sábado, 4 de junio de 2011

Iemanjá y San Cono (3)


Comentario de la mãe Susana (Andrade) de Oxum:
Estimados: no albergo más ilusiones que no sean tener vida y salud para los pequeños grandiosos disfrutes que otorga respirar y vibrar para seres queridos e ideales colectivos. Acopio felicidad para los tiempos de escasez, y la tomo de donde sea posible con todo respeto. Como dice Pablo Milanés: “Yo me quedo con todas esas cosas, pequeñas, silenciosas. Con esas yo me quedo.” Esa es mi filosofía.
Claro que nuestra Yemanjá nada precisa para ser, todo lo contrario; necesitamos imprescindiblemente de Ella. Quienes la sentimos como fuerza sobrenatural y aún quienes no.
De allí que sus festejos: espontáneos, salvajes, genuinos, montaraces, indómitos, auténticos, energizantes y energéticos, vistosos, vivaces; motivantes para legos y profanos además de ignorados, invisibilizados o desvirtuados por el orden establecido; cada dos de febrero destilan gritos de igualdad y rebeldía ante la opresión venga de dónde venga, más allá y por encima de declaraciones del carácter que sean, incluidas las manifestaciones políticas o institucionales de toda índole.


La causa es la cultura africana e indígena, parte de nuestra identidad subestimada y arrinconada en tantos siglos. Es por eso nuestro reclamo intentando restablecer injusticias.
También es un “mirame; existo”.
Si en este país no hubiera una cruz del Papa y el propio Papa estatuado en un lugar emblemático a donde llegan los visitantes extranjeros y allí se "lee" sin textos que Uruguay es católico o si a los gurises en la escuela no les enseñaran que la Virgen de los 33 es la Patrona del Uruguay, intentaría llamarme a silencio. Es más cómodo para mí.
Esta tarea no es por convencer a nadie a la religión Umbanda o Cultos Afro. Mi anhelo es que en los hechos no hayan jerarquías culturales y que por ende, no se consideren unas opciones de espiritualidad o de forma de concebir lo trascendente (costumbres sociales igual que ser ateo, agnósito o similar) mejores que las otras y por eso más "dignas" de ser mostradas. Los negros, los feos, los homosexuales (la lista es interminable) fuera de la foto...¡Hasta cuándo!


Al menos intento, en la parte que me toque, ser útil a un proceso que tal vez logre la meta aunque yo no lo vea. ¿Para qué? Creo que es más importante el “por qué”. “La utopía sirve para caminar” dijo Galeano. Y la memoria fiel a los orígenes para conocer nuestra verdadera y diversa ancestralidad. Saber quiénes somos permitirá proyectarnos con justicia social para lograr un mundo donde quepamos todas y todos.
La disputa no es entre San Cono y Iemanjá, sino entre poderes hegemónicos y otros emergentes que buscan reparación de históricas inequidades. Concebir esta controversia en términos religiosos y culturales solamente es minimizarla.

Fuente de las fotos de la Cruz del Papa (y notas al respecto):

viernes, 3 de junio de 2011

Iemanjá y San Cono (2)


