lunes, 12 de julio de 2010

La Mona Jiménez, los afrodescendientes y el cuarteto

(¿James Brown? No, la Mona... tapa de Clarín Espectáculos del 11 de julio del 2010)

El diario Clarín de ayer trae una nota sobre el libro autobiográfico de la Mona Jiménez, que será presentado en Córdoba el 20 de este mes. La presentación se hará en el mismo Teatro Libertador, donde, según cuenta en el libro, estuvo prohibido durante muchos años por ser un "negro cuatetero" (comillas del diario). Ya que estamos en el tema de raza y música, veremos qué cuenta sobre su ascendencia.....
Raza Negra
Canta Mona Jimenez

En el mundo existen diversas
raíces u orígenes étnico musicales
producto de vivencias,
conformación geográfica
y básicamente la necesidad
del hombre de nutrirse espiritualmente.
En base a este fundamento
y sin subestimar a los demás
manifestaciones con la música,
es quizás la mas importante
e imprescindible por ser la
de mayor poder de comunicación.
Este trabajo lo ha llevado a difundir
a un continente olvidado,
menospreciado, tildado injustamente
de salvaje e inmoral,
por la relación vital
que la música entra por la piel.

Dicho continente es el África,
el africano representa a nivel mundial
y a nuestro humilde opinión
el mayor aporte a la música por la influencia
ejercida por aquellos que emigraron
al resto del planeta.
Semilla de cacahuate,
de mandioca y de café,
Semilla de cacahuate,
de mandioca y de café,
Tierra negra sol quemándole
la piel de mi raza, raza negra,
no te vayas a olvidar.
Fuego en la sangre,
fuerza en el alma, hambre de libertad,
murmullo de un canto negro
que le brota de la piel
En el día de su fiesta los negros tocan tambor,
en el día de su fiesta los negros tocan tambor,
por la fe por la esperanza por la raza de color,
por el surco por la siembre, por el fruto del amor
Fotos: Superior y media del diario Clarín del 11 de julio del 2010, la inferior es de

domingo, 11 de julio de 2010

Salgán, los afrodescendientes y el tango...

Comentario de Ariel Prat a la entrada "Los guitarristas negros de Gardel"
Hola Alejandro y blogueros, es un aporte francamente cumbre. Más allá de esta, que podríamos calificar como más que una simple anécdota, he sabido por medio de mi amigo Acho Estol, quien entrevistó al maestro Salgán y que no logró publicar en ningún lado hasta hoy que yo sepa, el sabio pianista le reconoce al fin no solo su afroargentinidad, sino que esta ha influido y mucho en su corte para tocar,evidenciando que en el tango, no fueron solo "cinco minutos" de presencia negra como alguna vez se comenta que el mismo dijera, quizá por aquello que en tus mismas lineas expresás del "pasar" como no negro. Ojalá que se publique esa jugosa entrevista. Un abrazo y gracias


Comentario de Alejandro Frigerio
Me parece sumamente importante el comentario de Ariel. Cuando ayudé a Robert Farris Thompson con las entrevistas para su libro "Tango The Art History of Love" que indaga sobre la influencia negra en el tango -no sólo en las raíces, sino en toda su historia, y con particular e inédito énfasis en el baile- fue muy difícil conseguir que Salgán quisiera mínimamente hablar del tema. Después de abordarlo repetidas veces al final de sus espectáculos en el Club del Vino -donde tocaba con el Nuevo Quinteto Real- Thompson consiguió que accediera a una breve charla con él -a la cual no pude asistir.
Como digo siempre, el tema de la identificación como "afrodescendiente" -o "afroargentino", o "negro", que pueden ser sinónimos o no- es complicado. Por qué debería uno reivindicar una identidad racial, si no considera que forma parte esencial de su espectro de identificaciones posibles? (entre otras: músico, argentino, compositor, padre, hincha de tal club de fútbol, etc.). Si uno tiene afro-ascendencia, entre varias otras líneas de ascendencia, por qué identificarse con lo afro? (sólo, o principalmente). Si el contexto social no lo exige, además...
El tema, creo, es que: a) en Argentina, el contexto social pide la identificación con otra línea de ascendencia (hay un precio social a pagar por reivindicarse afrodescendiente) y b) ¿no tendría un efecto social importante que todos supieran y tuvieran que aceptar que el principal músico vivo del tango -y uno de los más importantes en su historia- es "afrodescendiente-afroargentino-negro" (como quiera llamárselo o llamarse)?.
Yo creo que sí, pero cada uno es dueño de su manera de presentarse ante los demás...
Fuente de las fotos de Salgán:

