miércoles, 9 de noviembre de 2011

Errare Humanum Est (3)


(click en la imagen para agrandarla)

En La Nelly siguen llevando el tema del "dólar negro" y ahora el "mercado negro" para un lado, digamos, racial o racializante.
Tengo que admitir -puedo estar equivocado- que, en general, no me parece que expresiones como "día negro", "suerte negra", "trabajar en negro" o "mercado negro" sean discriminatorias o racistas. Me parece, más bien, que hacen referencia a significados generales que los colores negro y blanco tienen en la sociedad occidental -probablemente asociados a luz y oscuridad, de probable origen judeo cristiano. Me atrevería a decir, sin ser un experto en estos temas, que probablemente estas asociaciones antecedan al sistema esclavista y sus significados no estén relacionados con el mismo, ni sus derivaciones negativas hasta nuestros días. 
Ya "día de negro/s", "suerte de negros" o "trabajar como un negro" harían referencia a determinadas personas y su condición subalterna derivada del sistema esclavista que marcó a todas nuestras sociedades hasta días actuales.
El problema, creo, no radicaría principalmente en atribuir características negativas a un color, sino más bien en adjudicar un determinado color a las personas. 
Y especialmente, hacer de este color el elemento primordial primordial que las define, y asociarlo con características negativas.
El problema principal no sería que el color negro esté asociado a características negativas, sino el hacer de este "color negro" (por otro lado, una apreciación fenotípica que varía de lugar en lugar) la característica definitoria de una persona y asociarla a características intelectuales, emocionales y morales negativas.
El principal problema es siempre la racialización, el seguir construyendo percepciones racializadas de las personas.
Por ello es desafortunado cuando, como en este chiste y en el anterior, se racializan expresiones que creo, no necesariamente lo están. Se podría, claro, argumentar que se está intentando, a través del humor, denunciar una racialización implícita -como suele suceder con varios chistes y titulares de la revista Barcelona-. 
No creo, sin embargo, que éste sea el caso. Puedo, como digo, estar equivocado. Pero me parece más efectivo enfocar los cartuchos hacia las instancias, expresiones y modalidades efectivas de racialización, y no contra aquellas que solamente lo parecen

Recomiendo leer con atención el artículo de Eduardo Restrepo "Cuerpos Racializados", disponible en:
http://www.ram-wan.net/restrepo/documentos/cuerpos%20racializados.pdf

Fuente: Clarín 9 de noviembre de 2011

Errare Humanum Est (2)


Comentario de Fernando:
Parece que mas que "error" de los autores, ellos van contra la moneda del imperio sin filtro, reforzando la idea de lo negro como lo malo, y en paralelo ironizando sobre nuestro concepto de "los negros sudacas" de forma muy acida.. (ironia?)

Comentario de Nicolás:
Los matices siempre son interesantes: a mí no me pareció tan errado. Incomoda un poco, es cierto, como a veces lo hace la revista "Barcelona". Pero me parece que prima la ironía ácida por sobre la incorreción política. La buena noticia, para el público lector del Clarinete, es la precisión con la se se dice "hay muchas formas de ser negro en la Argentina". Y no todas ellas son subalternas.

Los "negros" según Botafogo

Un reportaje al reconocido bajista argentino, Botafogo (ahora con nuevo nombre), ex-miembro de Pappo’s Blues, hace varias referencias a "negros" y muestra la polisemia del término en Argentina.


#1 - Donde estaba mi mamá, sonaba la Spika. Ella era fanática de Héctor Larrea, un verdadero fana del jazz. Por él escuché por primera vez a Oscar Alemán. En mi último disco hice una canción que se llama Blues en la radio y habla de ese recuerdo. Mi mamá me decía que Oscar Alemán era el rey de los blues . 

#2 - Cuando aparece “Pappo´s Blues volumen 1” sentí que quería ser de ese equipo. Tenía 14 años y me lo compré. Tres años después estaba tocando con él. Yo paraba en la plaza de Cabildo y Juramento y ahí venía un negro, re pesado, que era un imán para mí. Era de la barra de Boca, tenía en su casa trapos y fierros. El “negro” iba a los recitales y cuando volvía era una especie de MTV porque nos contaba “ayer fui a ver a Billy Bond y la pesada del Rock & Roll, ¡no sabés!”. El “negro” era Darío Fernández, que se hizo plomo y después baterista de Pappo. El me llamó para ser su ayudante. Al año estaban buscando bajista y me sumé a la banda.