Comentario del Babalorixá Milton Acosta, Òséfúnmi ti Bàáyin:
Por supuesto, la mãe Susana tiene razón: hay una especie de protocolo de precedencia religiosa... aún en los gobiernos progresistas! Me atrevo a decir que las credenciales de santidad de Cono son tan discutibles como las de Bárbara, de Cosme, de Damián, de la Difunta Correa o del gauchito Gil. Pero quizá menos peligrosas que las que se refrendaría si se leyese la fiesta a Yemoja como un símbolo del culto a la Gran Madre cuyo título ha acondicionado la Iglesia para su uso personal.
Yemoja molesta. Molesta por ser mujer, por ser africana, por no ser virgen y porque de cierto modo representa un modo de ser y vivir más vinculado con la vida en toda su dimensión que con esa pasividad beatífica que se supone deba guardar la mujer en un mundo eminentemente masculino. Y cuando me refiero a mundo masculino no sólo aludo directamente a la Iglesia, sino también a los partidos políticos -incluyendo los de izquierdas y progresistas- en los que lo femenino tiene más aceptación como apoyo ("detrás de todo gran hombre hay una gran mujer", pero detrás, no delante) que como figura central... Y otrosí digo: por más laicismo que se cacaree, Uruguay es un país donde la Iglesia resulta intocable y representa el credo de quienes pagan los impuestos más jugosos, a quienes no debe molestárseles en su práctica. Los seguidores de Yemoja, en su mayoría umbandistas y pobres exceptuando un reducido número de intelectuales y artistas, no ofrece el peligro de cambiar rápidamente de voto, porque ese voto se consigue con consignas emotivas sin que medie más interés que la promesa de paz y justicia. Que tal vez no llegue, pero son lindas palabras para repetir hasta que alguien termine creyéndolas posibilidad inminente. Como muchos umbandistas, que las han adoptado como un credo. Yo no sé si quiero conseguir cosas por medio de declaraciones políticas. Desconfío de ese tipo de concesiones que pueden cambiarse cuando cambian los amigos del partido de gobierno en el natural recambio democrático. Creo que la fecha tiene un peso mucho más auténtico cuando se celebra por vocación o por decisión espontánea de un pueblo y no por el decreto gubernamental que es tanto o más móvil que una giralda.
Que se quede Florida con su santo de oscuros orígenes y mediáticos milagros, y el pueblo de Yemoja con su festejo colorido, popular, gozoso e intemporal. Un canto de vida en oposición a las letanías dolientes que implican cilicios y pesares; una danza de fecunda alegría que envuelva a las multitudes de las orillas que rinden el atávico homenaje al vientre-continente. Prefiero ser escama de pez, hijo de una diosa que late en la sangre y la memoria que seguidor de un joven fraile a quien la Iglesia resta honores por no poder probarlos pero acepta -en su nombre- el dinero y las dádivas de los creyentes. Sumergirnos en las aguas,para regresar por un instante al eterno útero de la conciencia,no es cuestión de decretos,sino de opciones. Si Uruguay fuese laico y progresista, ni una ni otra manifestación religiosa sería sancionada como "de interés" por ningún gobierno.


Comentario de Alejandro Frigerio:
Me gusta la idea de que la Iglesia Católica ha logrado apropiarse de la imagen de la "gran madre universal" -al menos para públicos "blancos" y "occidentales"- y que por eso Iemanjá puede resultar molesta, en la medida en que viene a disputar ese privilegio y que en ocasiones, según el uso de sus devotos uruguayos, llega a usurpar/disputar también el propio título de "la Virgen"..
Yo tengo una visión algo ambivalente de las ya ubicues "patrimonializaciones". Me parecen importantes para el caso de prácticas culturales ignoradas o estigmatizadas, pero enseguida hay que pensar en las consecuencias no del todo positivas que suelen implicar: comercialización, espectacularización, etc.
Para este caso, no puedo/debo decir mucho ya que fui uno de los que apoyó el proyecto -y por lo tanto creo que puede traer más beneficios que problemas-  pero hay que reconocer, de manera más general, que actualmente los gobiernos parecen más entusiasmados por el rédito económico que puede devenir de la patrimonialización de determinados bienes culturales que por su protección y conservación...

Quienes deseen apoyar el pedido de patrimonialización....

En varios foros de internet la mãe Susana (Andrade) de Oxum ha convidado a quienes deseen apoyar el pedido de patrimonialización a enviar breves mensajes a las direcciones de mail que se detallan abajo:


La fiesta de Iemanjá debe ser declarada Patrimonio Cultural por ser una celebración popular espontánea y tradicional del Uruguay, en bien de la integración y la igualdad social.
(Esto luego permitirá que integre la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial a nivel mundial)
Si desean apoyar la iniciativa, enviar las primeras dos líneas u otro mensaje a:
ministro@mec.gub.uy,info@patrimoniouruguay.net,
viceministra@mec.gub.uy,
patrimonioinmaterial@patrimoniouruguay.net
palvarez@mec.gub.uy

jueves, 2 de junio de 2011

Memoria de la presencia africana en Argentina

Doble click en la imagen para verla entera

miércoles, 1 de junio de 2011

¿Iemanjá no y San Cono sí?