Salgán (2)

Comentario de Darío La Vega:
Alejandro: Justamente en el libro "Tango Negro" , Cáceres afirma que Salgán es afrodescendiente y dá a esta característica como motivo por el cual Salgán afirma que el tango no se vincula con el candombe. Sí en cambio, con la habanera y la milonga.Cáceres no informa bien en qué momento Salgán hizo esta afirmación (el tango no se vincula con el candombe), pero lo justifica diciendo que en los años '30 "la colectividad afrodescendiente se replegó sobre sí misma" y no era nada favorable indentificarse ni identificar al tango con "lo negro". Estimo que esta afirmación, la de Salgán, seguramente será de aquellos tempranos años '30. Más aún, teniendo en cuenta las palabras de Ariel Prat. Rescato, sí, la apreciación de Cáceres para con Salgán: ..."el pianista más creativo de la historia del tango".

Salgán (3)

Comentario de Leandro Albertini:
Estimado Alejandro: Soy un asiduo seguidor de tu blog, el cual no suelo comentar, porque creo que tus palabras son en general muy claras y suficientes... poco es lo que podria aportar que tenga interes. Lo de Salgan es algo notorio en cuanto a como se puede "camuflar" alguien en la cultura blanca hasta tal punto de no darse cuenta muchisima gente de su evidentes rasgos afro. Es parte de nuestros prejuicios que nos han hecho pensar durante años que un pianista culto, refinado, compositor y artista unico como Salgan, seria a lo sumo "un poco morocho" y no simplemente "negro"...(como nos han lavado el cerebro...)... De hecho yo he visto a Salgan en vivo en el teatro San Martin cuando yo tenia 15 años, (hoy tengo casi cuarenta...y descubri su negritud hace pocos meses...). En este marco y dada la generacion en la que crecio este hombre, creo que no debemos juzgarlo por de algun modo "negar" su origen... seguramente el sufrimiento y la falta de oportunidades que hubiera tenido que pasar en los años 30 o cuarenta hubiesen sido muchos de reafirmar su condicion... Te mando un abrazo grande.

Comentario de Alejandro Frigerio:
Claro, no hay que juzgar. Siempre digo que uno se identifica de la manera que quiere y puede. Y Salgán no sólo tiene ascendencia afro, asique puede identificarse con la que prefiera. Sólo que está bueno, cuando la gente pregunta "¿y la influencia afroargentina en el tango?" o "en la cultura argentina?" poder decir: "Mírenlo a Salgán". Flor de influencia...

