miércoles, 12 de enero de 2011

La literatura y lo Políticamente Correcto

 Esta nota de Juan Gelman salió el domingo en la contratapa de Página 12, y da cuenta de la polémica desatada alrededor de una nueva edición de Huckleberry Finn a la cual le han cambiado las doscientas y pocas veces que aparece el término “nigger” ( the n-word como le dicen los políticamente correctos) por “esclavo”.
El editor, un experto en Mark Twain, aduce que lo hace porque muchos alumnos (suponemos que afronorteamericanos) se sienten mortificados por el término y porque las escuelas ya han sacado el libro de la lista de lecturas obligatorias, para no herir susceptibilidades. De esta manera, espera que este libro clásico vuelva a ser leído en los colegios.
Como muestra la cita de Hemingway, muchos piensan que el libro inaugura la literatura moderna norteamericana precisamente porque reproduce cómo hablaba la población rural (blanca y negra) del país, y no intentaba imitar el habla inglesa (de Inglaterra). Quitarle algunas expresiones porque ofenden la sensibilidad actual es ir, justamente, contra uno de sus mayores méritos. Por otro lado, más que ocultar el racismo y el desprecio existentes en el pasado hay que reconocerlos y entender cómo han modelado el estado de cosas en el presente. Diría que hay que utilizar el malestar que puede causar el libro como disparador para discutir los temas que trata y su persistencia actual.
La discusión puede parecernos lejana, pero como van las cosas podemos llegar a tener una parecida en un par de años.
Por ejemplo, ¿qué hacemos con el Martín Fierro? ¿Le quitamos la escena en el capítulo 7 en la que Fierro se burla de una pareja negra que entra al baile, y termina matando al hombre? ¿Le cambiamos los versos injuriantes? ¿O la usamos para mostrar el racismo existente en el pasado, y reflexionar acerca de cómo puede estar presente en nuestros días?
Nigga, please!!

Contratapa, Página 12, domingo 9 de enero de 2011.
Moralinas
Por Juan Gelman

A 100 años de su muerte, Mark Twain ha vuelto a provocar una polémica. Mejor dicho, la desató la editorial NewSouth de Montgomery, Alabama: publicará en febrero próximo una versión de Las aventuras de Huckleberry Finn expurgada de dos palabras, “injun” y “nigger”. Las reemplazarán “indio” y “esclavo”, respectivamente. El Dr. Alan Gribben, de la Universidad de Auburn, es el autor de la tachadura que justificó así: son términos que el pueblo estadounidense empleaba con una fuerte carga de desprecio racista “y el lector de hoy no los acepta”. Esto último, a saber.
Es verdad que sobre todo “nigger”, que aparece 219 veces en Huckleberry Finn, es tal vez el peor insulto de la lengua inglesa y se asestaba –y todavía se asesta– a los afroamericanos y, por extensión, a un ser abyecto. No es menos cierto que Mark Twain reproduce el lenguaje y el ambiente de un pueblo de Mississippi de mediados del siglo XIX. Como él mismo dijo: “La diferencia entre una palabra casi justa y la palabra justa no es una pequeña cuestión; es como la diferencia entre una luciérnaga y la luz eléctrica”.
Hay otros ejemplos de grandes autores corregidos post mortem. La sobrina de Flaubert eliminó las malas palabras de las cartas de su tío antes de editarlas. Huelga decir que una correspondencia privada no es lo mismo que un texto literario, pero la señora pudo obviar fácilmente su sobresalto o rechazo no publicándola, en vez de tergiversar el carácter del autor de Madame Bovary. Ni hablar de lo que le hicieron a Nietzsche: su hermana Elisabeth convirtió en un libro “inédito” las notas que el filósofo había dejado inconclusas antes de su pasmo mental.


 
Ernest Hemingway afirmó que “toda la literatura estadounidense moderna procede de un libro de Mark Twain llamado Huckleberry Finn... Nada hubo antes. Nada tan bueno ha habido después”. Se comprende la irritación causada por los maquillajes del Dr. Gribben.
“El libro trata directamente del racismo y corregir los insultos racistas no lo mejora”, adujo el crítico Elon James White (www.salon.com, 4-1-11). Su colega Alexandra Peti se indignó: “La palabra (nigger) es horrible, pero indispensable en este libro. Quitarla sería como titular ‘2084’ la novela (de Orwell) 1984 porque ya no vivimos los tiempos del gobierno Reagan” (www.washingtonpost.com, 4-1-11).
En los ’80 del siglo XIX la Biblioteca Pública de Brooklyn había negado sus estanterías a Huckleberry Finn por “su ordinariez, falsedad y prácticas dañinas”. No corrió suerte mejor mucho después: en el decenio 1990-1999 la novela figuraba en el quinto lugar de la lista de los cien libros prohibidos o censurados establecida por la Asociación de Bibliotecas de EE.UU. Sex, de Madonna, ocupaba el decimooctavo (www.ala.org). En consecuencia, tampoco era acogido en la currícula de numerosos establecimientos de enseñanza. Se supone que el Dr. Gribben y la editorial NewSouth se basaron en razones de sensibilidad social, no de venta del libro, para corregir a Mark Twain.
La Dra. Sarah Churchwell, catedrática de Literatura y cultura estadounidenses de la Universidad británica East Anglia, presentó el problema desde el ángulo opuesto: la culpa del destierro de Huckleberry Finn de los programas escolares es de los educadores, no del lenguaje del libro. “No se puede decir ‘modificaré a Dickens para que sea compatible con mi método de enseñanza’. Los libros de Twain no sólo son documentos literarios, son documentos históricos, y esta expresión es totémica, pues codifica toda la violencia de la esclavitud.”