¿Iemanjá no y San Cono sí?
Por Susana Andrade

El 27/12/2010 hicimos formalmente la solicitud ante la Comisión del Patrimonio del MEC de que la fiesta ritual en honor a Yemanjá en Uruguay realizada los 2 de febrero en las playas, sea declarada Patrimonio Nacional con miras a que integre la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial a nivel mundial. El pedido era acompañado con expresiones de personalidades locales y de países vecinos, adhiriendo a la trascendencia social y turística de las festividades de la deidad africana, calendario incontestable de turismo en el verano uruguayo. Se pedía también una reunión, y nada nos dijeron en cinco meses hasta este mayo 2011 en que comenzamos a preguntar. Luego de confirmar que el expediente no había sido movido y después de abundantes llamadas telefónicas dejando datos, nos atendió el secretario de dicha Comisión informándonos informalmente -se supone que estas cosas se contestan por escrito- algo bastante desalentador: aparentemente la Comisión del Patrimonio Nacional no considera que proceda conceder tal categoría a la fiesta ritual de Iemanjá por un tema de laicidad. (¿¿??)
Foto: Alejandro Frigerio

Decidimos fortalecer la petición yendo ante Facultad de Humanidades por un eventual interés investigativo, y revisamos la ley número 18035 del 2006 que aprueba la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de UNESCO, la cual literalmente habla de la factibilidad de la declaración. Tal instrumento jurídico internacional es ley para Uruguay como suscriptor ratificante, y compromete a los Estados firmantes al “respeto al patrimonio inmaterial de las comunidades” definido como “usos, representaciones, expresiones” entre otros, el cual “se manifiesta en particular en: tradiciones y expresiones orales…rituales y actos festivos”, características ambas que reúne la celebración de Iemanjá además de otros atributos tradicionales públicamente conocidos, académicamente observados y debidamente documentados.

Nos enteramos por diario El País del  25/5/2011 -cinco meses después que nosotros hiciéramos la solicitud sobre Iemanjá- que a pedido del Ministerio de Turismo y de la Intendencia de Florida, podrían declarar la fiesta de San Cono como Patrimonio Cultural. Confiamos en que se atenderá nuestra iniciativa ya que similares criterios aplican para las dos situaciones. Sin embargo, es preocupante que existan tan dispares razonamientos en un mismo Poder Ejecutivo: un ministerio alegando lesionar la laicidad desestima el pedido para que una festividad religiosa sea declarada patrimonio y otro ministerio promueve una festividad religiosa de otra religión por si mismo junto a una intendencia departamental. La única diferencia es que se trata de distintas confesiones y en ese aspecto no hay jerarquías al menos legales, aunque es cotidiana la discriminación e invisibilización hacia lo africano y lo indígena por el racismo estructuralmente imperante. Creemos que ambas situaciones son atendibles y apelamos a las normativas vigentes y a la sensibilidad de los organismos públicos que deben responder a las inquietudes de las comunidades en búsqueda de integración y equidad. 

Foto: Alejandro Frigerio

Cuando citan a Iemanjá en eventos artísticos en UNESCO internacional y UNESCO Montevideo, nombran la fiesta como “patrimonio inmaterial” naturalmente, contamos con varios programas nacionales y departamentales así como normativas de promoción y fortalecimiento de las culturas ancestrales afroindígenas históricamente postergadas fomentando su simbología y expresiones, especialmente las convicciones espirituales como pilar de identidad. La propia ley de Educación Pública, declara una laicidad inclusiva y no negacionista ni restrictiva, atendiendo al hecho religioso como hecho social. Ya que hace cinco meses pedimos y no nos dieron una respuesta clara, esperamos que nuestra declaración no deba esperar a se haga la de San Cono y los mecanismos públicos actúen con diáfana imparcialidad.

Susana Andrade - Grupo Afroamerindio ATABAQUE - Federación IFA del Uruguay
 
Fotos San Cono: 2mas2.com.uy y El País 03/06/2005
http://www.iglesiauruguaya.com/devocion_sancono.htm

martes, 31 de mayo de 2011

Danzas africanas (3): La "máscara" del orixá..