sábado, 10 de julio de 2010

Tango Negro, según Juan Carlos Cáceres

La aparición del libro Tango Negro, del músico Juan Carlos Cáceres, motivó la siguiente nota de Clarín:
Clarín, Sociedad, 10 de julio de 2010.
La historia no contada de las raíces negras del tango
El autor profundiza en el origen negro del tango. Y en la diversidad que hizo posible su desarrollo.
Por Gustavo Varela
El tango es hijo de la diversidad, la misma que es Buenos Aires a fines del siglo XIX: inmigrantes, prostitutas, niños bien, hombres de campo y criollos marginales; arrabal y señores de comité; habanera, milonga y tango andaluz. Y negros. La hilera de esclavos que requiere la modernidad económica en la Conquista desparrama ritmo y sonidos por toda la extensión del continente. Es negro spiritua l y blues en el norte, rumba y samba en el centro, candombe y tango en el sur. Buena parte de América se hace sonora bajo la hegemonía rítmica africana.
Tratándose de una música popular, la diversidad y la mezcla de los orígenes levantan una bruma sobre la génesis del tango que hace que el historiador peregrine entre el mito y la verdad: si nació en los prostíbulos, si se bailaba sólo entre hombres, si es la expresión de las clases populares o participaron en su gestación los sectores acomodados, si era música prohibida, si era alegre o cadencioso y triste.
La presencia de los negros en el relato sobre el origen aparece, en general, de un modo ornamental. La idea de encontrar una esencia inalterable que defina y ordene el sentido de todo el tango deja a la influencia negra, a veces como una cita sin despliegue posterior y otras, olvidada y sin presencia. Las razones de este “olvido” exceden la historia del tango y responden más a la necesidad de conformar un relato sobre la identidad nacional en el momento de la gestación del Estado moderno argentino. Hacia 1880 el proyecto de Nación requería de una genealogía occidental, europea y blanca que no incluía la presencia ni de los indios ni de los negros. El tango no quedó al margen de este proceso de “higienización” nacional e incluso su historia es contada a partir de una doble depuración: moral, cuando se explica el pasaje de su origen prostibulario y lúbrico al tango que canta penas y traiciones de amor; y étnica, cuando la influencia negra se torna invisible debido a la necesidad de identificar al tango como una música auténticamente nacional.

(Ilustración: Juan Carlos Cáceres)
Juan Carlos Cáceres está radicado en París desde fines del los años 60. Músico y profesor de historia del arte, acaba de publicar el libro Tango negro.a historia negada: orígenes, desarrollo y actualidad del tango (Planeta). El título es elocuente: hay un descuido, si no un rechazo explícito a reconocer la presencia afroamericana en las raíces del tango.
Entonces, la historia del tango pierde su palidez y se abre con raíces candomberas, con color de instrumentos rítmicos y percusivos, tambor y baile, comparsas de carnaval, erotismo y milonga. Para Cáceres lo que parecía atrofiado se revela como un destino que el tango no puede eludir. Las raíces negras se ven en toda la historia del tango, a pesar de todo, en “El negro alegre” de Villoldo, y en “Tango de los negros” de Arturo de Nava, grabados en 1907; en “Milonga negra”, interpretada por Mercedes Simone; en la voz de Alberto Castillo, que en la milonga-candombe “Estampa del 800” se pregunta “¿Qué pasó?...” (la misma pregunta que se hace Cáceres respecto de los negros en el tango); en “Tanguango”, de Astor Piazzolla o en “Taquito militar” de Mariano Mores. También en los músicos o compositores afroamericanos (el payador Gabino Ezeiza o el pianista Rosendo Mendizábal) y en el origen del vocabulario: canyengue, quilombo, matungo, yumba o la misma palabra tango , todas de origen negro).
Para Cáceres “las teorías y prácticas racistas ayudaron a que al tango –y en particular su nexo con la tradición africana– históricamente, primero se lo haya marginalizado, luego no analizado y por último desprestigiado”.

Imágenes: Tapa e imagen de contratapa del libro Tango Negro. Ilustraciones de Juan Carlos Cáceres.

viernes, 9 de julio de 2010

Ramiro Musotto - un homenaje para conocerlo mejor...

El periodista Diego Ramos armó un blog en homenaje a Ramiro Musotto. Incluyó varios testimonios de colegas, amigos, alumnos, familiares. El contenido es sumamente interesante -y extenso- y nos ayuda a conocer su vida y entender mejor a la persona, a su obra y la relevancia que tiene en el mundo musical afroamericano. Altamente recomendable y un merecido homenaje. ¿Para cuándo el libro?


LA CASA DE LAS VOCES
Historias y sentidos en la vida
y obra de Ramiro Musotto.
Investigación y textos: Diego Oscar Ramos

jueves, 8 de julio de 2010

Botánicas de Nueva York (1) - Lo de Justo...