Es notorio que Mark Twain no fuera racista. Al revés. Apoyó a la naciente Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color, la primera organización defensora de los derechos civiles de EE.UU. nacida en 1881, y al Instituto Tuskegee de Alabama, fundado para “perfeccionar la vida intelectual, moral y religiosa de los afroamericanos”. Juntó personalmente buena parte de los fondos que permitieron el establecimiento en Yale de la primera Facultad de Derecho para estudiantes de ese sector social explicando a los posibles donantes: “Hemos pisoteado la humanidad de estas personas y la vergüenza es nuestra, no de ellas, y debemos pagar por eso”. Así pensaba de los “nigger” Mark Twain.
El Instituto Tuskegee celebró sus bodas de plata en el Carnegie Hall y The New York Times publicó la crónica del acto al día siguiente, 23 de enero de 1906. Además del “populacho” –dice el diario– había mujeres, como la esposa de John D. Rockefeller, “resplandecientes de joyas”. Mark Twain copresidió la mesa y su discurso fue gracioso, pero también explicaba: “Todos decimos malas palabras, damas incluidas, pero el pecado no es la palabra, sino el espíritu de que está imbuida. Cuando una dama irritada dice ‘¡Oh!’, el espíritu del vocablo dice ‘maldición` y de esa manera será registrado”. Ni que hubiera previsto la existencia del Dr. Gribben y su voluntad de enmendarle la plana.

Agradezco a Berenice Corti por habérmela enviado

La justificativa del editor (en inglés):


lunes, 10 de enero de 2011

Letra del Año 2011 (2)

Una segunda versión de la Letra del Año, ahora obtenida por la Comisión Organizadora de la Letra del Año:


COMISIÓN ORGANIZADORA DE LA LETRA DEL AÑO
 
Signo Regente: BABA EYIOBE (Doble Salvación)

Divinidad Regente: OGGUN (Patrón de los herreros y de los militares)
Divinidad Acompañante: OSHUN (Diosa de la maternidad y protectora de los niños).

Oración Profética: Ire Siwayu Oyale Tesi Lese Yemaya (Beneficio de prosperidad, firme y seguro a los pies de Yemaya)

Acontecimientos de Interés social:
1. De inicio de año intensa sequía, seguida posteriormente de precipitaciones aisladas.
2. Muerte de personas mayores y personalidades de renombre.
3. Peligros de guerras y confrontaciones.
4. Aumento del nivel de los mares.
5. Apertura comercial y aumento de las exportaciones e importaciones.
6. Buenos augurios para el sector de la pesca y la marina mercante.
7. Utilizar mangle rojo y jibá para las enfermedades pulmonares.
8. Utilizar el abrojo blanco y añil francés para la buena suerte.
9. Lavarse la cabeza con canutillo blanco para las enfermedades neurológicas.
10. Golpes de Estado, o bruscos cambios de sistemas politicos
11. Se mantiene el peligro de guerras e intervensiones militareS
12. Alto indice de muertes de personalidades publicas, (politicas, intelectuales y religiosas.)

Recomendaciones:
Restaurar o eliminar, rotundamente, viejos esquemas políticos para disfrutar de un nuevo orden social.
Cuidar y asegurar a las personas mayores dentro del seno familiar.
Dar oportunidades a los más jóvenes dentro del ámbito familiar y social.
Hacer constantes ofrendas libres a Ògún, Yemayá y Olókun.

Refranes del Odù
“Rey muerto, Rey puesto”.
“La cascarilla destruye la autoridad de la oscuridad”.
“Una tabla de un árbol en el agua parece una persona viva”.
“Las palmas jóvenes crecen mucho más altas y más frondosas que las viejas”.
“En el camino el pasto es testigo del mal, en el camino el pasto es testigo del bien”.
“Si hoy estamos disfrutando mañana estaremos lamentando los errores desordenados”.

Agradezco a la antropóloga Silvina Testa por enviármela


domingo, 9 de enero de 2011

Mauri y los Reyes

"Camara Oculta: Llegaron los Reyes". De Demetrio y P. Sapia. Diario Perfil, 9 de enero de 2011
(doble click en la imagen para agrandar y leer)

sábado, 8 de enero de 2011

Día del Gauchito

Gauchito Gil, según el fotógrafo argentino Marcos López

Gauchito Gil contra el Dragón de la Maldad

viernes, 7 de enero de 2011

San Baltazar en La Boca


Acostumbrado a las llamadas en San Telmo, fue bueno ver los tambores desfilar por una geografía poco habitual.





jueves, 6 de enero de 2011

Llamada(s) de San Baltazar

Este año viene movidito el candombe para San Baltazar en la ciudad.
A las ya "tradicionales" llamadas de San Telmo se añaden otras en La Boca y Lanús.
Reproduzco abajo las convocatorias de los distintos grupos.

San Baltazar en San Telmo

Movimiento Afrocultural convoca:
Llamada de Candombe,
festejando el día de San Baltazar
junto a los niños y la familia.

Jueves 6 de Enero 19 hs
Plaza Dorrego - San Telmo