Comentario del Babalorixá Milton Acosta, Òséfúnmi ti Bàáyin:
Mucho se ha criticado dentro de nuestras propias filas ese apego a "la máscara" para presentar a nuestras divinidades, los orísha. Lo hemos heredado así, sin tener hasta ahora la explicación tan coherente y esclarecedora de Farris: "o orixá não costuma rir, é sisudo por natureza" -escuché decir siempre a mi ìyá. Y realmente uno se asombra al ver que esa característica de impasibilidad ritual tiene el prestigio de la tradición. Todavía recuerdo a un famoso y venerado sacerdote que se paseaba entre los orísha de sus hijos en los batuques armado con una aguja de colchonero para probar si las "máscaras" eran verdaderas o fingidas, como si no le valiese suficientemente su prestigio, su disciplina, y hasta el temor que despertaba en suyos y ajenos...
Presentar un orísha requiere de esa calma hierática en la que no importa cómo se sienta el elégún. Uno puede estar en medio de una crisis de cualquier tipo, pero nunca deberá aparecer detrás del personaje sagrado que revela, al menos de acuerdo a las enseñanzas más ortodoxas de los viejos sacerdotes. Porque la finalidad del batuque (y digo batuque como podría decir candomblé o santería) no es otra que traer a las divinidades a festejar la vida trascendente con los mortales. Humanizarse a través de ellos mientras los elégún, para compensar, logran imbuirse de calma...lo que los podría acercar a la condición de familiares de la divinidad.
Me resulta fabuloso este texto que no había leído previamente. Y dado el cuidadoso tratamiento que ha recibido, me desdigo del viejo axioma que siempre se da por cierto, que traduttore é traditore. Nada más falso en este caso donde la reflexión del traductor adorna el texto y resulta para nosotros, hispanohablantes, de inestimable valía. Abrazos, maestro. Y gracias por compartir.

lunes, 30 de mayo de 2011

Danzas africanas (2): Estética y moralidad en otro contexto cultural

 Cabeza de terracota - Museo Nacional de Ifé (Nigeria)

A medida que traducía las frases del trabajo de Thompson, me llamó la atención cómo se me complicaba hacer comprensibles varias de las cualidades que, según este autor, transmitían las danzas africanas, y que constituían lo esencial de una estética de lo “cool” o de la “coolness”. Empezando por el término mismo, que no significa frialdad, como se podría pensar en primera instancia, sino que condensaba una serie de significados, y que podrían ser mejor resumidos, quizás, con la palabras decoro o compostura.
Una de las primeras frases ya me trajo algunos problemas: “Black religions are instruments of moral edification and entertainment, excitement and decorum…” (cursiva en original, para señalar la aparente paradoja).
Existe en español “edificación moral”? Qué significa exactamente “decoro”? Como siempre, fui al diccionario online de la Real Academia.
Sí, existe Edificación: "Efecto de edificar (‖ infundir sentimientos de piedad y virtud)". Y Decoro: "circunspección, gravedad". Ok, había pensado lo de circunspección, pero tampoco estaba seguro de saber lo que significaba. Me fijé. Circunspección: "1) Prudencia ante las circunstancias, para comportarse comedidamente y 2) Seriedad, decoro y gravedad en acciones y palabras".

 Foto: Pierre Verger. Libro: Os Orixás: Deuses Iorubás na África e no Novo Mundo
Con las definiciones claras, el problema era: ¿por qué, si conocía las palabras, no estaba muy seguro de su significado? Peor, ¿por qué las escuchaba tan poco en nuestra vida cotidiana? Y aún, ¿por qué me sonaban tan moralizantes? Más que conceptos expresados a través de danzas africanas, me parecían propias de algún pastor evangélico.
Me arriesgaría a decir que pocos practicantes de danzas africanas en el país considerarían todos estos comportamientos como virtuosos, sino que por el contrario, verían y valorarían en su quehacer cultural diversión, emoción, individualismo, algo de descontrol y en algunos casos, regresiones a estados “primitivos” y más “auténticos”, que liberarían al individuo y su cuerpo de los pesados y rígidos cánones sociales. La danza africana, según la concepción local sería más un espacio de alegría y libertad (emocional y corporal) que de compostura –no hace falta más que ver los anuncios de clases que circulan por internet.
De manera similar, en foros de internet de practicantes de religiones afro se valoran la autenticidad, el ser como se es realmente, el decir lo que se piensa y siente más que la circunspección –lo que lleva continuamente a peleas y discusiones muchas veces absolutamente faltas de decoro. El auge contemporáneo de la quimbanda –y, más aún, las modalidades que adopta en estos días- son también el opuesto de estos valores.
Son mayormente quienes practican versiones más “reafricanizadas” de estas religiones –o están iniciados en Ifá- quienes reivindican el valor del Iwá Pelé (buen carácter), una noción que sí se aproxima bastante a la de coolness formulada por Thompson.