Las santerías me pueden –especialmente las que tengan objetos e imágenes de religiones afroamericanas, claro. Ciudad a la que viajo y en la que sé que hay religión de los orishas, allí voy en busca de la santería, botánica o loja de umbanda amiga.
En Rio el mercadão de Madureira, claro: en Bahía la feria de São Joaquim y las tiendas en la galería que desemboca en la Praça da Sé; en el DF de México el mercado de Sonora (impresionante); en Guadalajara el Mercado San Juan de Dios –espectacular también, pero más dedicado a La Santa Muerte y santos populares y oficiales varios, aunque alguna cosa de santería se encuentra-. En Miami ni hablar de todas las que hay. En Nueva York –o al menos en Manhattan- pese a que la situación no parece ser la de varios años atrás –muchas cerraron o se fueron a barrios más alejandos- algunas todavía quedan.
Por lo que sé las botánicas siempre estuvieron más del lado este –"hispánico"- de Harlem que del oeste –afroamericano-. Me habían dicho que quedaban algunas en la calle 116, así que para allá fui. Encontré una cerca de Lexington – justo antes de que los alrededores perdieran su característica de tourist-friendly- pero con pocas cosas de santería. Los altares más grandes en el medio de la tienda estaban dedicados a Maximón (o Má-Shimón o San Simón, el santo popular católico/maya de Guatemala) lo que evidenciaba que la botánica, como el barrio, ahora estaban más bajo la influencia de la migración centroamericana que de la del Caribe hispánico. Ni una gran estatua de San Lázaro (probablemente, en ese contexto, todavía Babalú-Ayé) lograba reestablecer la primacía cubano-portorriqueña que antes caracterizaba a las botánicas del barrio. La empleada, además, no se animaba a dejarnos sacar fotos, así que seguimos buscando…


Recién en lo de Justo, en la calle 104 antes de llegar a Lexington, uno se encuentra con una botánica del tipo old-school. Aunque no tiene tantos implementos de los orichas como las que se encuentran en Miami (a precio dólar infladísimo) sí tiene un muy buen surtido de imágenes, como se puede ver por las fotos. Y claro, velas y otra parafernalia necesaria para los rituales.
Justo es un hombre muy simpático, dispuesto a la charla, y que dice que sí, claro, se pueden sacar fotos, le encanta tener gente de todos lados del mundo comprando en su tienda y embelesados por su contenido. Un cartel en la entrada anuncia -como suele ocurrir en las botánicas- que se dan consultas espirituales, pero no llego a averiguar si es el propio Justo o algún santero o babalao amigo.
Notese que la botánica , según reza el cartel, es de 1930, con lo cual es bastante anterior a la llegada y sobre todo la expansión de la Regla de Ocha en la ciudad.


Lo mejor de visitar santerías/botánicas lejanas es poder apreciar las diversas mezclas o coexistencias que se dan en el nuevo contexto, y las diferentes maneras de representar a los mismas dedidades o seres espirituales. Aquí una imagen de una india (populares en el Espiritismo portorriqueño y cubano): santos católicos varios; la Guadalupe, patrona de Mëxico, y Shangó en sus varias advocaciones: Changó Macho (sostenido por lo que parece ser una talla africana) y dos Santa Barbaras, su equivalente católico en Ocha.

(doble click en las imágenes para agrandarlas)
Hacia la calle, San Lazaro (Babalú Ayé en la santería), Ganesh, Buda, angeles, santos y dos vírgenes, un negro congo del espriitismo y Kuan Yin, la gran Madre de la Compasión china.
En otra vidriera, en el costado izquierdo, santos locales centroamericanos: La Santa Muerte, San Simón (la versión mas "católica" de Mashimón) y un indio (también de espiritismo)

Iemanjá y Oxum, también en la vidriera, con una gitana (que en esas latitudes no debería ser una Pomba Gira Cigana, sino probablemente un esprítu de sesiones espiritistas?) Y atrás, de nuevo, Kuan Yin: póquer de deidades femeninas poderosas ...

Y finalmente, un rincón decididamene afrocubano: una imagen de yeso de un babalao adivinando, una gran estatua de un negro congo, un caldero (de palo mayombe?), una calavera, y dos implementos de orichas –supongo que espadas con mangos de mostacillas y buzios para que bailen cuando montan a sus hijos.