea más inequívoca de la naturaleza del acampamiento. Grupos algo mayores de personas y el sonar de los tambores señalan la realización de pequeñas sesiones invocando a las entidades espirituales. Como fruto de sus incantaciones, algunos africanos o bahianas, sombreros de paja tapandoles el rostro, caminan por el paseo, intercambiando bromas con los filhos que los siguen o con quienes se les cruzan.


A medida que avanza la tarde, más y más barcos o barquitos son llevados en andas, rezas, canciones y si es posible, tambores mediante, al río. Me conmueve –entre muchas otras cosas- una familia entera entrando al río –no parecen integrantes de un templo, sólo el padre, la madre, y sus tres hijos. Como ya dije antes en este mismo blog, siempre me emocionan la fe, el amor y la confianza con que centenas o miles de personas se internan, a todas horas del día y la noche en un río o mar desconocido –cuando no ferozmente contaminado- respondiendo al llamado de sus convicciones religiosos. Ojalá que sus plegarias sean atendidas con el esmero con que son desplegadas ….



Del lado norte, lo primero que llama mi atención son las velas prendidas frente al destacamento policial. Sin duda una seguranca para que todo transcurra en orden. Me sorprende gratamente que nadie la haya apagado –una muestra de la mayor libertad religiosa imperante, pese a todo, en estos dias. De este lado, como dije antes, más orden y cuidado; menos espontaneidad y variedad (por lo tanto?). Lo primero que aparece es el escenario que los miembros de la agrupación umbandista ASRAU utilizarán para pronunciar unas palabras antes de su ceremonia, con el altar movible y una gran Iemanjá que salen en procesión por el paseo. Al frente, las barcas que luego serán entregadas en el río.


Esta vez, sin embargo, su celebración se demora para participar de la ofrenda (podemos llamarla “oficial”?) que el INADI realizará en homenaje a la Reina de los Mares, como forma de "reivindicar el legado afrodescendiente”. Esta tarda en iniciarse, esperando a algún funcionario. Debajo de una carpa que abarca unas sesenta personas, hablarán, entre otros, el interventor/director del INADI y el intendente de Quilmes. Luego habrá un pequeño espectáculo de danza afro.


Tengo sentimientos encontrados respecto de esta iniciativa. Por un lado, celebro la inédita presencia oficial en una festividad de estas características. Por otro, hubiera querido una mayor integración con y de otros umbandistas presentes en el área. Pero para muchos, sin duda, el INADI es un organismo tan remoto como la ONU o la UNESCO –otra sigla más o menos (des)conocida apartada de las contingencias de su día a día. Como en otras iniciativas dirigidas a minorías, los representantes del Estado parecen más preocupados con representar su parte y simbolizar su preocupación que en realmente ejercerla y llevarla a la práctica. Los discursos, necesarios y bien intencionados, reflejan sin embargo una mayor extrañeza respecto de su objeto de la deseable. El intendente agradece a los umbandistas que organicen la fiesta allí y les da la bienvenida –con un distanciamiento que por no intencionada no deja de ser exagerado. Parece no entender que muchos de sus votantes son umbandistas, y que muchos de quienes viven en Quilmes también lo son –por eso ofrendan allí, por más que muchos vengan, claro, también de municipios vecinos. En casi todos los discursos oficiales hay sino una enunciación, al menos una sensación de un ustedes que debería comenzar a ser erradicado en aras de un nosotros. Después de todo, las preferencias religiosas no obliteran la ciudadanía compartida. Pero como suelo decir, esto es porque uno siempre espera más -aún cuando lo que hay es sin duda un avance.



Cuando aprontan las barcas del INADI para su entrega veo que avanza la procesión de ASRAU, llevando las imágenes para comenzar su propia celebración. Los tambores y las rezas de los devotos religiosos suenan doblemente genuinas y los sigo hacia su fiesta. Las nubes de lo que luego será un nuevo temporal avanzan rápidamente, y las barcas son entregadas antes de realizar la ceremonia, previendo que pronto se derramarán bendiciones acuáticas desde el cielo intentando reciprocar tanto amor…


martes, 7 de febrero de 2012

Año internacional de los afrodescendientes: Un balance provisorio

El último número de la revista online Quilombo! trae una reflexión del antropólogo argentino Nicolás Fernández Bravo sobre las consecuencias del nombramiento del 2011 como Año Internacional de los Afrodescendientes.
Esperamos seguir el debate con contribuciones subsiguientes ....

Imagen: diario La Nación


Un balance provisorio
Por Nicolás Fernández Bravo

“Está por terminar nuestro año, y creo que no tuvo gran repercusión” – afirmó hace apenas unas semanas, una artista afrodescendiente que durante los últimos años ha participado activamente de las distintas instancias en las se ha puesto en jaque la invisibilidad de la población de origen africano en Argentina. Considerando la radical ausencia que ayer nomás tenía la temática, la afirmación remite a los actuales vientos de cambio: los afrodescendientes van por más.

¿De qué ha servido la declaración de las Naciones Unidas del “Año Internacional de las y los Afrodescendientes”? Si bien resulta apresurado trazar una evaluación concluyente, sería por lo menos ingenuo pensar que la simple declaración de un organismo internacional, con independencia de su envergadura, pueda transformar el lugar que han ocupado en el imaginario moderno tanto los descendientes de africanos como su extraordinariamente rico legado. Por el contrario, la declaración apenas si permitió dar un nuevo impulso a iniciativas que grupos de afrodescendientes de distintos países –con notable fortaleza en las Américas– han venido desarrollando en pos de subvertir una narrativa que dio continuidad a formas de exclusión y marginalidad asentadas en el color de la piel....

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