#3 - El blues es una expresión de perdón que nos legaron los negros. ¿Cómo se apropia de eso un argentino? Pues bien, en primer lugar, pienso que las fronteras son políticas y no de los hombres. Si vamos a lo técnico, el 6 x 8 del folclore argentino viene de Africa, no de Europa. Siempre se ocultó el origen negro de nuestra cultura. Las armonías de nuestra música vinieron de Europa, pero el ritmo es africano. La pentatónica, de nuestras chacareras, es la base y el esqueleto del blues. (...)  Las raíces que nos unen son milenarias.

Fuente: Clarín del 9 de noviembre de 2011. El reportaje en:

martes, 8 de noviembre de 2011

Entrevista a Miriam Gomes en periódico de Avellaneda

Mucho antes de que fuera fácil militar por los "negros", cuando nadie tenía el más mínimo interés por el tema ni había un contexto internacional que presionara por los "afrodescendientes", Miriam Gomes ya se manifestaba contra el racismo y por los derechos de los afro-argentinos y africanos. Además de ser una pionera, siempre tuvo una visión amplia e inclusiva de los colectivos sociales a tomar en cuenta.
Transcribo una entrevista que le hicieron en el periódico "La Ciudad" de Avellaneda.

Foto diario La Ciudad

Diario La Ciudad - Vecinales - 7 de noviembre de 2011
Miriam Gomes, reescribiendo la historia argentina

La actual Presidenta de la Asociación Mutual «Unión Caboverdeana» de Dock Sud dedica su vida a luchar contra el racismo y a desentrañar el ocultamiento y la negación de la presencia de ancestros negros. Es profesora de Literatura latinoamericana y especializada en literaturas africanas.
La República de Cabo Verde se sitúa en el Océano Atlántico, en el archipiélago homónimo, frente a las costas de Senegal. Hasta el siglo XV sus islas estuvieron deshabitadas, pero un día llegaron los portugueses y las colonizaron, constituyendo allí un epicentro de comercio de esclavos. Cinco siglos después, en medio de una situación insostenible, habitantes caboverdeanos huyeron del colonialismo, en busca de trabajo y nuevas oportunidades.
Su destino sería la Argentina, un país que siempre se jactó de recibir a los inmigrantes con los brazos abiertos. Desde allí se remontan los orígenes de Miriam Gomes, una mujer que dedicó su vida a luchar contra el racismo y a desentrañar el ocultamiento y la negación de la presencia de ancestros negros –o como corresponde decir, aquellas personas que según sus rasgos y/o características fenotípicas poseen una tonalidad de piel más oscura que otras-, en la estirpe de nuestra «europeizada» historia argentina. 
«Sin ninguna duda que nos contaron a todos otra historia, a la europea -o eurocéntrica-, donde los negros no aparecemos de ninguna manera, o aparecemos de una manera muy estereotipada o desdibujada, e incluso mentirosa. Afrodescendientes y pueblos originarios, todo lo que no entraba en ese molde europeizante, no servía para la nueva construcción de la nueva sociedad, sobre todo a partir de la década del 80 del siglo XIX. Fue toda una historia que se transmitió a través de la escuela y los medios de comunicación, que aún hasta hoy no considera a los descendientes africanos», afirmó Miriam Gomes, actual Presidenta de la Asociación Mutual «Unión Caboverdeana» de Dock Sud.
En su adolescencia, Miriam comenzó a experimentar un especial interés por la cultura africana y la necesidad de investigar los orígenes «negros» afro argentinos. «Todos eso surgió por una iniciativa personal, pero ya había como un cierto caldo de cultivo dentro de mi familia, que tenía que ver con nuestra participación y apoyo a la independencia de Cabo Verde. Nosotros fuimos contemporáneos de toda esa lucha por la independencia de Cabo Verde, Guinea Bisseau y otras repúblicas africanas. En ese sentido, mi papá creó, junto con otras personas, la sede del Partido Africano por la Independencia de Cabo Verde y Guinea, acá en Buenos Aires. Así que yo desde bastante chica escuché hablar de la independencia, de la revolución de Amílcar Cabral, de Patrice Lumumba, de Agostinho Neto; una serie de personajes que en aquel momento eran personas vivas y de las cuales uno escuchaba muchísimo», recordó Gomes, para quien todos esos actores, más que próceres lejanos y de manuales, eran «gente de carne y hueso», conocidos de sus padres, o porque habían ido juntos a la escuela, o jugaron juntos al fútbol en alguna plaza, allá en Cabo Verde.
En 1910, su abuelo materno ya tenía documento argentino y en 1948, su padre llegó en la segunda corriente migratoria proveniente de Cabo Verde. Con todos esos valores transmitidos, Gomes encontraba algunas contradicciones «con el afuera». «Con respecto a mi comunidad yo no tenía dudas de nuestra existencia, de nuestra presencia y de por qué estábamos acá. Pero yo sabía que acá había habido y que había negros y entonces me empecé a preguntar muy pronto dónde estaban y a tener mucho interés y mucha curiosidad por todo lo africano que no fuera específicamente lo mío, lo caboverdeano», sostuvo Miriam, profesora de Literatura latinoamericana y especializada en literaturas africanas.
«Entonces a los 18…20 años me involucré mucho con los negros en Argentina y empecé a participar de lo que se llamaba -ya con la Democracia, en el año 83- del Comité Argentino Latinoamericano contra el Apartheid», que creó el líder afro argentino Enrique Nadal, padre del músico Fidel Nadal, cantante del grupo Todos Tus Muertos», agregó Gomes.
A medida en que avanzaba en sus investigaciones, Miriam comenzó a sumergirse en un mundo que hasta ese momento no era tan amplio ni tan evidente para ella, que era la lucha en Sudáfrica. 
La misión de Miriam, al igual que una infinidad de agrupaciones de afro argentinos, fue clara desde el principio: luchar contra la discriminación, el racismo, dar a conocer esta presencia negra negada. Afortunadamente, hoy por hoy, «se encuentra mucha información. Hay mucha bibliografía y lo que se llama una africanística en la Argentina. Existen corpus de textos y de autores muy interesantes. Y dentro de ese corpus podes hasta encontrar distintas corrientes o visiones y etapas de desarrollo», explicó Gomes, al tiempo que añadió.
«Eso tiene que ver con el logro de las organizaciones y de las personas que trabajamos en esto, y con el trabajo que hicimos con los académicos. Porque cuando yo empecé a estudiar estos temas era poco y nada lo que había. Y en todo caso lo que había seguía la línea europeizante y los autores hablaban de los negros desde la perspectiva de lo pintoresco y folklórico y meramente descriptivo y no estaba libre de prejuicios. Por ejemplo, para describir los objetos de nuestra comunidad hablaban de una acumulación de bochinches o cachivaches».
Muchos, como Miriam, tuvieron en claro muy pronto cuáles habían sido los mecanismos de «invisibilización, de negación y de racismo historiográfico», y también entendieron que había que empezar por ahí: creando fuentes de información más veraces y empezando a incidir en los medios de comunicación. Tal es así que «en los 90 filmamos muchos videos, muy rudimentarios, en los que mostrábamos lugares, las casas donde vivían los compatriotas, escenas de religión, danzas... Acá en la Argentina. Para demostrar que era algo que existía y que había que registrarlo», destacó Gomes, que también ha escrito infinidad de textos sobre esta temática.
«En 2002 pudimos terminar uno de los videos más interesantes: «Afro argentino». Y actualmente si querés saber de los negros en la Argentina no podés no ver por ejemplo «Negro Che» o «Defensa 1464», amplió la luchadora afrodescendiente.