Cabeza coronada de Rey (Oní) - 1100-1500- Latón - Museo Nacional de Ifé (Nigeria)

Todo esto plantea, claro, cuestiones de diferencia cultural, y también de traducción y de recepción (culturales). ¿Será que Thompson –norteamericano al fin- estaba haciendo una lectura “protestante” de la cosmovisión Yoruba? ¿O quizás quiso resaltar los aspectos que iban precisamente en contra de la imagen de sentido común occidental de la danza africana: descontrolada, lasciva, frenéticamente emotiva –una especie de trance sin control ni propósito más que la diversión y el frenesí?. Puede ser. Uno no puede olvidarse de su formación en una determinada cultura cuando examina otra y ciertamente hay en el autor una loable actitud militante de reivindicación y de amor por su objeto de estudio. Pero estudios posteriores llegan a conclusiones semejantes, lo que le otorga a estos valores africanos expresados en la danza una verosimilitud que va más allá de los esfuerzos de determinados estudiosos.
 
 Foto: Pierre Verger. Libro: Os Orixás: Deuses Iorubás na África e no Novo Mundo

Según la versión Thompsoniana de la danza africana, ésta idealmente presentaría un individuo que demuestra control y dominio del arte, y también de su persona como miembro de un grupo comunitario. La conjunción de dominio y equilibrio artístico, personal y grupal indicaría también una alineación con lo ancestral (su grado de coolness lo asemeja a un ancestral) y el equilibrio del cosmos.
Queda entonces, pensar cómo en nuestro entorno cultural son recibidas y resignificadas estas prácticas. Sin duda lo que allí es cultural, aquí pasa a ser contracultural. Lo que allí es una confirmación de un individuo que ejerce su rol dentro del grupo y la comunidad, aquí pasa a ser una afirmación de la diferencia del individuo respecto de su cultura –que adopta prácticas culturales que no son las –consideradas “típicas”- de su medio social. Por ello, para varios, su atractivo y su carácter “liberador” –dejan que la persona sea como ella quiere, más allá de los condicionamientos culturales, cumpliendo uno de los ideales del individualismo en sociedades (sobre/hiper/pos?) modernas.

Busto de Rey (Oní) - 1500-1600- Latón - Museo Nacional de Ifé (Nigeria)

Sin embargo, tampoco hay que olvidar que estas prácticas se ejercen dentro de una determinada visión estereotipada de cuál y cómo sería la cultura del Otro que se adopta. En este caso, resulta difícil escapar –aunque hay intentos más y menos exitosos- de la imagen estereotipada de los “negros” y de su cultura que tenemos en Buenos Aires. En el peor de los casos, sucedería una adopción de la cultura del “Otro” en los términos más estereotípicos sugeridos por la propia cultura. Con lo cual, como dije alguna vez, se contribuye a la banalización de la cultura de origen africano y más que liberarse de la propia, se está todavía prisionero de sus espejos más deformantes. Una ilusión de liberación. El mejor conocimiento de la cultura del Otro según sus propios valores y en sus propios términos y una apropiación honesta, pensada y conciente puede ayudar a una práctica verdaderamente contracultural.
Tampoco vendría mal como correctivo a nuestra contemporánea propensión a desdeñar cualquier interacción circunspecta y mínimamente orientada hacia los otros en vez de hacia nuestra propia satisfacción.

Fotos:
1- Artículo de Robert Farris Thompson: An aesthetic of the cool. Publicado en African Arts 7(1). 1973
2 y 4: Foto: Pierre Verger. Libro: Os Orixás: Deuses Iorubás na África e no Novo Mundo
3 y 5: Libro Arte Africano de la Visual Encyclopedia of Art (muy recomendado, se consigue en librería Paidós de Av. Santa Fe 1685)