Miriam como María Remedios del Valle en la tapa de la revista Veintitres

Una lucha que no cesa
Miriam Gomes nació en Dock Sud y se crió en Sarandí. No formó una familia ni tuvo hijos. Se vio obligada a elegir y se quedó con la lucha, porque su entrega es del ciento diez por ciento. Imposible de compatibilizar con una vida familiar. 
Actualmente reside en Sarandí, entre La Saladita y el Club Arsenal, aunque vivió mucho tiempo en Villa Domínico y en Avellaneda centro.
A lo largo de la charla evoca las grandes hazañas de pardos y morenos en los albores de la patria y al mismo tiempo describe con indignación que «los negros siempre fueron discriminados y por eso, carne de cañón, de manera muy consciente de parte de las clases dirigentes. Había batallones segregados. Los negros e indígenas -y los criollos, vagos y mal entretenidos- eran los que primero caían en combate, porque los mandaban al frente».
O nombra a María Remedios del Valle, la «Madre de la Patria», una valiente capitana que acompañó con honor al General Manuel Belgrano en el Ejército del Norte.
Del mismo modo rezonga en voz alta, pero con diplomacia: «tengo una colección de chistes sobre negros. Son formas de seguir «cosificándonos», porque no parece que seamos personas sino fetiches. Un color caminando…», definió con ironía. 
«Estoy cansada de pelearme con la gente cuando dice: trabajaron como negros, o qué mentalidad de negros, o directamente: son así porque son negros».
Por último reflexiona y extiende una autocrítica: «Nos falta lo mismo que a otros grupos vulnerabilizados o a otras minorías discriminadas: el ejercicio pleno de la ciudadanía, en todos los sentidos. Pero eso no lo hacemos solo nosotros, la sociedad en la que estamos inmersos tiene también que hacer el esfuerzo. Un auto análisis, la reflexión, una reescritura de la historia, porque no hay todavía una historia plenamente honesta y verdadera si no nos incluye, a las comunidades negras y originarias».
A los 49 años, Miriam Gomes se contenta con que por ejemplo, en el censo del 2010 se haya incluido la variable de afrodescendientes, porque sabe que son pequeñas batallas que se van ganando. 
En la Asociación que preside se ofrecen cursos de capacitación de manera gratuita, porque ella misma gestionó un subsidio a organismos internacionales. «Quiero que la gente empiece a despegarse del barro y empiece a mirar más adelante y más arriba. Ya no hablo más de racismo. Es una etapa que ya pasé. Voy a empezar a capacitar a la gente y a darles trabajo», finalizó.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Marcos Carrizo entrevistado en Veintitres

El historiador Marcos Carrizo publicó recientemente un libro sobre la situación de la población de origen africano en Córdoba durante buena parte del siglo XIX.  
Reproduzco partes de la entrevista que le realizara la revista Veintitres hace un par de meses.


El historiador Marcos Carrizo habla sobre la presencia afro en la provincia
Córdoba morena
Por Guillermo Posada

"Mi libro es una respuesta a las hipótesis de sentido común sobre la supuesta desaparición de los africanos, los afrodescendientes y la cultura afromestiza en Córdoba”, explica el historiador Marcos Carrizo, tras presentar en el Buen Pastor su libro Córdoba Morena, investigación sobre el papel de la población de ascendencia africana entre 1830 y 1880, cuando comienza a madurar la conformación del Estado-nación en la Argentina. Gran parte de su trabajo se realizó en el Archivo Histórico de Córdoba, segundo en magnitud del país tras el Archivo General de la Nación. El documento más antiguo data de 1574, un año después de la fundación de la ciudad.
Carrizo suma así herramientas de análisis al movimiento en Córdoba que empieza a rescatar la influencia afro en la provincia, ninguneada sistemáticamente por la historia oficial. “Trabajé para tratar de desmontar estos mitos, con distintas fuentes, archivos, testimonios. Numerosos relatos de viajeros nos informan que lejos de desaparecer, el papel de los afrodescendientes fue muy importante en la provincia”, afirma.
–Las fuentes documentales que utiliza en su libro desmienten la desaparición.
–Sí. Con los censos, en los archivos de crímenes y registros notariales. En 1840 todavía aparecen en las transacciones comerciales porque entonces aún había ventas de esclavos. En los relatos de viajeros extranjeros se encuentran descripciones de las características poblacionales de la provincia, donde queda registrada la proporción afro en los habitantes de Córdoba. Somos un foco fuerte de asentamiento de esclavos y sus descendientes porque todas las instituciones religiosas tenían grandes planteles.

–Al ser un foco religioso fuerte, también lo es en la cantidad de esclavos.

–Además, todo el sistema productivo giraba alrededor de los africanos y los afromestizos, tanto esclavos, como libertos o libres, como conchabados o salariados. Hay una carta del gobernador López, que está peleando con los unitarios en el norte, donde manda a pedir a las autoridades cordobesas que le envíe a los Cívicos de Córdoba, una milicia de negros de la ciudad. Le contestan que no los pueden enviar debido a que no quedará nadie que trabaje en la ciudad porque los artesanos son en su mayoría de este origen, lo mismo sucede en el servicio doméstico y está muy presente en el trabajo rural. Todo esto se da en un proceso de transición hacia relaciones de tipo capitalista que se alcanzan a fines del siglo XIX. Mientras tanto, perviven la servidumbre y en menor medida en la esclavitud. En el censo de 1830, que es el último que registra categorías étnicas, al contabilizar por oficio, se encuentra que en algunas actividades más de la mitad son afromestizos, en otras alcanza el 90 por ciento.

Marcos Carrizo, foto de la nota de Veintitres

–¿Cómo impactaron las levas para los ejércitos patriotas en Córdoba?

–En las conscripciones para las guerras de la independencia los propietarios se niegan con distintos recursos a entregar a sus esclavos porque dicen que no van a ser indemnizados por el gobierno central. Los esconden, entregan a los más viejos y enfermos que son rechazados. A diferencia de la región de Cuyo, donde rápidamente se desestructuró la mano de obra esclava y la gran mayoría se la llevó San Martín al Ejército de los Andes.

–¿Tuvo que ver el hecho que Córdoba fue un foco contrarrevolucionario?

–Sí. Tiene que ver que en primer momento hubo resistencia a la Revolución de Mayo y la elite local se negó contribuir con los ejércitos. El gobierno de entonces les exigía apoyo a los comerciantes y a las órdenes religiosas, que fueron refractarias al proceso. Los afromestizos están presentes en toda la sociedad colonial, hasta el aluvión inmigratorio de 1880, que a Córdoba llega de forma tardía. Para 1895 sólo hay un 11 por ciento de extranjeros en Córdoba, el resto es criollo donde los afromestizos tienen mucha influencia étnica. Encontré casos de soldados de la independencia, africanos nacidos en Angola, que en 1840 aparecen como esclavos y en 1869 ya aparecen como argentinos. El discurso censal argentino elimina las categorías étnicas, y queda con un esquema binario de argentinos y extranjeros. La grilla colonial sí lo tenía, identificaba a los españoles o nobles, pardos libres o esclavos, negros libres o esclavos, etc. Casualmente no se hizo por una superación de un discurso racista sino con el objetivo de tender un manto para blanquear a los argentinos.

–¿Las estancias jesuitas cumplen un rol en la concentración de trabajo esclavo?

–La orden jesuita es la mayor propietaria de esclavos. Tanto en La Candelaria, en Caroya, en el Colegio Monserrat. Igual sucede con otras órdenes como las Teresas, los Franciscanos, todas tienen planteles de esclavos y por eso las iglesias contaban con rancheríos anexos para que vivan junto a los sirvientes. Estamos hablando de una sociedad con un bajo nivel tecnológico y, por lo tanto, que requiere mucha mano de obra intensiva. Los artesanos de Córdoba son un núcleo duro de afromestizos. También era redituable capacitar un esclavo en un oficio y después venderlo.

Contratapa del libro

–Su libro detalla formas de resistencia que tenían los afrodescendientes de aquella sociedad del siglo XIX.

–Sí, son prácticas para obtener la libertad y para acceder a la propiedad en menor medida. Tenían distintos mecanismos como robar, fugarse, desde la difamación hasta el homicidio contra sus amos esclavistas, trabajar a desgano...

–El quite de colaboración...

–Sí, era una de las reacciones de resistencia en la práctica, pero carecieron de acciones colectivas por más que existieron algunas cofradías de ayuda mutua que no tuvieron duración. En ese sentido hay que señalar que las resistencias tuvieron carácter individual. También hubo resistencias a los reclutamientos para las guerras de la independencia que se contraponen al mito de que los negros murieron en las guerras. Las deserciones masivas se producían no sólo de los negros sino de todos los sectores subalternos. Y explican la permanencia. Algunos estancieros eran cómplices de la situación y refugiaban a los desertores para obtener más mano de obra. Estamos hablando de una sociedad cordobesa con una crónica falta de trabajadores. Por otro lado, en el período de mediados del siglo XIX se observan migraciones regionales desde Córdoba a Buenos Aires para trabajar. En la época se decía “me voy para abajo”, al litoral por el desarrollo ganadero. Esto es fruto de la desestructuración de la economía de las provincias cuando el eje económico pasa del Alto Perú hacia el puerto, lo que implica una retracción de la economía cordobesa. Esa es otra de las variables que explican la supuesta desaparición. La investigadora Maia Paulo, en su tesis de antropología biológica de la UNC, encuentra que el ADN mitocondrial con linaje africano está presente en el 90 por ciento de las localidades cordobesas donde hace muestras, fluctuando entre el 8, 9 o 12 por ciento.

La entrevista completa en:

sábado, 5 de noviembre de 2011

¿Errare humanum est?


Varias veces dije que Langer y Mira eran los humoristas argentinos que tenían la mirada más interesante respecto de temas étnico-raciales y que su trabajo me parecía, en general, un avance notorio respecto de otros.


El chiste en el Clarín de hoy, no estoy seguro...
Relaciona de manera interesante temas y metáforas presentes en la sociedad argentina, pero el resultado final no sé si es del todo feliz...
Quizás lo que más ruido me hace es el comentario final respecto del "negro de la suerte", una imagen social que me resulta, cuanto menos, desafortunada...
En todo caso, la evaluación final queda a criterio de cada uno... 
Acepto pareceres ...

martes, 1 de noviembre de 2011

Viaje



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Info en: http://www.acsrm.org/Jornadas2011/programa.php